IAT KISLEV | PARTE 3 / 7

Ahora debemos entender qué significa para nosotros unirnos con nuestro rey y elevarnos a un estado que está por encima de la primera contracción, desde donde podamos bajar una Torah nueva, la Torah del Mashíaj. Allí podremos ser uno con Hashem de tal manera que llegaremos a experimentar la esencia de Su soberanía y majestuosidad.

Está explicado en jasidut que todo lo que existe después de la primera contracción puede ser comparado con un pozo, similar al de Iosef como ya mencionamos. Hashem contrajo, o sea ocultó su luz infinita y como resultado creó un espacio vacío, חלל הפנוי , jalal hapanui , similar a un pozo vacío, que si no se llena rápidamente con un rayo de luz infinita, con Mundos y Mundos de Divinidad, atrae inmediatamente a escorpiones y serpientes.

Al entrar al pozo, al espacio vacío, el rayo de luz lo llena de agua. Pero en el presente, por cuanto que es un pozo posterior a la contracción inicial, toda el agua que contiene, la única disponible por el momento, es la de este mundo. El agua que surge de este rayo representa nuestro entendimiento actual de la Torah, porque el rayo surge después de la contracción, como se explica en extenso en jasidut. Sólo refleja el estado de la luz infinita posterior a la contracción.

Por consiguiente no contiene la futura “palabra de Hashem desde Ierushalaim” ( dvar Hashem meIerushalaim ) que oiremos en los tiempos del Mashíaj, palabras/aguas que brotan del Kodesh Hakodashim , el lugar más íntimo que en este mundo se ubica en el Sagrado de los Sagrados dentro del Templo Sagrado, que representa la luz infinita de Hashem tal como es antes de la contracción.

Esto también se refleja en el descenso de Iosef a Egipto, asociado con un gran agujero en el suelo. Iosef representa al pueblo judío en conjunto, que ahora está en un pozo, el pozo de Egipto, Mitzraim , que significa literalmente “estrecheces”, como si nos encontráramos en un lugar estrecho que nos aprieta. Por esta razón todos los exilios son llamados en su nombre.

Uno de los principios básicos de la Torah es que todo lo que aparece en ella como algo profano y perverso tiene su contrapartida sagrada. Esto también es cierto en este caso; efectivamente, así como hay un Egipto lleno de idolatría y promiscuidad, existe otro de carácter sagrado y de Torah.

Acabamos de decir que este es el pozo donde la Torah que conocemos en la actualidad proviene del rayo de luz infinita. Pero ¿quién vive en este agujero, en este Egipto sagrado tan estrecho y que constriñe igual que el otro? Es aquella persona, nos contesta el Jasidut, que vive sólo de los aspectos revelados de la Toráh, que escucha sólo la frecuencia del cumplimiento físico de los preceptos, que por lo tanto nunca traspasa las limitantes “leyes de compromiso” que le han sido impuestas y está siempre circunscripta a lo sagrado, desarrollando sobre esto una falsa imagen, de algo que lo ata y lo limita.

Tal persona no puede saltar, no tiene el poder de pasar por encima, como ya explicaremos, de las apretadas ataduras de la contracción, permaneciendo así siempre dentro de los confines del Egipto de kedusháh . Por eso, los escritos jasídicos explican que la mayoría de las personas judías que son ortodoxas, que están ansiosas (este es el significado literal de la palabra jaredí , “ansioso”, como se llama en el lenguaje coloquial a los judíos ortodoxos) de la palabra de Hashem, que son cuidadosos en el cumplimiento de un precepto “liviano” como de uno más “pesado”, que son meticulosos en cuidar el sagrado Shulján Aruj , esas personas se encuentran en el Egipto sagrado.

Siempre y cuando permanezcamos dentro de los confines de este Egipto, Hashem nos sostiene y nos hace perdurar, pero de esta manera no hay forma de salir de él. No hay manera de romper con las limitaciones y llegar al punto final del Mashíaj. Esto nunca puede suceder sin salir de Egipto, no sólo del promiscuo (una necesidad que coincide con el sentido común) sino también del sagrado.

Porque sin la capacidad de saltar y sobrepasar la barrera de la contracción y del espacio vacío hacia la luz del infinito tal como es antes de la contracción, de la Torah de Emanación, de la Torah de “Adam de Emanación”, no seremos capaces de ser uno con el rey, en aquel lugar donde estábamos cuando Hashem nos pidió consejo.

Escaparnos de Egipto está mencionado en la bendición: “¡Bendito es Él que libera a los cautivos!”

La palabra “libre”, que en el lenguaje de los sabios también significa hacer que algo sea permisible, aparece sólo una vez en toda la Biblia, en el verso: “Hashem libera a los prisioneros”. Esta es la esencia de Iud Tet Kislev , el día de la liberación del Alter Rebe. En ese día el nasí , el líder, sale de la cárcel y como “el nasí es todo”, estamos juntos con él en su cautiverio y también al ser liberado. Gracias a él nosotros también podemos escapar de nuestro propio cautiverio, de nuestras propias limitaciones dentro del Egipto de kedusháh .

Su hijo el Mitler Rebe exclamó cierta vez que su padre entregó la vida para explicar a cada una de las personas ligadas a él el significado de la unión superior ( Ijuda Ilaa ), el motivo y la esencia de su propio servicio a Hashem.

A eso nos estamos refiriendo, el nivel de estar con Hashem antes de la contracción. Y el Alter Rebe dedicó su vida entera, todo su poder para asegurar que todo el que esté conectado con él pueda entenderlo, saborearlo y experimentarlo. Este es el significado de “Adam de Emanación”. Al explicar este concepto de la unión superior, el Alter Rebe, como si fuera, transformó a sus seguidores en su esposa, y al hacerlo es como si hubiera consagrado a su jasid con un anillo nupcial.

