EL SECRETO DE LA LIMITACIÓN

LOS MISTERIOS DE LOS TRES DÍAS DE HAGBALÁ

LA CUENTA DEL OMER Y SHAVUOT

Resumen del desarrollo de la clase: Durante los días de preparación para Shavuot del año pasado, se impartió una hermosa clase en inglés para el Rabino Shlomo Katz y sus alumnos. El Rabino abrió la sesión con una explicación profunda sobre la esencia de los “Tres Días de Limitación” (Shloshet Imei Hagbalá), basada en la meditación sobre las tres raíces permutables: גבל (límite), קבל (recibir) y קפל (duplicar). Junto con la recomendación de estudiar todo el libro Etz Jayim durante estos tres días, se entretejió una reflexión profunda sobre los conceptos de contracción (tzimtzum) que precedieron al primer tzimtzum mencionado en dicha obra y su expresión en nuestro propio mundo. Es una meditación para niveles avanzados que también ofrece una inspiración sencilla para el “servicio espiritual” (avodá) en los días previos a la recepción de la Torá.

DÍAS DE HAGBALÁ: REVELAR EL PODER DEL LÍMITE

Actualmente hemos contado cuarenta y siete días del Omer y entramos en los tres días previos a la festividad de Shavuot, antes de la Entrega de la Torá, que se denominan los “Tres Días de Limitación” (Shloshet Imei Hagbalá). Estos son tres días en los que se nos advierte no cruzar el límite, como está escrito: “Y señalarás término (vehigbaltá) al pueblo en derredor, diciendo: Guardaos, no subáis al monte ni toquéis su límite”.

Desde la dimensión interior, el precepto de la limitación tiene como fin no salir de la realidad, de la vida misma. La revelación de la Entrega de la Torá es tan inmensa que, incluso después de la limitación, está escrito que “por cada palabra que salía [de la boca de Dios], sus almas volaban [fuera de sus cuerpos]”. Hubiera ocurrido mucho más si hubiéramos cruzado el límite. Dios nos marcó la frontera para mantenernos con vida, pues está escrito: “‘Y vivirá por ellos’ y no que muera por ellos”. La Torá fue entregada para que vivamos con ella y no para que alcancemos la extinción del alma (klot hanéfesh) debido a la revelación de Su Esencia Bendita en el momento de la entrega.

Hagbalá proviene de la palabra Guevul (límite). En la Cábala y el Jasidut, el límite se refiere al Poder del Límite que reside en el Infinito (Ein Sof). Dios emite una luz infinita, pero “así como Él posee el poder de lo ilimitado, también posee el poder de lo limitado”. Dios tiene el poder de limitarse a Sí mismo para crear un mundo limitado, según Su voluntad, con el fin de cumplir el propósito de la creación: que Él, bendito sea, tenga una “morada en los mundos inferiores”.

Antes de la contracción (tzimtzum), la revelación de Dios era únicamente infinita; pero el secreto del tzimtzum —que explica el Arizal— es transformar la revelación, para que en lugar de manifestar el poder de lo ilimitado, se revele el Poder del Límite. Esto es lo que hacemos ahora, en los Tres Días de Limitación: transformamos nuestras inclinaciones internas para pasar del poder de lo ilimitado (en términos relativos) al poder del límite.

Este análisis explora la relación mística entre la limitación necesaria para recibir la Torá y los procesos de creación divina, basándose en la permutación de las letras hebreas de la raíz G-B-L (límite).

Limitación para la Recepción (Kabalá)

En hebreo, las letras con sonidos similares pueden intercambiarse. Al sustituir la Guímel (ג) de la raíz G-B-L (גבל) por una Kuf (ק), se obtiene la raíz K-B-L (קבל), que significa “recepción” o Kabalá.

  • El recipiente limitado: Para poder recibir (lekabel), es indispensable poseer un recipiente limitado. Dios se contrae para crear un límite, permitiendo que la Luz pueda morar en la creación.
  • La limitación de la Luz: Aunque la Luz es intrínsecamente infinita (en guematria, Or equivale a Ein Sof), esta también debe limitarse para entrar en un recipiente finito. De lo contrario, una luz ilimitada rompería el recipiente, como ocurrió en el secreto de la “Ruptura de los Recipientes” del mundo de Tohu.
  • Días de estudio: Los “Tres Días de Limitación” (Hagbalá) son momentos propicios para estudiar Kabalá de forma medida. Se dice que en estos tres días es posible estudiar toda la obra Etz Jayim, adaptándose cada uno a su propia medida de los “Cincuenta Portales del Entendimiento” revelados en la entrega de la Torá.

