LOS SIETE PERSONAJES DE EGIPTO

LOS SIETE PERSONAJES DE EGIPTO
Parte 1

Conferencia semanal zohar y ain beis Del shiur Ain Beis

Parashat Shemot 21 de Tevet 5773, Ierushalaim

Hemos dicho que el nigún Menujah Vesimjah tiene un número de versiones diferentes. Este era uno de Nadborna. La próxima semana aprenderemos el nigún de Jabad, y es algo especial que el servicio para la noche de Shabat tenga un nigún de Jabad.

Este Shabat leímos la parashat Shemot, comenzamos un nuevo Jumash. Es sabido que además de esta parashá, hay 6 parshiot que son conocidas por sus acrónimos, Shovavim (שׁובביﬦ) un tiempo especial para la teshuvah basado en el verso que aparece en Ieremiahu, שובו בנים שובבים, shuvu banim shovavim, “retornen hijos traviesos”. El acrónimo está compuesto de las iniciales de las 6 primeras parashot del Jumash de Shemot, que incluye todo el exilio en Egipto, el éxodo y la entrega de la Torá en el monte Sinaí. Están especialmente relacionados a la rectificación del pacto de la milá. Y, como dijo el Alter Rebe, el mejor tiempo para rectificar con un corto ayuno es en los meses de invierno, estas semanas.

Shemot es el nombre de ambos: la parashá y el jumash, hay algo especial  acerca del principio: “todo sigue al inicio”. El comienzo de la rectificación del pacto es esta semana. Hay un verso en Malaji, el último profeta, que escribe: שובו אלי ואשובה אליכם, regresa a Mí y Yo volveré a ti. La palabra שובו, regresar, es igual a 314, el valor del Nombre de Di´s Shakai (די- ש ), el Nombre correspondiente para “fundamento”, y del que los sabios interpretan que significa – que Di´s dijo al mundo suficiente. Como el Rebe RAshab explica, toda teshuvá en el pacto está destinado a frenar y detener la desaparición de la verdadera identidad de la persona, la cual es lo que la mancha del pacto quita. Entonces, estas dos palabras שובו  y די- ש  son iguales. De hecho, el valor de los dos versos בים בנים ש  y אלי שובו אליכם ו  también son lo mismo, es 776, ופרצת, המשיח ב , la llegada del Meshiaj, etc.

Shovavim (שובבים) es igual a 360, el valor de Shejem (שכם), del cual leímos la semana pasada en la bendición que Iaacov da a Iosef. El valor del promedio de cada letra en שובבים  es 360 dividido entre 6 o 60, el valor de  כלי, un recipiente. Hay 6 recipientes que necesitan ser rectificados. Si escribimos completo  שובבים, tenemos  ם יוד בית בית וו ש, o 1926 o 36 al cuadrado (36 es la décima parte de 360, שובבים), o 6 a la cuarta. Por tanto, el שובבים es capaz de rectificar a todos los sextos, especialmente la sexta sefirá: Iesod (Fundamento). Iosef mismo es un múltiplo de 6, Iosef יוסף es igual a seis veces Havaiah (26).