Volvemos a repetir que todo lo que está antes de la contracción, aquello que está prisionero en la fosa de la contracción, es “prohibido”. Entonces, ahora, no leemos el verso de esta manera: “Hashem libera a los prisioneros”, הוי’ מתיר אסורים , Havaiáh matir asurim , sino: “Hashem hace permitido a lo prohibido”, הוי’ מתיר איסורים , Havaiáh matir isurim .

En nuestro estado presente de existencia en “este Mundo”, necesitamos prohibiciones; por cierto, muchas cosas que encontramos en nuestra vida diaria no son permitidas. Esto es así porque estamos todavía en cautiverio en el espacio vacío que fue creado luego de la contracción inicial.

La Torah de Creación (de Briah ) contiene 248 preceptos positivos, pero no obstante en esencia es una Torah de prohibiciones (al haber 365 de estas, tiene 117 más que órdenes positivas de actuar; pero esto no quiere decir que debe ser entendido cuantitativa sino cualitativamente).

La Torah de Creación dice: “esto es prohibido y aquello es prohibido”, pero la nueva Torah del Mashíaj es la de “Bendito eres Tú que liberas a los prisioneros –que haces permitido lo prohibido”. ¿Por qué es así? Porque en tanto estemos prisioneros dentro de la contracción, la única forma de cuidarnos de las serpientes y escorpiones, que por cierto abundan aquí, es creando un cerco tras otro para mantenerlos apartados. De ahí la necesidad de crear prohibiciones en nuestra realidad actual.

¿Cómo sabemos que la esencia de la Toráh del Mashíaj que saltea (que en hebreo proviene de la misma raíz gramatical que significa “liberar”, לנתר , lenater ) la contracción hacia un estado previo a ella es hacer permisible las prohibiciones? Leyendo un simple párrafo del Midrash: Preguntan los sabios ¿cómo sabemos que el Mashíaj revelará una Torah nueva, un nuevo entendimiento de la Torah? Explican que una persona que no disfrutó, que no encontró entretenimiento en los teatros de los no judíos, en el futuro será entretenida por el teatro Divino que Hashem producirá para los justos.

Este teatro incluirá el toro salvaje ( שור הבר , shor habar ) y el leviatán ( לויתן ). En hebreo, el valor numérico de “leviatán” es el mismo que el de “reinado” ( מלכות , maljut ), especialmente el de Mashíaj. El leviatán, que es una criatura acuática, simboliza la realidad del océano, que en Cabaláh representa la realidad antes de la contracción. Esto está oculto ahora para nosotros, así como todo lo que vive en el mar está oculto a nuestra vista. Entonces, ahora comprendemos que el reino del Mashíaj es el de la existencia antes de la contracción, como se explicó arriba.

Pero ahora los sabios nos dicen que los que no se entretuvieron con las formas producidas por los no judíos en este mundo, merecerá divertirse con la batalla entre el toro salvaje y el leviatán. Este toro representa a aquellas almas judías expertas en la tradición revelada de la Toráh, mientras que el leviatán de aquellas que pertenecen a la tradición oculta de la Torah. Cada uno tratando de despedazar al otro.

Pero los sabios agregan algo paradójico, el leviatán usará una de sus aletas para matar al toro salvaje. ¿Acaso está permitido (es kosher la shjitáh ?) el sacrificio ritual utilizando una aleta? Dice el Midrash que si el leviatán lo hace de esta manera, los sabios ( jajamim ) dicen que es kosher. En otra parte del mismo Midrash dice que los justos, los tzadikim , dicen que es kosher)

Luego de esto, el Midrash continúa: ¡Pero este no es el caso actual! Significando que en nuestra realidad no es kosher sacrificar ritualmente con una aleta, porque esta tiene muchas irregularidades y no corta en forma lisa los tejidos. Esto es como sacrificar con una hoz, cosa que está prohibida y la carne del animal no es kosher.

¿Entonces qué está sucediendo? Dice el Midrash: “Una Torah saldrá de Mí”. Este es un verso de Isaías, que el Midrash explica diciendo “Una nueva Torah saldrá de Mí”. En otras palabras, lo que en nuestra realidad presente está prohibido será kosher en el futuro (por cierto, los tzadikim se sentarán a comer de estos dos animales, una vez que estos se maten entre si).

De aquí vemos claramente que “una Torah nueva” se refiere a hacer permitidas las prohibiciones. Y no simplemente las que son una costumbre, un minhag , sino incluso aquello que es halajah , una prohibición muy severa.

¿Cómo podemos explicar esto? Bueno, primero volvamos a la respuesta de acuerdo a la sabiduría interior que ya hemos discutido. La Toráh del Mashíaj salta por sobre el pozo creado por la contracción hasta el mar primordial que yace antes de la contracción. Este mar es la fuente de las aguas vivientes, el manantial que surgirá del Kodesh Hakodashim en Ierushalaim. A estas aguas se refiere el verso: “Y la palabra de Hashem de Ierushalaim”.

Pero ahora veamos una hermosa respuesta dada por uno de los más grandes maestros de la tradición revelada ( nigleh ) de la Torah, Rav Abraham J. Shor llamado el Torat Jaim , quien escribe un sorprendente comentario sobre este Midrash que acabamos de ver. En principio, siendo que es un maestro de la tradición revelada, hubiéramos esperado que escriba algo muy diferente. Veamos:

Comienza realizando una pregunta: ¿Cómo es posible que algo que en la actualidad es completa y absolutamente prohibido, repentinamente se volverá permisible en el futuro por venir? Porque la Torah es eterna, no cambia.

Rav. Jaim Frim
Rav. Jaim Frim

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Adar

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