La Fotosíntesis

Departamento de Tor√° y Ciencia

Cabalá y Vida Moderna Biología

La Fotosíntesis
“Y Sus Hojas Ser√°n Para Remedio”

Cedido gentilmente por el Prof. Eliezer Zeiger, Director de

Torah Science Fundationwww.torahscience.org

Harav Itzjak Ginsburgh

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Est√° dicho en Pirkei Avot (La √Čtica de los Padres) 3:17: ‚ÄúAquel cuya sabidur√≠a excede a sus buenas acciones, a que puede ser comparado? A un √°rbol cuyas ramas son numerosas pero sus ra√≠ces escasas, y el viento viene y lo arranca de la tierra y lo da vuelta; como est√° dicho: ‚ÄėY ser√° como un √°rbol solitario en una tierra √°rida y no ver√° cuando venga el bien; morar√° en un suelo √°rido en tierras salvajes, aislada, inhabitable (Jerem√≠as 17:6)‚Äô. Pero aquel cuyas buenas acciones exceden a su sabidur√≠a, a que puede ser comparado? A un √°rbol de pocas ramas pero de ra√≠ces numerosas, de tal manera que incluso si todos los vientos del mundo vinieran y soplaran contra √©l, no lo podr√≠an mover de su lugar; como est√° dicho: ‚ÄėY ser√° como un √°rbol plantado cerca del agua, con sus ra√≠ces esparci√©ndose hacia la corriente y no sentir√° cuando venga el calor, y su follaje ser√° verde; en el a√Īo de sequ√≠a no temer√°, y no cesar√° de producir fruto (Jerem√≠as 17:8)‚ÄĚ.

En la Tor√° abundan los ejemplos basados en las plantas. El hombre es comparado ‚Äúa un √°rbol del campo‚ÄĚ y en los Salmos del Rey David, un tzadik, una persona justa, es comparado a una ‚Äúpalmera datilera‚ÄĚ y a un ‚Äúcedro del L√≠bano‚ÄĚ. Los organismos fotosintetizadores son √ļnicos dentro de las criaturas vivientes por su capacidad de convertir la energ√≠a luminosa en alimento. En la cabal√° y la filosof√≠a jas√≠dica, la luz es un s√≠mbolo esencial de la emanaci√≥n Divina. Los organismos fotosintetizadores como las plantas, son entonces √ļnicos por su capacidad de relacionarse y absorber directamente la energ√≠a Divina investida en la luz, sin intermediarios. Por el contrario, los seres humanos dependemos de los alimentos derivados de la luz que previamente fue asimilada por una planta.

La Fundaci√≥n Torah Science se complace en presentar ‚ÄúY sus Hojas ser√°n para Remedio‚ÄĚ: Fotos√≠ntesis en la Ciencia y en la Cabal√°‚ÄĚ a los visitantes de nuestra p√°gina de Internet. Este novedoso art√≠culo explora la interfase entre la fotos√≠ntesis, uno de los procesos estudiados m√°s ampliamente en la Tierra, y los principios b√°sicos de la Cabal√° y la filosof√≠a jas√≠dica. El art√≠culo brinda un ejemplo acerca del uso de las relaciones num√©ricas entre conceptos cient√≠ficos y cabal√≠sticos claves como una poderosa herramienta de investigaci√≥n para revelar correspondencias entre la Tor√°h y la ciencia. Tambi√©n explora los maravillosos paralelos entre los conceptos cabal√≠sticos de la uni√≥n de las aguas Superiores e inferiores y la din√°mica de la fotos√≠ntesis y el movimiento del agua en las plantas.

Un excitante descubrimiento en fotobiolog√≠a de las plantas describe c√≥mo la activaci√≥n de los movimientos de los estomas (los poros) en las hojas de las plantas por medio de la luz azul es revertida por la luz verde ((Plant and Cell Physiology 41, 171-176, 2000). Como los fotones azules y verdes son abundantes en la radiaci√≥n solar, este descubrimiento implica que los estomas de las hojas est√°n oscilando continuamente entre estados activos e inactivos en la medida que absorban fotones azules o verdes. Como se describe en “y sus Hojas ser√°n para remedio‚ÄĚ, el color azul corresponde a la sefir√° de bondad, jesed, y el verde a la de belleza, tiferet. Esto significa que, en t√©rminos de energ√≠a Divina, los estomas est√°n oscilando continuamente entre la Bondad y la Belleza. La Fundaci√≥n Torah Science aspira a que la investigaci√≥n rigurosa de estos paralelos de Tor√°h y Ciencia nos ayuden a comprender que ‚Äúen definitiva, todo en la creaci√≥n est√° interrelacionado, [y] en cada part√≠cula est√° codificado el universo‚ÄĚ, como se afirma en el articulo M√©todos de Tor√°h y Ciencia (de pr√≥xima presentaci√≥n).