Regresando al versículo en Malaji, retorna a Mí y Yo retornaré a ti. Él promete que si nosotros hacemos teshuva, Él regresará a nosotros. En la Torá, en Likutei Moharan (2ª parte) donde él habla sobre este verso, donde el Rebe Nachman lo conecta al principio de la parashat Shemot. Trae un remez de las primeras 10 palabras de la parasha: ואלה שמות בני ישראל הבאים מצרימה את יעקב איש וביתו באו . Son 11 palabras en el primer verso, pero si miramos justo hasta las palabras antes de הבאים, las letras finales se deletrean תהלים (Tehilim). Las siguientes 5 palabras, sus letras finales deletrean תשובה  (teshuva). Él aprende de esto que la segulá, la mayor segulá para despertar en teshiva es el recitado de los Tehilim. Uno necesita decir muchos Tehilim. Él termina la Torá diciendo que con el poder de los Tehilim uno puede hacer teshuva. Y nosotros podemos agregar, tal como el Rebe siempre traía del Rambam, que al final del exilio el pueblo judío está destinado a hacer teshuva e inmediatamente serán redimidos. Entonces, ¿Cómo hacer méritos teshuva y salir de Egipto – cada exilio es como Egipto, incluyendo nuestro actual exilio en la tierra de Israel -? Al recitar Tehilim. El trae otro remez de esto del versículo en Crónicas, על הקם הגבר נ, El discurso del hombre que se elevó… ¿Qué fue lo que elevó? El estado de teshuvah. Este es el Rey David, que no era digno del acto con Batsheva, pero quien lo soportó con el fin de enseñarnos a hacer teshuvá, con el fin de escribir los Tehilim. Él vino a mostrarnos que cualquiera, en cualquier estado, puede hacer teshuva. En el Tanya dice que no hay nada en lo absoluto que pueda permanecer en el camino de la teshuva, a pesar de lo que se dice en los libros sagrados, siempre hay esperanza, uno siempre debe seguir adelante. Esta es la naturaleza de Iehudá, que sin importar qué, él continúa adelante.

Esta idea es una de las más céntricas en el Pri Tzadik, del Rebe Tzadok Hacohen, quien escribe que no hay nada que pueda detener la teshuva.

Es interesante… ¿quién trae estos tipos de remazim; que hay 10 letras finales que deletrean תשובה תהלים? Yo podría haber esperado que fuera el Baál Haturim. Y si nosotros abrimos su comentario, vemos todo tipo de palabras que él encuentra en el primer verso de nuestra parasha. Pero él no menciona los Tehilim ni la teshuva. Esta es un ejemplo de cómo cada persona que abre la Torá y lee en ella, encuentra exactamente que ésta está conectada a él y a sus necesidades. Aun el Ba’al Haturim que miró en las letras finales de este versículo, no vió estas dos palabras, esperó por el rebe Nachman. A través de los Tehilim uno merece hacer teshuva.

¿Cuál es la conexión con el verso de Malaji? Hashem primero nos está pidiendo que regresemos a Él y, como dijimos conforme al Rambam, Él regresará a nosotros, al traernos la verdad y redención completa, al Meshiaj. Dice el Rebe Najman, que así como sólo hay 50 puertas al entendimiento, hay 50 puertas de teshuva. Esto es una cosa sencilla en el ZHR, que el entendimiento es siempre equivalente con la teshuva.

Algunas veces la teshuva se refiere a la hei inferior regresando (תאה ה ו שׁת), pero en cualquier caso, la fuente de ambas, la superior e inferior teshuva, está en el entendimiento. La teshuva inferior en nuestra parasha es Pu’ah y la teshuva superir en nuestra parasha es Shifra, las dos comadronas. Todos los milagros y maravillas y toda la revelación de Hashem en Shemot está en su mérito. Es bastante explícito aquí, como dice:  פועה ת יושם שפרה האחת שם . De hecho, ellas eran madre e hija (tal como bina y maljut – la hei superior e inferior). Hay otro dicho de los sabios, que ellas eran Iojeved y no su hija (Mriram); sino su nuera, Elisheva (la esposa de Aaron). Tal como Leah y Rajel son la hey mayor y la hey pequeña, así Shifrah y Puah son la hey superior e inferior en Havaiah. La diferencia es que Leah y Rajel son el servicio de los tzadikim, mienras Shifrah y Puah son el servicio de los ba’alei Teshuva.

