12 2 MAZAL GDI CAPRICORNIO SECRETOS DE LA ASTROLOGÍA JUDÍA

LAS 12 PUERTAS DEL CARÁCTER

“¡TE ESFORZASTE Y LO LOGRASTE, CRÉELO!”

 📖 Según la Cabalá y el Jasidut

Domingo 21 DE JESHVAN 5787 – 1 11 2026

🕘22:00 HORAS DE ISRAEL

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*Con el Rabino Jaim Frim*

Existe un error muy frecuente acerca del significado de la palabra mazal. Cuando las personas escuchan que alguien tiene mucho mazal, suelen imaginar que se trata de alguien que no hizo absolutamente nada, permaneció sentado sin esforzarse y, de pronto, la suerte trabajó por él y le trajo el éxito.

Pero según la Cabalá y el Jasidut, el mazal no significa ganar una lotería sin esfuerzo ni recibir algo gratuitamente. Por el contrario, el verdadero mazal se manifiesta cuando una persona trabaja, se esfuerza y finalmente consigue que sus esfuerzos produzcan resultados.


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Clase 1

MES DE TEVET

LETRA AIN

CANTOS DE SHABAT

HAZAMER BIZBAJIN

CANTARÉ ALABANZAS

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RESUMEN

CAPRICORNIO Y EL SECRETO DEL MES DE TEVET

La fuerza de vencer, la bondad sin límites y la transformación de la oscuridad en santidad

CLASE 1

La clase dedicada al signo de Capricornio, Guedí en hebreo, nos introduce en una visión profunda de la astrología judía según la Cabalá y el Jasidut. Su propósito no es predecir el futuro ni determinar el destino de una persona, sino comprender las fuerzas espirituales y las características del alma asociadas con cada mes del calendario hebreo. El principio fundamental es que «Ein mazal leIsrael», Israel no está sometido al destino astrológico. Cada persona recibe determinadas inclinaciones, capacidades y desafíos, pero conserva la libertad y la responsabilidad de utilizarlos para el bien.

El mes de Tevet está relacionado con la palabra hebrea tov, «bien». Esto revela una de sus características más importantes: una capacidad extraordinaria de bondad, generosidad y entrega. Las personas nacidas durante este mes pueden ser profundamente fieles, dedicadas y dispuestas a ayudar sin calcular cuánto recibirán a cambio. Sin embargo, precisamente esa bondad puede convertirse en una debilidad cuando otros se aprovechan de ella. La enseñanza del Jasidut consiste en transformar el jesed ilimitado en rajamim, una misericordia equilibrada, capaz de discernir cuándo, cómo y a quién corresponde ayudar.

Esta fidelidad extraordinaria también puede provocar grandes decepciones. Quien entrega todo su corazón espera que los demás respondan con la misma intensidad, pero las relaciones humanas tienen limitaciones. Por eso, una de las rectificaciones fundamentales de Tevet consiste en dirigir su fidelidad más profunda hacia Hashem. La unión con la Presencia Divina se expresa mediante la palabra ití, «conmigo», vinculada cabalísticamente con este mes. La persona debe aprender a amar y ayudar a los demás sin depositar en ellos expectativas absolutas.

Otra característica central es la importancia del matrimonio y de la vida familiar. La Guemará explica que Ester llegó ante Ajashverosh durante Tevet, un mes frío en el que «el cuerpo disfruta del cuerpo». Esta enseñanza revela una sensibilidad especial hacia la unión matrimonial y la necesidad de construir un hogar. También se destaca la entrega extraordinaria de estas personas hacia sus hijos, una dedicación que puede superar los límites habituales y que necesita orientación para convertirse en una fuerza verdaderamente constructiva.

CLASE 2

Tevet pertenece al elemento tierra, por lo que está profundamente relacionado con la realidad práctica. Sus integrantes pueden destacarse en actividades técnicas, profesionales y materiales, pero poseen también una importante capacidad espiritual. El Rebe de Lubavitch enseña que Tevet es bueno tanto en lo material como en lo espiritual. Su desafío consiste en no permitir que la búsqueda de dinero, éxito o bienestar físico absorba todas sus energías. La verdadera rectificación es unir ambos mundos: utilizar la materia como instrumento de la espiritualidad.

El signo de Capricornio posee una extraordinaria voluntad de vencer. Está relacionado con la sefirá de Netzaj, que expresa victoria, permanencia y perseverancia. Las personas de Tevet pueden trabajar incansablemente, resistir dificultades prolongadas y continuar luchando cuando otros ya se rindieron. Esta capacidad les permite alcanzar grandes objetivos, pero también puede convertirse en obstinación, discusiones interminables y necesidad de tener siempre la última palabra. La enseñanza es que la victoria verdadera no consiste en derrotar a los demás, sino en utilizar la propia fortaleza para cumplir una misión positiva.

La tribu correspondiente al mes es Dan, de la cual surgió Shimshón, Sansón. Iaacov bendijo a Dan diciendo que sería «una serpiente junto al camino». Esta imagen representa la astucia, la estrategia y la capacidad de alcanzar objetivos mediante caminos indirectos. Las personas de Tevet pueden comprender situaciones complejas, descubrir las intenciones de otros y encontrar soluciones prácticas extraordinarias. Sin embargo, deben procurar que esa habilidad esté siempre al servicio de la justicia y no se transforme en manipulación.

El cabrito, símbolo de Capricornio, representa también la audacia. Es un animal que avanza al frente del rebaño sin temor. De manera semejante, las personas de Tevet pueden tomar iniciativas que otros no se atreven a emprender. Pero caminar adelante no significa necesariamente saber conducir a los demás. El verdadero liderazgo requiere escuchar, integrar y trabajar conjuntamente. Por eso, una de sus rectificaciones consiste en pasar del mundo del tohu, donde las fuerzas actúan de manera independiente, al mundo del tikún, donde las diferentes capacidades se armonizan.

El frío de Tevet posee un significado psicológico y espiritual. Puede manifestarse como indiferencia, dureza emocional y capacidad de excluir completamente a alguien de la propia vida. Pero esa misma frialdad, cuando se utiliza correctamente, se transforma en serenidad, concentración y dominio de las emociones. Es la capacidad de mantener la sangre fría en circunstancias difíciles, tomar decisiones racionales y actuar con eficacia bajo presión. El principio jasídico que orienta esta transformación es «moaj shalit al halev», la mente gobierna sobre el corazón.

La letra correspondiente al mes es ain (ע), relacionada con el ojo y el poder de la visión. Esto representa una capacidad especial para percibir rápidamente las situaciones, captar detalles y anticipar acontecimientos. Sin embargo, la visión puede conducir a conclusiones equivocadas cuando no está acompañada por una reflexión profunda. Ver algo no significa comprenderlo completamente. Por eso, quien posee una intuición extraordinaria debe aprender también a escuchar consejos, examinar los detalles y evitar decisiones precipitadas.

El sentido espiritual del mes es la ira. Esta característica se relaciona con la tendencia a considerar que la propia percepción es correcta y a enojarse cuando los demás actúan de otra manera. La rectificación consiste en transformar la severidad en discernimiento, aprender a aceptar otras perspectivas y utilizar la capacidad de juzgar para establecer justicia, no para condenar a las personas.

Estos son los 29 subtítulos de la clase sobre Capricornio y el mes de Tevet, en el mismo orden:

  1. Tevet: un mes de bondad extraordinaria.
  2. La fidelidad y la unión con Hashem.
  3. El mes de Tevet y la vida matrimonial.
  4. El bien material y el bien espiritual.
  5. Capricornio: el mazal de la realización.
  6. Tevet y la kelipat noga: vivir entre dos mundos.
  7. La sefirá de Netzaj: perseverancia, victoria y capacidad de lucha.
  8. La tribu de Dan y la astucia de la serpiente.
  9. Los signos de tierra y la necesidad de avanzar.
  10. La importancia de la acción práctica.
  11. El cabrito y la entrega a los hijos.
  12. El frío de Tevet: entre la indiferencia y el dominio de uno mismo.
  13. La letra ain: el poder de la visión.
  14. El sentido del mes: la ira.
  15. La audacia del cabrito.
  16. La audacia: una fuerza que puede construir o destruir.
  17. Del caos de Esav al mundo rectificado de Iaacov.
  18. Saturno y la transformación de las fuerzas destructivas.
  19. La capacidad de profundizar y el poder del juicio.
  20. La lucha contra los filisteos: el orden frente a la falta de límites.
  21. La capacidad técnica y la serenidad bajo presión.
  22. La búsqueda espiritual: entre Israel y la India.
  23. Iosef HaTzadik y la rectificación del temor.
  24. La permutación del Nombre de Hashem correspondiente a Tevet.
  25. Las cuatro semanas de Tevet y sus características.
  26. Tevet, el signo de la noche y la resistencia ante las dificultades.
  27. La monotonía de Tevet y el secreto de la perseverancia.
  28. La astucia al servicio de la justicia.
  29. La capacidad de enfrentarse con personas astutas.
  30. Transformar a las personas desde adentro.