  1. Introducción

¬ŅQu√© se puede obtener al tratar de armonizar la Tor√°h ‚Äďla inteligencia Divina que trasciende el intelecto humano- con los descubrimientos de la ciencia?

Una respuesta detallada a esta pregunta requiere un estudio por si mismo. Identifiquemos aquí dos puntos centrales que serán desarrollados en este artículo.

El primero concierne a la contribuci√≥n que puede hacer la ciencia al estudio de la Tor√°h. En virtud de su trato con la realidad genuina y observable (al estar basada en la experiencia), la ciencia describe mecanismos y objetos que son captados naturalmente por los sentidos humanos (y en consecuencia son comprendidos claramente por la mente). Cuando tratamos de explicar alg√ļn aspecto de la Tor√°h, especialmente los delicados y dificultosos conceptos expresados en Torat hanefesh (literalmente, ‚ÄėLa Tor√°h del alma’, es decir la cabal√°), estamos obligados a utilizar analog√≠as que nos ayuden a concretar el tema. Si existe una correspondencia entre un concepto de la Tor√°h y un proceso o conclusi√≥n al que se arrib√≥ a trav√©s de la ciencia, entonces tenemos un poderoso instrumento de aplicaci√≥n a nuestra disposici√≥n. La abundancia de tales correspondencias, incluso respecto a un concepto en particular de la Tor√°h, facilita la demostraci√≥n de este concepto.

A nosotros incumbe, por cierto ‚Äďcomo fue ense√Īado por el santo Baal Shem Tov- extraer alguna clase de lecci√≥n espiritual significativa de todo con lo que nos topamos y experimentamos, incluyendo el conocimiento cient√≠fico que nos es revelado. Cada cualidad que descubrimos en el mundo nos ayuda a clarificar cierta cualidad correspondiente en nuestra alma, haciendo posible aprender de la naturaleza las formas en que el hombre puede rectificarse a si mismo.

El segundo punto se refiere a destacar el efecto que tiene la sabidur√≠a Divina de la Tor√°h sobre el prop√≥sito del estudio cient√≠fico (ver ‚ÄúLa sabidur√≠a del Rey Salom√≥n‚ÄĚ, en preparaci√≥n). Esto se debe principalmente al hecho de que la realidad en general (y la realidad de la naturaleza en particular) est√° basada en la sabidur√≠a de la Tor√°h, porque ‚Äúel Santo, bendito sea, mir√≥ en la Tor√° y cre√≥ el mundo‚ÄĚ. (ver Zohar II, 161a). El m√°ximo paradigma para el mundo es el propio ser humano, como est√° dicho en Kohelet (Eclesiast√©s 3:11): ‚Äú‚Ķ tambi√©n √Čl puso el mundo en su coraz√≥n‚ÄĚ, describiendo al hombre como un microcosmos. Di-s dise√Ī√≥, al crear al hombre, la capacidad humana para comprender el reino completo de la naturaleza a trav√©s del uso de aquellos conceptos y arquetipos embebidos en su propio ser conciente y supraconciente.

Este ensayo se centrar√° m√°s directamente en el primer punto mencionado antes. Pero de todas maneras, es nuestro deseo que la identificaci√≥n de algunas de las correspondencias que existen entre los modelos cient√≠ficos y los de la Tor√° (ver ‚Äúm√©todos de Tor√°h y Ciencia‚ÄĚ) inspire a los cient√≠ficos a explorar la posibilidad de utilizar la Tor√°h para dise√Īar o fraguar nuevas direcciones en su trabajo cient√≠fico. A medida que esas exploraciones abran nuevos horizontes, el enriquecimiento de los modelos cient√≠ficos contempor√°neos con aquellos hallados en la Tor√°h expandir√°n de manera esperanzadora los horizontes de la investigaci√≥n y ayudar√°n a los cient√≠ficos a construir m√°s teor√≠as multidimensionales y complicadas, capaces de explicar el amplio espectro de los fen√≥menos.

