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PREGUNTA: ¿Cómo puedo aumentar el flujo de dinero en efectivo en mi negocio?

RESPUESTA: Primero debe estudiar el libro “La Corporación Dinámica”, con énfasis en el tema del flujo de efectivo.

En el libro se explica que los tres nombres hebreos para el dinero: mamón (מָמוֹן), kesef (כֶּסֶף) y damim (דָּמִים), corresponden a los tres principios de una gestión adecuada: participación, calidad y flujo.

El punto clave es que el flujo de efectivo adecuado es la “sangre” de todo el negocio. De esto aprendemos qué necesita ser reforzado cuando queremos fortalecer el flujo de sangre o efectivo a través del sistema:

En primer lugar en la oración. Los sabios dicen que la persona necesita “orar por su sangre”; este es el término para cada oración y de esto aprendemos que fortalecer la oración (desde ser diligente en las oraciones diarias hasta fortalecer la oración con intención) beneficia la sangre/flujo de efectivo.

En segundo lugar liberar nuestra mente de fantasías e imaginaciones. La palabra hebrea para “sangre”, dam (דָּם) está relacionada con “imaginación” o “fantasía”, dimaión (דִּמְיוֹן). De hecho, el Rebe Najman de Breslov se refiere a la inclinación al mal como “el poder de la imaginación”, coaj hamedamé (כֹּחַ הַמְדַמֶּה). Tendemos a disfrutar de nuestras fantasías, comenzando con la fantasía de que alimentar nuestros antojos satisfará nuestras necesidades y nos traerá felicidad y calma y continuando con fantasías relacionadas con nuestro servicio a Dios; en especial cuando las “visiones” de todo tipo y las tentaciones de seguir a los “charlatanes” sustituyen al camino recto que deberíamos seguir para progresar vigorosamente en el servicio sincero y serio a Dios. Rectificar nuestro poder de imaginación, asegurándonos de que se estimule y despierte solo cuando esté bajo el gobierno del intelecto y la guía de hombres de la Torá dignos de confianza, es una segulá para un flujo de efectivo confiable, sin ‘fugas’ en direcciones equivocadas.

En tercer lugar, a través de la compasión y los actos de bondad. La palabra hebrea para “sangre” también está relacionada con la palabra “emulación”, hitdamut (הִתְדַּמּוּת), que es una forma positiva de imaginación – esforzarse por ser como otra persona, emularla. Se nos ordena emular a Dios en todos Sus atributos misericordiosos, “Así como Él es misericordioso, así debéis ser vosotros compasivos”, y comprometernos como Él en beneficiar y mostrar bondad a todos. La buena emulación también es una segulá para fortalecer el flujo de efectivo.

Ahora, la suma de las tres palabras para dinero en hebreo – mamónkesefdamim (מָמוֹן כֶּסֶף דָּמִים) – es numéricamente equivalente al valor de la palabra “aceite”, shemen (שֶׁמֶן) en hebreo. El aceite se usa para referirse a la esencia interna de la Torá y, por lo tanto, todo el negocio debe “aceitarse” regularmente con el estudio de los secretos de la Torá. En el Zohar, se señala que el aceite fluye sin ser observado o con modestia. Para que todo fluya como debe, hay que actuar con modestia (“El que se pone la armadura no se vanaglorie como el que se la quita”[Reyes 1 20:11]) y hablar en voz baja (“Las palabras de los sabios se escuchan cuando son suaves “) que influye en el entorno de la mejor manera.

Además, el valor de las letras del medio de mamónkesefdamim (מָמוֹן כֶּסֶף דָּמִים) forman la palabra “Iosef” (יוֹסֵף) [y las letras restantes son igual a otro “Iosef”-y-medio, o 234). Iosef fue quien recaudó todo el dinero y manejó la economía de Egipto (y del mundo entero). Debes conectarte con la figura de Iosef el tzadik, quien es llamado “un hombre exitoso”, e identificarte con su persona.

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