Al final de su historia se dice que Di´s las hizo “casas”. Pero dice  להם, en forma masculina. Hasta ahora, la Torá hace un punto para relacionarse con ellas con pronombres femeninos, ¿cómo es que ahora se vuelven masculinos? Un comentarista dice que es porque ellas se sacrificaron a sí mismas para salvar a los hombres, como el Faraón les dijo que mataran a los hombres y separaran a las mujeres, pero debido a su miedo al Cielo, ellas no siguieron sus instrucciones y dejaron con vida a los hombres. Entonces, en este mérito, ellas mismas recibieron un aspecto masculino. Otra explicación en Cabalá es que la relación entre  la madre (Ima), quien es aún más influyente que Zeer Anpin (el partzuf masculino), y su hija es como la de un hombre a una mujer. Así, cuando la hey inferior regresa a la hey superior, ambas son designadas como masculinas. Esto encaja con lo que encontramos en los sabios, que Shifrah y Puah eran la misma mujer. Este es un midrash maravilloso. Rav y Shmuel están en desacuerdo en que ellas eran una mujer y su hija o una mujer y su nuera. Pero, aquí, ellas son, totalmente, una persona; siguiendo la idea de regresar desde la hey inferior a la hey superior para volverse en una. Las palabras בתים ויעש להם   son igual a 913. Según el Tikuneu i Zohar, todo lo que está relacionado a Bereshit está relacionado al propósito de la creación del mundo, el תכלית. Lo primero, como dijimos, esque que él las hiso casas (ם להם ו). Rashi dice que estas casas fueron las casas de sacerdotes y reyes. Otro comentarista dice que estas aluden a la construcción del tercer templo. Aquí “casas” indica que el tercer templo contiene las dos primeras, los dos primeros templos, como el rebe siempre dice que el tercer templo es triple, pues contiene a los dos primeros.

Entonces, Shifrah y Puah son la hey superior e inferior, pero que se refieren al servicio de los ba’alei teshuvá. Nosotros estamos en exilio en esta parasha, y dijimos que para salir del exilio, debemos hacer teshuva. Regresa a mí, y Yo regresaré a ti. Necesitamos estas dos almas especiales: Shifrah y Puah. Cuando hacemos teshuva Hashem hace teshuva. Hashem es como nuestra sombra en nuestra mano derecha (ימינך יד על צלך ‘ה). El Rebe dijo lo mismo sobre las campañas: que si realizamos nuestras campañas de forma correcta, entonces Hashem realizará la Suya, la campaña del Mashíaj.

Regresando al Rebe Najman, dijo: así como sólo hay 50 portales de entendimiento, hay 50 puertas de teshuvá. Las primeras 49 puertas de teshuvá corresponden a las 49 letras de los nombres de las tribus. No lo escribió, pero se refería a cómo las tribus son mencionadas en el principio de la parashá Shemot. Sabemos que sobre las piedras de Shoham en las vestimentas del Sumo Sacerdote, 6 tribus estaban escritas sobre una piedra y 6 sobre otra, con 25 letras en cada piedra, indicado en el verso: וכה כה ויפן, dos veces jaf hei = 25 x 2.  En total son 50 letras. El remez (“alusión”) es las Tribus de י-ה, y cuando multiplicamos estas dos letras, iud por hei, obtenemos 50.

¿Cómo entonces, Rebe Najman escribe que hay 49 letras en los nombres de las tribus? El peshat (“literal”) es, sin embargo, que se está refiriendo a cómo los nombres de las tribus están escritos en el principio de nuestra parashá. Ellos no cambiaron sus nombres cuando estaban en Egipto y cuando observamos sus nombres, vemos aquí que tienen 49 letras; porque Biniamin está escrito sin una iud, בנימן. Rebe Najman escribe que cada judío tiene una de estas 49 letras, que es su portal personal para hacer teshuvá (tal como cada uno tiene su porta para sus oraciones). Él se conecta a ellas con los 49 días de la cuenta de Omer. Escribe en otro lugar que cada judío tiene un día especial en la cuenta de Omer (como Rashbi, lag, 33 del omer). Pero no todos conocen su portal. Como escribe el Alter Rebe en el principio del Tanya, que no cada persona sabe cuál es su porción en la Torá. ¿Qué previene la Teshuvá? Dice que previene dos cosas. La primera es simple: una persona está tan inmersa en la maldad de este mundo falso en el que habita, que por ello no desea hacer teshuvá. Pero, existe quien desea hacer teshuvá y no puede encontrar el camino. ¿Cuál es el camino?, ¿Cómo debería hacer teshuvá? Me siento como una persona ciega. Tengo un despertar para hacer teshuvá, pero no puedo encontrar el camino. Entonces llega un momento en que me desespero. Pero existe una solución, una segulá para ambos problemas: recita los salmos (Tehilim). Si estás tan burdo que no puedes despertar en teshuvá, si recitas los salmos podrás despertar. Y a la vez, si estás despierto pero no puedes encontrar el camino para hacer teshuvá, recita los salmos.