  1. Oxígeno (Respiración), Alimento (Digestión)

En la Ciencia

En el proceso de la fotosíntesis, las plantas convierten la luz (la energía solar) en carbohidratos. Hay tres productos finales de este proceso: dos que son formados directamente por el proceso en si, el oxígeno y el alimento, y un tercero, el combustible (específicamente, varias formas de combustible fósil), que es un producto derivado de los carbohidratos después de un prolongado período de tiempo y que será discutido en una sección separada.

El oxígeno producido por la fotosíntesis es una fuente importante del oxígeno necesario para la respiración humana. Los carbohidratos producidos por la fotosíntesis forman la base de la cadena alimenticia; sin ellos, formas de vida complejas, como el hombre, serían incapaces de sobrevivir. A partir de la Revolución Industrial, el tercer producto final compuesto por diversos combustibles (principalmente el carbón y el petróleo), se transformó en la fuente más importante de energía inorgánica disponible para la raza humana, sin la cual la vida moderna de nuestros días no podría prosperar.

En la Cabal√°

Meditaremos ahora, a trav√©s del prisma de la sabidur√≠a interna de la Tor√°, acerca del significado espiritual de la producci√≥n por parte de la fotos√≠ntesis del ox√≠geno para respirar y del alimento para el metabolismo. Ense√Īa la cabal√° que el sistema respiratorio humano (y la respiraci√≥n en general) corresponde a la sefir√° de la Corona, (, keter), mientras que el sistema digestivo (y la digesti√≥n en general) corresponde a la del Reinado (, maljut). El proceso completo de la fotos√≠ntesis est√°, como su nombre lo dice, impulsado por la luz, radiaci√≥n electromagn√©tica visible emitida por el sol d√≠a a d√≠a, hora tras hora. Entonces se comprende que la luz del sol sea responsable del funcionamiento continuo, aqu√≠ en la tierra, de todos los sistemas que mantienen la vida, desde la respiraci√≥n, que corresponde a la sefir√° m√°s elevada, hasta la digesti√≥n, correspondiente a la √ļltima, y todos los sistemas intermedios.

La supervivencia de toda la creaci√≥n est√° encuadrada, por lo tanto, por estas dos sefirot, como lo sugiere la equivalencia num√©rica entre las dos frases (keter maljut) y (bereishit bar√°, En el comienzo, √Čl cre√≥‚Ķ), ambos iguales a 1116.

Con el descubrimiento de la fotos√≠ntesis, se volvi√≥ evidente que la luz es el fundamento f√≠sico de toda la creaci√≥n (como tambi√©n lo es en la Biblia, donde se identifica la luz como el primer elemento espec√≠fico de la creaci√≥n que Di-s llam√≥ a la existencia: “Y Di-s dijo: ‘Sea la luz’, y fue la luz”). Por consiguiente podemos sumar el valor num√©rico de Luz, , or, 207, al de , Keter maljut (1116) dando como resultado 1323. El valor promedio de estas tres palabras keter maljut or, (1323 / 3) es 441, el valor num√©rico de la palabra hebrea emet, , Verdad, 441 o 212.

Ya que el proceso de la fotos√≠ntesis es responsable de la formaci√≥n de los sistemas f√≠sicos que corresponden a las diez sefirot, reflexionemos ahora sobre la relaci√≥n entre la luz que impulsa ese proceso y los nombres de las sefirot “producidas” por √©l.

En conjunto, los nombres de las sefirot desde la corona, Keter hasta el reinado, Maljut (incluyendo el conocimiento, Daat, ) contienen 42 letras:

Dicen nuestros sabios que el Nombre con el cual fue creado el universo es el Nombre de 42 letras, del que est√° dicho (Zohar II 234 a; III 256b):

este es el portal hacia Di-s, los justos vendr√°n a trav√©s de √©l” (Salmos, 118:20), es el nombre de 42 letras, con el que fueron creados los reinos superiores e inferiores.

Hay un cap√≠tulo en el Pard√©s Rimonim [de rabi Mosh√© Cordobero, 1522-1570, conocido por su acr√≥nimo Ramak], titulado ¬ŅKeter es sin√≥nimo de Ein Sof? (es decir, del Ser Infinito). Luego de deliberar acerca del asunto, el Ramak concluye que la sefir√° de la Corona no es equivalente al Ein Sof, representando este un nivel incomparablemente elevado del ser Divino.

