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PIRKEI AVOT VIDEO MEDITACIONES

marzo 9, 2017
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PIRKEI AVOT

EL TRATADO DE LOS PADRES

El servicio a Dios y la rectificación de las cualidades del corazón

פרקי  אבות

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MOSHE RECIBIÓ LA TORÁ DEL SINAI

 

 

El Tratado de los Padres comienza con el verso: “Moshé recibió la Torá del Sinaí”. No está escrito “Monte Sinaí” sino simplemente Sinaí. Está el monte Sinaí y también el desierto del Sinaí. ¿Qué es esto en la psiquis? Monte Sinaí es una pequeña elevación, aunque era la montaña más baja, de todas maneras era una montaña que se eleva sobre la tierra. En cambio, el “Desierto del Sinaí” es como dicen los sabios: “La Torá no existe sino en quien se hace a sí mismo como un desierto”, el Desierto del Sinaí. Como está dicho “Como el polvo será mi alma para todos”, que es la completa humildad, llanura.
Entre los sabios hay dos opiniones. Una dice que en el hombre sabio, en el estudioso de la Torá es correcto que tenga un octavo de un octavo de auto elevación, esa sensación de “se enalteció su corazón en los senderos de Dios”, cuando va a cumplir un precepto. Hay otra opinión opuesta que dice no, no tiene que existir ni una pizca de orgullo. El Rambam legisla de la misma manera, no tiene que haber nada de orgullo.
Entonces hay dos interpretaciones de “Moshé recibió la Torá en el Sinaí”, ambas son con modestia, aunque dos niveles de modestia. O la recibió del Monte Sinaí o del Desierto del Sinaí. Incluso cuando el Todopoderoso se dirige por primera vez a Moshé en la zarza ardiente, le dice: “Moshé, Moshé”. Entonces también se puede interpretar que la primera vez Moshé es un octavo de octavo, pero el segundo Moshé es no tiene que haber ni una pizca.

“Y el hombre Moshé era muy humilde, más que cualquier hombre sobre la faz de la tierra.”

 

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PIRKEI AVOT

EL TRATADO DE LOS PADRES

El servicio a Dios y la rectificación de las cualidades del corazón

פרקי  אבות

 

TODOS TUS ACTOS ESTÁN ESCRITOS EN EL LIBRO

 

En el segundo capítulo del Tratado de los Padres está escrito: “Pon atención en tres cosas, y no llegarás a transgredir: ‘sabe qué hay arriba de ti, un ojo que ve y un oído que oye, y todas tus acciones están escritas en el libro”.

Hay una interpretación jasídica muy bella. En la época del primer Templo Sagrado el pueblo de Israel experimentaba “el ojo que ve”, que Hashem veía con Su ojo, es decir que las personas podían ver la Divinidad de forma revelada. En el segundo Templo ya no había una revelación de la Presencia Divina, pues cinco cosas ya no estaban en el segundo Templo, pero aún se podía oír La Voz Celestial, “el oído que escucha”. ¿Y qué sucede ahora en el tiempo del exilio, cuando ya no tenemos esa vivencia directa de poder contemplar y vivenciar el ojo que ve y el oído que oye? Lo que siempre permanece, incluso en las tinieblas del exilio, es que “todos tus actos en el libro están escritas”.
¿Qué significa esto? Cuando abrimos un libro y estudiamos Torá en aras de la Torá, ya sea el Tanaj, la Torá Oral, la Mishná o el Talmud, el Sagrado Zohar, Jasidut, en el libro hay una revelación de la Presencia Divina. El Baal Shem Tov nos enseñó que cuando la persona estudia Torá en aras de la Torá, todas sus acciones están escritas literalmente en la lección diaria que estudia de acuerdo al orden del día. Entonces, sólo tiene que abrir el libro y allí tiene una revelación Divina. Así: “todas tus acciones en el libro están escritas”.

 

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PIRKEI AVOT – TRATADO DE LOS PADRES

פרקי  אבות

El servicio a Dios y la rectificación de las cualidades del corazón

SI LAS PERSONAS TE AMAN, DIOS TE AMA 

 

 En el tercer capítulo del Tratado de los Padres, estudiamos en nombre de Rabí Janina ben Dosa: “Todo aquel con quien las personas se complacen, también Dios se complace con él. Todo aquel con quien las personas no se complacen, tampoco Dios se complace con él.”  Se cuenta que cierta vez nuestro maestro el Baal Shem Tov salió a encontrarse con sus alumnos. Se sentó y todos se prepararon para escuchar palabras de Torá, cosas profundas de la nueva Torá del Jasidut, la Torá del Mashíaj.

Y he aquí que el Baal Shem Tov abre su sagrada boca, y simplemente dice lentamente y palabra por palabra esta Mishná de Pirkei Avot, que Rabí Janina ben Dosa dice: “Todo aquel con quien las personas se complacen…”. Ahora lo voy a traducir, él no lo tradujo, pero se refiere simplemente a quien las personas quieren, es amado por las criaturas, “Todo aquel con quien las personas se complacen…”, es señal cierta de que “Dios se complace con él.” Hashem  lo quiere. Si las personas te aman, Dios te ama. Y también lo contrario, si las personas no te quieren es una señal de que Dios tampoco te quiere, Dios no lo permita, que el Misericordioso no quiera.

Entonces, sólo dijo las palabras originales, y las repitió de manera tan potente, algo sabido de memoria por todos, el mensaje, el significado profundo, el alma de las palabras penetraron tan profundamente dentro de la esencia de sus almas, que les dio un rumbo y un sentido para toda la vida.

