*LOS SECRETOS DE LA ASTROLOGÍA JUDÍA*
*LAS 12 PUERTAS DEL CARÁCTER*
“Yo soy para mi amado y mi amado es para mí.”
*📖 Según la Cabalá y el Jasidut*
*Domingo 19 Menajem Av 5786 – 2-AGOSTO*
🕘*21:00 HORAS DE ISRAEL*
La gran enseñanza de Elul y Betulá
¡Ojalá todos poseyéramos la capacidad de escuchar una crítica, reconocer aquello que necesitamos corregir y estar siempre dispuestos a mejorar, a cualquier edad, hora y circunstancia!
Si todos adoptáramos esta hermosa cualidad de Betulá y la dirigiéramos hacia nuestro interior, seríamos mucho más íntegros y perfeccionados de lo que éramos anteriormente.
💻 Por Zoom https://us06web.zoom.us/j/5839538733
📺 Transmisión simultánea por YouTube 👉 www.youtube.com/galeinaienespañol
Con el Rabino Jaim Frim
MATERIAL DE ESTUDIO
EL MES DE ELUL:
LA LETRA IUD:
*MÚSICA DE LA CLASE*
Nigún 63: ניגון געגועים
MELODÍA DE AÑORANZA
Dadi ben Ami, de bendita memoria, adaptó estas palabras a la melodía:
| “Pequeño soy ante todas las bondades y ante toda la verdad que has hecho con Tu servidor; pues solamente con mi bastón crucé este Jordán, y ahora me he convertido en dos campamentos. Sálvame, por favor, de la mano de mi hermano, de la mano de Esav, porque le temo; no sea que venga y me ataque, a la madre junto con los hijos”. (Bereshit 32:11-13) “Y yo avanzaré lentamente, al paso del trabajo que tengo delante y al paso de los niños, hasta que llegue junto a mi señor, a Seír”. (Bereshit 33:14) “Porque así dijo Hashem de los Ejércitos, Dios de Israel: Todavía se comprarán casas, campos y viñedos en esta tierra”. (Irmiahu 32:15) “Y subirán salvadores al monte Tzión para juzgar al monte de Esav, y el reinado será de Hashem”. (Ovadia 1:21) “Alza tus ojos alrededor y observa: todos se han reunido y han venido hacia ti”. (Ieshaiahu 49:18) “Y dirás en tu corazón: ‘¿Quién me dio a luz a todos estos? Pues yo estaba privada de hijos y sola, exiliada y apartada. Y a estos, ¿quién los crió? He aquí que yo había quedado completamente sola; entonces, ¿dónde estaban todos ellos?’”. (Ieshaiahu 49:21) “Y Hashem será Rey sobre toda la tierra; en aquel día Hashem será Uno y Su Nombre será Uno”. (Zejariá 14:9) | Bereshit 32:11-13 Katónti mikól hajasadím umikól haémet, ashér asíta et avdéja. Ki vemaklí avárti et haIardén hazé, veatá haiíti lishné majanót. Hatziléni na miiád ají, miiád Esav, ki iaré anojí otó, pen iavó vehikáni, em al baním. Bereshit 33:14 Vaaní etnahalá le-ití, leréguel hamelajá ashér lefanái, uleréguel hailadím, ad ashér avó el adoní Seíra. Irmiahu 32:15 Ki jó amár Hashem Tzevaót, Elokéi Israel: od ikanú batím vesadót, ujramím baáretz hazót. Ovadia 1:21 Vealú moshiím behar Tzión, lishpót et har Esav, vehaitá laHashem hamelujá. Ieshaiahu 49:18 Seí savív eináij ureí, kulám nikbetzú, báu laj. Ieshaiahu 49:21 Veamárt bilvavéj: mí ialád li et éle? Vaaní shekulá vegalmudá, golá vesurá; veéle mí guidél? Hen aní nishárti levadí; éle eifó hem? Zejariá 14:9 Vehaiá Hashem lemélej al kol haáretz; baióm hahú ihié Hashem Ejád, ushmó Ejád. | קָטֹנְתִּי מִכֹּל הַחֲסָדִים וּמִכָּל הָאֱמֶת אֲשֶׁר עָשִׂיתָ אֶת עַבְדֶּךָ כִּי בְמַקְלִי עָבַרְתִּי אֶת הַיַּרְדֵּן הַזֶּה וְעַתָּה הָיִיתִי לִשְׁנֵי מַחֲנוֹת. הַצִּילֵנִי נָא מִיַּד אָחִי מִיַּד עֵשָׂו כִּי יָרֵא אָנֹכִי אֹתוֹ פֶּן יָבוֹא וְהִכַּנִי אֵם עַל בָּנִים. (בראשית ל”ב י”א -י”ג) וַאֲנִי אֶתְנָהֲלָה לְאִטִּי לְרֶגֶל הַמְּלָאכָה אֲשֶׁר לְפָנַי וּלְרֶגֶל הַיְלָדִים עַד אֲשֶׁר אָבֹא אֶל אֲדֹנִי שֵׂעִירָה. (בראשית ל”ג, י”ד) כִּי כֹה אָמַר ה’ צְבָאוֹת אֱ-לֹהֵי יִשְׂרָאֵל עוֹד יִקָּנוּ בָתִּים וְשָׂדוֹת וּכְרָמִים בָּאָרֶץ הַזֹּאת. (ירמיה ל”ב ט”ו) וְעָלוּ מוֹשִׁעִים בְּהַר צִיּוֹן לִשְׁפֹּט אֶת הַר עֵשָׂו וְהָיְתָה לַה’ הַמְּלוּכָה. (עובדיה כ”א ) שְׂאִי סָבִיב עֵינַיִךְ וּרְאִי כֻּלָּם נִקְבְּצוּ בָאוּ לָךְ (ישעיה מ”ט י”ח) וְאָמַרְתְּ בִּלְבָבֵךְ מִי יָלַד לִי אֶת אֵלֶּה וַאֲנִי שְׁכוּלָה וְגַלְמוּדָה גֹּלָה וְסוּרָה וְאֵלֶּה מִי גִדֵּל הֵן אֲנִי נִשְׁאַרְתִּי לְבַדִּי אֵלֶּה אֵיפֹה הֵם. (ישעיה מ”ט כ”א) וְהָיָה הַשֵּׁם לְמֶלֶךְ עַל כָּל הָאָרֶץ בַּיּוֹם הַהוּא יִהְיֶה ה’ אֶחָד וּשְׁמוֹ אֶחָד. (זכריה י”ד ט) |
Lista de los puntos principales sobre Betulá – Virgo
- La letra iud
Es la letra más pequeña y representa el bitul, la humildad, la reducción del ego y la capacidad de reconocer los propios errores. - La teshuvá y la renovación
Betulá posee una disposición especial para arrepentirse, corregirse, cambiar y construir algo nuevo. - La atención a los detalles
Tiene facilidad para analizar, dividir una tarea en partes pequeñas y avanzar gradualmente hasta alcanzar el objetivo. - El Mundo Venidero: vivir el futuro en el presente
Sabe contenerse ahora pensando en las necesidades futuras. De aquí provienen el ahorro, la planificación y el dominio propio. - La precisión y la investigación
Necesita estudiar cada asunto desde su raíz. Esta cualidad está representada por Itró, quien investigó todas las sabidurías hasta llegar a la verdad. - El peligro de la crítica excesiva
La atención desmedida a los detalles puede generar rigidez, tensión, introversión, perfeccionismo, problemas digestivos y una actitud demasiado crítica. - La sefirá de Maljut y el liderazgo humilde
No busca gobernar ni llamar la atención, pero el liderazgo puede llegarle precisamente por su modestia: “Quien se hace pequeño, se vuelve grande”. - Elul y Biná
Elul y Biná tienen la misma guematria: 67. Biná es la capacidad de comprender una cosa a partir de otra mediante la reflexión y el análisis. - Elul como búsqueda
El nombre Elul se relaciona con la exploración. Betulá busca fuentes, formula preguntas y no se conforma con explicaciones superficiales. - El sentido de la acción
Es una persona práctica que pregunta: “¿Qué hacemos concretamente?”. La actividad física y las tareas sencillas la ayudan a liberarse de la tensión mental. - La tribu de Gad
Gad se relaciona con el mazal, la fortaleza, la acción y la capacidad de hacer avanzar las cosas. - La humildad de Moshé Rabeinu
Moshé fue sepultado en el territorio de Gad. Esto representa la humildad auténtica: conocer el propio valor sin atribuirse todo el mérito. - La fortaleza de Gad
“Desgarra el brazo junto con la cabeza”. Simboliza una gran fuerza física, capacidad de trabajo, organización y realización. - La mano izquierda
