Con la ayuda de Dios, Rosh Jódesh Iyar, 5786 (2026)
CARTA PARA LOS DÍAS DEL OMER Y EL DÍA DE LA INDEPENDENCIA DEL ESTADO
A. Libertad y Torá
“Y contaréis para vosotros desde el día siguiente al Shabat, desde el día en que ofrecisteis la gavilla [Omer] de la ofrenda mecida; siete semanas completas serán”[1]. La cuenta del Omer nos enseña que el propósito de la salida de la esclavitud hacia la libertad en Pésaj (“Tiempo de nuestra Libertad”) es llegar al Monte Sinaí y recibir la Torá en Shavuot (“Tiempo de la entrega de nuestra Torá”). “Puesto que toda la esencia de Israel no es sino la Torá… y ella es la razón principal por la que fueron redimidos y salieron de Egipto: para recibir la Torá en Sinaí y cumplirla… y ella es el fin de su bien, y es un asunto más grande para ellos que la libertad de la esclavitud” (palabras del Séfer HaJinuj sobre el motivo del precepto de la cuenta del Omer[2]). La libertad se completa en la Torá[3].
En su dimensión interior, la cuenta del Omer es un proceso de crecimiento de la “pequeñez” a la “madurez”, mediante la atracción de los Mojín (facultades intelectuales), una ascensión desde el nivel de “animal” (la ofrenda del Omer era de cebada[4], alimento animal) al nivel de “hombre” (los dos panes en la festividad de Shavuot[5] eran de trigo, alimento humano)[6].
La revelación en el Monte Sinaí completa la salida de Egipto y las cuatro expresiones de redención: “Y os sacaré… y os libraré… y os redimiré… y os tomaré para Mí como pueblo y seré para vosotros por Dios [en el Monte Sinaí]“[7]. Solo después del Monte Sinaí es posible avanzar hacia la Tierra Prometida, cumpliendo la quinta expresión de la redención: “Y os traeré a la tierra”[8], para fundar en la Tierra Santa un “reino de sacerdotes y una nación santa”[9] según el pacto establecido en Sinaí para cumplir la Torá, Torá de Verdad[10], Torá de Vida[11] y Torá de Bondad[12].
La conexión entre la libertad y la entrega de la Torá debe ser una “lámpara para nuestros pies” en todo lo que respecta a la “Rectificación del Estado” en nuestros días[13]. Este es el significado del mes de Iyar, el “Mes del Esplendor” (Ziv), dedicado enteramente al precepto de contar el Omer y a la preparación para recibir la Torá, especialmente desde la fecha del 5 de Iyar en adelante, momento en el cual nos ocupamos de las leyes de Shavuot, “treinta días antes de la festividad”[14].
La declaración del Estado se realizó por Providencia Divina en esta fecha (5 de Iyar de 5708), en la cual se enfatiza que debemos fundar el Estado según nuestra sagrada Torá para materializar en él el destino de ser un reino de sacerdotes y una nación santa.
La fecha explícita en la Torá durante el mes de Iyar es Pésaj Shení (14 de Iyar), cuyo significado es que siempre se puede rectificar y que “nada está perdido”[15]. También respecto a la rectificación del Estado, nada está perdido: se pueden y se deben establecer de nuevo los cimientos del Estado de acuerdo con la tradición de Israel, desde la fe en Dios y el reconocimiento de la integridad de la Torá, la integridad del Pueblo y la integridad de la Tierra. Esta será, con la ayuda de Dios, un “Estado Nuevo” conectado al “Vino Añejo” de Israel y la Torá, “Nuevos y también antiguos, amado mío, he guardado para ti”[16].
