EL PRIMER SEGUIDOR DEL BA’AL SHEM TOV

NOCHE DE LATKES

En una clase impartida el 28 de Kislev de este año, el Rav Ginsburgh se unió a su familia para una tradicional “Noche de Latkes”, que dedicó a la conexión entre los dos aspectos de Mashíaj, hijo de Iosef e hijo de David.

Uno de los temas que exploró en profundidad fue el entendimiento única de la conexión entre David y Iosef, tal como la presentó el rabino Meir Margaliot, autor del Meir Netivim, quien fue el primer seguidor del Ba’al Shem Tov y una figura rabínica destacada por derecho propio.

El texto completo de este farbrengen se publicó por primera vez en hebreo en el número Niflaot para Vaigash 5786.

Muchos no conocen los primeros años del Ba’al Shem Tov, antes de que se le ordenara revelarse como un tzadik. Su primer devoto seguidor fue hermano de una gran figura por derecho propio, Rabi Itzjak Dov Ber Margaliot, el rabino principal de toda Podolia quien célebremente debatió con los Frankistas (junto con su rebe, el Ba’al Shem Tov y Rabi Jaim HaCohen Rappaport) en Leópolis en 1759.[1]

Cuando era adolescente, llevó a su hermano menor Meir Margaliot al Ba’al Shem Tov, que entonces era un matarife ritual. Rabi Meir es conocido como el primer fiel seguidor del Ba’al Shem Tov, quien años más tarde, con la bendición (e insistencia) del Ba’al Shem Tov, se convirtió en el rabino principal de Ostroh, una de las comunidades judías más importantes del oeste de Ucrania.

Curiosamente, aunque el Ba’al Shem Tov fue su rebe y maestro, Rabi Meir Margaliot se dirige a él como “mi amigo y maestro” en su correspondencia. Nadie más se dirigía así al Ba’al Shem Tov. El propio Ba’al Shem Tov no estaba de acuerdo con el título de “jasidim“. Los 21 años anteriores a su revelación fueron descritos con el versículo: “Solo bueno para Israel”[2], af tov leIsrael (אַךְ טוֹב לְיִשְׂרָאֵל). El valor de “solo”, af (אַךְ) es 21, y en ese periodo solo fue bueno para Israel – Israel Ba’al Shem Tov – los mejores años de su vida.

Las obras de Rabi Meir Margaliot son conocidas como Meir Netivim. Consisten tanto en sus responsa de halajá como en un comentario sobre temas selectos del Pentateuco que ilustra su talento en guematria y matemáticas. Los más grandes eruditos de su generación describieron su obra como posible solo con Inspiración de Santidad, Ru’aj HaKodesh.[3]

Una de las materias sobre las que innova es la esperanza de vida del rey David. Adán, el primer humano, al que se le mostró la historia de toda su descendencia, vio que a David solo le darían 3 horas de vida, por lo que “donó” 70 años de su propia vida a David. Pero esos 70 años constituyeron solo la esperanza de vida del ser físico de David.

La vida de su alma le fue dada por los patriarcas. El Mitler[4] Rebe describe estos dos aspectos de la vida del rey David como el “impulso de su carne física”, hitpaalut jaie basar (הִתְפַּעֲלוּת חַיֵּי בָּשָׂר) y el “impulso de su vida Divina”, hitpaalut jaie Eloka (הִתְפַּעֲלוּת חַיֵּי אֱ-לוֹהַּ).

Los 70 años dados por los patriarcas suelen calcularse de la siguiente manera: Abraham falleció a los 175 años (5 años menos que Itzjak, que falleció a los 180) para no ver la corrupción moral de su nieto Esav. Aun así, esos 5 años fueron para David. Iaacov vivió 147 años, 28 años menos que Abraham. Esos años fueron para David. Finalmente, Iosef vivió hasta los 110 años, 37 años menos que su padre Iaacov, y esos años fueron para David. En total, David recibió 70 años de Abraham, Iaacov y Iosef.

Rabi Meir Margaliot señala que hay cálculo diferente introducido en el Zohar, el cual tiene mucho sentido, y que, sorprendentemente no se menciona en la literatura de Jabad, que yo recuerde. El Zohar manifiesta que los 70 años de David vinieron solo de Iaacov y Iosef. El principio que se sigue es que todo hijo debería, en principio, alcanzar la vida de su padre. Así que, Iaacov vivió 33 años menos que Itzjak y Iosef vivió 37 años menos que Iaacov; juntos le dieron a David 70 años.