TEXTO AMPLIADO

RESUMEN PRIMERA CLASE

El secreto del signo de Capricornio en la astrología judía — Resumen en 10 renglones

  1. La astrología judía estudia las características asociadas a los meses y signos según las fuentes de la Torá, mientras que el judaísmo no se guía por horóscopos ni considera que el destino esté determinado por las estrellas.
  2. Tevet, relacionado con la palabra tov («bueno»), se caracteriza por una bondad extraordinaria y una gran generosidad (jesed).
  3. Quienes nacen en este mes deben aprender a equilibrar esa bondad con la misericordia (rajamim), para no permitir que otros se aprovechen de su entrega.
  4. Tevet también está asociado con una fidelidad profunda y una capacidad especial de unión con Hashem.
  5. Sin embargo, la fidelidad excesiva hacia los demás puede causar decepciones; por eso, es importante fortalecer especialmente la relación con Hashem, cuya fidelidad es absoluta.
  6. Según las enseñanzas presentadas, las personas nacidas en Tevet necesitan prestar especial atención a la construcción de una vida matrimonial armoniosa y no postergar innecesariamente el matrimonio.
  7. El Rebe de Lubavitch enseña que Tevet es bueno tanto en lo material como en lo espiritual.
  8. Al pertenecer al elemento tierra, este mes favorece las capacidades prácticas y el desenvolvimiento en el mundo material, sin excluir una profunda dimensión espiritual.
  9. El desafío consiste en evitar que la búsqueda del dinero y los bienes materiales absorba toda la energía de la persona y debilite su vida espiritual.
  10. La enseñanza central es utilizar las cualidades recibidas para el bien, manteniendo el equilibrio entre la generosidad y los límites, la fidelidad humana y la conexión con Hashem, y el mundo material y el espiritual.

 CLASE 2

5. Capricornio: el mazal de la realización

Como mencionamos anteriormente, el signo correspondiente al mes de Tevet es Guedí, Capricornio, el cabrito. Más adelante hablaremos del animal mismo, pero primero quiero detenerme en el significado de su nombre. En hebreo, la palabra Guedí está relacionada con gad, que significa fortuna o mazal. Por eso, este signo también está vinculado con el concepto de la buena fortuna.

LA PALABRA MAZAL

Existe un error muy frecuente acerca del significado de la palabra mazal. Cuando las personas escuchan que alguien tiene mucho mazal, suelen imaginar que se trata de alguien que no hizo absolutamente nada, permaneció sentado sin esforzarse y, de pronto, la suerte trabajó por él y le trajo el éxito.

Pero según la Cabalá y el Jasidut, el mazal no significa ganar una lotería sin esfuerzo ni recibir algo gratuitamente. Por el contrario, el verdadero mazal se manifiesta cuando una persona trabaja, se esfuerza y finalmente consigue que sus esfuerzos produzcan resultados.

Nuestros Sabios dicen: «Te esforzaste y encontraste, creelo». Esto significa que la persona hizo todo lo que estaba a su alcance y, además, recibió la ayuda necesaria para que sus esfuerzos fructificaran. No trabajó en vano, sino que sus acciones produjeron resultados concretos.

En la Cabalá, el concepto de mazal representa la conexión entre la capacidad de acción de la persona y la fuerza de su alma, entre sus aspiraciones interiores y la realización efectiva de esas aspiraciones en este mundo inferior. Una persona con mucho mazal no es aquella que permanece de brazos cruzados y obtiene éxito, sino aquella que se esfuerza, trabaja y logra que precisamente aquello en lo que invirtió sus energías alcance el resultado esperado.

Esto se aplica tanto a hombres como a mujeres. El verdadero mazal consiste en conseguir una unión exitosa entre lo material y lo espiritual.

Lo especial del mes de Tevet, cuyo signo es Guedí, es que posee una capacidad particularmente fuerte para concretar las aspiraciones. Las personas nacidas durante este mes suelen tener ambiciones intensas y trabajar muy duramente para alcanzarlas. Pero todos sabemos que existen muchas personas que trabajan muchísimo y, a pesar de ello, no consiguen resultados significativos.

En cambio, una de las características especiales de este signo es la capacidad de trabajar intensamente y, finalmente, recoger los frutos de ese esfuerzo. Aunque sea necesario esperar mucho tiempo, la persona puede llegar a disfrutar de aquello por lo que tanto trabajó.

Esta es una de las grandes virtudes de Capricornio: no solamente posee aspiraciones fuertes, sino también las herramientas necesarias para realizarlas.

Sin embargo, en el judaísmo toda virtud representa también una responsabilidad y una exigencia. Si recibiste del Creador la capacidad de realizar grandes cosas, entonces debés utilizarla para concretar la mayor cantidad posible de proyectos buenos y positivos, que contribuyan a mejorar tu propia realidad y la realidad del mundo que te rodea.

6. Tevet y la kelipat noga: vivir entre dos mundos

Pasemos al sexto punto. El signo de Capricornio, correspondiente al mes de Tevet, se encuentra, según la Cabalá, en una posición intermedia, sobre una especie de frontera espiritual. Esta situación está relacionada con el concepto de kelipat noga.

Existen la santidad y las fuerzas de la kelipá, pero también existe una categoría intermedia denominada kelipat noga, como explica el Alter Rebe. Es una realidad que puede orientarse hacia la santidad o, por el contrario, descender hacia el lado de la impureza.

En el lenguaje del Alter Rebe se menciona una relación entre Guedí y los setenta ministros espirituales de noga. Se trata de una vinculación particular entre este signo y las fuerzas espirituales que se encuentran en una posición intermedia.

Esta idea se relaciona directamente con lo que explicamos anteriormente acerca de la enseñanza del Rebe: Tevet posee una dimensión material y una dimensión espiritual, y ambas pueden ser buenas.

La kelipat noga se parece a una persona sentada sobre una cerca. En cualquier momento puede caer hacia un lado o hacia el otro. Su tarea consiste en inclinarse hacia el lado de la santidad, pero precisamente porque se encuentra en una posición intermedia, distintas fuerzas luchan por atraerla.

Podemos compararlo con una situación política. Hay personas que tienen una posición partidaria completamente definida y nadie intenta convencerlas de cambiar su voto, porque todos saben que no modificarán su decisión. Pero hay otras personas cuya posición no está clara y, por eso, todos los partidos luchan por conquistar sus votos.

Algo semejante sucede con las personas nacidas durante Tevet. Se encuentran, en cierto sentido, sobre una frontera. Esta característica representa tanto una virtud como una dificultad. Su virtud es la capacidad de neutralidad, sobre la que hablaremos más adelante. Pero su dificultad consiste en que, precisamente por encontrarse en esa posición, atraen numerosos intentos de influencia.

Para ilustrarlo, pensemos en una mujer que lleva un anillo de matrimonio. Cuando camina por la calle, quienes buscan una pareja ven el anillo y comprenden que está casada. En algunos lugares también los hombres acostumbran llevar anillo matrimonial, que cumple una función semejante.

El problema de las personas nacidas durante Tevet es que, hablando metafóricamente, no llevan ese anillo. No poseen una barrera visible que indique claramente a qué lado pertenecen. Por eso, muchas veces son sometidas a numerosas pruebas. Los demás pueden pensar: «Es una persona tan buena, tan ingenua, tan agradable; intentemos atraerla hacia nosotros». Unos intentan llevarla hacia un lado y otros hacia el contrario.

Esto puede generar cierta inestabilidad interior. Existen varias razones para ello, pero mencionaré solamente una: Tevet es un mes que siempre tiene dos días de Rosh Jodesh.

Existe un principio según el cual un mes que posee dos días de Rosh Jodesh no representa una forma de liderazgo completamente unificada. El liderazgo requiere una sola cabeza, no dos. Y precisamente esta dualidad caracteriza a Tevet: tiene dos cabezas, dos dimensiones, lo material y lo espiritual, este mundo y el Mundo Venidero.

Por eso, a veces la persona se inclina hacia una dirección y otras veces hacia la contraria. En ocasiones quiere una cosa y poco después desea exactamente lo opuesto. Puede llegar incluso a tener dificultades para reconocerse a sí misma y preguntarse: «¿Quién soy realmente? ¿Qué es lo que quiero?».

Esta inestabilidad requiere una rectificación.

Sin embargo, debemos recordar que también contiene una gran virtud. Sobre la reina Ester, que llegó ante Ajashverosh durante el mes de Tevet, nuestros Sabios cuentan que todos la apreciaban en el palacio porque cada persona que la miraba pensaba que pertenecía a su propio pueblo. Los persas creían que era persa y los medos pensaban que era meda.

Esta capacidad de adaptarse y despertar identificación en personas muy diferentes constituye una ventaja extraordinaria. Pero también puede convertirse en una dificultad, porque si una persona no posee una identidad suficientemente definida, puede terminar sin pertenecer verdaderamente a ningún lado.

No estás aquí ni estás allá. Por eso, es necesario protegerse de luchas innecesarias y de pruebas excesivas. Esta es precisamente la advertencia que mencionamos antes respecto de la fuerza negativa que intenta apropiarse del mes de Tevet.

7. La sefirá de Netzaj: perseverancia, victoria y capacidad de lucha

Cada mes del año está relacionado con una sefirá particular. La sefirá correspondiente al mes de Tevet es Netzaj. Esta palabra posee varios significados que nos permiten comprender mejor las características de las personas nacidas durante este mes.

En primer lugar, Netzaj está relacionado con la eternidad y la permanencia. Esta cualidad se manifiesta también en el plano físico, porque las personas nacidas durante Tevet poseen, según esta enseñanza, una capacidad especial de resistencia y conservación. En ocasiones parecen mantenerse jóvenes durante muchos años, e incluso hay quienes aparentan rejuvenecer a medida que envejecen. Naturalmente, esto último lo digo en tono de broma, porque todos terminamos envejeciendo. Pero estamos hablando de una capacidad relativa de conservación y resistencia.

