NO HAY REY SIN UN PUEBLO

 En las semanas pasadas hemos estado mencionando el maamar que el Alter Rebe amó “no hay rey sin un pueblo” (אֵין מֶלֶךְ בְּלֹא עַם, ein melej velo am). En esta frase:יְסֹוד הַיְסֹודֹות וְעַמּוּד הַחָכְמֹות , iesod haiesodot veamud hajojmot, “fundamento de los fundamentos y la columna de la sabiduría”, hay 4 palabras y 24 letras. Es importante que cada uno medite sobre esta frase. Existen frases que toda persona debería tener en su mente y meditar en ellas de vez en cuando. En Jabad parece que meditar sobre una frase particular no es común, pero el Alter Rebe dice en el Tania hacer esto sobre un número de frases como קַבָּלַת עֹול מַלְכוּת שָׁמָיִם, kabalat ol Maljut shamaim, “recibir el yugo del reino celestial”. Entonces, ahora veamos al valor promedio de cada palabra, el triángulo de 48 dividido por 4 es 294, que es exactamente la frase: אֵין מֶלֶךְ בְּלֹא עַם, ein melej velo am, “No hay rey sin pueblo”. Así, vemos que el Rambam abre su libro declarando 4 veces que no hay rey sin un pueblo.

“Pueblo” en la Parasha Itró equivale a consejo y posición

 En la parashá Itró עַם, “pueblo”, son las iniciales de עֲצַת יִתְרֹו, etzat Itró, “el consejo de Itró” y מעמד הר סיני, maamad ar Sinai, “parada ante el Monte Sinaí). Primero necesitamos uno, y el otro viene como resultado. Ahora tomemos la palabra Itró (יִתְרֹו) 616, por lo que el valor promedio de cada letra es 154, el valor “parada” (מַעֲמַד). Está el consejo (עֵצָה) y estar parados (מַעֲמַד).

El rey hace permanecer al pueblo 

 Dijimos que existe una conexión entre parada y un pueblo. Uno tiene que hacer parar al pueblo (hacerlos fuertes) y darles un rey, que también es llamado “establecer para ellos un rey” (לָהֶם מֶלֶךְ לְהַעֲמִיד, lahem melej lehamid), la primera mitzvá nos ordena entrar a la tierra de Israel. Hay una metáfora aquí, elevar a un rey. Al final de su libro, el Rambam usa un verbo simple, designar a un rey. Pero los sabios usan el idioma para “levantar a un rey” (לְהַעֲמִיד מֶלֶךְ, lehamid melej). Así, esta noche nosotros también decimos que “No hay un rey sin un pueblo “עם” como no hay un rey sin “estatus” (מַעֲמַד).

Un pueblo de pie significa revelar todas las diferentes clases.

 Hay un número de partes diferentes en el pueblo, traducido en hebreo como מַעֲמָדֹות, maamadot, jerarquías o estatus. Podemos pensar que el pueblo estaba todo en el mismo nivel, ellos no se dividían en diferentes estados מַעֲמָדֹות, o clases. Los Rishonim hablan de 5 clases de precedencia: en causa, en estatus, en naturaleza (complejidad), en tiempo, en rango. Un reino tiene que tener precedencia en relación al rango. Por un lado el rey está totalmente separado en relación al pueblo, y se podría decir que relativo al rey, el pueblo es como que frente a Dios “todo se considera sin importancia” como si no existiera כּוּלַּהּ קַמֵּיהּ כְּלָא חֲשִׁיב. Pero entre ellos, el pueblo tiene clases, tienen rangos. El rey tiene en su mano el poder de la vida y la muerte, por lo tanto, desde su punto de vista, cuando se trata de vida o muerte todos son iguales frente al rey. Pero, no significa que él no necesita el rango, la jerarquía, desde el ministro más alto al ciudadano más bajo.

La importancia de nombrar números

 ¿A qué se parece esto? Dice que cuando se empieza a contar desde el 1 todos los números, en relación con el infinito son como nada, cero. Pero ahora preguntemos ¿qué pasaría si no hay un número infinito de números, que hubiera nada más que un sólo número 1? Un único 1, sin 2, sin 3, etc. Si todo fuera solamente muchos unos, entonces esto podría estropear cómo los “números”, es decir el pueblo se relaciona con el rey, hasta el “infinito”. Si todo fuera lo mismo, y cada cosa fuera sólo un montón de unos; entonces, el 1 podría competir con el rey por estatus, porque el sería el único número apartado del infinito. Así es cómo un pueblo debe ser organizado – con una jerarquía. Y el rey puede, entonces, ser revelado entre los diferentes números particulares, entre los diferentes tipos de personas. La metáfora usada es brazas. Las Brazas tienen muchos tonos diferentes de color en ellas. Si fuera sólo un solo fuego fuerte, había menos matices de color en ellas.

