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03 LOS SIETE PRECEPTOS DE NOÉ

Los Siete Principios de Servicio Divino para los Gentiles Rectos

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Los siete preceptos de Noé

 

Como dijimos anteriormente, los siete preceptos de Noé corresponden a los siete poderes emocionales del alma. Éstos, a su vez, corresponden a las siete partes más importantes del cuerpo.

Sefirá

Precepto

Parte del cuerpo

Jesed
“benevolencia”

prohibición de cometer adulterio

brazo derecho

Gevurá
“poder”

prohibición de asesinar

brazo izquierdo

Tiferet
“belleza”

prohibición de
robar

torso

Netzaj
“victoria”, “eternidad”

prohibición de adorar ídolos

pierna derecha

Hod
“esplendor”, “reconocimiento”, “agradecimiento”

prohibición de blasfemar

pierna izquierda

Iesod
“fundamento”

prohibición de comer la carne de un miembro extraído de un animal vivo o de tomar su sangre

organo de procreación

Maljut
“reinado”

Establecer sistemas legales

boca

 

Es obvio que el adulterio es una perversión del amor y que el asesinato, del poder. El robo es una perversión de la belleza, ya que la belleza es la cualidad que le permite a la persona relacionarse con preocupación y consideración con su prójimo.

La fe verdadera en un sólo Di-s representa la victoria esencial del hombre contra el mal (cuyo único poder real es la capacidad de dar una dirección errónea a la fe del hombre) y además la vía de acceso a la eternidad. La perversión de la fe es la idolatría. La blasfemia (“socia” de la idolatría) es una perversión de la aceptación y expresión del alma de agradecer a Di-s.

En tanto que los cinco primeros y el último de los mandamientos de Noé le fueron otorgados a Adam en el principio de la creación, el sexto le fue entregado a Noé por primera vez después del Diluvio. La Torá describe a Noé como el tzadik (“el hombre recto”), el “fundamento” (iesod) de su generación. A las 10 primeras generaciones de la humanidad Di-s les ordenó ser vegetarianos. Después del Diluvio, Di-s le permitió a Noé y a sus descendientes comer todo tipo de carne animal, pero les prohibió comer los miembros amputados o beber la sangre de un animal vivo.

El séptimo precepto de Noé es el único positivo. Es el precepto de establecer sistemas legales para juzgar a aquéllos que transgreden los seis preceptos anteriores y, de esta manera, regular y rectificar a la sociedad. Este precepto corresponde al poder de maljut (“reinado”), ya que la ley es la base de todo reino. Como dicen nuestros sabios: “La ley del reinado debe ser obedecida”. Maljut recibe de los otros poderes del alma, como está dicho: “Todos los ríos (los seis poderes) llegan al mar (maljut)”. En el cuerpo del hombre, maljut corresponde a la boca y su función es dirigir y controlar a la sociedad.

Cuando se disponen estos siete preceptos en una estructura de sefirot, que es conocida para los que estudian Cábala, nos queda el siguiente cuadro:

 

Gevurá
“Poder”
Asesinato

Jesed
“benevolencia”
Adulterio

Tiferet
“Belleza”
Robo

Hod
“Eternidad”
Blasfemia

Netzaj
“Victoria”
Idolatría

Iesod
“Fundamento”
Comer la carne de un miembro de un animal vivo

Maljut
“Reinado”
Establecer sistemas legales