Negarse a Cumplir Ordenes

LOS SIETE PERSONAJES DE EGIPTO
Parte 3

Las parteras temían a Dios, tenían temor al cielo. Y ellas no hicieron lo que el Faraón les ordenó hacer, su teshuvá fue no hacer lo que se les dijo que hagan, matar a los varones, de hecho ellas hicieron lo contrario, se hicieron cargo del niño. La adición es que ellas hicieron completamente lo opuesto, y mantuvieron al niño vivo y lo cuidaron. ¿Cómo se llama esto ahora, a este tipo de teshuvá, este tipo de teshuvá que trae el nacimiento de Moshé Rabeinu, el éxodo, y la entrega de la Torá y la construcción de los Templos? Esto, hoy, es llamado פקודה סירוב, reusarse a cumplir la orden. La teshuvá es reusarse a cumplir una orden particular por la mujer, y por ellas fuimos redimidos.

El mérito de las mujeres rectas trae la redención y en particular esto se refiere al fortalecimiento de la fe en los niños. Pero aquí vemos otro mérito de las mujeres rectas. La redención completa fue en su mérito, que el pueblo judío no cambió jamás sus nombres, ni su apariencia, que no se asimilaron.

Pero en realidad estas son dos cosas diferentes: dar a los niños fe y confianza en Hashem, pero primero debían dar nacimiento a los niños. En la parashá, aun antes ellas fueron “casas” está dicho que Di´s benefició a las parteras al hacer que la gente se multiplicara y fuera fructífera. Esto fue porque su todo su propósito era que el pueblo se multiplicara y fuera fructífero y se incrementara en número. Entonces, lo primero es tener muchos hijos y después, lo siguiente es educarlos sólo en santidad, con santidad pura, y la primera cosa en este aspecto es que ellos crean en la llegada del Mashíaj.

Pero el mérito de tener muchos niños comienza con estar dispuesto a rechazar una orden. ¿Cómo sabemos que esto es verdad? Porque nuestro pueblo entero comienza con una negativa para seguir órdenes. Esa es la historia de Abraham. Existen muchas formas de negarse a seguir órdenes. Una persona que está poco dispuesta a seguir lo que la dicta cultura, esa persona está negándose a seguir órdenes. El medio ambiente de una persona se vuelve como un comandante diciéndole qué hacer y si no le obedece y la sociedad lo encuentra, entonces la persona será severamente castigada y excluida.

Aún Moshé Rabeinu, quien fue el más humilde de todas las personas, su humildad fue porque el miró en la última generación de la historia y vio que eran judíos quienes su único esfuerzo en este mundo es no seguir las ordenes de una sociedad que los fuerza a hacer lo opuesto que Hashem les dijo que hicieran. En el caso de las parteras, todo Egipto era el Faraón. No hacer lo que él dijera era también peligroso físicamente, él podía matarlas.

El principio de negarse a seguir órdenes se alude en el nombre de Iosef. Tiene las letras iud y vav, que son las letras de Havaiá, y las letras samej y pei, las letras iniciales de “negar una orden” (פקודה סירוב, seruv pekudá). ¿Dónde vemos que se negó a cumplir órdenes? Con la esposa de Potifar. Potifar es también un nombre conectado con Faraón. Su negativa a seguir su orden no fue algo pequeño. Ella le dijo que si no hacía lo que le decía tendría que matarlo. La amenaza al final no se cumplió y él “sólo” fue encarcelado.

El hecho de que un judío siempre esté negándose a seguir órdenes es la esencia de lo que significa estar en Tzivot Hashem, que es negarse a seguir órdenes del ietzer, la inclinación al mal. La inclinación al mal es “adulta”, es 13 años más vieja que el alma Divina y por ello se siente como el “adulto responsable”. La serpiente “yo” del Jardín del Edén también se sintió más grande que Adam y Eva.

