Parshat Haazinu

Iom Kipur: Neilá con el Torso Desnudo

neila

(a la izquierda tienes muchas Meditaciones para los Días Solemnes)

Reb Mordejai, un seguidor del Tzemaj Tzedek, el tercer Rebe de Jabad Rabí Menajem Mendel Schneerson de Lubavitch (1789-1866) había sido enviado por su Rebe a vagar por los campos de Rusia, viajando de ciudad en ciudad para inspirar a los judíos dispersos allí con las enseñanzas del Jasidismo.
Pero un día -era el día anterior a Iom Kipur- llegó a un pueblo en el medio de la nada sólo para escuchar que todos sus judíos, unos cien en total, se habían ido el día anterior a la ciudad de Vitebsk para orar en la gran sinagoga el día de la expiación. De repente, a sólo unas pocas horas del día más sagrado del año se encontró sin un minián -el quórum de diez judíos requerido para la oración comunitaria.

“No encontrarás a ningún judío aquí, rabi”, le dijo uno de los habitantes del pueblo, “pero a cerca de dos horas de distancia hay un pequeño pueblo de cantonistas. Son un grupo extraño, pero eso es lo más parecido a judíos que podrá encontrar ahora por aquí.”
(Los cantonistas eran judíos que por decreto del zar Nicolás I habían sido arrebatados de sus familias cuando eran niños pequeños, y durante un plazo de 25 años debían estar de “servicio” en el ejército del Zar, donde se empleaban todos los medios crueles para obligarlos a abandonar el judaísmo. Los pocos que sobrevivieron estaban tan destruidos emocional y psicológicamente cuando más tarde salieron después décadas pasadas en el ejército, que nunca fueron capaces de llevar una vida normal. Así vivieron juntos en pequeños pueblos, aparte del resto de la sociedad.)

Inmediatamente Rev Mordejai comenzó a caminar, pero después de más de una hora todavía no había visto nada. ¡No… espera! Parecía que había algo en el horizonte.
Efectivamente, allí estaba. Había sólo unas pocas antiguas casas de madera, pero este debía ser el pueblo que estaba buscando.
El primer residente que vio al rabino entrar al pueblo llamó a todos los demás, y en muy poco tiempo todos estaban alineados con caras brillantes, turnándose para estrechar la mano del recién llegado. ¡Se llenaron de alegría, por semejante honor de tener un rabino real como invitado!

De pronto dieron un paso atrás, formando una especie de corrillo, y comenzaron a susurrar entre sí. Luego se quedaron en silencio, volvieron a mirar al rabino, y uno de ellos dio un paso adelante con gran humildad, se aclaró la garganta, y anunció: “Disculpe rabino, pero estaríamos muy honrados si Su Excelencia el rabino nos hiciera el favor de honrarnos con dirigir las oraciones de Iom Kipur.” Todos los demás se quedaron mirando al rabino con ojos implorantes, asintiendo con la cabeza, suplicando.
Rev Mordejai asintió con la cabeza, y nuevamente todos volvieron a darle un apretón de manos alegremente una vez más.
“Sólo tenemos una condición”, continuó el hombre. “Que uno de nosotros conduzca la plegaria de Neilá (la quinta y última oración de Iom Kipur).”
Una hora más tarde, ya bajo la atmósfera solemne de Iom Kipur, estaban todos sentados en su pequeña sinagoga escuchando las hermosas y sinceras oraciones del rabino jasídico, Rev Mordejai.

Un sentimiento muy especial invadió a Rev Mordejai, nunca había experimentado un Iom Kipur como este. Nunca había estado en un minián así, compuesto por judíos que cada uno había pasado por el infierno, por tribulaciones que ni siquiera podía soñar experimentar, sólo en aras de Dios. Y a pesar de que había estudiado todos los libros sagrados y ellos no sabían nada, se sintió pequeño ante estas personas tan sencillas.
Su alma fluyó en las oraciones, y le pareció que nunca había cantado tan bien en toda su vida. Primero Kol Nidrei, luego la oración de la noche. Al día siguiente rezó las otras tres oraciones, y leyó dos veces la Torá.

Pero, finalmente, al terminar el día, llegó el turno de ellos, ya era hora de Neilá.

Reb Mordejai dio un paso atrás, se sentó en la pequeña sinagoga con todos los demás y esperó a ver lo que iba a suceder. ¿Por qué querían esta oración para ellos?
Uno de los cantonistas se levantó de su silla, dio unos pasos hacia adelante y se paró en el podio, de espaldas a la multitud.
De pronto, antes de comenzar a dirigir las oraciones, comenzó a desabrocharse y luego quitarse la camisa.
Reb Mordejai estaba a punto de decir algo, a protestar: No puedes quitarte la camisa en la sinagoga!
Pero cuando la camisa cayó de los hombros del hombre, reveló cientos de cicatrices. Años y años de profundas cicatrices… El hombre que estaba sentado junto a él le explicó que cada una se produjo cuando el cantonista se negó a renunciar a su judaísmo, se negó a abandonar al Di-s de Israel.

Reb Mordejai se quedó sin aliento y una profusión de lágrimas comenzó a brotar de sus ojos.
Entonces el hombre con el torso desnudo elevó sus manos a Dios y dijo en voz alta:
“¡Dios Todopoderoso, redime al pueblo judío ahora! No estoy pidiendo por el bien de nuestras familias, porque nosotros no tenemos familias. Yo no te pido por el bien de nuestro futuro, porque no tenemos futuro. No te pido por el bien de nuestro sustento o nuestra comodidad, o nuestros hijos o nuestra reputación, porque tampoco tenemos ninguna de esas cosas.
“Sólo estamos pidiendo: Asé lemaan shemeja, “¡Hazlo por Ti! Envíanos al Mashiaj!”
Y luego se puso la camisa y comenzó la oración.

Fuente: Adaptado por Ierajmiel Tiles de una traducción del rabino Tuvia Bolton, el popular maestro, músico, cantante y narrador – www.OhrTmimim.org/torah.

0 Shares

Lo nuevo de Gal Einai

Reciba las últimas actualizaciones

Suscríbase a nuestro Boletín Semanal

No hay spam, sólo notificaciones sobre nuevos artículos, actualizaciones.

{{ reviewsTotal }} Review
{{ reviewsTotal }} Reviews
{{ options.labels.newReviewButton }}
{{ userData.canReview.message }}
En tendencia

Artículos más populares

Sucot

Tendencias hoy BENDICIÓN PARA EL NUEVO AÑO 5777 Una Bendición para el Nuevo Año Judío 5776 BENDICIÓN PARA EL AÑO

Iom Kipur

Tendencias hoy BENDICIÓN PARA EL NUEVO AÑO 5777 Una Bendición para el Nuevo Año Judío 5776 BENDICIÓN PARA EL AÑO

Toggle Dark Mode Toggle Dark Mode
Toggle Large Font Size Toggle Font Size

Kaparot antes de Iom Kipur

Acompáñela con una buena acción

Teshuva

Copy link