LO MÁS IMPORTANTE EN LA VIDA

06 TEVET 5777

En cierta ciudad de Austria había una sinagoga donde iban a poner la piedra fundamental del edificio. Se remató el mérito de colocarla y la compró una persona muy rica del lugar. De buen corazón y sin pedir nada a cambio, quiso honrar al rabino dándole su lugar. El rabino, que era un gran sabio y tzadik aunque no sabemos su nombre, aceptó.

Después de la ceremonia, llamó a la persona que lo había honrado y le dijo: “Dime con qué bendición quieres que te bendiga, y se cumplirá”. El hombre le dijo: “Hijos, no tengo hijos”. “Un pedido muy difícil me has hecho”, le contestó el rabino, “De todas maneras te puedo asegurar hijos, pero bajo tres condiciones muy duras: primera condición: perderás toda tu fortuna, segunda condición: vas a morir cuando tu esposa esté embarazada, tercera condición: tu esposa morirá después del parto.

¿Estás dispuesto a tener hijos? Honorable rabino, para tomar una decisión como esta tengo que consultar a mi esposa, no puedo responsabilizarme por su vida. Consultó a su esposa, y esta sin pestañar le dijo: “Dile al rabino que estoy dispuesta. Quiero hijos.”Volvió al rabino con la respuesta firme. El rabino entonces hizo lo que tenía que hacer, oró a Hashem y sucedió tal como lo prometió.

El hombre perdió toda su fortuna, luego cuando su esposa estaba embarazada se fue de este mundo, y un corto tiempo después del nacimiento alcanzó a dejar a su hijo con una mujer muy rica que le prometió criar al niño como si fuera suyo.La mujer, viuda del Rebe de Brisk, se llamaba Eidl, lo tomó como yerno y este tomó su nombre como apellido, y fue nada menos que Rabi Shmuel Eidles, el Maharashá, (Austria 1555-1631). Era muy rica y a la pareja no le faltó nada, en su mérito nombró a su famoso libro de explicaciones sobre el Talmud, que por lo tanto lleva el nombre de su suegra. Sobre este hijo dijo el Baal Shem Tov que su tratado del Talmud fue escrito con Ruaj HaKodesh.

Hay tantas personas en el mundo que no saben qué es importante y qué es secundario. Esta pareja entregó todo lo que tenía, su fortuna, su vida, pero al fin de cuentas ¿quién ganó más? Si tienes hijos, y un hijo como este que fue un gran sabio que trajo tanta luz a Israel, vale más que todo lo que puedas hacer en la vida.

¿20, 30 años de vida no darías por traer almas así al mundo?¿Vale la pena esperar para casarse hasta que termines la carrera? ¿Para quién corres? ¿Esperar y tomar medidas para evitar tener hijos? ¿Vale la pena pedir por cosas vanas sin saber que todo tiene su precio? ¿Primero está mi libertad, mi deseo, mi carrera?

La familia es la bendición y el fundamento con que Di-s nos bendijo desde que creó al hombre y para eso nos creó. Fue el primer precepto: fructificad y multiplicaos.

No desperdicies tu vida ni la vida de tu alma gemela que te está esperando. No dejes esperando al alma que aguarda en el cielo que le des un cuerpo para vivir aquí en la Tierra y hacer una morada para Di-s en este mundo.

Rav. Jaim Frim
Rav. Jaim Frim

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Adar

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