Parshat Haazinu

Una Bendición para el Nuevo Año Judío 5766

KeverRajél-tumbadeRaquel-TeshuváyCompartirlallama

del Rabino Itzjak Ginsburg

Días de Selijot, 5765

A todos los hijos e hijas de Israel, dondequiera  se encuentren, que Di-s esté con ustedes,

Para el Nuevo Año que está arrivando, le deseamos a todo pueblo judío una ketivá vajatimá tová. Que sean inscriptos y sellados para un año dulce y bueno, material y espiritualmente. Que esta bonanza aparezca clara y abiertamente en sus vidas.

El año que se inicia es el 5766 desde la creación del mundo. De acuerdo con la tradición es conocido como el año 766, תשס”ו, sin contar los milenios. Este año tendrá el significado espiritual del servicio Divino de “retorno [a Di-s] por amor” ((תשובה מאהבה, como el valor numérico de esta frase en hebreo, 766.

Explican los sabios que cuando uno retorna al Todopoderoso desde el temor (el temor al castigo u otras consecuencias de nuestras acciones negativas) entonces las transgresiones cometidas intencionalmente son consideradas como accidentes. Pero cuando regresamos desde el amor, las acciones negativas son transformadas espiritualmente en actos meritorios.

El jasidut agrega que el mérito en estos actos reinterpretados es aún mayor que los méritos de las acciones positivas. Tan grande es el poder del retorno (teshuvá) desde el amor que no sólo limpia nuestro propio ser, sino que trae tanta luz Divina a la realidad que eleva a aquel que uno a afligido con nuestras acciones negativas, entrando incluso en el pecado mismo transformándolo, rectificándolo.

El temor (y también el miedo) nos reprime. Esquivar lo negativo por temor, sólo nos sirve para escapar de aquello que daña para salvarnos a nosotros mismos. Pero el daño en si permanece tal como es y la situación continúa defectuosa y velando la luz Divina que todo lo penetra. Los sentimientos de colapso y tensión que acompañan una actitud de temor nos conduce a un “sendero corto pero largo”.

Nuestros pecados son en efecto perdonados, pero seguimos incapaces de penetrar el núcleo interior de nuestro ser y nuestro entorno, de rectificar sus verdaderas causas.

Por el otro lado, cuando retornamos a Di-s por amor, nos llena una actitud positiva que se esparce y afecta contagiosamente a los que nos rodean. Ya no podemos permanecer satisfechos con nuestra rectificación y bienestar propios sino que procuramos lo mismo para toda la realidad (especialmente aquellas partes que hemos lastimado con nuestras trasgresiones).

La naturaleza expansiva, calma y paciente de quien está motivado por el amor, nos conduce al “sendero largo pero corto”.

Aunque es más dificultoso de lograr, el amor nos permite penetrar el núcleo interior de la realidad, revelando su íntima conexión con la Presencia del Todopoderoso y rectificando nuestras trasgresiones desde su basamento, hasta que llegan a ser trasformadas en méritos.

La llama del retorno a Di-s desde el amor se eleva desde su propia armonía. Esta llama de amor comprende tres aspectos: “Y amarás… con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza”. La palabra hebrea שלהבת, “llama”, equivale numéricamente a estos tres aspectos:

בכל לבבך, ובכל נפשך, ובכל מאדך.

También consta de estos tres tipos de amor esencial: amor al Todopoderoso, amor a la Torá y amor al pueblo judío (con el amor a nuestra Tierra Santa sirviendo como recipiente todo abarcador que puede contener los tres juntos a la vez, como está explicado en extenso en otro lugar).

El aspecto de amor “con todo tu corazón” es el amor al Todopoderoso que yace oculto en el corazón de cada judío. Este amor está expresado en la plegaria –”el trabajo del corazón”- durante el cual nuestras emociones se centran sólo en el Todopoderoso. Los sabios explican que también indica que está incluyendo ambas inclinaciones, o sea, nuestras emociones positivas y negativas pueden ser elevadas para focalizarse en El.

