LA VITALIDAD EN LOS TZITZIT

En la parashá de esta semana Shelaj, “Envía”, se cuenta acerca del pecado de los espías. Al final de la parashá está el precepto de vestir tzitzit, ponerle flecos a las prendas de 4 puntas. Se cuenta acerca de nuestro maestro el Baal Shem Tov, que su mérito nos proteja y a todo el Pueblo de Israel, que su tzitzit, el talit pequeño y el talit grande, tenía vida entre los hilos, estaban vivos tal cual.

Hay una conocida enseñanza del Jasidut que todo lo que vive se menea, significa que la vitalidad es movimiento, como los ángeles llamados Jaiot, la vitalidad es correr y volver, un movimiento perpetuo. Si el movimiento se interrumpe, aunque sea un instante, es lo contrario de la vida.Y he aquí, está escrito que quien mira al Baal Shem Tov y observa su talit, los tzitzit, ve que se bambolean, van y vienen por sí mismos sin que él se mueva. Puede estar parado firme completamente y su tzitzit está vivo por su tremenda santidad, por su gran apego a Dios incorpora vida realmente dentro de los hilos. Y así tenemos que meditar en esto, y pedir al Sagrado Bendito Sea que también nosotros tengamos el mérito que nuestros tzitzit tengan vitalidad, al igual que todas nuestras mitzvot. Que nuestros 613 preceptos tengan tanta vitalidad, no sólo que nosotros vivamos con ellos, sino que el objeto material con el que cumplimientos el precepto comience a menearse, que se mueva en dirección a la redención.

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