Es el órgano correspondiente a Elul. Representa la capacidad de rechazar, poner límites y decidir claramente a qué decir que no. - El poder de elegir
Todo verdadero “sí” exige decir “no” a muchas otras posibilidades. Sin concentración no es posible desarrollar una misión ni adquirir verdadera maestría. - Elul como mes de teshuvá
Betulá conserva una juventud interior que le permite escuchar observaciones, aceptar correcciones y continuar mejorando a cualquier edad. - Compatibilidad con Daguim – Piscis
Son opuestos que pueden complementarse: Betulá aporta concentración y realismo; Daguim aporta imaginación, espiritualidad y espontaneidad. - Los mazalot mutables
Betulá comparte esta cualidad con Teomim —Géminis—, Daguim —Piscis— y Késhet —Sagitario—. - Compatibilidad con los mazalot de tierra
También puede entenderse con Shor —Tauro— y Guedí —Capricornio— por compartir practicidad, estabilidad y realismo. - La combinación del Nombre de Hashem
La combinación correspondiente a Elul es ההוי — hei, hei, vav, iud, insinuada en las letras finales de:
וצדקה תהיה לנו כי — “Y será mérito para nosotros, porque…” - La capacidad de recibir
La letra hei representa recepción. Betulá desea aprender continuamente y suele poseer una memoria muy buena. - Ahorro y generosidad
Puede ser ahorrativo sin ser avaro. Sabe controlar sus gastos y, al mismo tiempo, dar tzedaká generosamente.
Características personales mencionadas
- Conservador, modesto y reservado.
- Protector de su intimidad.
- Incómodo entre grandes multitudes.
- Crítico con los demás y consigo mismo.
- Propenso a trabajar excesivamente.
- Generalmente poco iracundo.
- Necesita respuestas precisas.
- Busca la raíz de cada asunto.
- Sabe adaptarse a las circunstancias.
- Posee kabalat ol y respeta la autoridad.
- Es muy sensible a las críticas.
- Es sincero y franco cuando decide hablar.
- Ama el orden y la limpieza.
- Es rápido, cuidadoso y eficiente.
- Puede caer en el perfeccionismo.
- Posee una gran capacidad de argumentación.
- Es hábil con los números.
- Prefiere la calidad antes que la cantidad.
- Elige cuidadosamente a sus amigos.
- No perdona rápidamente cuando lo hieren.
- Le cuesta recibir favores y depender de otros.
- Puede ser irónico y mordaz.
- Posee bondad, compasión y capacidad de dar.
- Puede ceder para evitar discusiones.
- Vive una lucha entre el intelecto y la emoción.
- En su interior es más sensible de lo que aparenta.
- Está dispuesto a escuchar, corregirse y mejorar.
PARTE 1
En primer lugar, el significado simple del signo de Virgo (Mazal Betulá) se refiere a la forma de las estrellas en el cielo. En cada mes hay una forma determinada, y en el mes de Elul la forma de las estrellas aparece con la figura de una virgen (Betulá).
¿Cuál es la relación entre las estrellas y nosotros? ¿Desde cuándo el pueblo de Israel mira las estrellas? ¿Acaso nos hemos convertido en horóscopos? ¿Nos hemos convertido en personas que leen las estrellas? Eso lo conocemos en los egipcios, no lo conocemos en el pueblo de Israel.