En los sabios de bendita memoria, las leyes de negarse a una orden son aprendidas de Amasa ben Itra el Israelita, él fue el ministro del ejército de Iehudá. Pero en el Midrash dice que aprendemos a negarnos a obedecer una orden de Iosef. En el sacrificio de los príncipes de las tribus, el octavo día es el día en el que Menashe trajo su sacrificio, y ahí los sabios discuten sobre cómo Iosef se negó a cumplir una orden y ellos conectan todo esto a un verso en Eclesiastes, אלקים שבועת דברת ועל שמור מלך פי אני. Yo, dice el Midrash, soy como el rey que te ordena. Este es el “yo”. Este “yo” del rey, en general porque te ordena, debes cumplir su orden.

Pero, existe una excepción, cuando dice: אלקים  שבועת  דברת ועל, si lo que te dice es ir en contra de lo que juraste a Hashem. Hay una larga discusión sobre este verso. La negación de Iosef de seguir una orden está conectada con la inclinación al mal, representada por la esposa de Potifera. Pero el Rambam escribe que el negarse a seguir una orden está particularmente relacionado con las órdenes de un rey. Por ejemplo, si el rey te ordena hacer algo pero estás en medio de realizar alguna mitzvá, entonces no estás obligado a seguir la orden (en cualquier otro caso podrías ser hallado culpable). Tanto más si te  ordena hacer algo que la Torá prohíbe. Entonces uno debe negarse a seguir la orden.

En el Talmud aprendemos sobre el negarse a seguir una orden del rey  de Amasa Ben Itra, porque ese fue un caso de negarse a seguir la orden del rey (y no como Iosef que se negó a la esposa de Potifera). Es ese caso en particular, Amasa dijo que él no tenía que llamar a filas a los soldados porque ellos estaban ahora ocupados en aprender Torá. Este, por supuesto, no fue un llamado a los soldados necesario para salvar vidas (נפש פקוח, pikuaj nefesh), sino una guerra voluntaria, en caso contrario tendría prioridad sobre el estudio de la Torá. Ioav eventualmente mató a Amasa, pese a que eran primos. Ioav mató a dos tzadikim, Avner ben Ner y Amasa ben Ieter.

¿Cómo era Amasa un tzadik y mejor que Ioav quien lo mató? Porque Amasa sabía cómo aprender de las palabras “sólo” y “salvo” (ורקין אכין), pero Ioav a pesar de que sabía muy bien cómo entender estas palabras, no sabía cómo aprender estas palabras de forma correcta. ¿Qué “רק”, qué concepto de “salvo” Amasa aprendió tan bien? Se dice en el libro de Iehoshúa que la gente venía a Iehoshúa y le decía: “Todo el que se niegue a tu mandato será asesinado, sólo se fuerte y firme (ואמץ חזק רק, rak jazak veematz). La palabra rak, “sólo” aquí viene a excluir a alguien que se rehúsa al mandato del rey (como Iehoshúa) porque él escucha a Dios y no a ti. En tal caso él no es culpable y no debe ser matado.

Los sabios preguntan ¿si hay un maestro y un estudiante, a quién escucharías? Al maestro. Aludiendo a la historia de la serpiente y Eva, ¿A quién debió haber escuchado ella? Al maestro, es decir a Dios. Pero el Rambam usa una terminología diferente. Él dice, entre el amo y el sirviente ¿a quién escucharías? Al amo, porque él desea recalcar que el rey terrenal es sólo un sirviente del verdadero Amo, su Amo, es decir el Todopoderoso. Cuando el rey no sigue las enseñanzas de su Amo, entonces no es siquiera digno de ser llamado estudiante, él es sencillamente un sirviente y no debe ser escuchado. Esto es un punto importante. El estudiante también tiene que sentir que es un sirviente, tiene que saber cuál es su lugar. Algunas veces, aún sentir que eres un estudiante demuestra falta de refinamiento. Esto está relacionado a lo que los sabios dicen acerca de que servir a un maestro es aún más grande que aprender de él.

Regresando a nuestro midrash en la parashá Nasó, en la tribu de Menashe, dice que quien se cuida de no seguir órdenes ilegales, por él el Todopoderoso establece: el tzadik decreta y el Todopoderoso lo cumple. Todo su propósito fue hacer la voluntad de Dios, por eso si existe una situación en la que el Rey verdadero, el Todopoderoso decreta algo que no es bueno a nuestros ojos físicos (והנגלה הנראה בטוב), él tendrá el poder de anular el decreto de Dios. Estos dos principios (el tzadik decreta y Di´s seguirá el decreto; y que Dios decreta y el tzadik anula el decreto) corresponden a netzaj y hod. Otro importante punto es que no importa quién es el rey,  todo esto se refiere también respecto a un rey kosher judío, no sólo si es el Faraón o algún otro.