Por otra parte, Netzaj significa también victoria. Y existe una tercera dimensión relacionada con la palabra hitnatzjut, que significa discutir, polemizar o enfrentarse con alguien para demostrar que uno tiene razón.

Por eso, las personas de Tevet poseen una fuerza particular para luchar. Tienen una enorme capacidad de resistencia, una voluntad intensa de vencer y una tendencia a querer tener siempre la razón y pronunciar la última palabra.

Hay varios meses cuyos integrantes poseen inclinaciones combativas, pero no todos luchan de la misma manera. Por ejemplo, el mes de Tamuz también está relacionado con Netzaj y con la capacidad de luchar. Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre ambos.

Tamuz es capaz de librar una guerra muy intensa, pero relativamente breve. Tevet, en cambio, puede continuar luchando hasta el último aliento; no necesariamente hasta el suyo, sino hasta el de su adversario.

¿Cómo se relaciona esta característica con la bondad extraordinaria de la que hablamos al comienzo? Por ahora, debemos comprender que la capacidad de luchar no es necesariamente negativa. Una persona puede luchar por un ideal, por defender a otro ser humano, por conseguir un tratamiento médico, por la salud de alguien o por una causa justa. Existen numerosas situaciones en las que la perseverancia y la capacidad de combatir representan virtudes extraordinarias.

Lo importante es reconocer que estamos hablando de personas cuya naturaleza, personalidad y aspiraciones están profundamente vinculadas con el deseo de vencer.

Cuando uno se encuentra frente a una persona de estas características, especialmente en el matrimonio o en otras relaciones personales, debe comprender cómo funciona su personalidad. Si uno no posee una fuerza semejante y no está dispuesto a enfrentarse permanentemente, a veces conviene preguntarse: «¿Qué me cuesta dejarlo ganar para poder vivir tranquilamente?».

Porque cuando una persona de Tevet decide que debe vencer, puede concentrarse exclusivamente en ese objetivo y dejar de prestar atención a todo lo demás. Establece una meta y se dirige hacia ella sin permitir que otras consideraciones la distraigan.

Esta característica puede resultar muy difícil para quienes conviven con ella. Por eso, en la literatura cabalística se menciona que este mes está relacionado con una gran capacidad de táctica y astucia.

No estamos hablando necesariamente de cualidades negativas. La astucia puede utilizarse para el bien o para el mal. Pero cuando una persona de estas características decide vencer a alguien, puede desarrollar estrategias extraordinariamente complejas para conseguirlo.

8. La tribu de Dan y la astucia de la serpiente

La capacidad estratégica de Tevet está relacionada con la tribu de Dan. Como sabemos, Shimshón, Sansón, pertenecía a esta tribu, que corresponde al mes de Tevet.

En la bendición de Iaacov a sus hijos encontramos el versículo: «Dan será una serpiente junto al camino» (Bereshit 49:17).

La serpiente no avanza necesariamente en línea recta. Se mueve de un lado hacia otro, cambia de dirección y encuentra caminos indirectos para alcanzar su objetivo. De manera semejante, cuando una persona de Tevet quiere vencer a alguien, puede desarrollar diferentes procedimientos y estrategias para conseguirlo.

Una serpiente sobre un árbol, muy hermosa, con franjas negras y amarillas, y permanecía tan inmóvil que parecía una serpiente de plástico. Solamente cuando pasó un pájaro cerca de ella comprendí que estaba viva. La serpiente había permanecido durante horas completamente inmóvil, esperando el momento adecuado para capturar a su presa. Esa capacidad de paciencia, concentración y estrategia es una buena ilustración de la cualidad que estamos estudiando.

Las tácticas de las personas nacidas en Tevet son fundamentalmente prácticas y no filosóficas. No se trata tanto de desarrollar teorías abstractas, sino de encontrar procedimientos concretos que permitan alcanzar el objetivo deseado.

Esta capacidad constituye una fuerza que recibieron del Santo, bendito sea. Pero precisamente por eso es importante conocerla y aprender a utilizarla correctamente.

También quienes se relacionan con personas de estas características deben comprender su naturaleza y saber cómo comportarse frente a ellas.

9. Los signos de tierra y la necesidad de avanzar

Aquí surge una pregunta: ¿una persona nacida durante Tevet necesita tener a su lado a alguien fuerte o a alguien más débil? No existe una respuesta universal. En todos los meses encontramos personas fuertes y personas débiles, y debemos examinar cada caso individualmente. Para comprender mejor esta cuestión, recordemos que los doce signos se dividen según los cuatro elementos fundamentales: fuego, aire, agua y tierra. Cada elemento comprende tres signos, pero esos tres signos no poseen exactamente la misma naturaleza.

Dentro de cada grupo existe un signo estable, uno activo y otro variable. El signo estable tiende a mantenerse en una posición determinada; el activo procura avanzar constantemente; y el variable oscila entre diferentes estados, cambiando de dirección según las circunstancias. Esto no significa que una característica sea buena y otra mala. Simplemente estamos describiendo diferentes modalidades de comportamiento.

Por ejemplo, dentro de los signos de fuego encontramos los meses de Av, Kislev y Nisán. Kislev representa la modalidad variable; Av, la modalidad estable; y Nisán, la modalidad activa, que impulsa constantemente hacia adelante. Ahora bien, dentro de los signos de tierra encontramos a Tevet, Iar y Elul. Iar, cuyo signo es Tauro, representa la estabilidad; Elul, correspondiente a Virgo, representa la modalidad variable; y Tevet, Capricornio, representa la fuerza activa que impulsa hacia adelante.

Por eso, aunque Tevet pertenece al elemento tierra, no se caracteriza por permanecer inmóvil. Por el contrario, posee una necesidad constante de avanzar y conquistar nuevas metas. Como ya mencionamos, es un signo combativo. Más adelante veremos que no necesariamente posee las características propias del liderazgo, pero sí tiene una gran capacidad para luchar y avanzar.

Sin embargo, precisamente dentro de esa aspiración necesita aprender a regular sus fuerzas. Muchas veces, cuando una persona se encuentra completamente concentrada en vencer, deja de evaluar cuánta energía posee realmente y hasta dónde puede llegar. Puede sobrepasar sus propios límites sin darse cuenta. Por eso, cuando preguntamos si necesita una pareja fuerte o débil, debemos comprender que la respuesta depende de la personalidad concreta de cada individuo. No podemos establecer una regla absoluta.

Lo que sí podemos afirmar es que, cuando una persona de Tevet asume una responsabilidad o decide realizar algo, generalmente lo hace con una intensidad y una fuerza extraordinarias.

10. La importancia de la acción práctica

Como Tevet pertenece al elemento tierra y, dentro de ese elemento, representa la modalidad activa, existe una enseñanza muy importante para las personas nacidas durante este mes. Es necesario que se ocupen constantemente de asuntos prácticos. Si estamos hablando de niños, debemos procurar que tengan actividades concretas, que puedan realizar cosas con sus manos, construir, producir y comprobar los resultados de sus esfuerzos.

Si se dedican excesivamente a cuestiones filosóficas que no encuentran ninguna aplicación práctica, pueden terminar perdiéndose en un bosque de ideas y pensamientos. En el lenguaje espiritual, podríamos decir que se convierten en almas extraviadas. Estas personas necesitan alcanzar cierto grado de realización concreta. Incluso cuando se dedican al mundo espiritual, deben encontrar la dimensión práctica de aquello que estudian.

Si aprenden filosofía, deben procurar que sus conocimientos desciendan hacia la realidad. Si estudian cuestiones espirituales, necesitan encontrar la manera de convertir esas enseñanzas en acciones. La espiritualidad debe transformarse en algo práctico y realizable. De lo contrario, pueden experimentar una frustración muy profunda, porque sienten que no están encontrando su verdadero lugar en el mundo ni realizando sus capacidades.

11. El cabrito y la entrega a los hijos

Ahora debemos preguntarnos cuál es la relación entre el nombre del mes, Tevet, y su signo, Guedí, el cabrito. ¿Por qué precisamente este animal fue asociado con este mes? Existen varias explicaciones. Una de ellas se relaciona con la disposición de determinadas estrellas en el cielo, cuya figura recuerda a un cabrito y que se vincula con esta época del año. Pero existe otra explicación que nos interesa especialmente porque permite extraer enseñanzas acerca de la naturaleza de las personas nacidas durante Tevet.

En los libros sagrados se menciona que los cabritos poseen una relación particular con este mes en lo que respecta a su reproducción. No está completamente claro si las fuentes se refieren a los nacimientos o al momento de la concepción. Me parece más probable que se trate de la concepción, porque el período de gestación de estos animales es de aproximadamente cinco meses y sus nacimientos suelen producirse durante la primavera, alrededor de Nisán e Iar. Por lo tanto, probablemente las fuentes se refieren al período reproductivo que comienza durante Tevet.

¿Qué enseñanza extraen de esto los libros sagrados? Ya mencionamos varias características de las personas nacidas durante este mes que parecen superar los límites habituales de la lógica: una bondad que va más allá de la razón, una fidelidad que supera los cálculos racionales y una capacidad de luchar y perseverar que también puede llegar a extremos extraordinarios.

A estas cualidades debemos agregar otra: una entrega excepcional hacia los hijos.

Estas personas pueden manifestar una dedicación a sus hijos que supera ampliamente lo que normalmente consideraríamos razonable. Se entregan con todas sus fuerzas, con todo su cuerpo y con toda su alma. En ocasiones, esa dedicación puede alcanzar niveles que otros considerarían excesivos.