El Jasidismo explica que, en primer lugar, mucho antes de que existieran los adoradores de los astros y los signos zodiacales, y antes de que existiera la idolatría, existía la Torá. Y la Torá dice que el pueblo de Israel es comparado con las estrellas. El Santo, Bendito Sea, bendijo a nuestro padre Abraham diciéndole que su descendencia sería como las estrellas. Por lo tanto, definitivamente tenemos una vinculación con las estrellas. Y entiendo que el tema es delicado, y entiendo que requiere explicación. Entonces, ¿acaso podemos realmente predecir mediante las estrellas en el judaísmo? Una vez más, intentaremos enseñar este tema cuando hablemos de los signos zodiacales de manera particular. Pero a nivel de principio, existe una vinculación entre el pueblo de Israel y las estrellas; sí la hay. En qué sí y en qué no, lo aprenderemos en el futuro.
El segundo punto es que, en general, el pueblo de Israel es llamado en el Tanaj múltiples veces con el nombre de betulá, “virgen”. Es llamado con el término “la Virgen de Israel” (Betulat Israel). Aparece también en el libro de Lamentaciones (Eijá), y aparece también en otros libros de los 24 libros del Tanaj. Es algo que aparece y, por lo tanto, definitivamente aprendemos de las estrellas y del signo en relación con nosotros.
Introducción.
“Virgen”, en el sentido simple del concepto, representa un cierto estado de integridad o sellado en el cuerpo, y lo opuesto a virgen es “consumada” o “iniciada” (behulá). Ambas dimensiones, Betulá y behulá, son conceptos cabalísticos puros. Ambos simbolizan dimensiones distintas en el alma de la persona: en el alma del hombre, en el alma de la mujer, en el alma del niño, en el alma de la niña, en el alma de los animales. Una vez más, librémonos, por favor, de las asociaciones físicas. Son dimensiones espirituales. Estas dimensiones se manifiestan también en el cuerpo de la mujer en un momento determinado, pero no se limitan a eso.
Eso es solo la manifestación opaca del asunto. La manifestación profunda del asunto es la expresión espiritual que existe en todos, y que puede darse en cualquier momento y a cualquier edad.
Entonces, ¿cuál es la dimensión de Betulá según la Cabalá y cuál es la dimensión de beulá? Esta idea la expone el hijo del autor del Tania en uno de sus ensayos, el Miteler Rebe, y plantea una premisa fundamental: cada uno de nosotros atraviesa distintos estados en la vida. Tenemos un estado en el que estamos muy, muy interesados en invertir en lo que hacemos, invirtiendo mucho más allá de lo que recibimos a cambio, invirtiendo con todo el corazón, con toda el alma. Lo que nos impulsa es el ideal, la ideología.
A esto la Cabalá lo llama Betulá. Betulá es un movimiento del alma. El movimiento del alma de Betulá es el movimiento anímico de alguien que aún no se ha desgastado o vuelto cínico.
Por lo general, cuando buscamos empleo y anhelamos ser aceptados en una entrevista de trabajo en algún lugar, nos decimos a nosotros mismos: “¡Guau, si me dan la oportunidad de trabajar aquí, haré una revolución, y haré y haré y haré!”, y todo el corazón está profundamente orientado hacia una dirección positiva. O, si se quiere, cuando alguien se prepara para su boda, los corazones están sumamente emocionados, todos con una excelente disposición para hacer, aportar y ceder. Ese movimiento del alma se llama en la Cabalá Betulá.
Después, la vida continúa, y nosotros… ¿quién se acuerda siquiera? ¿Alguien se da cuenta de que estoy aquí en la casa? ¿Alguien me ve siquiera? Empiezan a surgir otros pensamientos. En el lugar de trabajo ocurre lo mismo. Al principio dices: “¿Yo? ¡Por este sueldo trabajaré, haré horas extra, con tal de que me contraten, con tal de que me acepten!”. Pasa un año, pasan dos años, tres, y de pronto te encuentras en una agrupación de trabajadores haciendo huelga.