 

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PIRKEI AVOT – TRATADO DE LOS PADRES

פרקי  אבות

El servicio a Dios y la rectificación de las cualidades del corazón

 LA CORONA DEL BUEN NOMBRE,

SE ELEVA SOBRE LAS TRES

 

En el capítulo cuarto de Pirkei Avot encontramos la enseñanza de Rabi Shimón bar Iojai, “Son tres coronas, la corona de la Torá, la corona del Sacerdocio y la corona del Reinado, y la corona del Buen Nombre se eleva sobre ellas”. Hay tres más una cuarta, pero la diferencia es que esta depende de las tres primeras. Está escrito “se eleva sobre ellas”, entonces primero se necesita a “ellas” y entonces puede venir la cuarta que se eleva sobre ellas.

¿Quién mereció la corona de la Torá? Moshé Rabeinu, nuestro maestro y todo talmid jajám, los sabios de la Torá que son llamados “Moshé”. Así dicen nuestros sabios, lo que dice todo sabio de la Torá es como si Moshé hablara.

¿Quién mereció la corona del Sacerdocio? Aharón el Sumo Sacerdote y tras él todos sus hijos.
¿Quién mereció la corona del reinado? El rey David, que mereció el reinado por siempre jamás, hasta la llegada del justo redentor.

¿Entonces quién es pues la corona del Buen Nombre que se eleva sobre ellas? Es el Rey Mashíaj mismo, así está escrito. Él cumple con la enseñanza que estudiamos en el capítulo anterior, el capítulo tercero: “Todo aquel que las personas se complacen con él, Dios se complace con él.” Esa es la corona del Buen Nombre, quien es amado por todas las personas.
Si tomamos sólo la expresión Keter Shem Tov, “la Corona del Buen Nombre”, כתר שם טוב, y lo juntamos con el Mashíaj, משיח, obtenemos la guematria de un número importante, 1335. Este número es citado explícitamente al final del libro de Daniel, que justamente habla el Rey Mashíaj, “Dichoso el que espera y llega a los días mil trescientos treinta y cinco”. De guematria la Corona del Buen Nombre-Mashíaj. Esto viene a enseñarme, y que todos entendamos e incorporemos dentro que la llegada del Rey Mashíaj depende de la Corona del Buen Nombre, que es “las personas se complacen con él”. Y cuando logramos esto, en cada uno de nosotros brilla la chispa del Mashíaj.

 

05

PIRKEI AVOT – TRATADO DE LOS PADRES

פרקי  אבות

El servicio a Dios y la rectificación de las cualidades del corazón

 UN AMOR INCONDICIONAL

 

 En el capítulo quinto del Tratado de los Padres, encontramos dos categorías de amor, el amor condicional y el amor incondicional. ¿Cuál es el amor condicional? El amor de Amnón y Tamar, un amor que provoca finalmente violación y asesinato. Un amor maligno por demás. ¿Cuál es el amor incondicional? El amor de David y Iehonatán, un amor puro, esencial, un amor de esencia a esencia. Ese amor de estar dispuesto a entregar la vida por el compañero.
Está explicado en Jasidut que el significado del amor que no depende de una condición, es que no depende de nada en especial o específico. El amor está basado y sostenido en esa esencia indivisible, y no es por ninguna cosa en el mundo, ni material ni espiritual específico, sino que es total. Simplemente no puedo vivir, no puedo existir sin ti. Somos en esencia uno. El amor que no depende de nada.

 

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PIRKEI AVOT – TRATADO DE LOS PADRES

פרקי  אבות

El servicio a Dios y la rectificación de las cualidades del corazón

 DIOS REINARÁ POR SIEMPRE JAMÁS

 

 

El capítulo sexto del Tratado de los Padres culmina con la enseñanza: “Todo lo que creó el Santo Bendito Sea en su mundo, no lo creo sino en Su honor, como está dicho [Ishaiahu 43:7]: ‘Todo lo que es llamado en Mi Nombre y en Mi honor lo creé, lo formé y hasta lo hice’, y está dicho: ‘Havaiá reinará por siempre jamás.’” Hay muchas alusiones muy importantes en este verso completo en la Torá.

Sabemos que en toda la Torá está exactamente 1820 veces el Nombre de Dios Havaiá, que equivale a סוד [sod-secreto] veces el Nombre de Dios Havaiá, 70 veces 26. Si contamos las apariciones del Nombre Havaiá, el Nombre especial, desde el principio hasta el final de la Torá, hasta este verso, “Havaiá reinará por siempre jamás”, veremos que este lugar en que aparece el Nombre de Dios en la Torá es el 358. ¿Qué es 358? La guematria de Mashíaj, משיח.

Entonces, el Tratado de los Padres culmina con una alusión mesiánica muy clara, que es verdaderamente el objetivo, es el significado literal del Mashíaj. El Mashíaj viene a revelar, a concretar este verso “Hashem reinará por siempre jamás”.

¿Cómo comienza el Tratado de los Padres? Porque es un precepto conectar el final con el principio, “el final está inserto en el principio”. Comienza con “Moshé recibió la Torá del Sinaí”. Comienza con 4 palabras: Moshé kibel Torá Misinai, משה קבל תורה מסיני, y termina con cuatro palabras, Hashem imloj leolam vaed, יהוה ימלוך לעלם ועד. Si contamos las letras vemos que en el primer verso hay exactamente 15 letras, y en el último también hay 15 letras.

Qué obtenemos si escribimos iud-hei y iud-hei juntos, se forma una palabra יהיה; ihieh, “será”, una clara alusión al verso: [Zejariá 14:9] :

“Y será Hashem rey sobre toda la tierra, y ese día será Havaiá Uno y Su Nombre Uno”,

והיה יהוה למלך על כל הארץ ביום  ההוא יהיה יהוה אחד ושמו אחד

Vehaia Hashem leMelej al col haaretz baiom hahu ihié Hashem Ejad uShemó Ejad.