Obviamente, esto es mucho más lógico que el otro cálculo que supone que Abraham debería coincidir idealmente con la esperanza de vida de su hijo Itzjak. Cuando David dice en los Salmos: «Abre mis ojos para que pueda ver las maravillas de tu Torá», Gal Einai veabita niflaot mitorateja (גַּל עֵינַי וְאַבִּיטָה נִפְלָאוֹת מִתּוֹרָתֶךָ), dado que la palabra «abrir», gal (גַּל) es igual a 33, puede estar aludiendo a los 33 años que recibió de Iaacov según esta interpretación más lógica, ya que Iaacov es considerado el pilar de la Torá.

En mi opinión, esta es una explicación mucho más lógica si se considera que, según ella, Davi – el alma arquetípica de reinado – recibe de Iaacov y Iosef las almas arquetípicas de belleza (tiferet) y fundamento (iesod).

Basándose en este cálculo, Rabi Meir Margaliot explica el versículo:

“Por Tu brazo, Tú redimiste a Tu pueblo, los hijos de Iaacov y Iosef”[5],

Gaalta BiZeroa Ameja Bnei Iaacov veIosef sela

גָּאַלְתָּ בִּזְרוֹעַ עַמֶּךָ בְּנֵי יַעֲקֹב וְיוֹסֵף סֶלָה

Todo el versículo está describiendo la redención, pero ¿cuál es el significado de “los hijos de Iaacov y Iosef” y por qué ellos son “Tu pueblo”? Tendría sentido que fueran hijos de Iaacov, pero ¿por qué “Tu pueblo” serían hijos de Iosef? Una respuesta sencilla sería mirar estas palabras numéricamente y señalar que el valor medio de “Tu pueblo”, ameja (עַמֶּךָ), “Iaacov” (יַעֲקֹב) y “Iosef” (יוֹסֵף) es 156, el valor de Iosef, por lo que Iosef es la esencia de estas palabras.

El Targum y otros comentarios buscan la respuesta en el papel de Iosef como proveedor para todos sus hermanos en Egipto. Como el garantizó su subsistencia, se le considera en cierto modo como su padre. Pero el Meir Netivim adopta un enfoque diferente. Escribe que, aunque la redención se aplica a todo Israel, el rey David habla de su redención personal: “Di-s es mi roca y mi redentor”[6] , Hashem Tzuri veGoali (ה’ צוּרִי וְגֹאֲלִי). David es así tanto el Mashíaj que redimirá como el que es redimido.

Representa la sefirá de reinado, que no tiene nada propio y por tanto primero necesita que Di-s le redima. Como mencionamos, no tenía tiempo asignado para su vida y tuvo que recibir el don de la vida de otros – vida externa de Adán y vida interior de Iaacov y Iosef (siguiendo el cálculo del Zohar mencionado antes). Por eso David se refiere tanto a Iaacov como a Iosef como sus padres. De hecho, cuando añadimos “David” (דָּוִד) a “Iaacov y Iosef” (יַעֲקֹב וְיוֹסֵף), la suma es 358, ¡el valor de “Mashíaj” (מָשִׁיחַ)!

A esta explicación podemos añadir otra observación que vincula todo el versículo con David. El valor de todo el versículo, “Por Tu brazo, redimiste a Tu pueblo, los hijos de Iaacov y Iosef”[7] (גָּאַלְתָּ בִּזְרוֹעַ עַמֶּךָ בְּנֵי יַעֲקֹב וְיוֹסֵף סֶלָה) es de 1350. Dado que consta de 27 letras, el valor medio de cada letra es 50, que es el valor de la letra nun (נ), la decimocuarta letra del alef-bet; y 14 es el valor de “David” (דָּוִד). Así, numéricamente, todo el verso alude al rey David.


[1] Apéndice de Rabi Iaacov Emden al HaPedut VeHapurkan (Altona: 1769) 29b.

[2] Salmos 73:1.

[3] Zijronam LiVraja para Iyar, p. 279.

[4] Introducción a su Kuntres HaHitpa’alut, pág. 53.

[5] Salmos 77:16.

[6] Ibid. 19:15.

[7] Salmos 77:16.

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