Es importante para nosotros la equivalencia num√©rica se√Īalada por la Kabal√° entre las palabras or y el Infinito, , ein sof, que suman 207, en l√≠nea con la conclusi√≥n del Ramak, para visualizar la palabra or como por encima de los nombres de las otras sefirot, llevando en consecuencia el n√ļmero total de letras a 45.

Este n√ļmero es el valor num√©rico de hombre, , Adam, aludiendo a que la luz es necesaria para mantener la constelaci√≥n de las sefirot metaf√≥ricamente asociadas con la forma humana [como sugiere el vers√≠culo de Eclesiastes 3:11: “tambi√©n puso el mundo en su coraz√≥n“-“el hombre es un microcosmos“]. Y como veremos m√°s adelante, la perfecci√≥n del hombre en el mundo por venir est√° vinculada con la utilizaci√≥n de la luz en forma directa.

El n√ļmero 45 es tambi√©n el noveno n√ļmero triangular, simbolizado como 9. Como tal, la palabra complementa los nombres de las sefirot tanto sustantiva, seg√ļn ya explicamos, como est√©ticamente, al permitirnos ordenar las 45 letras en una forma geom√©trica triangular como esta:

Meditando sobre este tri√°ngulo, descubrimos que la suma del valor num√©rico de sus letras es 3549 o 3 ¬∑ 7 ¬∑ 13 ¬∑ 13, factorizado en n√ļmeros primos. Adicionalmente, descubrimos que la suma de las letras desde hasta es igual a 1729 o 13 ¬∑ 19, siendo el valor de las letras remanentes desde hasta igual a 1820, o 13 ¬∑ 20. Las letras de las dos palabras , que forman la l√≠nea inferior del tri√°ngulo suman 242. El valor num√©rico del tri√°ngulo formado por las cuatro primeras l√≠neas, que contiene las palabras , es 302, mientras que su eje central, compuesto por las letras , es igual a 496, el valor num√©rico de !

 

  1. 3. La Planta y la Hoja

Seg√ļn la Ciencia

Las criaturas vivientes pueden ser divididas en dos categorías, basadas en la forma en que utilizan los recursos para sobrevivir. Los organismos que necesitan comer o asimilar a otros organismos para vivir son llamados heterótrofos, y autótrofos a que sobreviven utilizando sólo materia inorgánica (inanimada).

La fotos√≠ntesis es el proceso m√°s importante que permite a los organismos ser aut√≥trofos. Los aut√≥trofos que utilizan el proceso de la fotos√≠ntesis se denominan m√°s espec√≠ficamente fotoaut√≥trofos. Existe un peque√Īo n√ļmero de organismos que utilizan para sobrevivir procesos qu√≠micos diferentes al que estamos tratando, clasificados en general como quimioaut√≥trofos.

Cuantitativamente, la fotos√≠ntesis produce aproximadamente 160 mil millones de toneladas de carbohidratos por a√Īo, por lo que es el proceso qu√≠mico m√°s productivo sobre la tierra.

 

Seg√ļn la Cabal√°

La respiraci√≥n humana act√ļa en forma opuesta a la de la fotos√≠ntesis en las plantas: estas absorben di√≥xido de carbono en presencia de luz y liberan ox√≠geno, que es absorbido por los humanos emitiendo di√≥xido de carbono.

Así también respecto a los hidratos de carbono, que son sintetizados por las plantas en presencia de luz, y los humanos sólo lo pueden digerir y metabolizar pero no producir.

Cuando no están en contacto con la luz las plantas son como los humanos, utilizando los alimentos que sintetizan con la fotosíntesis durante el día. Los humanos en nuestro mundo son definidos como heterótrofos.

Sin embargo, la Tor√° habla de una persona futura, el Mes√≠as, ( Mash√≠aj) que funcionar√° como las plantas, como un aut√≥trofo, m√°s espec√≠ficamente un fotoaut√≥trofo. El primer indicio de esto es que el Mash√≠aj es llamado por los profetas y por nuestros sabios como una “planta” (, tzemaj).