La entrega de la Torá en el Sinaí no es solo la elección de Israel de entre todos los pueblos, sino también el fundamento para la rectificación de todo el mundo[17]. “El Señor da la palabra; las que anuncian la buena nueva son hueste numerosa”[18], cada palabra que salió de la boca del Todopoderoso se dividió en setenta lenguas [para las setenta naciones del mundo][19], y por ello la Torá fue entregada en el desierto, pues pertenece a todos los habitantes del mundo[20]. En los días del Mashíaj, todos los seres humanos creerán en la Torá que recibió Moshé Rabbeinu en el Monte Sinaí (que contiene 613 preceptos para Israel y siete preceptos para las naciones del mundo), “para rectificar el mundo bajo el reinado del Todopoderoso y que todos los seres de carne invoquen Tu Nombre”[21], “y será HaShem Rey sobre toda la tierra; en aquel día HaShem será Uno y Su Nombre Uno”[22], y muchos se unirán a Israel como conversos justos (Gueré Tzédic). También hoy, la rectificación del Estado debe estar inspirada en este fin de la “Rectificación del Mundo” (Tikún Olam)[23], no solo el establecimiento de un “hogar nacional” para el pueblo judío, sino el establecimiento de una institución de justicia y paz mundial.
B. La Expectativa por el Mashíaj
Los días de la cuenta del Omer, entre Pésaj y Shavuot, son días especiales de preparación y expectativa por la llegada del Mashíaj. Esperamos cada día su venida: “Lo esperaré cada día, que vendrá”[24]. Al hombre se le demanda: “¿Esperaste la salvación?”[25], y tres veces al día rezamos: “Haz florecer pronto el retoño de David Tu siervo… porque en Tu salvación esperamos todo el día”[26]. Pero hay tiempos especiales, como los días de la Cuenta, en los que la expectativa aumenta y son propicios para la venida del Mashíaj en la realidad efectiva[27].
En los días del Mashíaj, el mundo entero llegará a su propósito, con la figura del Rey Mashíaj en el centro, como dicen las palabras de Maimónides[28]: “En aquellos días abundará el conocimiento, la sabiduría y la verdad, como está escrito: ‘porque la tierra estará llena del conocimiento de HaShem’… pues aquel Rey… enseñará a todo el pueblo y les instruirá en el camino de HaShem, y vendrán todas las naciones para escucharlo, como está escrito: ‘Y acontecerá en lo postrero de los tiempos que el monte de la casa de HaShem será establecido como cabecera de los montes'”.
El Mashíaj puede venir hoy, “y súbitamente vendrá a su palacio”[29], “si lo merecen, lo apresuraré”[30], pronto en nuestros días. Debemos acercar la venida del Mashíaj mediante la propia expectativa de su llegada, difundiendo la luz de la Torá y la fe en Israel y en el mundo, y con cada buena acción que hagamos: “la plenitud de la perfección de los días del Mashíaj… depende de nuestras acciones y nuestro servicio durante todo el tiempo de la duración del exilio”[31]. Nuestras acciones son el “despertar desde abajo” (Itaruta de-Letata) que trae el “despertar desde arriba” (Itaruta de-Leila) en la revelación divina de la venida del Mashíaj y la redención verdadera y completa.
Ciertamente, mientras no nos encontremos en los días del Mashíaj propiamente dichos, sin una revelación divina desde lo alto, debemos actuar con las herramientas que tenemos en nuestras manos para rectificar la realidad, la rectificación del individuo y la rectificación de la colectividad: “No te corresponde a ti terminar la obra, pero tampoco eres libre de desentenderte de ella”[32]. Así actuó el Rebe de Lubavitch, quien se dedicó a despertar (más que cualquier otro) la expectativa y la demanda por la venida del Mashíaj y la redención verdadera y completa “inmediatamente, ahora mismo”, y por otro lado actuó sin descanso para rectificar la realidad con las herramientas que poseemos actualmente, paso a paso con una marcha vigorosa (como la actividad de miles de emisarios [Shlujim] difundiendo el judaísmo y acercando a los alejados en todo el mundo, incluso con actividades a largo plazo, a pesar de saber que “inmediatamente, ahora mismo” todos subirán a la Tierra Santa).
Entre la realidad existente ahora y los días del Mashíaj es posible una realidad intermedia rectificada. Así como cada uno de los hijos de Israel puede y debe hacer Teshuvá (retorno), así debemos actuar para lograr una “Teshuvá pública” en todo lo relacionado con la conducción de la colectividad en la Tierra Santa, incluyendo la “Rectificación del Estado” con una renovación auténtica como se mencionó anteriormente. Nosotros haremos nuestra parte y Dios hará la Suya para acercar la redención verdadera y completa pronto en nuestros días.
