LA CUEVA DEL BAAL SHEM TOV

La luz del libro del Zohar, el principio de la revelación de la Torá del Mashíaj, continuó con la llegada de las enseñanzas jasídicas expuestas por el Baal Shem Tov. “Cuando se difundan los manantiales afuera”

Del libro “Luz de Israel”

En el año 5484-1724, cuando el Baal Shem Tov cumplió 26 años, se le apareció un anciano, su maestro el Baal HaJai, el alma del profeta Ajiá Hashiloní, Ajiá de Shiló. Y le dijo cómo comportarse el 18 de Elul, el día de su cumpleaños, y cómo purificarse en la mikve. Le describió un lugar en particular ubicado en los Montes Cárpatos, en torno a la ciudad de Kitov, entre la montaña primera y la tercera, en el que debía esperar hasta su llegada. El Baal Shem Tov hizo lo que le mandó el anciano sin informar a nadie, ni a su cuñado, el rabino Gershon Kitov, ni a su esposa. Todo el mundo notó un cambio en su rostro y le preguntaron por qué estaba tan pálido, pero el Baal Shem Tov fingió no saber nada.

No pasaron muchos días, cuando el Baal Shem Tov vio que para ocultar el asunto tenía que trasladarse a la aldea donde vivía Izlavitch y los alrededores de la ciudad de Kitov. Alquiló una casa de campo más cercana a los Cárpatos y su esposa la Rebetzin la administró. Así el Baal Shem Tov se aislaba con su maestro oculto de domingo a viernes, y estudiaba con él en la cueva en las montañas de los Cárpatos. Su esposa la Rebetzin le preparaba seis panes, uno para cada día. Cierta vez, en la víspera del sagrado Shabat tomó el saco donde colocaba los panes, y para su sorpresa y he aquí que el saco estaba lleno de panes. Estaba tan ocupado estudiando con su maestro que se olvidaba de comer toda la semana… Así continuó su maestro del Baal Jai estudiando con el Baal Shem Tov por diez años hasta el año 5484, y estudió con él desde “En el principio Dios creó” hasta “frente a los ojos de todo Israel”.

Ajiá Hashiloní, Rashbi y el Baal Shem Tov

¿Por qué específicamente el profeta Ajiá Hashiloní fue el mentor del Baal Shem Tov? El Rebe de Lubavitch explica esto de acuerdo a la Cabalá. Rabi Shimón Bar Iojai era la reencarnación de Ajiá Hashiloní, y de eso se trata su enseñanza, sobre la cual se dice: “Con esta obra, El libro del Zohar, saldrán del exilio con misericordia”, de la raíz de Ajiá Hashiloní. La continuación de la revelación de la Torá del Mashíaj es con la Torá del Baal Shem Tov, y por lo tanto también pertenece a la misma raíz.

Incluso Rabí Shimón y el Baal Shem Tov se introdujeron a los secretos de la Torá estando completamente aislados de la vida del mundo. Esa conexión se puede descubrir también a través de la figura del Profeta Eliahu. Ajiá Hashiloní fue el maestro de Eliahu, el profeta destinado a ser el anunciador de la llegada del Mashíaj, y está en cada generación para aclarar el asunto y plantar los retoños de sus enseñanzas en la realidad. La enseñanza del Baal Shem Tov está asociada con la aparición de la Torá del Mashíaj en el mundo, que le vino de Ajiá Hashiloní. Sobre las bases antiguas que estableció Ajiá Hashiloní y desarrolladas por Rabí Shimón Bar Iojai, está construida la Torá del Jasidut. Sobre esta Torá le fue dicho al Baal Shem Tov de la boca del Rey Mashíaj, cuando aquel le preguntó “¿Cuándo has de venir maestro?”, a lo que le respondió: “Con esto lo sabrás: ¡cuando se propaguen tus enseñanzas y se revelen en el mundo, y se difundan tus manantiales hacia afuera!”

Mencionamos en nuestra historia que Ajiá Hashiloní es llamado “Baal HaJai, el amo de Ja”i, ח”י , por las dos partes más elevadas del alma, Jaiá y Iejidá, “viviente” y “unicidad”. Las luces de Jaiá y Iejidá no se revelan interiormente, conscientemente en las fuerzas del alma, sino que se mantienen externas, inconcientes, “rodeando” al alma desde arriba y generan dentro de ella una inspiración especial de fe simple y entrega absoluta de la vida para cumplir con la Voluntad de Hashem bajo toda condición. La Luz de la Inspiración Está explicado en muchos lugares, que la principal novedad de las enseñanzas del Baal Shem Tov se refiere a la luz de “Inspiración”, hashraá. En todas sus enseñanzas y acciones inserta en la realidad Luces Divinas, que hasta entonces estaban ocultas.

La fe ingenua que caracteriza a los verdaderos jasidim, los seguidores del Baal Shem Tov, la completa entrega de sus vidas sin cálculos ni artificios, son características que han echado raíces en el alma de los que fueron educados en los caminos de la Torá del Baal Shem Tov, que revela verdaderamente al alma la existencia del Todopoderoso mismo. Es sabido que la Luz Divina desciende desde lo alto de tres maneras: a) hishtalshelut, b) hitlabshut, c) hashraá, respectivamente “evolución o desencadenamiento de los mundos”, “investidura” e “inspiración”. El desencadenamiento de los mundos un continuo de causa que provoca una consecuencia, y así se crea una cadena que va desde lo más alto de todos los niveles Supremos hasta lo más bajo donde no hay más abajo. Aunque hay una conexión continua sin interrupción de un extremo al otro, pero con una distancia tremenda entre el principio y el fin. Investidura es cuando el nivel superior se inviste dentro del inferior.

Esta conexión es más viva, pero todavía, después de que se invistió no vemos al superior tal como es. Sólo se puede inferir a través de su vestimenta, y por lo tanto su verdadera esencia no se puede conocer en absoluto. La inspiración es cuando lo Supremo está completamente aquí, sin que se contraiga o reduzca a los límites del nivel más inferior. La desventaja es obvia: ¿cuánto puede captar o contener este nivel inferior? Pero la ventaja no es para nada despreciable: aunque en realidad no vemos, ni escuchamos, ni entendemos de verdad, sin embargo ¡tenemos una íntima sensación de que es la inspiración de Dios Todopoderoso mismo verdaderamente! ¡¿Hay algo que se parezca a esto en el desencadenamiento y en la investidura de los mundos?!

Está explicado que la diferencia entre las tres clases de iluminaciones es también la diferencia entre las tres clases de Cabalá: La Cabalá del Ramak, rabi Moshé Cordovero, la Cabalá del Ari, rabi Itzjak Luria, y de la Cabalá del Baal Shem Tov:

El principal interés del Ramak es el Orden del Desencadenamiento de los Mundos, para poder construir un cuadro con los niveles de importancia, qué hay arriba de qué- y cómo los niveles más inferiores están vinculados con la fuente más Alta de todas.

La Cabalá del Arí se subió a sus hombros, y describe la investidura, la forma en que se invisten los perfiles o partzufim superiores unos en otros, cómo actúan los Mundos Superiores en los Mundos Inferiores y hacen en ellos su voluntad y cómo empieza a latir el espíritu de vida en los bloques constructores del orden del desencadenamiento de los Mundos.

Sobre sus hombros se paró el Baal Shem Tov y siguió adelante, cuando se acercó a la nube en donde se encuentra Dios, para revelar los secretos de la separación entre los Mundos Superiores y los inferiores, averiguar e informar cómo realmente todo es uno, cómo Lo Superior se encuentra también aquí tal cual.

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