Actualizaciones

Olam Haasiáh

marzo 3, 2017
Comments off
180 Views

 Olam HaAsiáh

El Mundo de la Acción

Este es el tercero y más bajo de los tres mundos inferiores. Como los que le preceden, es en esencia de naturaleza espiritual. Nuestro universo físico, que se encuentra en él, se “inviste” en las dos últimas de sus sefirot.

Se pueden comprender a los “seres” de Asiáh como relacionados a la conciencia espiritual de las leyes de la naturaleza.

Los individuos del mundo de Asiáh están en un estado de “existencia individual“, donde cada individuo “miembro” de una “especie” llega al máximo de la conciencia de sí mismo. La palabra Asiáh , “acción”, significa también “rectificación”; cada individuo procura su propia rectificación personal. El proceso de rectificación de Asiáh se aplica a los individuos.

El mundo de Asiá (particularmente, su dimension fisica) es llamado en Cabaláh “el mundo de los ciclos celestiales ( galgalim )”, cada uno de las cuales posee una conciencia individual. “El ciclo diario” es el superior, es el poder que hace que todo el universo “gire”.

La clase de ángeles cuya morada es el mundo de Asiáh (en particular, en su dimensión espiritual) son los ofanim (“las ruedas de la carroza”). La relación de los ofanim con los galgalim de Asiáh es como la de las leyes de la naturaleza respecto a la naturaleza misma.

El movimiento o giro continuo de los ofanim es espontáneo e instintivo (“natural”), en contraste con el movimiento emotivo y experimental de las jaiot hakodesh en el mundo de Asiáh . Ambos, los ofanim y las jaiot hakodesh (a diferencia de los serafim ) comparten el atributo tender a la ascensión (hacia el nivel de los serafim ) en su servicio Divino “con gran alboroto”. Ellos proclaman juntos “Bendita sea la Gloria de Hashem desde Su Lugar”.

El Maljut de Atzilut reside en especial en el mundo de Asiáh . Este es el mundo de los seres que se proponen ser el “pueblo” esencial del Rey. Como “no hay rey sin pueblo”, aquí es donde se cumple plenamente del deseo de Hashem de reinar sobre toda la realidad creada (en particular en esta dimensión física), el más bajo de los mundos.

El mundo de Asiáh es el origen de las fuerzas instintivas del alma. Las almas de Asiá son naturalmente “frum” (“religiosas”), poseen una afinidad natural de recibir el yugo del cielo y cumplir los preceptos de la Toráh.