Los salmos están conectados con la enseñanza jasídica que durante los primeros 12 días de Nisan leemos la ofrenda de los sacrificios de cada príncipe de cada una de las doce tribus, y después de cada lectura decimos que es por si la raíz de nuestra alma pertenece a esa tribu del día (incluso si somos levitas y no pertenecemos a ninguna de ellas). Durante la cuenta de Omer vamos más allá y alcanzamos las 49 letras de estas 12 tribus. Si contamos (Y Hashem cuenta con nosotros) los 49 días de la cuenta de Omer, entonces el día 50 es cuando Hashem regresa a nosotros. Para encontrar tu día especial en la cuenta de Omer, para encontrar tu letra en las tribus, recita tehilim. Todo esto es el remez que las letras finales de las 10 primeras palabras de la parashá Shemot deletrean תהילים תשובה, Tehilim Teshuva.

Días atrás en el Haiom Iom leímos que quien lee el Zohar eleva su nefesh (psique), y quien lee el Midrash eleva su corazón, mientras que quien recita los tehilim con lágrimas, lava el recipiente. Que mencione a los tres implica que debemos decir los tres. El Rebe Moharash solía decir que estudiar el Zohar para él era estudiar Jasidut. Y el Zohar eleva la nefesh.

המלך להי-א ארוממך, “te exhaltaré Mi Dios el Rey” es la revelación a través de la elevación (התרוממות דרך התגלות), uno tiene que revelar y traer hacia abajo la revelación de la elevación. Esto significa recuperar nuestra integridad personal (שלמות עצמית) que ha desaparecido por haber mancillado el pacto. El Rebe Rashab explica que hacemos esto al estudiar Jasidut, por supuesto de manera que lo podamos entender y darle sentido. Pero, lo primero es el Zohar, significando Jasidut, que eleva el nefesh. Lo segundo es el Midrash, en otro lugar dice que las palabras del Midrash dirigen el corazón hacia ellas y lleva a la persona a conocer a Aquel que creó el mundo. Más adelante traeremos un ejemplo de esto.

Entonces, necesitamos elevar el nefesh, despertar el corazón, pero se necesita además una tercera cosa: que nuestro recipiente sea limpio y puro. Los nombres Shifrah Puah son una alusión a la palabra Shefa (שפע), afluencia o abundancia. ¿Cuándo pedimos por afluencia, por gran abundancia, que es como la revelación de Shifrah y Puah? Sólo en una instancia: justo después de la cuenta del Omer en el iehi ratzón, “sea Su voluntad” de cada noche. La cuenta del Omer es el secreto de Amram, el padre de Moshé Rabeinu. Él es la conexión entre Moshé Rabeinu y el Faraón. Moshé es Amram menos 5, y el Faraón (פרעה ) es Amram más 5. Entonces, Amram es su promedio. No explicaremos más por ahora. Entonces, Shifrah y Puah a través de su teshuvá logran hacer bajar una gran abundancia.

Acabamos de mencionar al Faraón. Las historias de Shemot se inician con su figura. Existe también el Faraón en la santidad, refiriéndose a la desenfrenada revelación de todas las luces, como le gustaba decir al Rebe. En el Zohar está dicho que esta es explícitamente maljut de Atzilut, de donde emanan todas las luces. El Faraón de abajo es el más grande ego, el orgullo desmedido. Es el enorme cocodrilo que vive en el Nilo. Moshé Rabeinu de abajo es el miedo al Faraón. Él puede conectarse sólo a través de su padre, Amram. Desde el principio de Shemot hasta el nacimiento de Moshé no se mencionan nombres personales. Aun Shifrah y Puah, en la lectura literal, podrían ser sus posibles nombres, y hasta podrían ser justos gentiles, gracias a quienes descendió gran abundancia.