En uno de los libros de Cabalá, llamado Tzeidá LaDérej,[1] hay una afirmación según la cual las personas nacidas durante este mes están especialmente relacionadas con la posibilidad de tener muchos hijos e incluso numerosos nacimientos de mellizos. Naturalmente, hoy las circunstancias han cambiado y no debemos interpretar estas afirmaciones de manera simplista. Pero lo que interesa aquí es la relación espiritual que las fuentes establecen entre estas personas, sus hijos y la inversión de energías en la crianza y la familia.

Una vez más encontramos una característica que puede expresarse de diferentes maneras.

La entrega a los hijos es, en principio, una cualidad muy positiva. Y cuando una persona reconoce que posee esta fuerza, puede decidir orientar hacia ella sus enormes energías.

En lugar de desperdiciar sus capacidades en luchas interminables, discusiones y enfrentamientos destinados solamente a demostrar que tiene razón, puede invertir esas mismas fuerzas en sus hijos, en su educación y en su desarrollo.

De esa manera, no solamente realizará algo positivo, sino que también podrá contemplar los frutos de su esfuerzo.

Y esos frutos serán mucho más valiosos que cualquier victoria conseguida en una discusión.

 12. El frío de Tevet: entre la indiferencia y el dominio de uno mismo

Otro punto aparece en Pirké deRabí Eliezer[2], una obra atribuida a uno de los tanaítas de la época de la Mishná. Allí se enseña que el período de mayor frío del año corresponde al mes de Tevet. Según la división tradicional del calendario judío, la estación fría comprende los meses de Kislev, Tevet y Shevat. La llamada tekufat Tevet, el período invernal, comienza aproximadamente a mediados de Kislev y se extiende hasta mediados de Shevat.

Esta característica posee un significado muy profundo en el Jasidut. Cuando hablamos del signo de Capricornio, nos referimos al guedí, el cabrito. El Jasidut explica que el cabrito es un animal frío. Pero ¿qué significa esta frialdad? Anteriormente mencionamos que las personas de Tevet necesitan especialmente la vida matrimonial y la cercanía afectiva. Ahora estamos hablando de una frialdad completamente diferente, que puede manifestarse como una capacidad extraordinaria para ignorar a determinadas personas o situaciones.

Una persona nacida durante este mes puede decidir que alguien ya no le interesa y, a partir de ese momento, comportarse como si esa persona no existiera. Puede dejar de tomarla en consideración y mostrar una indiferencia absoluta. Una mujer me contó una vez que su marido había nacido durante Tevet y me dijo: «Su indiferencia hacia mí me está destruyendo». Estas personas pueden llegar a dominar de tal manera esa capacidad que, cuando uno les pregunta por qué se comportan así, responden con total naturalidad que realmente ya no sienten nada hacia el otro.

Es como si dijeran: «Cuando yo pongo un sello definitivo sobre una persona, para mí esa persona está muerta. Ya no existe». Se trata de una frialdad muy intensa, que puede convertirse en una de las formas más duras de enfrentamiento.

Esta indiferencia también puede funcionar como una táctica de combate. Cuando una persona de Tevet lucha contra alguien, puede transmitirle una frialdad tan extrema que el otro termina sintiéndose completamente paralizado. En sus manifestaciones más negativas, esta conducta puede alcanzar niveles verdaderamente inhumanos.

Sin embargo, debemos recordar que toda característica posee también una dimensión positiva. Esa misma frialdad puede convertirse en una extraordinaria capacidad de autocontrol. Hay personas que reciben una llamada telefónica desagradable o escuchan un comentario ofensivo y, a partir de ese momento, pierden la tranquilidad durante todo el día. En cambio, las personas que poseen esta cualidad pueden conservar la sangre fría y continuar actuando sin permitir que las emociones las dominen.

Una mujer que contó una historia acerca de su hija, nacida durante Tevet. Cuando la muchacha todavía era joven su padre falleció en la casa. Poco después, la hija se acercó a su madre y le dijo: «Mamá, dentro de poco tendremos que sentarnos a cumplir los siete días de duelo, la shivá, y entonces no podremos salir de casa. Por eso voy ahora a comprar los productos lácteos y todo lo que necesitaremos durante la semana». Hasta el día de hoy, la madre recuerda aquel episodio y se lo menciona a su hija cuando quiere hacerla enojar. Le dice: «¡Mirá qué cosa! ¡Tu padre estaba tendido en el suelo y vos estabas pensando en comprar los productos lácteos para toda la semana!».

Pero, si lo analizamos objetivamente, la muchacha tenía razón. Realmente era necesario comprar los alimentos para los días de duelo. Lo extraordinario es que, incluso en una situación emocional tan intensa, pudo mantener la claridad mental suficiente para ocuparse de una necesidad práctica.

Esta capacidad puede resultar muy valiosa en numerosas circunstancias. Pensemos, por ejemplo, en un buen comandante del ejército. Cuando se encuentra en medio del combate, no puede permitir que el miedo, las emociones o las preocupaciones personales lo paralicen. Debe concentrarse en su misión y cumplirla. En ese momento deja de pensar en su casa, en su familia y en todo lo demás, porque tiene delante una tarea que debe realizar.

Esto representa una fuerza extraordinaria de concentración, estrategia y dominio emocional. Desde la perspectiva del Jasidut, podemos relacionarlo con el principio de «moaj shalit al halev», la mente gobierna sobre el corazón. La persona utiliza su inteligencia y su capacidad de decisión para controlar sus emociones y actuar correctamente.

Cuando esta cualidad se utiliza de manera negativa, puede transformar el ambiente familiar en un lugar frío, donde todos se sienten emocionalmente paralizados. Pero cuando se utiliza correctamente, permite conservar la serenidad, superar situaciones difíciles y actuar con claridad incluso bajo una presión extraordinaria. Por eso debemos procurar que esta fuerza se manifieste siempre de manera positiva.

13. La letra ain: el poder de la visión

Cada uno de los meses del año está relacionado con una letra del alfabeto hebreo. La letra correspondiente al mes de Tevet es ain (ע). ¿Qué tiene de especial esta letra? Su nombre está relacionado con la palabra ain, que significa ojo, y con einaim, los ojos.

Por consiguiente, una de las características principales de este mes es la capacidad de ver. No estamos hablando solamente de la visión física, sino de una percepción especialmente aguda, una capacidad de captar rápidamente situaciones y reconocer lo que está sucediendo.

En el lenguaje cotidiano podríamos llamarla una visión instintiva, casi animal. La persona puede mirar una situación y comprender inmediatamente hacia dónde se dirige. Todavía no se explicaron todos los detalles, pero ella ya captó la imagen general y anticipó lo que probablemente sucederá.

Esta capacidad de percepción puede alcanzar niveles extraordinarios. Shimshón, Sansón, que pertenecía a la tribu de Dan, también estaba relacionado con esta cualidad. Nuestros Sabios explican que Shimshón poseía fuerzas excepcionales, pero finalmente los filisteos le quitaron los ojos.

¿Por qué recibió precisamente ese castigo? Nuestros Sabios enseñan que fue porque se dejó llevar por sus ojos. Su capacidad visual era extraordinaria, pero no supo utilizarla correctamente.

Aquí encontramos una enseñanza muy importante. Precisamente una persona que posee una capacidad excepcional para percibir las cosas debe ser especialmente cuidadosa y no confiar exclusivamente en sus propias impresiones. No puede decir: «Yo lo vi, yo lo comprendí, esto es lo que me parece y, por lo tanto, no necesito escuchar a nadie más».

Por el contrario, debe aprender a consultar con otras personas y escuchar sus consejos. Como enseña el versículo: «La salvación está en la abundancia de consejeros».

Nuestros Sabios no ocultan que Shimshón fue castigado en sus ojos porque se dejó llevar por ellos. Esta advertencia está dirigida precisamente a quienes poseen una percepción extraordinaria. Cuanto mayor es la capacidad que recibió una persona, mayor debe ser su responsabilidad al utilizarla.

Podemos compararlo con un piloto de avión. Precisamente porque posee la capacidad de pilotear una aeronave, debe recibir numerosas advertencias y seguir procedimientos rigurosos para evitar errores que podrían provocar una tragedia. Del mismo modo, quien posee una visión excepcional debe ser especialmente cuidadoso.

Hay que ayudar a estas personas a comprender por qué no deben confiar exclusivamente en aquello que ven. La visión posee una capacidad extraordinaria para captar la realidad material, incluso cuando todavía no comprendemos lo que estamos observando.

Imaginemos que salimos afuera y miramos hacia el cielo. De pronto, vemos una carroza de fuego tirada por seis caballos que flota sobre Tel Aviv. ¿Comprendemos cómo puede suceder semejante cosa? No. Pero la estamos viendo. Y no solamente la vemos, sino que también podemos describirla a otras personas.

Esto demuestra que la visión puede captar fenómenos que nuestra inteligencia todavía no consigue explicar. Pero precisamente aquí aparece la dificultad: ver algo no significa necesariamente comprenderlo.

Una persona puede poseer una intuición extraordinaria y captar instantáneamente la situación general, pero eso no significa que comprenda todas sus causas, consecuencias y significados. Puede haber percibido correctamente lo que sucede, pero todavía no sabe qué debe hacer frente a ello.

Por eso, quienes poseen esta capacidad deben aprender a moderar sus decisiones. Es excelente que puedan ver con tanta claridad y captar rápidamente lo que sucede a su alrededor. Pero antes de actuar deben detenerse, reflexionar, consultar y procurar comprender aquello que se encuentra por debajo de la superficie.