Un momento, ¿y qué había al principio antes de que te contrataran? Ese es el movimiento del alma de behulá. Behulá es un movimiento del alma de transacción, de “toma y daca”: dame y te daré, según lo que me des te daré. Si no me das, no te daré, no invertiré. Es un movimiento anímico que existe en todos, tanto en hombres como en mujeres, tanto en judíos como en no judíos. No tiene que ver con eso; se manifiesta también en ciertos aspectos físicos de Betulá y behulá en su sentido literal, pero sin duda el nivel profundo es espiritual.
En cada persona, hombre o mujer, existe una cierta cualidad de pureza/frescura inicial (betulim). Esta cualidad es la frescura en el alma. Frescura; en yidis lo llaman frischkeit. Estás fresco, estás renovado, cada día quieres comenzar con una nueva voluntad, con una nueva dirección, con un nuevo amor, con mucha, mucha motivación. Esa es la cualidad del alma llamada Betulá.
¿Cuál es la cualidad anímica de behulá? “Ya estoy cansado, estoy agotado, me siento pesado, no tengo ganas, no me conviene. Si no me dan, me voy”, y así sucesivamente. Es un movimiento del alma.
La pregunta es: ¿cuál creen que hace avanzar más al mundo? Es decir, ¿qué movimiento en el alma genera innovaciones en el mundo, descubrimientos en el mundo, inventos en el mundo? ¿El movimiento anímico de behulá o el movimiento anímico de Betulá? Está escrito explícitamente en la Cabalá que el movimiento del alma de Betulá es la cualidad que genera en la persona su gran progreso y el del mundo. ¿Qué médico cura mejor? ¿Un médico que entra a trabajar con ideales, con el deseo de sanar a seres humanos, o un médico que solo quería ganar dinero y prestigio?
Por supuesto, el médico que viene con un ideal es el médico que realiza su labor con mayor devoción, y eso es un hecho en la práctica. Vemos en la práctica que cualquiera que se encuentre más en un movimiento anímico de… que no mira lo material, sino que mira el ideal que hay detrás de lo material, es la persona que hace avanzar más al mundo. Esto es un hecho e imposible de negar.
La gran novedad es que los antiguos adoradores de ídolos conocían estas cualidades del alma. Los griegos conocían estas cualidades del alma; ellos entendieron que existe una cualidad en el alma de frescura, y entendieron que la cualidad de la frescura en el alma es la que hace avanzar al mundo. Y por lo tanto, tomaron esa misma cualidad y la convirtieron en un ídolo. ¿Dónde se manifiesta esto? Les leeré dos líneas de un libro de Jasidismo, un libro de Cabalá del Miteler Rebe. Él dice así: “Hay una provincia en la tierra de Grecia cuyos gobernantes”, es decir, sus líderes, “en su mayoría son mujeres. Porque allí rige el signo de Virgo (Mazal Betulá)”. Es decir, ellos querían atribuirse a sí mismos esa fuerza de frescura, de vivacidad, de renovación constante, para sentirme nuevo, para sentirme joven, para sentirme con ambición, con ganas de hacer y emprender. Por eso tomaron a la mujer y la convirtieron en un ídolo, para recibir esa fuerza de frescura en el alma.
Viene la enseñanza de la Cabalá, la enseñanza del Jasidismo, y dice: Los griegos tuvieron que recurrir a la idolatría para esto, mientras que nosotros, Israel, somos llamados con el nombre de Betulá. Es decir, los judíos, en su propia esencia, poseen esa cualidad por la cual siento que nunca me he realizado por completo, nunca he alcanzado todo a lo que aspiraba; siempre necesito añadir, completar, avanzar.
