LOS 2 TEMAS EN LA PARASHÁ ITRÓ

Shiur Semanal

21 de Shevat 5573

/Notas tomadas durante clase, no han sido revisadas ni editadas por Harav Ginsburgh)

Itró llega como un resultado de 2 sucesos en Beshalaj

 Una semana atrás explicamos los cuatro eventos generales en la parashá Beshalaj y cómo ellos están conectados con el principio de Itró. Que Itró escuchó sobre la separación del mar y la guerra con Amalek y es la razón por la que se uniera al pueblo judío.

¿Cuántos temas generales como este hay aquí, en Itró? Sólo 2, el consejo de Itró y la Entrega de la Torá en el Monte Sinaí, en la que están incluidos los Diez Mandamientos, por supuesto. Estos dos temas, aconsejan (un buen consejo nos enseña) – una semana atrás explicamos cómo todas las mitzvot que recibimos en la parashá Itró son todos buenos consejos según el Zohar. Para recibir cada uno de estos consejos, estas herramientas, o vasijas debe, primero, haber un despertar desde abajo. Itró que era el sacerdote de Midian, el hombre más comprometido con toda forma de idolatría, viene y amerita dar a Moshé Rabeinu un buen consejo sobre cómo liderar un reino, los diferentes sistemas entre el pueblo judío, cómo nombrar jueces y líderes, etc. Y con este consejo que Itró dio desde abajo, realmente desde lo inferior, nosotros merecimos recibir la Torá entera con sus 613 consejos, sus 613 vasijas desde lo Alto.

Consejo en el Pentateuco: Itró y Bilam

 La primera vez que la raíz “aconsejar” aparece en la Torá, es aquí en nuestra parashá, cuando Itró dice: “Yo te daré un consejo” (אִיעָצְךָ). Esta raíz en sí misma es muy rara en el Pentateuco, (aparece muchas veces en el resto de la Biblia)- sólo 3 veces. Dos veces en esta forma especial “Yo te daré un consejo” y la tercera vez “consejo” (עֵצֹות). La primera vez es aquí y todas siguen el principio. Permíteme darte consejo y Di’s estará contigo.

La segunda vez no viene de Itró, quien viene de un lugar totalmente fuera de la santidad. La segunda vez, con esta palabra exacta, es cuando Balam el malvado dijo a Balak, הַיָּמִים בְּאַחֲרִית לְעַמְּךָ הַזֶּה הָעָם יַעֲשֶׂה מַה אִיעָצְךָ לְכָה.  Déjame aconsejarte qué hará este pueblo tuyo al final de los días. Este es el consejo de Balam. Pero, los sabios preguntan qué tipo de consejo está aquí, él sólo dice aquello que podría pasar. Así los sabios agregan que esto también incluyó el consejo que él dio a Balak sobre cómo hacer que el pueblo judío transgrediera a través de una conducta sexual inapropiada. Todos los diferentes intentos para maldecir al pueblo judío no funcionaron, entonces él fue en esta dirección. Además él dijo lo que podría pasar en el fin de los días.

Retrasando la redención con una conducta sexual inapropiada

 Existe una interpretación de que su consejo fue para aplazar, retrasar el fin de los días. Yo te daré Balak consejo sobre cómo deshacerse de los judíos por mucho tiempo – sexualidad inapropiada- . Así es interesante que los dos ejemplos de consejo fueran dados por estos dos individuos.

La conexión de Itró y Balam con Moshé

 Cuando Itró viene dice a Moshé: Yo soy tu hermano, Yo soy tu suegro. Porque él era de la raíz del alma de Caín, mientras Moshé era de la raíz del alma de Abel. Los sabios dicen que la raíz del alma de Caín es más alta que la de Abel. Balam también tenía una conexión especial con Moshé, pues era lo opuesto, el gran profeta entre las naciones del mundo.

El tercer ejemplo de consejo

 La tercera vez esta raíz, consejo, aparece en la Canción de Ha’azinu: גֹּוי אֹובֵד עֵצֹות הֵמָּה, Ellos son una nación sin “consejo”. Hay una pregunta en los sabios sobre si esto se refiere al pueblo judío o a alguna otra nación. Siguiendo la interpretación literal es claro que es sobre los enemigos del pueblo judío; pero los sabios traen ambas posibilidades. Si es el pueblo judío significa que hemos olvidado el consejo, las mitzvot que Di´s nos dio en la parashá Itró. Si se refiere a las naciones del mundo, entonces también es que ellos olvidaron el consejo que Di´s les dio y ellos no tienen entendimiento para ver que todo es con Providencia Divina, y si ellos están por encima de nosotros, es decisión de Di´s.