Nuestros sabios han descripto el “Mundo por Venir” (, olam hab√°) como un lugar donde “los justos est√°n sentados con sus coronas en sus cabezas, disfrutando [o nutri√©ndose] del resplandor de la Shejin√°h [donde se inviste la presencia de Di-s]”

La expresi√≥n “sus coronas en sus cabezas” alude a la sefir√° de la Corona que, como ya se dijo corresponde al sistema respiratorio humano. Por lo tanto, nutri√©ndose s√≥lo con la luz Divina (el resplandor de la Shejin√°h) y el aire, en el Mundo por Venir los Justos (, Tzadikim), aquellos individuos que se conducen de una manera justa, tendr√°n cualidades similares a los organismos fotoaut√≥trofos, las plantas de nuestros d√≠as.

La luz en este caso es “el resplandor de la Shejin√°h, o en otras palabras, la revelaci√≥n Divina futura que permear√° toda la creaci√≥n y ser√° contemplada por toda carne, y esta “luz” Divina revelada ser√° utilizada como la fuente de alimento f√≠sico.

  1. El Fototropismo y el Futuro de la Humanidad

Ciencia

El proceso de la fotosíntesis hace uso de tres componentes: luz, agua (H2O) y dióxido de carbono (CO2). Hay dos tipos primarios de foto autótrofos en la naturaleza: (1) plantas terrestres y (2) plantas acuáticas y microorganismos, como los protistas unicelulares y ciertas algas.

En el caso de las plantas terrestres la luz es absorbida por las hojas, el agua a trav√©s de las ra√≠ces y el di√≥xido de carbono a trav√©s de los peque√Īos poros de las hojas llamados estomas. La mayor√≠a de las plantas absorben el di√≥xido de carbono abriendo sus estomas durante las horas del d√≠a. Pero hay plantas, como los cactus y otros que sobreviven en lugares des√©rticos, que abren sus estomas durante la noche para evitar la p√©rdida excesiva de agua durante las calurosas horas del d√≠a.

Cabal√°

Ya nos hemos referido al hecho de que el Mash√≠aj (el prototipo del hombre Justo del futuro) es conocido simb√≥licamente como una “planta”. El profeta Ezequiel, en su visi√≥n del arroyo que habr√° de fluir desde el templo Sagrado en el futuro por venir ( , l’atid lav√≥), hace referencia tambi√©n a la vegetaci√≥n de los tiempos mesi√°nicos (Ezequiel 47:12):

Y a lo largo del arroyo, en ambas orillas, brotar√°n toda clase de √°rboles frutales; sus hojas no se marchitar√°n y sus frutos no fracasar√°n; brindar√° nuevos frutos cada mes, porque sus aguas manar√°n del santuario y sus frutos ser√°n para alimento y sus hojas para remedio.”

Nuestros sabios comentaron la expresi√≥n “Y sus hojas ser√°n para remedio”, como sigue (Sanedr√≠n 100a):

“‚ĶRabi. Isaac bar Abudimi y Rabi Hisda [argumentaron a este respecto]: Uno dijo [que la hoja ser√° remedio] liberando nuestro orificio superior [es decir la boca] mientras que el otro dijo [que ser√° para remedio] liberando nuestro orificio inferior. Tambi√©n fue dicho: Jizqui√°h dijo: [que ser√° para remedio] liberando la boca del mudo, y Bar Kapara dijo [que ser√° para remedio] liberando el orificio de la esterilidad.”

Por lo tanto, el rol de las ‘plantas’, es decir de los Justos, en el futuro por venir ser√° el de ‘desatar’ o liberar la boca. La intenci√≥n detr√°s de estas ense√Īanzas es que los Justos, especialmente el Mash√≠aj, ense√Īar√° a la humanidad c√≥mo volverse ‘autotr√≥ficos’ obteniendo sustento f√≠sico directa y exclusivamente de la revelaci√≥n de la luz de Di-s en el mundo.

  1. Fotosíntesis y Tecnología

Ciencia

Cuando pensamos en el consumo de energía de nuestra civilización nos damos cuenta de que casi todas nuestras necesidades están abastecidas por los combustibles fósiles. Por otro lado, cada vez se hace más evidente que el uso generalizado de esta energía presenta un problema serio de polución.

Pero el límite verdadero para su utilización está basado en su disponibilidad. Está claro que nuestros recursos energéticos eventualmente deberán cambiar, probablemente en dirección a alguna clase de fusión nuclear, ya que la fisión nuclear utilizada hasta el momento también presenta problemas de polución.

