5 de Kislev 5786 – Nota del Rav
Teshuvá en la plegaria
Resumen de la clase
El vínculo entre Itzjak y Rivká se expresa en la plegaria: «E Itzjak le rogó a Havaiá frente a su esposa». La plegaria es, en esencia, un retorno (teshuvá) a la unidad, donde no se necesitan palabras en absoluto. Es la unidad entre los cónyuges y la unidad entre la Congregación de Israel y su Amado. Una nota breve, profunda y dulce.

¿Para qué rezar? Si lo principal es sentirse juntos, ¿para qué las palabras?
Las palabras (la necesidad de comunicarse verbalmente) dicen que no estamos juntos. Por eso, en el momento de la unión íntima no se debe hablar[a].
¿Entonces qué? La plegaria es teshuvá. Desde la sensación de estar lejos del «juntos», le suplico a Dios que me acerque a Él para estar juntos (y entonces no me faltará nada, ni en lo material ni en lo espiritual). Le pido merecer, desde mi «mal» (el habla; Dios me creó como ser que habla[b]), el «jash» (silencio) verdadero, «el silencio vale por dos»[c], como uno realmente. Y al entendido le basta.
La plegaria (tefilá) equivale en guematria a Itzjak + Rivká, como se sabe[d]. «E Itzjak le rogó a Havaiá frente a su esposa»[e]: cada uno le reza a Dios a través del otro[f]. La plegaria de Itzjak pasa a través del alma de Rivká, y la plegaria de Rivká pasa a través del alma de Itzjak[g].
Los dos saben bien que deben hacer teshuvá para merecer tener hijos.
Pasar la plegaria-pedido a Dios a través del otro es justamente la teshuvá. Dios quiere que ajustemos el lazo de unidad entre nosotros, entre los tres: «tres socios hay en el ser humano»[h]. Quiere que haya «Presencia Divina entre ellos»[i], contraída y concentrada entre las dos varas del Arca[j], cuando cada vara por sí sola está en soledad existencial: «no es bueno que el hombre esté solo»[k]. Quiere que se revele cómo los «tres lazos»[l] (el Santo, Bendito Sea, que es Dios; la Torá, que es el hombre; e Israel, que es la mujer, la Congregación de Israel) son todos realmente uno[m]. Entonces ya no hacen falta palabras.
La plegaria-teshuvá equivale en guematria a Rivká en «ratzó vashov» (ir y volver): ר, רב, רבק, רבקה, בקה, קה, ה, que suman cuatro veces Rivká. Todo es Rivká[n]: «todo viene de la mujer»[o] (la Congregación de Israel).
Notas
[a] Sidur Beit Yaakov (del Iaavetz), Shaarei Shamaim, Mitat Kesef cap. 7, jolia 2. Ver también Shulján Aruj, Even HaEzer 25:2. (Es similar a la regla de que, en principio, no se habla en absoluto entre el lavado de manos y la bendición de HaMotzí, pero sí se permite hablar para necesidades de la comida. Y obsérvese bien.)
[b] Según Onkelos, Bereshit 2:7.
[c] Meguilá 18a.
[d] Megalé Amukot, Vaetjanán (252 maneras), manera 35 y manera 90, y en muchos otros lugares.
[e] Bereshit 25:21.
[f] Ver Rashi allí: «Este estaba parado en un rincón y rezaba, y ella estaba parada en otro rincón y rezaba».
[g] «E Itzjak le rogó a Havaiá frente a su esposa» suma 1765, que es 5 veces simjá (alegría), el promedio de cada palabra («el secreto de Havaiá es para quienes Le temen»). Mediante la alegría (Itzjak / isjak, que significa risa y alegría), cada uno sale de sí mismo («pues con alegría saldrán») y «pasa» a través del otro. Es decir, se trata de una teshuvá que nace precisamente de la alegría.
[h] Kidushín 30b.
[i] Sotá 17a («Un hombre y una mujer, si lo merecen, la Presencia Divina está entre ellos»).
[j] Según el dicho de los Sabios: «Contrajo Su Presencia entre las dos varas del Arca» (ver Bereshit Rabá 4:4; Shemot Rabá 34:1).
[k] Bereshit 2:18.
[l] Zohar III, 73a.
[m] Ver Adir BaMarom 31a.
[n] Teshuvá por sí sola equivale a Sara + Itzjak (Itzjak es «hijo de Sara»). Resulta entonces que Sara + Itzjak + Itzjak equivale a Rivká + Rivká + Rivká.
Rivká (307) es el punto medio de 613 (los 613 preceptos de la Torá). El punto medio de Rivká (307) es 154 («Havaiá Elokeinu Havaiá», la esencia de la unificación del Shemá). Ya no hay otro punto medio, porque 154 es un número par. 154, 307 y 613 suman 3 veces Mashíaj (en promedio): Mashíaj ben Iosef, Mashíaj ben David y Mashíaj–Moshé, el pastor fiel, como se sabe (Zohar I, 25b; ver también el maamar «Hirkavta enosh lerosheinu» de Rabí Hilel de Paritch, impreso en Maguid Mereshit Ajarit).
[o] Bereshit Rabá 17:7.
Una aclaración sobre [b]: «mal» y «jash» son las dos mitades de la palabra jashmal (Ezequiel 1), interpretada en la tradición como «silencio que habla». Onkelos traduce «alma viviente» como «espíritu que habla».
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