Un ejemplo, aunque no sea muy agradable, pero es un ejemplo real. Existe un libro testimonial titulado Fui ayudante de Mengele en Auschwitz, y allí un médico judío describe cómo fue llevado en las redadas (Aktionen) que hicieron allí para ayudar a Mengele, el médico cirujano. Y este médico describe: Éramos un grupo de varios médicos especialistas; día a día trabajábamos… estábamos de pie junto a los hornos, junto a los crematorios, día a día junto a las cámaras de gas. Veíamos todas las cosas con nuestros propios ojos, sabíamos que hoy nosotros sacábamos a personas de las cámaras y mañana nos sacarían a nosotros. Y a pesar de todo, me quedaba asombrado —relata ese médico—, me quedaba asombrado ante el hecho de que todos los colegas y amigos médicos judíos, ante cualquier mínimo fragmento de conocimiento, se abalanzaban sobre él con una sed insaciable. ¡Mañana vas a morir, Dios no lo quiera, y lo que te interesa es un nuevo descubrimiento científico en el campo de la anatomía!
Eso es ser judío. En un judío, en todo momento y en cualquier situación, el Santo, Bendito Sea, implantó esa cualidad en el alma de querer aspirar a más, comprender más, lograr más, y siempre sentirse insatisfecho, siempre sentirse sediento, siempre sentir que aún no se ha completado a sí mismo.
Ese estado en el que la persona siente que aún no se ha completado a sí misma se llama el estado de Betulá. Es una dimensión espiritual, cabalística, y esa es la esencia del mes de Elul. La esencia del mes de Elul es una renovación esencial, una renovación de tal manera y a tal nivel que no podíamos describir ni imaginar; el preservar dentro de nosotros, en nuestro día a día como seres humanos, la capacidad de mantenernos todo el tiempo con un nuevo deseo, con una nueva dirección, con una nueva fe. ¿Dónde está esa inocencia? ¿Dónde están esos ojos brillantes? ¿Esa fe de que “puedo y lo haré”? Luego ves a personas que caminan y dicen que están “arrastrando los pies”. ¿Cómo ocurre eso? Arrastrando la vida, todo en una especie de desgaste.
Nuestro tema de hoy es cómo liberarnos de esa apatía, cómo reconstruir nuestra alma original, ya que en el Tanaj se nos llama “la Virgen de Israel”. En el Tanaj se nos llama personas que siempre, siempre están llenas de ambición, y cuya ambición nunca se apaga, a quienes la desesperación nunca consume. El exilio nos consumió; aprendimos mucho de la cultura de las naciones del mundo, nos echamos a perder en muchos aspectos, y la pregunta es cómo reconstruimos nuestra esencia primordial y fundamental.
Así que, antes de comenzar propiamente con la clase, con aquellos puntos que debemos fijar ante nuestros ojos para mantenernos frescos, para mantenernos renovados, para mantenernos con ambición, vamos a añadir y contar un midrash más, una fuente más, que nos dará también algunas comprensiones en el contexto del signo de Virgo (Mazal Betulá) en el mes de Elul.
Al final de la parashá de Bereshit, la Torá relata que el Santo, Bendito Sea, envió a varios ángeles al mundo inferior, a este mundo; ángeles que se transformaron y se vistieron con forma humana. Y estos ángeles se desviaron un poco, se descarriaron, como se suele decir. Como al principio eran ángeles, pero al descender a este mundo vieron todo tipo de cosas y se dejaron arrastrar por pecados de inmoralidad aquí en este mundo inferior. Quiero leerles, en lugar de cansarme con diversas expresiones, usaré el lenguaje de los comentaristas Baalei HaTosafot en su comentario sobre la Torá, y a partir de aquí entenderemos cómo este signo, el signo de Virgo, comenzó a regir en el mundo.
Los ángeles descendieron al mundo. Tosafot, en su comentario de la Torá, describe: Aquellos ángeles que descendieron cuando vieron a las hermosas hijas de los hombres, “no les vino a la mente elevarse”; precisamente, sino que pecaron en actos inmorales con las hijas de los hombres.
