CONSERVADORISMO Y LIBERALISMO

universidad de la tora

28 Shevat 5774 – 75 cumpleaños del Profesor Eliezer Zeiger – Kfar Jabad

Por Harav Itzjak Ginsburgh

(Notas tomadas durante la clase, no revisadas ​​ni editadas por Harav Ginsburgh)

Lejaim lejaim. Mazal tov. Debe ser un año de gezunt.

(A petición de Eliezer, estaremos hablando esta noche acerca de los dos reinos de Israel y tratar de endulzar algunos de los duros juicios en el pueblo judío y el mundo en general, políticamente, como se ve reflejado en estos dos reinos, el reino del Norte de Israel y del Sur llamado Iehudá. El Norte generalmente se llama Efraim a pesar de que cuenta con 10 tribus. Lo fundó fue Ierovam ben Navat de la tribu de Efraim. La capital inicial fue de Shjem, el lugar donde se produjo la división entre los reinos. Shjem es la tumba de Iosef, también conectado a Efraim.

El territorio de Efraim está en la parte norte de la tierra de Israel. El territorio de Iehudá está hacia el sur. Cuando los dos reinos se separaron se creó mucha animosidad entre ellos, a pesar de que todos eran hermanos. Hubo muchos intentos para disminuir la animosidad, por lo general a través del matrimonio entre las líneas reales.

1. El Conservadorismo y el Liberalismo

Si queremos relacionar la disputa entre el Reino del Norte y el Reino del Sur a la terminología moderna, los dos términos serían) conservadorismo y el liberalismo. Ambas son palabras positivas. Idealmente no tendrían que estar en conflicto entre sí. Tan pronto como asocias conservadorismo con religión y liberalismo con anti religión se convierte en un conflicto. Pero no tiene por qué ser así. Conservadorismo significa que una persona está conectada al pasado, a su sistema de valores, a los valores jerárquicos del pasado. A un conservador le gustaría ver que esos valores pasados ​​sean la base de nuestra vida en la esfera pública -un conservador cree es una buena idea aprender de las cosas buenas del pasado. El pasado está aquí para enseñarnos cómo comportarnos en el presente.

El liberalismo no mira hacia atrás, sino hacia un futuro mejor, llamémoslo así. Ve que la sociedad no es como debería ser y puede ser mejor que mira hacia delante, tratando de crear un futuro que sea mejor que el pasado. Un liberal ve que la sociedad no debe seguir el sistema de valores del pasado que no era muy bueno.

El liberalismo, la igualdad, y la entropía

Pero hay otra palabra asociada con el liberalismo, que es la igualdad. Igualdad tiene muchos niveles de significado diferentes. Puede ser la igualdad entre las personas, esa es la idea básica de la igualdad, entre los ciudadanos del estado. Pero tan pronto como se empieza a pensar en términos de igualdad, todo vuelve a ser igual. Las distinciones del pasado, consciente o inconscientemente, se rompen. Algunos filósofos políticos entienden que hay la igualdad y la entropía, el segundo principio de la termodinámica, son lo mismo. La entropía hace que todo se desintegre en sus componentes más básicos, y si algo llega a un estado de máxima entropía, todo se vuelve igual. Por lo tanto la tendencia a la igualdad es llegar al nivel de energía más bajo, todo se vuelve lo mismo. Entonces esta es la pregunta: ¿es este el tipo de igualdad que buscamos? ¿La igualdad sin jerarquías ni distinciones en absoluto?

El Conservadorismo y el liberalismo como mentalidades verticales y horizontales

Si lo entendemos de esta manera, entonces la mentalidad conservadora es vertical, mientras que la mentalidad liberal es horizontal. Si una persona está conectada y comprometida con el pasado, está conectada con una fuerza vertical, a la jerarquía. La jerarquía es vertical. En el pasado hemos hablado, desde una perspectiva cognitiva y psicológica (especialmente en relación con la psicología del desarrollo de los niños) acerca de cuál es la primera coordenada en nuestra conciencia: si aprendemos a reconocer en primer lugar la coordenada arriba-abajo (vertical), o la coordenada izquierda-derecha (ancho).