La visión puede ser muy precisa, pero la interpretación y las decisiones que derivan de ella requieren una elaboración adicional. Por eso, aunque una persona vea extraordinariamente bien, debe aprender a actuar con prudencia.

14. El sentido del mes: la ira

El sentido particular que corresponde al mes de Tevet es el sentido de la ira. ¿Cuándo se enoja una persona? Generalmente, cuando considera que algo debería haber sucedido de determinada manera y descubre que los demás actuaron de otra forma.

¿Quién es especialmente propenso a enojarse en estas circunstancias? Aquel que posee una identificación muy fuerte con sus propias ideas. Cuando alguien modifica lo que él considera correcto, siente que están alterando algo fundamental y puede reaccionar con una ira intensa.

Por eso, el sentido de la ira está directamente relacionado con la capacidad visual que acabamos de estudiar. Precisamente porque las personas nacidas durante Tevet poseen una percepción muy aguda y pueden captar las situaciones con gran claridad, también pueden desarrollar una tendencia a la severidad y al enojo cuando los demás no hacen aquello que, según su visión, debería hacerse.

La persona observa una situación y piensa que la solución es completamente evidente. Entonces, cuando alguien actúa de otra manera, le resulta difícil comprenderlo y puede reaccionar con dureza. Por eso, la misma capacidad que constituye una de sus mayores virtudes puede convertirse también en el origen de sus dificultades emocionales.

La enseñanza es que una visión clara debe estar acompañada por la capacidad de aceptar que otras personas pueden percibir la realidad de manera diferente. No basta con ver correctamente; también es necesario aprender a controlar las reacciones que surgen cuando los demás no comparten nuestra perspectiva.

15. La audacia del cabrito

La Guemará, en el tratado de Beitzá, enseña que las cabras son los animales más audaces entre el ganado. Esta característica se manifiesta en que la cabra suele caminar al frente del rebaño, sin temer a los obstáculos ni a los demás animales.

16. La audacia: una fuerza que puede construir o destruir

La Guemará, en el tratado de Beitzá, enseña que las cabras son los animales más audaces entre el ganado. Esto se manifiesta en que suelen caminar al frente del rebaño, sin temer a nadie. La palabra hebrea ez, cabra, está relacionada con azut, audacia o atrevimiento. Se trata de la capacidad de hacer cosas que nadie se animó a hacer anteriormente, de avanzar incluso cuando todos los demás piensan que uno está equivocado.

Una persona que posee esta característica puede decir: «Estoy convencido de que esto es correcto, aunque todos los demás piensen lo contrario, y voy a llevarlo adelante hasta las últimas consecuencias». Ejemplo extremo a Baruj Goldstein y cuando ocurrió aquel episodio, encontraba en Estados Unidos realizando actividades de difusión durante Purim. Una persona que estaba a su lado, aficionada a la astrología, afirmó que quien había cometido semejante acto debía haber nacido durante Tevet, y resultó que había acertado.

La intención de esta comparación es mostrar que la audacia puede manifestarse tanto del lado de la santidad como del lado contrario. La misma fuerza que permite realizar acciones extraordinarias también puede conducir a comportamientos destructivos cuando no está sometida a una orientación moral adecuada. Por una parte, nada importante avanza en el mundo sin una cierta dosis de audacia. Pero, por otra parte, existe una audacia descontrolada, que consiste en actuar completamente solo, sin consultar a nadie, sin mirar a la derecha ni a la izquierda y sin considerar otras perspectivas.

La audacia es positiva cuando una persona examinó cuidadosamente una situación, consultó y llegó a una conclusión bien fundamentada. No es positiva cuando decide actuar exclusivamente según su propia opinión, sin ninguna evaluación adicional. Por eso, aunque Tevet posee una gran capacidad de iniciativa y de avance, todavía no podemos definir esa característica como verdadero liderazgo.

¿Por qué? Porque un líder es alguien capaz de llevar a otras personas consigo. Las cabras caminan al frente del rebaño, pero no necesariamente les interesa si los demás las siguen. Su actitud es: «Yo voy hacia adelante. Si los demás me siguen, bien; y si no me siguen, también. Lo importante es que yo avance».

Esta es una característica de personalidad, pero no constituye por sí misma liderazgo. El verdadero liderazgo implica conseguir que otras personas participen del mismo movimiento. Las personas de Tevet poseen capacidades individuales extraordinarias, pero deben aprender a incorporarlas a una estructura de trabajo compartido.

17. Del caos de Esav al mundo rectificado de Iaacov

La tarea espiritual consiste en tomar esas capacidades individuales y trasladarlas del mundo del tohu, el caos asociado con Esav, al mundo del tikún, la rectificación asociada con Iaacov. Es interesante observar que el nombre Esav comienza con la letra ain, precisamente la letra correspondiente al mes de Tevet. Según la Cabalá, existe una relación entre ambas cuestiones.

El mundo del tohu representa fuerzas muy intensas que actúan de manera independiente, sin integrarse armónicamente con otras. El mundo del tikún, en cambio, representa la capacidad de combinar diferentes fuerzas, de trabajar conjuntamente y de establecer relaciones equilibradas.

Una persona nacida durante Tevet puede decir: «Yo no puedo trabajar con nadie. Necesito hacerlo todo solo. Cuando trabajo solo y me esfuerzo por mi cuenta, consigo mejores resultados». Esa puede ser su experiencia y su inclinación natural, pero necesita aprender que también debe consultar, escuchar y examinar cuidadosamente las circunstancias antes de actuar.

Puede conservar su independencia y realizar personalmente sus tareas, pero debe incorporar previamente el consejo de otras personas, una evaluación adecuada y un margen de seguridad suficiente. De esa manera, sus acciones pertenecerán al mundo del tikún y no al del tohu.

Una de las dificultades de estas personas es que no siempre saben delegar responsabilidades. Tienden a asumir personalmente las tareas porque consideran que pueden realizarlas mejor por sí mismas. Pero precisamente por eso necesitan aprender a integrar sus fuerzas con las de los demás.

18. Saturno y la transformación de las fuerzas destructivas

El planeta relacionado con Capricornio es Saturno, llamado en hebreo Shabtai. Según determinadas enseñanzas cabalísticas, este planeta posee una vinculación con fuerzas severas. En el libro Tzedá LaDérej se afirma que Saturno está encargado de la muerte, la pobreza, la destrucción, las enfermedades, las heridas corporales y otras situaciones difíciles. El Tzemaj Tzedek también menciona parte de estas características en uno de sus discursos jasídicos.

El expositor relaciona esta enseñanza con figuras históricas que representan aspectos negativos extremos de este mes. Menciona la fecha tradicional atribuida al nacimiento de Jesús y también a Stalin, responsable de la muerte de innumerables personas. Su intención es ilustrar que las fuerzas de Tevet pueden manifestarse en direcciones completamente opuestas.

Una persona puede utilizar su perseverancia y su voluntad de vencer para realizar el bien hasta sus últimas consecuencias, pero también puede dirigirlas hacia la destrucción. Cuando la tendencia a vencer se transforma en una obsesión, puede aparecer una actitud según la cual todos son sospechosos, todos son enemigos y todo obstáculo debe ser eliminado.

¿Cómo se rectifica una fuerza semejante? El Tzemaj Tzedek ofrece una explicación relacionada con el propio nombre de Saturno, Shabtai, y su vinculación con el Shabat. El Shabat también está relacionado con Saturno, pero en él encontramos una transformación completa del significado de esas fuerzas.

Durante seis días nos ocupamos del mundo material, trabajamos y desarrollamos nuestras actividades. Cuando llega el Shabat, debemos detener esa actividad y apartarnos de las preocupaciones materiales. En cierto sentido, durante un día de la semana destruimos el dominio que la materialidad ejerce sobre nosotros.

Por lo tanto, la misma fuerza que podría manifestarse como destrucción física puede transformarse en una capacidad espiritual para quebrar el dominio de lo material y elevarlo hacia la santidad.

Esta es una tarea particularmente importante para las personas nacidas durante Tevet: aprender a tomar las fuerzas del mundo material y trasladarlas al ámbito de la santidad.

Según esta explicación, poseen una capacidad extraordinaria para entrar en ambientes espiritualmente negativos, comprender cómo funcionan y extraer de ellos elementos que puedan utilizarse para el bien. Pueden ingresar en territorio enemigo, recuperar algo valioso y regresar victoriosos.

Son personas que comprenden las fuerzas de la kelipá porque tienen cierta familiaridad con ellas. Pueden mezclarse en esos ambientes sin llamar la atención y, precisamente por eso, tienen la posibilidad de transformarlos desde adentro.

Por ejemplo, una persona de estas características podría aparentar compartir la crueldad de un individuo como Stalin, conseguir que este confíe en ella y, desde esa posición, intentar modificar sus decisiones. Se trata de una capacidad extraordinaria, pero también muy peligrosa, porque exige mantener constantemente la conciencia de que la misión consiste en trasladar fuerzas desde el lado de la kelipá hacia el lado de la santidad, y nunca al contrario.

19. La capacidad de profundizar y el poder del juicio

El signo de Capricornio está relacionado también con la facultad de tevuná, la comprensión profunda. En el Jasidut, esta facultad representa la capacidad de concentrarse en un asunto particular, examinarlo cuidadosamente y penetrar en sus detalles.

Anteriormente explicamos que las personas de Tevet poseen una visión general extraordinaria. Pueden observar una situación y captar rápidamente su significado global. Sin embargo, ahora deben aprender a detener esa percepción general y concentrarse en un detalle concreto.