Proveyendo la cura antes de la enfermedad: Itró antes que Bilam

 Muchas veces, la primera vez que aparece algo es caótico, relativamente hablando, mientras que la segunda vez es más rectificado. Este es un principio general que nos gusta mucho. Pero, aquí, en este caso es lo contrario. La primera vez fue Itró quien dio consejo, dando consejo sobre cómo rectificar los sistemas. Pero, la segunda vez es Bilam. Entonces, en este caso, el consejo dado por Itró es como la cura precediendo a la enfermedad. Itró da consejo sobre cómo ordenar el reino, luego haciendo lo que dijo ayudará a salvar al pueblo del consejo de Balam – crear sexualidad impropia. El reino rectificado, con Moshé hasta arriba y los jueces debajo de él, santifica al pueblo y previene que ellos caigan en antojos sexuales. Esto es también un punto muy importante.

Consejo en Tehilim

 El primer libro de Tehilim – Los Tehilim están divididos en 5 libros correspondiendo a los 5 libros de Moshé Rabeinu, el Pentateuco – el primer verso es: “Bienaventurada es la persona que no sigue el consejo del malvado”, aludiendo al consejo de Balam. Entonces, nosotros vemos que los salmos, los Tehilim, comienzan con consejo. En el Pentateuco no hay casi ningún consejo, pese a esto todas las mitzvot según el Zohar son consejos. El segundo verso dice: Él no se paró en el lugar de los pecadores: וּבְדֶרֶךְ חַטָּאִים לֹא עָמַד. La relación entre el consejo de Itró y la Entrega de la Torá en el Monte Sinaí (que es llamado literalmente, el estado del Monte Sinaí), es un estado de sumisión – separación – dulcificación.

Dos instancias del estado de la gente

 La parashá comienza por describir que el pueblo “permaneció de pie” ante Moshé desde la mañana hasta la noche, y después, al final de la Parashá dice que: “El pueblo permaneció desde lejos, y Moshé entró a la niebla”. Comienza con permaneció y termina con permaneció, y en ambos casos el pueblo permaneció ante Moshé. Si sumamos estos dos versos juntos tenemos 80 al cuadrado, un nombre muy completo. Hay muchas palabras importantes igual a 80, nosotros elegiremos Iesod, fundamento (יְסֹוד), en este caso. Por tanto, estos dos versos igualan Iesod (fundamento) al cuadrado.

El Rambam comienza su libro con permanecer.

 ¿Cuál es la conexión entre “permanecer” y Iesod? Está en la apertura del Rambam, quien inicia su libro –el primer libro que abre con tal fenómeno – el fundamento de los fundamentos y el pilar de toda sabiduría (יְסֹוד הַיְסֹודֹות וְעַמּוּד הַחָכְמֹות), para saber que existe un primer Ser. Este es el paralelo para el primer mandamiento: Yo soy Havaia, tu Di´s, quien te sacó de la tierra de Egipto. A esto el Rambam le llama el fundamento de todos los fundamentos y el pilar de todos los pilares. Aparte de ser el acrónimo Havaia, la guematria de esta frase entera con que comienza el Rambam es el triángulo de 48, donde 48 es el valor de מח. Que es también igual a 24 veces 49 ó 24 veces 7 al cuadrado (para todos los que sepan cómo calcular un número triangular: el triángulo de 48 es 24 veces 49). 49 es un número importante en sí mismo, el número de los días en la cuenta de Omer, Sefirat Ha’Omer. ¡Matemáticamente 24 es 4! (léase, factorial de 4, o 1 por 2 por 3 por 4). Aparentemente al Rambam también le gustaba mucho este número. Para nuestros propósitos este número el triángulo de 48, es exactamente igual a “el consejo de Itró” (עֲצַת יִתְרֹו). El Rambam, cuyo nombre también es Moshé, comienza su volumen con el consejo de su “suegro” Itró, que también es su hermano.

 

La Torá no podía ser entregada sin el consejo de Itró – El fundamento de la Torá

 Dice el Zohar que la Torá no podía ser entregada si primero no aparecía Itró y reconocía y bendecía a Dios. Pero aquí estamos explicando que aparte de la bendición, el punto central es el consejo que dio Itró. Es importante que diera una bendición, pero es más importante que diera consejo, un consejo desde abajo hacia arriba, despertando desde abajo, y gracias a esto, hay una increíble riqueza de mayor consejo que desciende desde lo Alto. Así, toda la Torá y todo el “permaneciendo ante el Monte Sinaí” está basado sobre el consejo de Itró, que, otra vez, es igual a “el fundamento de todos los fundamentos y el pilar de toda sabiduría”. Su consejo fue cómo construir el sistema. Cómo construir una pirámide de liderazgo, con más de una persona en la cima. Este consejo es tan básico que toda la Torá está basada en él; a partir del cual llegamos a la entrega de la Torá.

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