
PIRKEI AVOT
Rabi Elazar de Bartota dijo: DaLe lo que es Suyo, porque tú y todo lo que es tuyo, es Suyo. Como dice David: “Porque todo viene de Ti, y de Tu propia mano Te damos”.
Esta mishná nos proporciona una doble perspectiva sobre como que el hombre debería permanecer ante Di-s. Todas las posesiones de una persona son en realidad de Di-s, “lo que sea tuyo, es Suyo”, como en las palabras de los sabios en el versículo de Job 41:3, “¿Quién Me ha dado algo de antemano, para que yo le pague”,”: “¿Quién me alaba antes de que yo le diera un alma? ¿Quién Me hizo una mezuzá antes de que le diera una casa? ¿Quién Me hizo un lulav antes de que le diera dinero?”[1] En nuestra mishná, Rabi Elazar agrega a este pensamiento y dice que la persona misma pertenece a Di-s: “…porque tú, y lo que sea tuyo, son Suyos”.
Hay dos fundamentos principales en el servicio a Di-s: Bitul (anulación) y shiflut (humildad). La anulación es el sentimiento de que “no soy nada ante Di-s”. Es ascender y aferrarse a lo infinito. La humildad, por otro lado, es el sentimiento de que yo mismo soy insignificante y carente de todo, como un recipiente vacío desprovisto de la presencia de Di-s. Así es como podemos entender las palabras de Rabi Elazar, “Tú eres Suyo“. Esto se refiere a la anulación cuando una persona es atraída hacia la luz del rostro de Di-s. “Lo que es tuyo, es Suyo” se refiere al servicio de la humildad, cuando una persona entiende que no tiene nada por sí misma y que todo lo que tiene proviene de Di-s.
El nombre del rabino en esta mishná es Rabi Elazar, el hombre de Bartota. Las letras finales de su título en orden inverso deletrean la palabra “ashrei“. La raíz de la palabra “ashrei” es “asher“, que significa caminar por el camino recto, como en el versículo, “Dichoso (Ashrei) es el hombre que no siguió el consejo de los malvados y en el camino de los pecadores no se detuvo, ni se sentó en la compañía de los arrogantes”[2] a través del servicio de la humildad y la anulación, una persona avanza de éxito en éxito por el camino que le lleva a apartarse del mal (mediante la humildad) hasta aferrase a Di-s (mediante la anulación).
Hay dos figuras en el Tanaj que representan el servicio de la anulación y la humildad. Moisés es la personificación del servicio de la anulación y el apego a Di-s. Es llamado “el hombre de Di-s”.[3] Los sabios comentan sobre esto que “desde la mitad hacia abajo, él era un hombre y desde la mitad hacia arriba era Di-s”[4] Moisés se aferró a Di-s hasta el punto de que los sabios dijeron de él que “la Presencia Divina habla desde su garganta”.[5]
El rey David, por otro lado, personifica el atributo de la humildad, como testificó sobre sí mismo, “Y yo me consideraría humilde a mis ojos”[6] después de bailar con todas sus fuerzas ante Di-s. Como Rabi Elazar resume sus palabras en esta mishná, “Como dice David: “Porque todo viene de Ti, y de Tu propia mano Te damos”. Este versículo expresa el servicio de “lo que es tuyo es Suyo”, el servicio de la humildad – “Porque todo viene de Ti”.
[1] Vaikra Rabá 27b.
[2] Salmos 1:1
[3] Deuteronomio 31:1
[4] Citado extensamente por los sabios, según el Zohar 3:232 y en Shemot Rabá3:15 y más.
[5] Devarim Rabá 11:4.
[6] Samuel B, 6:22.