¿Y qué pasó con ellos? Se quedaron aquí abajo. ¿Hasta cuándo se quedaron aquí abajo? Hasta la escalera de Iaacov, en la parashá de Vaietzé. Nuestro padre Iaacov sueña un sueño “y he aquí que ángeles de Dios subían y bajaban por ella”. Dicen los Baalei HaTosafot: ¿Quiénes eran esos ángeles de Dios que subían? Esos mismos ángeles. ¿Por qué necesitaban una escalera para subir? Cada frase que digo requeriría más de una clase de una hora y media, pero me disculparán; estamos estudiando ahora y nos enfocaremos en lo que estamos aprendiendo. Necesitaban una escala para subir porque no tenían alas; me refiero a alas espirituales, por supuesto. Sus alas habían sido cortadas. ¿Por qué a estos ángeles se les cortaron las alas? Escuchemos la historia.
Dice Tosafot: Cuando descendieron, encontraron a una virgen (Betulá). Le dijeron: “Ven con nosotros” —por supuesto, para asuntos no recatados. Ella les dijo: “¿Qué me darán?”. Jugó con ellos al juego de la behulá, la transacción: qué me conviene, accederé si recibo algo a cambio. Le dijeron: “Te daremos nuestras alas y te enseñaremos el Nombre Explícito de Dios (Shem HaMeforash)”.
Ángeles que bajaron de lo alto, se corrompieron a la orilla del mar, no sabían qué querían de sus propias vidas, y entonces estuvieron dispuestos a vender lo más valioso que tenían, que eran sus alas con las que subían al mundo superior, y el Nombre Explícito con el que se puede dar un salto en el camino de un lugar a otro; estuvieron dispuestos a dárselo.
Así que ella, en primer lugar, fue astuta: primero tomó los regalos. Se colocó las alas —por supuesto, todos estos son conceptos espirituales que hay que saber descifrar, pero no ahora—. Tomó las alas y de inmediato voló hacia el cielo; en resumen, huyó de ellos. Dijo el Santo, Bendito Sea: “Puesto que huyó de la transgresión, a esa virgen le fijaré un nombre en los signos zodiacales, y este es el signo de Virgo (Mazal Betulá)”. Y los ángeles, que entregaron sus alas, no pudieron subir porque no tenían alas; por lo tanto, no subieron hasta que encontraron esa escala en el sueño de Iaacov.
¿Qué aprendimos nosotros…? Ah, un sueño, correcto. Pero en el nivel espiritual, lo que aprendimos aquí es un mensaje sumamente importante: que cuando una persona —en el contexto del que estamos hablando ahora— puede caer, incluso si es un ángel, si fracasa en el pecado puede caer hasta lo más profundo. Y por otro lado aprendimos que cuando una persona se guarda del pecado, aunque sea un ser humano ordinario, le crecen alas y puede llegar lejos. Y ese es verdaderamente el mensaje que hay detrás de esta historia.
Cuando nos encontramos en el mes de Elul, el mes de Elul viene a decirnos algo; viene a decirnos que podemos hacer crecer alas en nosotros mismos como esa virgen. Ese es el mensaje. El mensaje que dijeron los grandes maestros del Jasidismo: ¿Por qué este mes se llama con el nombre del signo de Virgo (Mazal Betulá)? Para que recordemos esta historia, cómo ella, en el momento de la verdad, supo hacer crecer alas para sí misma y escapar. Y eso le otorgó fortalezas de visión a la distancia.
El ángel tenía el Nombre Explícito, tenía alas, podía ir de un lugar a otro y conocer todos los secretos de la existencia, y lo dejó todo de lado por el pecado. Mientras que ella era solo un ser humano; pero en el momento en que se superó a sí misma y se alejó del pecado, recibió una fuerza de visión muy lejana, una fuerza de vuelo muy lejana, una fuerza de elevación muy lejana, y esa es la gran lección que nos da el mes de Elul: la capacidad de dar un salto inimaginable. Podemos elevarnos a una escala que no podemos calcular ni conocer de antemano.
Así que ahora, tras haber comprendido más o menos qué queremos de nosotros mismos, la pregunta es: ¿cómo lo llevamos a cabo?
Sigue en la parte 2 de Betulá
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Maravilloso contenido de estudio 🇮🇱,toda Raba Gal Einai 🌹🇮🇱💎 Shavua Tov 🇮🇱
Seguimos trabajando para difundir la Torá a Todas las Naciones del Mundo. Muchas bendiciones