Carta Abierta

Con la Ayuda de Di-s, Nisán 5786

A

El Presidente de los Estados Unidos de América, Señor Donald Trump.

El Primer Ministro de Israel, Señor Benjamin Netanyahu

¡Saludos y paz!

En primer lugar, que la bendición de Dios esté sobre ti por la guerra justa y recta que estás liderando contra Irán. El éxito asombroso en la guerra, más allá de toda expectativa, revela ante nuestros ojos la presencia y participación del Creador del universo en la batalla del bien contra el mal. ¡Sé fuerte y valiente! Continúa y logra derrocar las fuerzas de la oscuridad, liberar al pueblo de Irán y eliminar las amenazas del régimen actual iraní para todo el mundo.

A pesar de los grandes éxitos de la guerra hasta la fecha, el establishment iraní aún no se ha rendido y continúa causando daño, combatiendo y amenazando a su entorno y a todo lo que es bueno y moral en el mundo.

Para lograr una victoria completa y establecer un gobierno justo en Irán, es necesario comprender la cosmovisión del régimen actual. De hecho, este es el error general del mundo occidental en su lucha contra el mal perpetrado por elementos islamistas fundamentalistas.

Lo que motiva y alimenta la maldad y crueldad actuales de Irán (incluso hacia el propio pueblo iraní) es el Islam radical. Ellos ven esta guerra como una guerra religiosa (yihad) y no como un conflicto nacional o económico. Por esta razón, la posibilidad de rendición no existe desde su perspectiva (salvo como una etapa intermedia, destinada al rearme y la preparación para la siguiente fase de la guerra religiosa), incluso cuando están derrotados, debilitados y humillados.

Considerando esto, la única manera de alcanzar la victoria es llegar a la raíz del mal y exponer la falsedad que subyace en la doctrina religiosa del enemigo, la cual incita a la guerra y a la crueldad.

Como primer paso, fácil de implementar, los elementos islámicos radicales deben ser retirados del Monte del Templo en Jerusalén. Como es sabido, la Cúpula de la Roca en el Monte del Templo es un símbolo central en el Islam fundamentalista (por ello, su imagen se cuelga en las paredes de cada hogar en Gaza), y el control musulmán sobre el Monte del Templo sirve como fuente de orgullo y fortaleza que promueve, fomenta el mal islámico en todo el mundo. Expulsar al Waqf musulmán del Monte del Templo constituiría un golpe significativo a la raíz del mal y debilitaría en gran medida la obstinación iraní. Sin duda, esa medida acortaría la guerra y evitaría mucho derramamiento de sangre, sufrimiento y gasto de recursos para todas las partes.

Además, este paso anunciaría un retorno a la integridad bíblica, moral e histórica. Como se relata en el Tanaj, el Monte del Templo es el lugar de la Atadura de Itzjak por Abraham, el lugar que el rey David compró para servir a Di-s, y el sitio sobre el cual su hijo, el rey Salomón, construyó el Sagrado Templo. Más tarde en la historia, el Segundo Templo fue reconstruido allí. Los Jasmoneos lucharon por él (y con la ayuda de Di-s, unos pocos vencieron a muchos), y durante miles de años el pueblo de Israel ha orado y anhelado regresar a su centro espiritual, sanar las heridas del exilio y la persecución, y convertirse en luz y bien para todos los pueblos. Allí se erigirá la Casa de Di-s, como está descrito en las palabras del profeta:

«Porque Mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos».

Con bendiciones

Rabino Itzjak Ginsburgh

Kfar Jabad, Israel

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