La fusi√≥n es en realidad el proceso de generaci√≥n de energ√≠a que se produce en nuestro sol, el cual esperamos emular utilizando la materia con que contamos en la tierra. Pero de todas maneras, en alg√ļn momento ser√° necesario dominar la “planta de energ√≠a” de fusi√≥n del sol para abastecer las necesidades energ√©ticas de nuestra civilizaci√≥n.

A la postre, incluso eso no será suficiente y por más lejos que llegue la energía de fusión, el desafío final será enjaezar el tremendo reactor nuclear que se encuentra en el corazón de nuestra propia galaxia.

En cierta medida, es posible demostrar una relación entre el desarrollo tecnológico general de la civilización y la calidad de sus fuentes energéticas, a tal punto que la transición desde un nivel de utilización de energía hacia el siguiente es un producto de los nuevos avances tecnológicos de dicha civilización.

Cabal√°

Una de las preocupaciones que acompa√Īan el desarrollo tecnol√≥gico es el efecto que tiene sobre la humanidad. La tecnolog√≠a en si misma es en su mayor parte neutral, capaz de servir tanto a nuestras inclinaciones positivas como a las negativas. S√≥lo depende de si el hombre la controla o es controlado por ella.

En un pasaje del Talmud que aparentemente no est√° relacionado con nuestro tema (BT Avod√° Zar√° 3b 4a) encontramos lo siguiente:

Dijo rabi Shim√≥n el hijo de Lakish: no hay gueinom (literalmente infierno) en el futuro por venir, sino que el Santo bendito sea retirar√° el velo del sol y ennegrecer√° [los ojos], los justos ser√°n curados por √©l [el sol], el malvado ser√° juzgado por √©l, como est√° dicho (Malaj√≠ 3:19): “Porque, observen, ese d√≠a est√° llegando, quema como un horno y todo arrogante y todo el que haga el mal ser√° como heno y el d√≠a que est√° llegando los quemar√° dice el Se√Ī-r de las Huestes, de manera que no les dejar√° ra√≠z o rama‚Ķ” y el justo ser√° sanado por √©l, como est√° dicho (Ibid 3:20): “Pero para ti que temes mi nombre, el sol de la justicia se elevar√° con curaci√≥n en sus alas” y no s√≥lo eso sino que [los justos] prosperar√°n a causa de ello, como est√° dicho (Ibid): “y vosotros saldreis y brincareis como becerros que salen del establo”.

Aplicando el modelo que acabamos de describir respecto al avance tecnol√≥gico y la utilizaci√≥n de la energ√≠a, es posible decir que ‘retirar el velo del sol’ corresponde a la revelaci√≥n y el desarrollo de nuevas formas de energ√≠a alimentando el desarrollo tecnol√≥gico de la humanidad. El ‘malvado’ puede interpretarse como aquellos individuos que no utilizan la energ√≠a de una manera beneficiosa, mientras que los ‘justos’ son aquellos que triunfan en dominarla para ponerla al servicio del bien.

La capacidad del hombre de controlar la tecnología y la modernización y no ser controlado por ella, depende de una definición clara de su mundo ético. Cuando uno vive una vida con objetivos morales claros, tales como cumplir con los mandamientos Divinos, la tecnología se vuelve un importante instrumento para alcanzar esos objetivos y además acercarnos a Di-s.

Por el contrario, si uno vive una vida sin valores, adquiriendo tecnología en aras de si misma, corre el riesgo de verse dominado por las fuerzas mecanicistas que guían ese desarrollo, a tal grado de alienarse completamente de Di-s.

  1. Perspectiva Histórica

del Rol del Oxígeno en la Fotosíntesis

Ciencia

La fórmula básica de la fotosíntesis es la siguiente:

6CO2 + 12H2O + luz solar <-> C6H12O6 + 6H2O + 6O2 Ecuación 1

Hist√≥ricamente, las primeras investigaciones para determinar la f√≥rmula exacta de la fotos√≠ntesis presum√≠an que el ox√≠geno generado en este proceso (el lado derecho de la ecuaci√≥n 1) proven√≠a del di√≥xido de carbono que entraba por la hoja (el lado izquierdo de la ecuaci√≥n). Sin embargo, por el a√Īo 1940, con la ayuda de t√©cnicas de trazado radioactivo, se descubri√≥ que en realidad proven√≠a de la escisi√≥n de la mol√©cula de agua que entra por las ra√≠ces.

