EL SASTRE
Zalman, el comerciante de lino, estaba muy tenso. Estaba a punto de viajar a lo de uno de los grandes terratenientes de la región para cerrar con él una gran compra de su cosecha anual de lino. Ese hombre, un gentil polaco, era un tipo difícil, sujeto a cambios de humor, y ¡ay del que…