NOTAS AL PIE:
[1] Levítico 23:15.
[2] Precepto 306.
[3] “No tienes hombre libre sino aquel que se ocupa en el estudio de la Torá” (Avot 6:2). Las palabras Jerut (Libertad) y Torah son las mismas letras excepto por la Jet y la He, que se intercambian entre sí (letras guturales), como la diferencia entre Jametz (leudado) y Matzá. La letra Jet de Jametz alude al ego (Ieshut) y la letra He de Matzá alude a la anulación del ego (Bitul HaIesh). Así, precisamente la libertad de Pésaj alude al Jametz y la Torá de Shavuot alude a la Matzá, por vía de inclusión mutua. En la sabiduría del número: Jerut Torah = 1225 = suma acumulada de todos los días de la cuenta del Omer (1+2…+49). Este número equivale a “Este es Mi Nombre para siempre y este es Mi memorial por generación y generación” (Éxodo 3:15). “Mi Nombre” pertenece a la Torá (que es el Nombre del Santo, bendito sea, Zohar II, 124a) y “Mi memorial” alude a Pésaj, “memorial de la salida de Egipto”. Se explica (Zohar I, 24a) que “Mi Nombre” pertenece a las letras Yud-He del Nombre de Dios y “Mi memorial” a las letras Vav-He; por tanto, el ascenso de Pésaj a Shavuot es de las letras Vav-He a las letras Yud-He (formando la palabra Ve-Hayá, “lenguaje de alegría”).
[4] Menajot 68b. Leyes de Tamidín uMusafín 7:11.
[5] Levítico 23:16.
[6] Ver Likutéi Torá, sección Emor 35b, entre otros.
[7] Éxodo 6:6-7 e Ibn Ezra allí. Baal HaTurim allí: “Cuatro expresiones de redención”.
[8] Ibíd., versículo 8.
[9] Éxodo 19:6.
[10] Malaquías 2:6.
[11] Bendición Sim Shalom.
[12] Proverbios 31:26.
[13] Ver ampliamente en el libro Tikún HaMediná.
[14] Shulján Aruj del Alter Rebe 429:1. “Los primeros sabios instituyeron que, mientras el Templo existía, los conferenciantes comenzaran a disertar públicamente sobre las leyes de la festividad treinta días antes… es decir, desde Purim las leyes de Pésaj y desde el cinco de Iyar las leyes de Shavuot”.
[15] Calendario Hayom Yom, 14 de Iyar.
[16] Cantar de los Cantares 7:14.
[17] Ver en el libro La Cuarta Revolución, sección tercera.
[18] Salmos 68:12.
[19] Shabat 88b.
[20] “Por eso se entregó la Torá en el desierto, con fuego y con agua, para decirte: así como estos son gratuitos para todos los habitantes del mundo, así las palabras de la Torá son gratuitas para todos los habitantes del mundo”, Mejilta sobre “Yo soy HaShem tu Dios” (Éxodo 20:2); Bamidbar Rabbá 1:7. “La Torá se entregó en el desierto públicamente, en un lugar de libre acceso; todo el que quiera recibirla, que venga y la reciba”, Lekaj Tov sobre Éxodo 19:2.
[21] Oración Aleinu Le-Shabéaj.
[22] Zacarías 14:9.
[23] Alusión: Tikún Olam (Rectificación del mundo) = Shabat (692). Gracias a nuestro Shabat tenemos luz y fuerza para rectificar el mundo bajo el reinado del Todopoderoso.
[24] Texto del “Aní Maamín” (impreso en los libros de oraciones).
[25] Oración de la Amidá.
[26] Texto del “Aní Maamín”.
[27] Según se relata sobre las intenciones (Kavanot) que entregó Rabbí Abraham HaMalaj al Alter Rebe, Biurei HaZohar del Tzemaj Tzédic vol. 2, pág. 945. Ver también Ve-jematmonim Tajpesena en el artículo “Luz y Fuego en Lag BaOmer”, pág. 130.
[28] Leyes del Retorno (Teshuvá) 9:2.
[29] Malaquías 3:1.
[30] Sanhedrín 98a.
[31] Tania, cap. 37.
[32] Avot 2:16.