Para dar una imagen de lo que es vertical, vamos a usar la palabra hebrea אֲנַכִי, anaji, “vertical”, que es también (con una pronunciación diferente) la primera palabra de los Diez Mandamientos, el sublime “Yo” (אָנֹכִי, Anoji). Anaji es una línea vertical, de corredenadas “arriba-abajo”. Anoji [Yo] soy Havaiá Tu Dios. Entonces, la Torá comienza poniéndonos en un marco de referencia vertical.

(Hasta la entrega de la Torá en el monte Sinaí, había un decreto de que lo que está arriba y lo que está abajo no podían influirse mutuamente, pero con la entrega de la Torá todo cambió. Por eso en cierto sentido, la dimensión vertical era discontinua, con los dos extremos separados. Cuando Dios anuló ese decreto y dio la Torá, Él mismo fue el primero en cubrir la brecha entre lo que está arriba y lo que está abajo, y descendió en el monte Sinaí. Por lo tanto, es apropiado que la primera palabra de los Diez Mandamientos, la primera palabra pronunciada por Dios al haber descendido en el monte Sinaí, fuera la misma palabra que se puede leer como “vertical”.)

En hebreo moderno, “horizontal” es מְאֻזָּן, meuzán, que también tiene que ver con el balance y el equilibrio. Horizontal es algo que está meuzán, balanceado, en un estado de equilibrio, como en el cuerpo. La palabra en hebreo rabínico para “horizontal” es מְעֻיָּן, meuián, que sugiere una línea horizontal imaginaria que va de ojo a ojo. Por otro lado, la palabra moderna מְאֻזָּן, meuzán, se relaciona con los oídos (ozen, como sabemos, nuestro sentido del equilibrio – como el equilibrio horizontal de una balanza- viene de nuestro oído interno). Horizonte en hebreo es אפֶק, ofeq, una palabra que no aparece en el Tanaj. Pero, de nuevo, el término utilizado por los sabios para horizontal es מְעֻיָּן, meuián, implicando la línea horizontal que corre entre los dos ojos. ¿Qué pasa con la dimensión vertical en la cara? La parte vertical de la cara es la nariz, que tiene que ver con la ira (así que o los conservadores están enojados, o los demás están enojados con ellos). Todos estos conceptos son esencialmente positivos. Así, hay personas que son de mente verticalista, que los hace conservadoras y conectadas con el sistema de valores del pasado, que es correcto, es bueno.

Los que tienen una mentalidad horizontal miran al horizonte, al futuro, y no están necesariamente conectados con el pasado, y buscan la igualdad, que en sí es algo bueno, pero pueden ir demasiado lejos en la entropía y llegar a la anarquía. (Algunos filósofos dicen que la anarquía es algo bueno, porque la gente es buena, por lo que el gobierno no es necesario. Incluso el Rebe dice que en el futuro no habrá policía. Habrá ley y orden, pero no habrá necesidad de la policía para hacerla cumplir.)

(Si extendemos la analogía del conservadorismo con una mentalidad vertical y el liberalismo con una mentalidad horizontal en el flujo de agua (el agua fluye cuesta abajo), podemos decir lo siguiente: ir con la corriente representa un aumento de la entropía (la energía se libera, lo que provoca un estado general donde el sistema está menos ordenado). Por lo tanto, los liberales tienden a ir con la corriente -se podría decir que, debido a que la naturaleza tiende a estados de baja entropía, los liberales parecen ser más naturales y tolerantes. Los conservadores, por el contrario, que buscan aumentar la jerarquía, se pueden comparar con salmón nadando aguas arriba, contra la corriente. Este es un trabajo más duro y disminuye la cantidad de entropía en la sociedad -que tiene por objeto introducir orden y jerarquía en la sociedad retornando de vuelta a nuestros orígenes, hacia el pasado.)

(Como corolario de esta observación, podemos añadir que los liberales de hoy siempre serán considerados los conservadores de mañana, porque en términos relativos, estaban en una sociedad que todavía tenía niveles más elevados de orden (menos entropía). Como la sociedad sigue fluyendo cuesta abajo (por así decirlo), más allá de los niveles que habían alcanzado, son vistos como seres todavía atrapados en un pasado conservador.)

