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JANUKÁ. VIDEO MEDITACIONES

marzo 9, 2017
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JANUKÁ

“ÉSTAS VELAS”

Video Meditaciones para la elevación del alma

PRIMERA VELA

LA REVELACIÓN DE LA LUZ DEL MESÍAS

Rabi Levi Itzjak de Berditchov dice que la primera vela de Jánuka es la revelación del sonido del shofar en Rosh Hashaná.

El precepto de Rosh Hashaná es “oír” el sonido del shofar, pero está escrito que en la Entrega de la Torá, “todo el pueblo vio los sonidos”, hay que ver los sonidos. ¿Cuándo se ven los sonidos? En Jánuka.

En Rosh Hashaná baja una luz nueva que no estuvo desde los seis días de la Creación. Y esta luz nueva, de la cual está dicho “una luz nueva brillará sobre Tzión”, -que todos podamos ver pronto- se revela en Jánuka. Significa que Jánuka es la festividad de la revelación de la luz nueva del rey Mashíaj.

Por eso el Baal Shem Tov amaba tanto esta festividad, porque es una festividad mesiánica, una festividad de la luz del Mashíaj.

 

SEGUNDA VELA

“Los Trece Atributos de Dios en Jánuca” 

De acuerdo a la versión del Arizal, en la bendición previa al encendido de las velas de Jánuca hay 13 palabras.

ברוך אתה השם א-לוקינו מלך העולם אשר קדשנו במצותיו וצונו להדליק נר חנוכה
Baruj Atá Hashem E-lokeinu Melej haolam, asher kideshanu bemitvotav vetzivanu lehadlik ner Janucá.

“Bendito eres Tú Hashem, nuestro Dios Rey del universo,

que nos consagró con Sus preceptos y nos ordenó encender la vela de Jánuka.”

Estas 13 palabras corresponden a los 13 Atributos de Misericordia del Creador. Después de decir estas trece palabras correspondientes a los atributos de misericordia, que de acuerdo a la Cabalá son la Corona Suprema, Keter Elión, se toma la vela piloto, el shamash que corresponde a jojmá, “sabiduría”, y encendemos las velas, una tras otra, de acuerdo al día de la festividad, hasta que llegamos el último día a la octava vela, la janukiá completa, todo irradia luz. De acuerdo a la Cabalá, las 8 velas corresponden a las sefirot desde biná, “entendimiento”, la primera vela, hasta la sefirá de maljut, reinado, la última vela.

Y así en Jánuka hay 22 componentes correspondientes a las 22 letras de la Lengua Sagrada. Son 13 de la bendición, luego el shamash, 14, y otros 8 suman en total 22. Es decir que en Jánuka todas las letras del alef bet brillan con la luz esplendorosa, lo más excelente de lo excelente. Con luz de alegría. Que todos nos alegremos en esta festividad, el más amado de nuestro ciclo anual.

 

TERCERA VELA

EL SECRETO DE LA FECUNDIDAD EN JANUKÁ

 

Entre los ocho sinónimos de la belleza de Jánuca, el primero es שפר, shefer, correspondiente a la sefirá de biná, “entendimiento”, y luego יופי, iofi, “bello”, correspondiente a jesed, “bondad”, y el tercero es טוב, tov, “bueno”, correspondiente a guevurá, “rigor”.

Guevurá es contracción, y justamente acerca de la mujer de guevurá, Rivká la esposa de Itzjak, no está escrito “bella de apariencia”, sino “buena de apariencia”. También sobre Bat Sheva, la esposa del rey David, (maljut-reinado recibe su influencia de guevurá) está escrito “buena de apariencia”.

¿Qué es tov, bueno? Tov es introspección, como la forma de la letra tet, ט, que se introduce dentro de sí misma, es recatada, modesta. Es decir que la belleza del recato, de la mujer recatada, esa que los sabios la alaban justamente por su recato, eso es lo más bello en ella.

Entonces esta es la belleza de lo bueno, y ese mérito ella queda embarazada, y retiene al embrión dentro suyo, también con recato durante nueve meses, y luego nace para buena fortuna.

 

CUARTA VELA

EL SECRETO DE LA BELLEZA EN JANUKÁ

 

Los ocho días de Jánuca, las velas, corresponden a ocho clases de belleza. En la Lengua Sagrada hay ocho sinónimos del concepto de belleza: shefer, שפר, “hermoso”; iofi, יופי, “bello”, tov, טוב, “bueno”, como en “de buen parecido”; peer, פאר, “belleza”; noi, נוי, “lindo”; hod, הוד, “gloria”; hadar, הדר, “esplendor”; jen, חן, “gracia”.

El primero shefer, cuya guematria suma 580, y el último es jen, que es maljut, el reinado, al final, zot Janucá, “esta es la inauguración”, el último día de Janucá. Jen suma 58, exactamente la décima parte, el “diezmo” o maaser de shefer.

Así toda inauguración comienza con shefer, que es también la revelación del sonido del shofar en la vela, en la primera luz de Janucá, y finalizamos con la “gracia”, jen. Que logremos hallar gracia y buen pensamiento a los ojos de Elokim y del hombre.