Lo cierto es que ellas están relacionadas con la teshuvá. El otro único nombre que es mencionado es “el Faraón”. Toda la cultura egipcia gira alrededor del Faraón. Ahora en Shifrah y Puah פועה שפרה, vemos claramente el nombre “Faraón”, פרעה. Hay nombre de lugares, Pitóm y Ramsés, רעמסס פתם, que también contienen la palabra פרעה, Faraón. Todo es acerca del Faraón, concuerda muy bien con Egipto. Pero, de forma interesante, en ambos casos el nombre está dividido en dos. Estos son los cuatro nombres tan especiales en el principio de Shemot. Cuando los sumamos tenemos 4 veces דוד בן משיח, Mashíaj el hijo de David.

¿Por qué el faraón construyó estas ciudades? Estas ciudades eran casas de tesoros, y el Faraón tenía la idea por Iosef, una idea residual de que los judíos son buenos con el dinero, con los tesoros, son los mejores para manejar estas cosas. El verso dice: אדם לעמל ילד, adam leamel ieled, “la persona nace para esforzarse”. Las iniciales de “esforzarse”, עמל, deletrean “tesoro-ciudades para el Faraón” (לפרעה מסכנות ערי, arei miskenot leparó). Nosotros hacemos esto en santidad al reunir y dar todos los tesoros al faraón en santidad. Nosotros necesitamos ambas riquezas, la espiritual y la material. Necesitamos construir dos ciudades fuertes para contener estos tesoros. Con Pitom y Ramses como trasfondo, aparecen Shifrah y Puah, como diciendo que ellas salen de estas dos ciudades.

Hay un verso en Iob que dice: ויסתר עמל מעיני, “Él ocultó mi esfuerzo a mis ojos”. Quiere significar que su sufrimiento es su esfuerzo. Pero acabamos de decir que una persona nace con el objetivo de esforzarse. Sin embargo Iob prefiere no haber nacido, no ver su labor. Prefiere en cambio que le suceda el decreto del Faraón de que cada varón recién nacido sea matado, morir antes de nacer. Después la historia de las dos parteras, el párrafo (פרשה) termina y escuchamos sobre cómo un hombre levita se casa con una mujer levita, también sin nombres personales, y la historia continúa hasta el nacimiento de Moshé Rabeinu.

Otro hermoso remez. Hay otras letras finales en el segundo párrafo, que comienza con וילך איש מבית לוי ויקח את בת לוי, “Y fue un hombre de la casa de los levitas y tomó una hija de los levitas”. Las letras finales de “de un hombre de la casa de Leví”, שתי, y las letras finales de “hija de Levi”, las últimas dos palabras son תי. El Rogachover escribe que aquí Amram representó la mitzvá del casamiento.

Juntas forman la palabra שתיתי, una palabra de la que ya hablamos la semana pasada en el verso שתיתי. Esta palabra aparece solamente una vez en forma positiva: “Bebí”. Aparece algunas otras veces en forma negativa: שתיתי לא, “No tomé”, como en el caso de Moshe Rabeinu y de Janá, la madre de Shmuel. La instancia positiva está en el verso del Cantar de los Canares: דודים ושכרו שתו רעים אכלו חלבי עם ייני שתיתי, “tomé mi vino con mi leche, comieron los compañeros, bebieron y se emborracharon los queridos” ¿A qué se refiere “Tomé mi vino”? Al principio del Sidur, el libro de rezos, hay una serie de maamarim sobre este verso, donde está explicado que “tomé mi vino” se refiere a la madre suprema, עילאה אימא, “Ima Ilaá”, “biná de Atzilut”, la meditación pura en la mente, y “yo tomé mi leche” corresponde al padre supremo, עילאה אבא, aba ilaá, “jojmá de Atzilut”. Aquí ellos son Iojeved y Amram, los padres de Moshé. Este es un remez difícil de comprender, y no habríamos llegado a él sin este maamar en Jasidut.

Gal Einai
Gal Einai

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Adar

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