La Torá retrata al futuro como un liberal

Entonces, si usamos esta imagen de mentalidades vertical frente a horizontal, vemos que la Torá también dice que tenemos que llegar a un estado de liberalismo horizontal. Lo vemos en la primera haftará después las siete semanas de consuelo posteriores a Tishá BeAv, que comienza con las palabras “consolad, consolad a mi pueblo”. Uno de los versos en esa haftará dice:

“Todo valle será elevado y todo monte y colina será rebajada, toda huella se aplanará, y toda cima se hará valle.”

כָּל גֶּיא יִנָּשֵׂא וְכָל הַר וְגִבְעָה יִשְׁפָּלוּ וְהָיָה הֶעָקֹב לְמִישׁוֹר וְהָרְכָסִים לְבִקְעָה

Esta profecía está revelando que en el futuro todo será plano. No habrá más caminos curvos a causa de montañas o valles, ya que todas las montañas se descenderán y todos los valles subirán, haciendo que todo quede al nivel del mar. Esta profecía tiene que ver con la perfección de la sociedad. (De hecho, en el actual Israel muchos de los conservadores derechistas viven en las montañas y las colinas, mientras que los liberales de izquierda viven en la planicie costera. Pero en el futuro todo va a estar al nivel del mar. Los dos extremos son la montaña y la llanura. Hay gente montañosa que aman las montañas.)

Abraham el conservador, Itzjak el liberal

Podemos ver esta misma división entre la derecha y la izquierda si nos fijamos en la primera derecha e izquierda: Abraham y su hijo Itzjak. Abraham, cuya alma-raíz corresponde a la bondad y el eje derecho de las sefirot, se refirió a la futura ubicación del Templo Santo como en “una montaña” (אַבְרָהָם קְרָאֹו הַר, “Abraham lo llamó monte”). Pero Itzjak, cuya alma raíz corresponde al poder y ​​el eje izquierdo de las sefirot, se refirió a la misma ubicación como un campo (קְרָאֹו שָׂדֶה יִצְחָק), una planicie. Itzjak no vio el futuro Templo como una montaña.

Sabiduría como el conservadorismo y entendimiento como liberalismo

Ahora vamos a traducir todo esto en la terminología de las sefirot. Antes era conservadorismo versus liberalismo, pero agregamos que el liberalismo es la igualdad, lo que implica que no tienen ambos la misma visión de la igualdad. El origen de la izquierda y la derecha en las sefirot es la sabiduría y el entendimiento. En el corazón son la bondad y de poder, pero es más difícil y menos intuitivo de explicar cómo la bondad amorosa ​​corresponde al conservadorismo y el poder al liberalismo.

Pero en las facultades intelectuales los paralelismos son evidentes. La sabiduría está conectada con el pasado, mientras que el entendimiento está conectado con el futuro. Lo sabemos por el Sefer Ietzirá. Allí leemos que la sabiduría es la dimensión del pasado (עֹמֶק רֵאשִׁית, omeq reshit) y el entendimiento se conoce como la dimensión del futuro (עֹמֶק אַחֲרִית, omeq ajarit), la profundidad del futuro, mirar hacia el futuro.

El liberalismo y el Conservadorismo como los dos Querubines

La relación entre la sabiduría y la comprensión, descripta como dos compañeros que nunca se separan, es como la que existe entre los dos querubines en la cubierta del Arca Sagrada. Si no se miran uno al otro sino que cada uno mira en una dirección opuesta, representa un estado en el que no estamos siguiendo la voluntad de Dios. Este es un estado negativo del ser. Pero si hacemos la voluntad de Dios, los Querubines se miran cara a cara. Los dos Querubines, en el Santo de los Santos, simboliza ya sea la relación entre Dios y el pueblo judío, o sin duda puede simbolizar la relación entre los dos reinos de Israel, Iehudá y Efraim en el propio pueblo judío. Para lograr la unidad dentro del pueblo judío, porque esa unidad es la esencia misma del Mashiaj los dos querubines son el símbolo ideal, deben mirarse cara a cara y no estar de espaldas.

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