El Gaón de Vilna conecta al Rambam con la mitzvá de honrar a los padres. Tienes la responsabilidad de honrarlos y hacer lo que ellos dicen, a menos que te digan que hagas algo en contra de la Torá. Existen dos casos así: con un rey y con nuestros padres. El Gaón de Vilna escribe que es sencillo entender que uno es más responsable ante un rey que ante nuestros padres. No importa si es un rey judío o no. Construiremos un modelo alrededor de esto. Nuestros padres son la sabiduría y el entendimiento; el “yo” es Zeir Anpin; el rey, que es más que los padres es keter, la corona. Pero, dijimos que algunas veces el rey es judío y otras veces no lo es. Puede ser un rey judío, un estado judío, la cultura judía, como si fuera, “fantasmas” judíos (יהודאין שדין). ¿Cómo podríamos reflejar la diferencia entre ellos? El rey no judío es el aspecto externo de keter, Arij. Esto es voluntad vs. Voluntad, mi voluntad tiene que derrotar su voluntad. Pero, si el rey o la cultura o el estado es judío, entonces, emana del aspecto interno de keter, la corona, viene del placer. Por tanto tenemos placer vs. Placer. Hay un placer en seguir los decretos del estado judío, especialmente de alguien que cree que el estado representa el comienzo de nuestra redención. Existe un gran placer entonces en seguir las órdenes del estado. Y para no seguir sus órdenes, uno debe tener un placer tremendo en la santidad para levantarse frente a ellos.

Lo que obtenemos de esto es que para desobedecer a nuestros padres cuando nos dicen por ejemplo no respetar el Shabat, necesitamos despertar nuestro poder de anulación para anular lo que ellos dicen. Pero como el poder del reino judío viene del aspecto interno de Keter, si ordenan algo prohibido ese aspecto interno de keter está “apagado” y equivocado. El arquetipo de desobedecer órdenes son Shifra y Pua. ¿Qué es Dios en este modelo? Él es la Radl”a, la cabeza incognoscible. El rey judío es Atik. El rey no judío es Arij, y los padres son Aba veIma. Y el “yo” es Zeir Anpin, y si soy mujer, entonces el “yo” es maljut (no Zeir Anpin).

Otro remez. ¿Cómo sé que las letras samej y pei en Iosef están relacionadas con desobedecer órdenes y que los niños nacen en mérito suyo? Porque estas dos letras en el nombre aluden a tener otro niño: “Mi Dios me ha agregado otro hijo”, fueron las palabras que Rajel dijo cuando le dio a Iosef su nombre. Pero la primera palabra en la Torá que tiene las dos letras samej y pei juntas es cuando Eva dio a luz a Abel: הבל את אחיו את ללדת ותוסף, “y agregó dando a luz a su hermano, a Hevel”. Probando que estas dos letras están relacionadas con tener más hijos.

¿A cuánto equivale פקודה סירוב, seruv pekudá, “reusar una orden”? Es igual a תבונה, tevuná, inteligencia, el partzuf inferior de bina, entendimiento. Tevuná en relación a biná representa a la relación de los ba’alei teshuvá respecto a los tzadikim.

El servicio inapropiado a Dios es descrito como לבו בהתגלות אם כי בתבונה כסיל יחפץ לא, “el tonto que no busca tevuná, sino la revelación de su corazón”. Todo lo que hace es buscar el favor ante los ojos de los demás. Tevuná es unificarse con סבא ישראל, Israel Saba, que puede ser traducido como “el auténtico espíritu judío”. Una mujer que desea casarse con Israel Saba, el auténtico espíritu judío, tiene que desobedecer órdenes ilegales.

Entre los sabios tanaicos פקודה סירוב, desobedecer órdenes es igual a “Rabí Meir” (מאיר רבי). Tenemos que buscar historias sobre él desobedeciendo órdenes. Sus contemporáneos no entendían sus opiniones.

Gal Einai
Gal Einai

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Adar

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