 

QUINTA VELA

“EL SECRETO DEL PARTENÓN AL BEIT HAMIKDASH EN JÁNUCA”

 

De los ocho sinónimos de belleza uno es נוי, noi, “lindura, adorno, decoro”, como en “este es mi Dios y lo engalanaré”. [Shemot 15:2] Le haré un Templo Sagrado, donde noi se refiere a la belleza del Beit Hamikdash.

Pero meditemos un momento en la palabra noi, nun vav iud. Escribámosla a la inversa. ¿Qué queda? La palabra יון, Iaván, “Grecia”. Grecia es justamente nuestro enemigo de Jánuca, tanto los griegos como los helenistas dentro de nuestro pueblo.
¿Entonces cuál es el mensaje? El mensaje es que simplemente hay que darlo vuelta. Que la victoria representada por la palabra noi, que de acuerdo a la Cabalá está en el lugar de la sefirá de netzaj, victoria o eternidad.

¿Cómo triunfamos sobre Grecia? A través de invertirla y entonces hacemos de ella noi, porque en las construcciones de los griegos hay muchos bellos adornos, pero todo es una cáscara impura [klipá].

Hay que tomar ese talento y transformarlo hacia lo sagrado, construir el Templo Sagrado donde cumpliremos “Y Dios expandió a Iéfet, pero que more en las tiendas de Shem.” [Bereshit 9:27, Grecia viene de Iafet]

 

SEXTA VELA

EL SECRETO DEL ÉXITO EN JANUKÁ

 

En la plegaria “por los milagros” de Jánuca decimos “entregaste a los fuertes en manos de los débiles”. Esto es algo enigmático, porque los Macabeos, los Jashmonaim eran los más fuertes de todos. ¿Qué significa que entregaste a los fuertes, los poderosos griegos, en manos de los débiles? El judío no es débil, tiene que ser aguerrido como un tigre, fuerte como el león.

Pero en verdad, el judío muy dentro suyo, en el interior de su corazón tiene un punto de anulación a Dios, en un estado de “nada”. Está escrito “la nada es el destino de Israel,” y en esto es débil. ¿Qué significa que es débil? Que reconoce en su interior que toda su fuerza le viene de lo Alto.

No soy yo, no es “quién si no yo”, [Ishaiahu 47:8] “Porque Él te da la fuerza para triunfar” [Devarim 8:18]. Y cuanto más débil sea por dentro, yo soy débil, entonces recibe más fuerza y atrevimiento del Creador, y así vence a los griegos y a los enemigos del pueblo de Israel.

 

 

SÉPTIMA VELA

EL SECRETO DE LA EXCELENCIA EN JANUKÁ

 

Entre las 8 expresiones de belleza está הדר, hadar, es la séptima, la querida y anterior a la final que es jen, “gracia” que es la octava.

Hadar en la Torá es también el nombre de una persona. Es el octavo rey, aunque su nombre como expresión de belleza es la séptima, pero esta persona es el octavo rey de los reyes de Edom primigenios que reinaron y murieron en Israel. Salvo que de él no está escrito que murió, pero sí que estaba casado, mientras que los primeros siete no estaban casados, no estaban en un estado de rectificación.

Casado es estar en rectificación, por eso está escrito que Hadar fue el principio de la rectificación, y cada Jánuca que se cumple el precepto como corresponde, cuando cada día se agrega una nueva vela, aumentando la luz cada vez más, se denomina mehadrin min hamehadrin, “excelente de lo excelente”.

Entonces que merezcamos todo lo excelente, la belleza de lo excelente, que cada vez sea mejor, [lahishtaper] que comienza por shefer, “belleza”. Y esto llega a ser excelente a través de la excelencia, que es la rectificación de este rey con su esposa Mehitabel, y entonces al final se llega al jen, “gracia”, hallar gracia y buena voluntad a los ojos de Elokim y el hombre.

 

 

OCTAVA VELA

EL SECRETO DE LA FUERZA DEL PUEBLO DE ISRAEL

 

El último día de Jánuca, cuando encendemos todas las velas y todo está lleno de luz, tiene un nombre especial: zot Janucá, “Esta es la Iniciación”. Uno de los secretos que insinúa la famosa historia de Janá y sus siete hijos, porque Janá viene de la palabra “jen”, חן, “gracia”, el último sinónimo de belleza.

Sus hijos entregaron la vida uno tras otro. Esta es la perpetuidad y la fuerza del Pueblo de Israel, el triunfo del pueblo de Israel, y el poder de triunfar viene cuando se entrega la vida por esencia [mesirut nefesh]. Porque están dispuestos, incluso el niño más pequeño a inclinarse a la idolatría, entrega la vida al Kidush Hashem, para santificar el Nombre de Hashem.

Al final también ella entregó su alma, de ahí “Zot Jánuca”, refiriéndose a Jana misma. ¿Por qué tanto así? ¿Qué nos enseña? Que la fuerza de entregar la vida proviene de la madre. Incluso la verdadera genealogía del judío proviene de la madre, porque se es judío por la madre, una madre judía. “Esta es Janucá”, se refiere a esa Janá que influenció, la que transmitió la inspiración a todos sus hijos.