Con el aspecto del amor descripto como “con toda nuestra alma”, el amor del Todopoderoso se esparce para incluir el amor a la Torá, en cuyo estudio invertimos toda nuestra mente y nuestra conciencia. “Tu alma” se refiere a la sefirá de conocimiento, daat, como en el versículo “Además, sin conocimiento [daat], el alma no es buena”. El auto sacrificio en nuestra vida diaria se expresa principalmente en nuestro compromiso con la Torá y sus mandamientos, como los Diez Mártires –encabezados por Rabbi Akiva- que fueron “condenados por asuntos de la Torá” y sacrificaron sus vidas por ella.

El aspecto de amor descripto como “con toda tu fuerza”, se refiere al amor que se extiende hasta incluir toda tu realidad y lo que sea o quien sea que pase por ella. En esta vena, los sabios explicaron que: “Con la medida que sea que Di-s se ha dirigido a ti, tu debes agradecerLe sinceramente”. Según este mismo planteamiento respecto a quien sea, llegamos a amar a cada judío como parte de “una nación en la tierra” (y por eso incluimos el amor de la Tierra de Israel en este amor).

Por cierto, sólo ocupándonos del bienestar y la rectificación de toda la realidad podemos llegar al retorno consumado por amor, incluyendo el amor del pueblo de Israel entero. Entonces podemos llegar a implementar otra interpretación de nuestros sabios: “con todos tus fuerzas, significa: con toda tu riqueza”. Al distribuir nuestra riqueza de una manera caritativa, proveyendo a las necesidades del prójimo judío y sustentando su modo de vida apropiado basado en la Torá, implementamos la interpretación del Alter Rebe del versículo en cuestión: “una persona ha de entregar todo lo que posee para vivir [es decir, para retornar a Di-s]”.

El sendero del amor y la bondad propugnado por el jasidut nos conduce a retornar al Todopoderoso por amor, la forma de retorno más elevada que cura completamente todas las trasgresiones: “Y su corazón comprenderá, y retornará y será curado”.

–         “Y su corazón comprenderá”, se refiere al amor al Todopoderoso que se despierta en tu corazón meditando en la Unicidad de Di-s en el primer versículo del Shemá.

–         “Y retornará”, se refiere a la total entrega de tu alma, tu mente, en el estudio de la Torá, según la prescripción de nuestros sabios a alguien que desea retornar, “si normalmente estudia una página, que estudie dos; si estudia un capítulo, que estudie dos”.

–         “Y será curado”, se refiere a “con toda tu fuerza”, dedicando toda tu energía espiritual y física y todas tus posesiones materiales a sanar y rectificar tu realidad.

Que este año seamos meritorios de esparcir las enseñanzas del jasidut, de retornar completamente de nuestros senderos erróneos y nuestras creencias confundidas, como individuos y como comunidad, y renovar nuestro amor por el Todopoderoso, por Su Torá, por Su Pueblo y por Su Tierra.

Entonces, este año será ciertamente el año de nuestro “retorno [a Di-s] por amor” (תשובה מאהבה = 766), que traerá redención al mundo, la redención completa y verdadera liderada por nuestro justo Mashíaj.

Ciertamente “la Torá ha testificado: el pueblo judío retornará al final de su exilio, e inmediatamente serán redimidos”.

Con bendiciones,

Rabino Itzjak Ginsburgh

0 Shares

Lo nuevo de Gal Einai

Reciba las últimas actualizaciones

Suscríbase a nuestro Boletín Semanal

No hay spam, sólo notificaciones sobre nuevos artículos, actualizaciones.

{{ reviewsTotal }} Review
{{ reviewsTotal }} Reviews
{{ options.labels.newReviewButton }}
{{ userData.canReview.message }}
En tendencia

Artículos más populares

Sucot

Tendencias hoy BENDICIÓN PARA EL NUEVO AÑO 5777 Una Bendición para el Nuevo Año Judío 5776 BENDICIÓN PARA EL AÑO

Iom Kipur

Tendencias hoy BENDICIÓN PARA EL NUEVO AÑO 5777 Una Bendición para el Nuevo Año Judío 5776 BENDICIÓN PARA EL AÑO

Toggle Dark Mode Toggle Dark Mode
Toggle Large Font Size Toggle Font Size

Kaparot antes de Iom Kipur

Acompáñela con una buena acción

Teshuva

Copy link