Esto requiere esfuerzo. La visión general les resulta natural y espontánea, mientras que la profundización exige una decisión consciente. Pero precisamente ese esfuerzo constituye una parte fundamental de su rectificación, porque la visión global puede llevarlas a conclusiones equivocadas cuando no examinan suficientemente los detalles.

Ya mencionamos que la tribu correspondiente a Tevet es Dan. Sobre esta tribu, Iaacov dice: «Dan juzgará a su pueblo como una de las tribus de Israel» (Bereshit 49:16). La figura más conocida de esta tribu es Shimshón, que fue uno de los jueces de Israel.

La Guemará cuenta que, cuando alguien utilizaba constantemente la expresión «juzguemos el juicio», nuestros Sabios deducían que probablemente pertenecía a la tribu de Dan.

Esta tribu posee una capacidad extraordinaria para juzgar y analizar las situaciones con precisión. Las personas relacionadas con ella pueden distinguir entre detalles muy sutiles y determinar con claridad dónde alguien tiene razón y dónde se equivoca, en qué aspecto es responsable y en cuál no lo es.

Esta capacidad se relaciona con la frialdad que estudiamos anteriormente. Cuando esa frialdad se utiliza del lado de la santidad, permite separar las emociones personales del análisis objetivo de una situación.

Por eso, considero que las personas nacidas durante Tevet pueden destacarse especialmente como jueces y miembros de tribunales rabínicos. Naturalmente, toda regla admite excepciones, pero su capacidad analítica y su serenidad pueden convertirlas en personas particularmente aptas para esa función.

También pueden ser excelentes consejeros cuando alguien atraviesa un problema personal. Además de la sabiduría práctica que suelen poseer, tienen una característica interesante: parece que nunca hubieran sido niños. Desde muy jóvenes observan la vida con seriedad y madurez.

Esta actitud les permite escuchar los problemas de los demás y ofrecer consejos relativamente objetivos. Son capaces de dejar de lado sus sentimientos personales y preguntarse qué es realmente lo mejor para la persona que tienen delante.

20. La lucha contra los filisteos: el orden frente a la falta de límites

Rabenu Bejaie, uno de los grandes comentaristas de los primeros siglos de la literatura rabínica medieval, escribe acerca de un pueblo relacionado con el signo de Capricornio. ¿De qué pueblo se trata? Precisamente de aquel contra el cual luchó Shimshón durante toda su vida: los filisteos.

Esta relación nos permite comprender otra característica de las personas nacidas durante Tevet. En la Cabalá, el concepto de Pelishtim, filisteos, se relaciona con la expresión mavoi mefulash, un pasaje abierto de un extremo al otro. Simboliza una actitud de apertura sin límites, ligereza, bromas constantes, deseo de hacer lo que a uno le gusta y tendencia a liberarse de las estructuras establecidas.

Las personas de Tevet representan una inclinación prácticamente opuesta. Son personas serias, hogareñas y apegadas al orden. Cuando alguien les cuenta un chiste, a veces ni siquiera saben cómo reaccionar. No les agrada entrar en una situación sin saber cómo terminará. Tampoco se sienten especialmente cómodas con ambientes donde todo es improvisación, bromas y falta de planificación.

Para ellas, las estructuras representan seguridad. Existen meses cuyos integrantes disfrutan especialmente de romper los límites y salir de los marcos establecidos, pero Tevet no pertenece a esa categoría. Por el contrario, el orden y la regularidad le producen satisfacción, mientras que la falta de estructura puede provocarle tristeza y una sensación de soledad.

Una persona nacida durante Tevet puede encontrarse en una celebración, una boda o un acontecimiento extraordinario y sentirse fuera de lugar. Está acostumbrada a su trabajo, a su oficina, a sus horarios y a sus responsabilidades. Cuando se encuentra en una situación que rompe completamente su rutina, puede experimentar incomodidad.

Por eso, la lucha de Shimshón contra los filisteos representa también un enfrentamiento entre dos tendencias espirituales opuestas. Los filisteos simbolizan la falta de límites, la ligereza y el abandono de las estructuras, mientras que Shimshón, perteneciente a Dan y relacionado con Tevet, representa la seriedad, la disciplina y la necesidad de un marco definido.

Shimshón se relacionó constantemente con los filisteos, incluso tomó una esposa de entre ellos, pero durante toda su vida estuvo enfrentado con ese pueblo. Según esta interpretación, existía una oposición profunda entre su naturaleza espiritual y la de ellos.

21. La capacidad técnica y la serenidad bajo presión

Otra característica que ya mencionamos es la extraordinaria capacidad técnica de las personas nacidas durante Tevet. No se trata solamente de que sean prácticas, sino de que pueden combinar esa habilidad con una gran serenidad en situaciones de presión.

Pensemos, por ejemplo, en Dani Shapira, uno de los grandes pilotos de pruebas de Israel. Él también nació durante este mes. ¿Qué lo caracterizaba? Su capacidad para realizar maniobras extraordinariamente difíciles y mantener el control incluso en condiciones de vuelo muy complejas.

Esta combinación es especialmente importante: por una parte, una gran habilidad técnica y práctica; por otra, la capacidad de conservar la sangre fría cuando las circunstancias se vuelven peligrosas.

Precisamente esa serenidad les permite analizar las situaciones, tomar decisiones y ejecutar maniobras difíciles sin perder el dominio de sí mismos. Es otra manifestación positiva de la frialdad y de la capacidad de concentración que estudiamos anteriormente.

22. La búsqueda espiritual: entre Israel y la India

Según determinadas tradiciones astrológicas, el signo de Capricornio está relacionado con dos pueblos: el pueblo judío y el pueblo de la India.

Hay una semejanza lingüística entre las palabras hebreas Iehudí, judío, y Hodí, indio, y hay una tradición según la cual parte de la sabiduría espiritual de Oriente procede de Abraham Avinu. Abraham envió a los hijos de Keturá hacia Oriente y les entregó determinados conocimientos espirituales, como aparece en las enseñanzas de nuestros Sabios.

Cuando una persona nacida durante Tevet comienza a buscar espiritualidad, intenta descubrir su mundo interior, su identidad religiosa y la dimensión profunda de su alma. Como explicamos anteriormente, posee una combinación especial de inclinaciones materiales y espirituales.

Si consigue orientar correctamente esa búsqueda, encontrará su plenitud dentro del judaísmo. Pero si no lo consigue, puede sentirse especialmente atraída por la espiritualidad de la India y encontrar allí un ambiente que le resulta cómodo.

Por eso, debemos explicarle que no necesita buscar fuera aquello que puede encontrar, de manera mucho más profunda, dentro de su propia tradición. ¿Por qué conformarse con los restos de una comida cuando uno puede disfrutar de un banquete completo? ¿Por qué buscar fragmentos de espiritualidad en otros lugares cuando posee dentro del judaísmo una riqueza mucho mayor?

Esta enseñanza también tiene consecuencias prácticas para quienes acompañan a personas de Tevet en su búsqueda espiritual.

23. Iosef HaTzadik y la rectificación del temor

Rabí Tzadok HaCohen de Lublin, uno de los grandes maestros del Jasidut, establece en su libro Pri Tzadik una relación especial entre Iosef HaTzadik y el mes de Tevet. De hecho, las parashiot que relatan la vida de Iosef suelen leerse durante este mes.

Rabí Tzadok destaca características que vinculan a Iosef con Tevet. Iosef declara: «Yo temo a Dios» (Bereshit 42:18), y también expresa su conciencia de que no puede pecar contra Él. Encontramos aquí sinceridad, capacidad de examinarse a uno mismo y un profundo temor reverencial.

Tevet no es un mes caracterizado por una expansión emocional ilimitada ni por una sociabilidad espontánea. Es un mes de concentración interior, reserva y guevurá, fortaleza y rigor. También la sefirá de Netzaj posee una relación con esta fuerza interior.

Por eso, las personas nacidas durante Tevet pueden experimentar inseguridades y temores profundos. No necesariamente se trata de un miedo que las paralice. Pueden ser las primeras en avanzar hacia un campo minado y enfrentar situaciones peligrosas, pero al mismo tiempo experimentar una inseguridad interior difícil de explicar.

La manera de rectificar esta característica consiste en fortalecer su relación con aquello que es verdaderamente absoluto: el Santo, bendito sea. Cuanto más se acercan a Hashem, a la Torá y a la santidad, mayor tranquilidad pueden encontrar en su interior.

Su naturaleza puede estar relacionada con la guevurá, el temor y la severidad, pero precisamente esas cualidades pueden transformarse mediante el fortalecimiento de la fe y de la conexión espiritual.

24. La permutación del Nombre de Hashem correspondiente a Tevet

Cada uno de los doce meses del año posee una permutación particular del Nombre de Hashem de cuatro letras, el Nombre Havaiá, formado por las letras iod, hei, vav y hei. Solamente en el mes de Nisán, que es el primero de los meses del año según la Torá, las letras aparecen en su orden habitual. En los demás meses, las mismas letras se presentan en diferentes combinaciones.

La permutación correspondiente al mes de Tevet es ה־י־ה־ו  (hei, iud, hei, vav). Podríamos dedicar una clase entera, de una hora y media, a comprender el significado profundo de esta combinación y el orden particular de sus letras. Sin embargo, por ahora mencionaremos solamente una de sus enseñanzas, siguiendo el principio de que quien posee sabiduría puede continuar profundizando por sí mismo.