Cabal√°

Los principales componentes del proceso de la fotosíntesis, la luz, el dióxido de carbono y el agua, pueden dividirse en dos grupos que podríamos llamar superiores e inferiores, de acuerdo con el sitio de absorción por el cual ingresan a la planta (las hojas o las raíces). Los superiores son el dióxido de carbono y la luz, mientras que los inferiores son las moléculas de agua.

El Midrash (Shemot Rab√° 12:3) relata lo siguiente:

Cuando Di-s cre√≥ el mundo, decret√≥ diciendo: “Los cielos, los cielos son para Di-s y la tierra El la dio a los hijos del hombre.” Cuando pretendi√≥ entregar la Tor√°, nulific√≥ el decreto original y dijo: “Los reinos inferiores ascender√°n hacia los superiores, y los superiores descender√°n hacia los inferiores”.

La presunci√≥n misma de que el ox√≠geno producido por la fotos√≠ntesis tiene su origen en las mol√©culas de di√≥xido de carbono que llegan desde arriba y no en las mol√©culas de agua que se absorben desde abajo refleja el prop√≥sito asociado con el primer decreto de Di-s que divorcia el reino superior de la Creaci√≥n (ox√≠geno) del inferior (agua). El descubrimiento de que el ox√≠geno proviene del agua que se absorbe a trav√©s de las ra√≠ces, afirma la anulaci√≥n de tal decreto, “permitiendo” as√≠ que ambos reinos se abracen en uno.

Esta correspondencia demuestra que la Tor√° no distingue entre las categor√≠as cognitivas ‚Äďcon su apariencia de cient√≠ficas, racionales y objetivas- y los valores morales (conocidas a veces como √©tica) adoptadas por el observador. Los mismos arquetipos metaf√≠sicos utilizados por la dimensi√≥n interior de la Tor√° (como son expresados por la cabal√° y el jasidismo), describen y gu√≠an tanto nuestro desarrollo moral y espiritual como el crecimiento de nuestro conocimiento cient√≠fico.

O en otras palabras, es posible analizar y comprender la expansión progresiva de nuestra comprensión científica del mundo material utilizando como modelos los procesos de desarrollo del alma tratados en la Torá.

Ciencia

Releyendo nuestra discusión previa, encontramos tres ingredientes inician el proceso de la fotosíntesis: luz, agua y gas (dióxido de carbono). Los átomos de oxígeno del agua se convierten en moléculas de oxígeno (gas) al final del proceso, mientras que los átomos de oxígeno del dióxido de carbono (gas) terminan formando parte de las moléculas de carbohidratos producidos.

Cabal√°

Estos tres componentes corresponden a los tres componentes básicos de la Creación tal como se pone de relieve en la cabalá: luz (or), agua ( , maim), y el firmamento ( , rakia). El firmamento es el elemento que separa la Divinidad (o luz) del mundo inferior (o agua). La relación entre estos tres elementos está descripta figurativamente en la letra alef, la primera del alfabeto hebreo, que comprende un punto superior (luz), un punto inferior (agua) y la línea diagonal que los separa (el firmamento).

Por lo tanto, podr√≠a decirse que la fotos√≠ntesis dirige la interacci√≥n entre la energ√≠a Divina y el mundo. Esto se expresa con el descenso del di√≥xido de carbono y los √°tomos de ox√≠geno a los hidratos de carbono (la fuente de la dulzura en el mundo) y tambi√©n con el ascenso de los √°tomos de ox√≠geno del agua (el origen de los placeres terrenales, como ense√Īan nuestros sabios: el agua fomenta todas las formas de placer) que se liberan por las hojas de la planta (posibilitando el placer Divino del alma, el “aliento” de Di-s).

Esta conexi√≥n entre los reinos superiores e inferiores encuentra su expresi√≥n m√°s notable en lo que el Zohar llama: “la uni√≥n de las aguas superiores e inferiores”. De acuerdo con el comentario Ashmoret Haboker en el Zohar, esta uni√≥n representa la unificaci√≥n del conocimiento de la Tor√° (la sabidur√≠a superior) con el conocimiento del mundo (la sabidur√≠a inferior) tambi√©n llamada “la sabidur√≠a de las naciones”. La hora que mejor refleja este encuentro de los reinos superiores e inferiores es la de la tercera comida del Shabat por la tarde, cuyo car√°cter mesi√°nico lo hace propicio para la contemplaci√≥n del significado de la planta (tzemaj), el s√≠mbolo del Mash√≠aj.


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Rav. Jaim Frim
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