Estar de pie revela todos los niveles en el cuerpo

En relación de uno y otro ellos son como los días de la semana (de pie) al Shabat (de pie). Cuando uno se sienta, los pies no son parte del flujo que va desde la cabeza hacia abajo, porque uno puede, incluso, levantar las piernas y colocarlas sobre un taburete. Cuando Di´s se dirigió a Ezequiel, Él dijo: “Párate sobre tus pies”. Pararse revela la mente y, al mismo tiempo, incluye los niveles más bajos en el continuo flujo del cuerpo. Cuando nos ponemos de pie, vemos todos los niveles del cuerpo. El Rebe Rashab explica que esto es así porque el “ponerse de pie” es un estado no-local para la psiquis (él no usó este lenguaje), pero, sentarse es un fenómeno o estado “local” en la psique. Cuando permanecimos en el Monte Sinaí, nos pusimos de pie, no nos sentamos.

Cuando Moshé Rabeinu habla, el pueblo se pone de pie

El Rebe acostumbraba levantarse cuando era leída la Torá. Cuando llamamos a alguien a la Torá decimos: “Ya´amod” que significa “de pie…”. Para recibir la Torá uno se tiene que poner de pie. Uno no puede apoyarse en el bimah cuando se lee la Torá, uno tiene que estar parado sobre sus pies. No todos aquí escucharon al Rebe diciendo un maamar. Pero los jasidim, cuando el Rebe decía un maamar, todos se ponían de pie. Cuando él decía un discurso, la gente se sentaba. Pero, cuando decía un maamar, todo el mundo recogía su gartel alrededor de ellos y permanecía de pie. Esto era tal como el pueblo se ponía de pie ante Moshé Rabeinu desde la mañana hasta la noche – no literalmente, pero cada persona que juzgue correctamente se vuelve un socio en la creación del cielo y la tierra, mañana y tarde. Así, esta es la fuente para pararse frente al Moshé Rabeinu de la generación. Mojín D’aba, completa atención del principio paterno, es בֹּשֶׁת יִרְאַת, miedo a la vergüenza. Cuando Moshé dijo que no tengan miedo de aproximarse al monte, él se refería a que no debían tener miedo en el sentido más bajo del miedo, que es el miedo al castigo; porque esto es llamado completa atención de Ima, el cual no se estira todo el camino hacia abajo, hacia los pies. Pero, el Mojin D’aba sí alcanza los pies. El estar parados ante el Monte Sinaí requirió este tipo de la más elevada total atención; por eso podemos sobrevivir a la experiencia.

La Torá requiere del rey que se conecte con todas las clases de personas

Entonces, el decir “No hay rey sin estatus”, מַעֲמַד, maamad, es sumamente esencial para la Entrega de la Torá. El deseo del rey es conectarse con las distintas clases de personas, con todas las divisiones del pueblo dentro de la nación. Por eso todos los sabios concuerdan en que la Torá fue dada en Shabat, el cual corresponde a estar de pie.

¿Qué significa no-local en parados?

¿Qué significa ser no-local cuando estás de pie? Una persona que tiene la atención total de Aba encuentra a Di´s fácilmente en todas las áreas de su vida, incluyendo aquellas cosas que no son santas, sino sólo mundanas. Alguien con el Mojin d’Ima sólo puede hacer esto con las cosas que son santas, con mitzvot. En este nivel, una persona es aún un mekabel, un receptor. Y mientras esté recibiendo no puede dar, porque está ocupado en recibir, ocupado en engullir y no tiene la habilidad de dar a otros lo que ha aprendido. En este estado, la persona no puede estar lejos de su Rebe, su maestro principal. Pero, una vez que la persona se convierte en alguien que tiene lo que ha aprendido, ya no tiene que citar desde donde aprendió lo que aprendió; el ejemplo principal de esto es el Rambam, que no cita sus fuentes. El Rambam está de pie sobre toda la Torá y por tanto puede afectar a todos, hasta a los no-locales. Esto es llamado: “En todos tus caminos, conocerLo”.

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