Existe un versículo de Tehilim que recitamos cuando se saca el Séfer Torá y todos se acercan para besarlo: «Gadlu laHashem ití uneromemá shemó iajdav», «Engrandezcan a Hashem conmigo y exaltemos juntos Su Nombre» (Tehilim 34:4).

Las letras finales de cuatro palabras de este versículo contienen precisamente la permutación correspondiente a Tevet. La palabra laHashem termina con la letra hei; ití, conmigo, termina con iod; uneromemá, y exaltemos, termina con hei; y iajdav, juntos, termina con vav. De esta manera obtenemos la combinación hei, iod, hei, vav.

Esta relación posee un significado especial porque el mes también puede dividirse en cuatro partes, correspondientes a las cuatro letras del Nombre Divino. Cada letra está relacionada con una palabra del versículo, y cada palabra corresponde aproximadamente a una semana del mes. Esto permite establecer diferencias entre las características de las personas nacidas durante las distintas semanas de Tevet, además de las cualidades generales que corresponden al mes en su conjunto.

Existe aquí una cuestión interesante. Ya explicamos que las personas de Tevet no siempre poseen las características necesarias para ejercer un liderazgo colectivo, pero sí tienen una inclinación muy fuerte a caminar al frente. Quieren avanzar y ocupar el primer lugar, incluso cuando no necesariamente desean o pueden conducir a los demás.

Precisamente por eso resulta significativa la expresión ití, «conmigo». El versículo nos invita a engrandecer a Hashem juntos, pero la persona de Tevet parece decir: «Sí, todos juntos, pero conmigo. Yo voy adelante y espero que ustedes vengan detrás». Esta es una manera de ilustrar su tendencia a tomar la iniciativa y ponerse al frente de las acciones.

25. Las cuatro semanas de Tevet y sus características

La primera semana del mes corresponde a la palabra laHashem, «a Hashem». Las personas nacidas durante esta semana poseen, según esta enseñanza, una vinculación espiritual especialmente elevada. Tienen una fuerte conexión con los asuntos divinos y una inclinación natural hacia la espiritualidad.

La segunda semana corresponde a la palabra ití, «conmigo». Las personas nacidas durante este período se caracterizan especialmente por su deseo de avanzar al frente, tomar la iniciativa y ocupar una posición destacada. Es la expresión más directa de esa inclinación a decir: «Vengan conmigo, yo voy adelante».

La tercera semana corresponde a la palabra uneromemá, «y exaltemos». Las personas nacidas durante esta semana poseen una sensibilidad particular hacia el canto y la música. Les gusta cantar y encuentran en el canto una manera de liberar tensiones, expresar sus sentimientos y recuperar el equilibrio interior.

La cuarta semana corresponde a la expresión shemó iajdav, «Su Nombre, juntos», y está especialmente relacionada con el concepto de shem, nombre. Las personas nacidas durante esta parte del mes poseen una capacidad intuitiva especial para captar la esencia de quienes tienen delante. El nombre de una persona representa algo que parece exterior, pero en realidad está relacionado con su vitalidad espiritual. Por eso, estas personas pueden desarrollar una percepción intuitiva que les permite reconocer aspectos profundos de la personalidad ajena, incluso más allá de lo que normalmente se advierte a primera vista.

26. Tevet, el signo de la noche y la resistencia ante las dificultades

Cuando hablamos del mazal de Tevet, encontramos en el libro cabalístico Tzedá LaDérej una expresión muy particular: «El signo de la noche, y en su porción está la melancolía». Estoy citando aquí las palabras de esa fuente.

¿Qué significa esta afirmación? Que las personas nacidas durante este mes poseen una capacidad especial para desenvolverse incluso en circunstancias oscuras y difíciles. Pueden actuar durante la noche y también atravesar períodos de tristeza, melancolía o situaciones emocionalmente complejas sin perder necesariamente su capacidad de funcionamiento.

Hay personas que, si tienen que trabajar o actuar durante la noche, pierden completamente su equilibrio. No consiguen desenvolverse adecuadamente. La noche simboliza la oscuridad, la dificultad, la ausencia de claridad y las situaciones en las que faltan los recursos habituales. Las personas de Tevet, en cambio, pueden continuar actuando incluso en esas condiciones.

Esto significa que poseen una capacidad de resistencia extraordinaria. Son capaces de soportar dificultades prolongadas y continuar cumpliendo sus responsabilidades aun cuando las circunstancias son desfavorables.

Pero también aquí existe una advertencia importante. Precisamente porque pueden soportar tanto, deben tener cuidado de no asumir cargas excesivas. Una persona que posee mucha resistencia puede llegar a exigirse demasiado, porque sabe que es capaz de continuar incluso cuando otros ya se habrían detenido.

Por eso, también esta cualidad necesita equilibrio. La capacidad de soportar dificultades es una virtud extraordinaria, pero no significa que uno deba aceptar todas las cargas ni someterse permanentemente a situaciones dolorosas.

27. La monotonía de Tevet y el secreto de la perseverancia

El clima del mes de Tevet posee otra característica importante: el frío domina prácticamente todo el mes. En Kislev, solamente una parte del mes corresponde al período más frío, y en Shevat el frío comienza a disminuir hacia la segunda mitad. Pero Tevet se encuentra completamente dentro del invierno.

Esta situación se refleja también en el calendario judío, porque Tevet no posee festividades propias que interrumpan su rutina. Es un mes caracterizado por la continuidad, sin grandes acontecimientos festivos que modifiquen el ritmo cotidiano.

¿Qué sucede cuando una persona se encuentra en medio de un frío intenso? Tiende a recogerse, a encerrarse en su casa, a dormir más y a reducir sus movimientos. Los osos, por ejemplo, hibernan durante el invierno.

La Cabalá relaciona esta situación con el concepto de monotonía. Cuando una persona está despierta y activa, su vida está llena de movimientos y cambios. En cambio, durante el sueño predomina una actividad mucho más uniforme.

Cuando existen fiestas, acontecimientos, reuniones jasídicas y celebraciones, pasamos constantemente de una experiencia a otra. Hay novedades, estímulos y oportunidades para cambiar de ambiente. Todo esto posee grandes virtudes, porque la renovación es importante para la vida.

Sin embargo, también tiene una desventaja: cuando una persona busca constantemente experiencias nuevas, puede perder la capacidad de perseverar en una misma tarea hasta completarla.

El frío de Tevet produce el efecto contrario. La persona permanece en su casa, se concentra en sus actividades habituales y continúa haciendo hoy lo mismo que hizo ayer y que probablemente hará mañana.

Podríamos decir, con un poco de humor, que las personas de Tevet son algo aburridas. Pero precisamente ese supuesto aburrimiento contiene una virtud extraordinaria.

Una persona llena de creatividad y entusiasmo puede saltar constantemente de una actividad a otra, comenzar numerosos proyectos y no terminar ninguno. En cambio, quien posee una naturaleza más uniforme puede concentrarse en una tarea y continuar trabajando en ella hasta completarla.

Por eso, las personas nacidas durante Tevet pueden alcanzar niveles extraordinarios de productividad. No necesitan salir constantemente, buscar diversiones o experimentar novedades. Si tienen algo importante que hacer, pueden permanecer concentradas durante horas y días, sin distraerse por lo que sucede a su alrededor.

Todos pueden estar saliendo al cine, a un concierto o a una reunión, mientras que ellas prefieren quedarse trabajando. No sienten necesariamente que están perdiéndose algo. Por el contrario, encuentran satisfacción en continuar realizando aquello que consideran importante.

Esto es lo que llamamos hatmadá, perseverancia en el estudio o en el trabajo. Es la capacidad de dedicarse a una actividad con continuidad, sin abandonar el esfuerzo por el deseo de experimentar algo diferente.

Podríamos llamarlos, en el sentido más positivo de la expresión, verdaderos trabajadores incansables. Sus resultados pueden ser extraordinarios, tanto en el ámbito de la acción como en el estudio de la Torá.

No tienen demasiados competidores en cuanto a la cantidad de trabajo que pueden realizar. Y esto se debe, en buena medida, a una razón muy sencilla: no pierden demasiado tiempo buscando entretenimientos y novedades.

Para ellos, la rutina no representa necesariamente una carga. Pueden subirse a un tren que avanza siempre en la misma dirección y continuar durante mucho tiempo sin cansarse ni aburrirse.

Mientras que otras personas necesitan cambios constantes para sentirse vivas y seguras, las personas de Tevet pueden encontrar precisamente en la continuidad y la regularidad una profunda sensación de seguridad.

Esto nos muestra hasta qué punto las naturalezas humanas pueden ser diferentes. Lo que para una persona resulta insoportablemente monótono, para otra constituye una fuente de estabilidad y satisfacción.

Nuestros Sabios enseñan que «de los hijos de los pobres saldrá la Torá». ¿Por qué? Una de las explicaciones es que, al no disponer de demasiados recursos para diversiones y actividades externas, pueden dedicar más tiempo al estudio. No tienen tantas posibilidades de salir y distraerse, y precisamente esa situación puede permitirles alcanzar grandes logros.

Algo semejante sucede con las personas de Tevet. Su menor necesidad de novedades puede convertirse en una enorme ventaja, porque les permite invertir sus fuerzas de manera constante y alcanzar resultados extraordinarios.

28. La astucia al servicio de la justicia

Quisiera concluir con un último punto y después dejar tiempo para las preguntas. Ya mencionamos que el signo de Capricornio está relacionado con la serpiente, con su manera de moverse indirectamente y con su capacidad para desarrollar estrategias.