EL SECRETO DEL PLEGADO (KIFUL)

Si se intercambia la segunda letra de la raíz, la Bet (ב), por una Pe (פ), se obtiene la palabra Kiful (קפל), que significa “plegado” o “doblez”.

  • Antes del Tzimtzum: Obras como Emek HaMelej exploran secretos previos a la primera contracción descrita en Etz Jayim. Estos niveles describen el “Mundo de la Vestimenta” (Olam HaMalbush), donde Dios “calculó en Sí mismo” todo lo que habría de existir.
  • El proceso de plegado: El plegado de esta “vestimenta” divina es un paso fundamental en la creación. En este proceso, la mitad inferior de la “luz-vestimenta” se pliega detrás de la mitad superior, creando el espacio llamado “Aire Primordial” (Avir Kadmón).
  • Evitar la “sobra”: Este plegado es comparable a hacer un dobladillo en una prenda demasiado larga. En el Jasidut, se explica que esto se hace para evitar una “sobra” de luz que permitiría la nutrición de las “fuerzas externas” (jitzonim), las cuales representan el sentimiento del ego o la existencia separada de Dios. Al plegar Su vestimenta (el pensamiento de la creación), Dios establece un paso necesario para que el mundo pueda existir sin sentirse independiente de Su Esencia.

Los tres días previos a la festividad de Shavuot se conocen como los Tres Días de Limitación (Shloshet Imei Hagbalá), un período en el que se nos advierte no cruzar los límites establecidos para la recepción de la Torá. Este tiempo se asocia con tres conceptos y etapas espirituales interconectadas: Limitación (Hagbalá), Recepción (Kabalá) y Plegado (Kiful).

Las tres etapas en orden ascendente

Durante estos tres días, el servicio espiritual sigue una progresión que prepara al individuo para el momento de la entrega de la Torá:

  • Día 1 – Limitación (Hagbalá): Se relaciona con el secreto de la limitación y la revelación del “Poder del Límite” (Kóaj HaGuevul) a través de la primera contracción (Tzimtzum) descrita en la obra Etz Jayim. Es un tiempo para transformar nuestras inclinaciones internas (nuestros Yetzarot), pasando de una fuerza ilimitada a una fuerza de limitación consciente.
  • Día 2 – Recepción (Kabalá): Corresponde al nivel místico del “Aire Primordial” (Avir Kadmón). En este paso, se establece la raíz del recipiente espiritual necesario para contener la luz divina, ya que para poder recibir la Torá, el ser humano debe crear primero un “recipiente limitado” mediante la autolimitación.
  • Día 3 – Plegado (Kiful): Representa la culminación de los 49 días de la cuenta del Omer. Se asocia con el secreto de la “Vestimenta Superior” (Malbush) y su plegado, un acto necesario para evitar cualquier influencia negativa o “succión externa” de las fuerzas espirituales en el momento de la entrega de la Torá a Israel.

Propósito y significado profundo

La intención fundamental de estos tres días es triple:

  1. Hagbalá: Revelar el poder de limitación que reside en Dios para permitir que la Torá sea entregada dentro de un marco que el hombre pueda contener.
  2. Kabalá: Construir el recipiente (Keli) adecuado para recibir la sabiduría divina.
  3. Kiful: Proteger la revelación espiritual de cualquier interferencia negativa.

Dios tiene el poder de limitarse a Sí mismo para crear un mundo finito, con el fin último de que Su presencia resida en los mundos inferiores. Estos tres días son considerados un tiempo idóneo para el estudio de la Cábala de manera medida y limitada; se enseña que en este lapso es posible estudiar toda la obra Etz Jayim, adaptándose a la capacidad de comprensión de cada persona.


Notas al pie:

[1] Según Shabat 87a. Término utilizado por los legisladores en Oraj Jayim sec. 493.

[2] Éxodo 19:12.

[3] Shabat 88b; Éxodo Rabá 29:4.

[4] Levítico 18:5.

[5] Yoma 85b.

[6] Zohar I, 167b. Ver Zohar III, 11a.

[7] Avodat HaKodesh parte I, cap. 8.

[8] Tanjuma Naso 16; Tania cap. 36.

[9] Ver Sod Hashem Liyreav parte I, cap. 22, nota 21.

 [10] Documento proporcionado: “Hagbalá para la Recepción”.

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