(Maimónides)
Son los pilares fundamentales sobre los que se asienta la teología judía. El Rambam los formuló originalmente en su comentario al tratado talmúdico de Sanhedrín (Capítulo Jélek), y con el tiempo se convirtieron en un texto de estudio diario, sintetizados en el famoso poema litúrgico Ygdal y en los enunciados que comienzan con la frase Aní Maamín (“Yo creo con fe certera”).
En la dimensión interna de la Torá y el Jasidut, estos trece principios no son solo dogmas teóricos, sino trece niveles de conexión que elevan la conciencia del judío hacia la Esencia Divina.
Para su estudio, análisis o difusión, se dividen tradicionalmente en tres grandes grupos:
🌌 Grupo 1: La Naturaleza del Creador (Principios 1 al 5)
Este grupo define la existencia absoluta de Dios, despojándolo de cualquier limitación humana o material.
1. La existencia del Creador
- Enunciado: Creer que el Creador existe, es perfecto en todos los aspectos de la existencia y es la Causa Primera de todo lo que hay en el universo. Nada podría existir sin Él, pero Él no depende de nada para existir.
2. La unidad absoluta de Dios
- Enunciado: Creer que Dios es Uno. No es una unidad compuesta (como una familia), ni una unidad física que pueda dividirse. Su unicidad es absoluta, singular y no tiene parangón en el universo.
3. La incorporeidad de Dios
- Enunciado: Creer que Dios no es físico, no posee cuerpo, materia ni forma, y que ninguna propiedad humana le aplica (como el cansancio o el movimiento). Las expresiones físicas en la Torá (como “la mano de Dios”) son meras metáforas para que el entendimiento humano pueda captar Sus acciones.
4. La eternidad de Dios
- Enunciado: Creer que Dios es el primero y el último. Él precedió a toda la creación (está más allá del tiempo) y existirá por siempre, sin principio ni final.
5. La exclusividad del Culto Divino
- Enunciado: Creer que únicamente a Él se le deben dirigir las oraciones y el servicio. Está estrictamente prohibido rezar a intermediarios (como ángeles, santos, astros o fuerzas de la naturaleza); el hombre tiene un puente directo con la Esencia Divina a través del rezo.
📜 Grupo 2: La Revelación y la Torá (Principios 6 al 9)
Este bloque establece cómo el Creador se comunica con el mundo material a través de la palabra y la ley.
6. La autenticidad de la Profecía
- Enunciado: Creer que Dios se comunica con los seres humanos elegidos por sus méritos, intelecto y santidad, confiriéndoles el don de la profecía (Nevuá).
7. La supremacía de Moshé Rabenu
- Enunciado: Creer que la profecía de Moshé Rabenu fue única y superior a la de cualquier profeta que haya existido o existirá. Él no profetizaba a través de sueños o alegorías, sino “cara a cara”, de forma consciente, despierta y directa.
8. El origen Divino de la Torá
- Enunciado: Creer que la totalidad de la Torá que poseemos hoy en día (tanto la Torá Escrita como las explicaciones transmitidas en la Torá Oral) fue entregada por Dios a Moshé en el Monte Sinaí. No hay en ella una sola letra que provenga de la invención humana.
9. La inmutabilidad de la Torá
- Enunciado: Creer que la Torá es eterna y nunca será cambiada, reemplazada ni alterada por el Creador. No se le puede añadir ni quitar ningún precepto (Mitzvá).
⚖️ Grupo 3: La Retribución y el Propósito Final (Principios 10 al 13)
Este último grupo analiza la supervisión divina sobre la historia humana y el destino final de la creación.
10. La Omnisciencia Divina
- Enunciado: Creer que Dios conoce todos los actos de los seres humanos y sus pensamientos más íntimos. Él no ignora nada de lo que ocurre en la tierra; Su supervisión individual (Hashgajá Pratit) es constante.
11. La Recompensa y el Castigo
- Enunciado: Creer que Dios recompensa a quienes cumplen Sus mandamientos (Mitzvot) y aplica retribución a quienes los transgreden. La recompensa principal se reserva para el Mundo Venidero (Olam HaBá), aunque se manifiesta también en este mundo.
12. La llegada del Mashíaj
- Enunciado: Creer con fe absoluta en la llegada del Mashíaj (el Mesías), quien reunirá a los exiliados de Israel y traerá la paz y el conocimiento de Dios a toda la humanidad.
- La frase del Jasidut: “Y aunque se demore, de todas formas lo esperaré cada día, con la certeza de que vendrá”.
13. La Resurrección de los Muertos
- Enunciado: Creer que ocurrirá la Resurrección de los Muertos (Tejiat HaMetim) en la época de la Redención final, cuando las almas regresarán a cuerpos físicos refinados, marcando el triunfo definitivo de la vida, el espíritu y la eternidad sobre la materia.