En uno de los libros de Cabalá aparece una descripción sorprendente de las personas nacidas durante este mes: «Irascible, dueño de engaños y de moralidad». ¿Conocen ustedes un ser semejante? ¿Cómo puede una persona ser al mismo tiempo astuta, capaz de engañar y profundamente moral? Aparentemente, si utiliza engaños no puede ser moral, y si es moral no debería utilizar engaños.

La explicación se encuentra en un episodio de la Torá relacionado precisamente con los cabritos. Rivká le dice a su hijo Iaacov: «Andá al rebaño y traeme de allí dos buenos cabritos, y prepararé con ellos un alimento sabroso para tu padre» (Bereshit 27:9).

¿Cuál fue la función de aquellos cabritos? Permitieron que Iaacov recibiera las bendiciones que Itzjak pensaba entregar a Esav. Se trató de una operación realizada mediante una estrategia indirecta, pero cuya finalidad era conseguir aquello que correspondía a Iaacov.

Esav ya había vendido su primogenitura. Había aceptado que los derechos correspondientes a ella pasaran a Iaacov. Sin embargo, cuando llegó el momento de recibir las bendiciones, actuó como si se hubiera olvidado completamente de aquel acuerdo.

Entonces fue necesario encontrar otra manera de conseguir que las bendiciones llegaran a quien correspondía. Y precisamente los cabritos participaron en esa estrategia.

Aquí encontramos una característica especial del signo de Tevet: la capacidad de utilizar procedimientos indirectos para alcanzar un objetivo que considera justo. Cuando alguien actúa de manera engañosa, la persona de Tevet puede comprender sus tácticas y encontrar la manera de neutralizarlas.

Esto se relaciona con lo que explicamos anteriormente acerca de la capacidad de estas personas para entrar en ambientes difíciles, comprender sus mecanismos y extraer de ellos algo positivo.

29. La capacidad de enfrentarse con personas astutas

Las personas nacidas durante Tevet pueden poseer una habilidad particular para tratar con individuos astutos, intrigantes o acostumbrados a utilizar procedimientos engañosos. Comprenden sus métodos y pueden descubrir cómo responderles.

Esto me recuerda algo que sucedió cuando el Rebe de Lubavitch manifestó su deseo de que Itzjak Shamir fuera primer ministro de Israel. El Rebe consideraba importante que su orientación política tuviera influencia en el gobierno del país.

Una de las razones que expresó fue que precisamente el enfoque de Shamir resultaba adecuado para tratar con los palestinos. El expositor recuerda que, según determinadas interpretaciones cabalísticas, existe una relación entre los palestinos y los antiguos filisteos.

Ahora bien, Shamir había nacido durante el mes de Tevet. No estoy diciendo que el Rebe haya realizado este cálculo astrológico; estoy relacionando ahora los distintos elementos que hemos estudiado.

Si observamos la personalidad de Shamir, podríamos decir que no era un hombre particularmente entretenido ni una figura que cautivara a las multitudes por su carisma. Pero poseía una perseverancia extraordinaria, una gran capacidad de trabajo y una constancia muy especial en sus decisiones.

Había mucho que aprender de su manera de actuar. Precisamente esa firmeza y esa continuidad eran características que el Rebe valoraba.

No siempre es necesario ser una personalidad fascinante para conseguir resultados importantes. A veces, la capacidad de continuar trabajando silenciosamente, sin abandonar los objetivos y sin distraerse por circunstancias externas, resulta mucho más valiosa.

30. Transformar a las personas desde adentro

Otra de las grandes capacidades de Tevet es la posibilidad de entrar en ambientes alejados de la santidad y producir transformaciones profundas sin llamar demasiado la atención.

Estas personas pueden acercarse a alguien, comprender su manera de pensar y encontrar exactamente las palabras que necesita escuchar. No siempre necesitan grandes discursos ni manifestaciones exteriores. A veces basta una conversación tranquila, una observación precisa o una intervención en el momento adecuado.

Dentro de Jabad encontramos el ejemplo del conocido mashpía, el rabino Reuvén Dunin, de bendita memoria, nacido durante Tevet. También podemos mencionar al rabino Reuvén Elbaz, que nació durante este mes.

Ambos representan, cada uno a su manera, una capacidad especial para acercarse a personas alejadas de la observancia de la Torá y ayudarlas a retornar al judaísmo.

Pueden trabajar con una persona de manera tan natural y discreta que, casi sin que nadie se dé cuenta, consiguen producir una transformación profunda en su vida.

Esta capacidad está relacionada con todas las características que estudiamos: la percepción aguda, la paciencia, la perseverancia, la habilidad práctica, la capacidad de comprender la psicología de los demás y la disposición a continuar trabajando hasta alcanzar el resultado deseado.

Conclusión: utilizar las fuerzas que Hashem nos entregó

Quiero decirles algo importante: todos nosotros también poseemos las cualidades de Tevet. Somos judíos y estamos vinculados unos con otros. Cada judío es responsable por su prójimo, y todas las almas de Israel están incluidas unas en otras.

Las doce tribus de Israel no representan realidades completamente separadas. Cada una posee sus características particulares, pero todos participamos, en alguna medida, de las cualidades de las demás.

Por eso, cada uno debe tomar para sí las características positivas que estudiamos hoy y dejar de lado las negativas. Las cualidades negativas podemos dejárselas a Esav.

Cuando aprendemos a utilizar correctamente las fuerzas y los talentos que el Santo, bendito sea, nos entregó, podemos recibir una verdadera siiata dishmaia, ayuda del Cielo.

Entonces conseguiremos desarrollar nuestras propias capacidades de la mejor manera posible y también ayudar a que las personas que nos rodean descubran y desarrollen las fuerzas que poseen en su interior.

El objetivo no es quedar limitado por el signo bajo el cual nacimos, sino aprender a utilizar todas las cualidades que Hashem nos entregó para servirlo y transformar el mundo para bien.


[1] El Tzeidá LaDérej (צדה לדרך), que significa Provisiones para el camino, es una obra de Rabí Menajem ben Aharón ibn Zéraj, uno de los sabios de España del siglo XIV y discípulo de Rabí Yehudá ben HaRosh.

Aunque contiene temas relacionados con la cosmología tradicional, no es principalmente un libro de Cabalá, sino una obra de halajá y orientación para la vida judía. Trata sobre las mitzvot, las festividades, la conducta humana, los elementos, las esferas celestes y otros asuntos. Su primera edición impresa apareció en Ferrara en 1554.

Sí. Hay una historia extraordinaria, y muy dolorosa, sobre Rabí Menajem ben Aharón ibn Zéraj, autor del Tzeidá LaDérej. Lo interesante es que no se trata de una leyenda: el propio rabino dejó testimonio de sus sufrimientos en la introducción de su libro.

El sabio que sobrevivió entre los muertos

En el año 1328, una terrible persecución golpeó a la comunidad judía de Estella, en Navarra, España. Entre las víctimas se encontraban los padres de Rabí Menajem y sus cuatro hermanos menores.

Él también fue atacado y recibió heridas tan graves que sus agresores lo dieron por muerto. Su cuerpo quedó tendido entre los cadáveres de los judíos asesinados.

Pero aquella noche sucedió algo inesperado. Un caballero que había sido amigo de su padre pasó por el lugar, descubrió que Menajem todavía respiraba y lo rescató. Lo llevó a un sitio seguro y consiguió que recibiera atención hasta recuperarse.

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Cuando finalmente sanó, Rabí Menajem tomó una decisión que cambiaría su vida: dedicarse al estudio de la Torá.

Según el relato conservado por Kehot, escribió:

«Cuando el Sanador de toda carne curó mis heridas y me devolvió la salud, aunque no lo merecía, decidí ir a Toledo y dedicarme al estudio de la Torá».

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Estudió con grandes sabios, entre ellos Rabí Yehudá ben HaRosh, hijo del famoso Rosh, y llegó a convertirse en un importante maestro y autoridad halájica.

Sin embargo, las dificultades no terminaron allí. Durante las guerras civiles de Castilla volvió a perder sus bienes y tuvo que trasladarse a Toledo, donde recibió el apoyo de Don Shmuel Abravanel.

En agradecimiento a este benefactor, y pensando especialmente en los judíos que vivían ocupados en los asuntos de la corte y tenían poco tiempo para estudiar, escribió su obra Tzeidá LaDérej — Provisiones para el camino: una guía práctica de Torá y halajá para acompañar a la persona en su vida cotidiana.

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Una enseñanza sorprendente

Hay otro aspecto notable de este sabio. A pesar de haber perdido a toda su familia en una persecución antijudía, enseñó que la verdadera superioridad espiritual de Israel depende del cumplimiento de la voluntad divina, y que una persona no judía que cumple la voluntad de Dios puede ser más digna que un judío que no la cumple. Esta enseñanza se recoge en Tzeidá LaDérej, primera parte, capítulo 1, sección 33.

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[2] Pirké deRabí Eliezer (פרקי דרבי אליעזר), «Los capítulos de Rabí Eliezer», es uno de los grandes libros del Midrash judío, especialmente importante para estudiar la Creación, los secretos del universo, los astros y los ciclos del tiempo.

Se atribuye tradicionalmente a Rabí Eliezer ben Horkenos, conocido como Rabí Eliezer HaGadol, uno de los grandes tanaím y discípulo de Rabán Iojanán ben Zakai. Sin embargo, la investigación histórica sitúa la redacción final de la obra aproximadamente entre los siglos VIII y IX, porque contiene enseñanzas de sabios posteriores a Rabí Eliezer.


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