El ruido mediático, político y público —cargado hasta el cansancio de agendas e intereses particulares— a menudo nos distrae de una mirada toránica interna, ponderada y equilibrada.
Incluso sin desplegar todo el amplio abanico de consideraciones ni dictaminar según el criterio de la Torá (Daat Torá) —el cual debe atender tanto al escenario ideal (Lejatjila) como a la realidad fáctica (Bedieved)—, debemos inclinar el oído a la voz interior: a lo que Dios nos quiere decir a través de los acontecimientos de la realidad.
1. “Elegirás la Vida” es un Compromiso Total
En primer lugar, debemos recordar que “moriremos si no nos alistamos”. El precepto bíblico de “Y elegirás la vida” significa un alistamiento y compromiso total en la batalla de la vida y el bien contra la muerte y el mal.
- Quien no se alista en esta guerra, ni siquiera comienza a vivir.
- Quien se compromete y se alista, vence (y se hace acreedor de la vida eterna).
- Este compromiso interno es el fundamento de todo, y debe manifestarse con la misma fuerza tanto en la casa de estudio (Beit HaMidrash) como en el campo de batalla.
2. La Mano Divina Detrás de los Obstáculos
Por otra parte, incluso ante los aspectos negativos de una ley de reclutamiento contraria al criterio de la Torá —que incluye los intentos de los jueces de la Corte Suprema (Bagatz) y de los asesores legales por debilitar e interrumpir el estudio de la Torá—, debemos identificar la mano conductora de Dios. Al fin y al cabo, todos esos jueces y asesores no son más que “marionetas” en Sus manos.
A través de esta situación, el Creador nos llama a que nuestro estudio de la Torá sea “con todas tus fuerzas” (Bejol Meodeja), asumiendo el desafío con toda la firmeza, la entrega y la devoción que exige superar una prueba espiritual.
¿ALISTARSE EN EL EJÉRCITO O ESTUDIAR TORÁ?
El ruido mediático, político y público —cargado hasta el cansancio de agendas e intereses particulares— a menudo nos distrae de una mirada toránica interna, ponderada y equilibrada.
Incluso sin desplegar todo el amplio abanico de consideraciones ni dictaminar según el criterio de la Torá (Daat Torá) —el cual debe atender tanto al escenario ideal (Lejatjila) como a la realidad fáctica (Bedieved)—, debemos inclinar el oído a la voz interior: a lo que Dios nos quiere decir a través de los acontecimientos de la realidad.
1. “Elegirás la Vida” es un Compromiso Total
En primer lugar, debemos recordar que “moriremos si no nos alistamos”. El precepto bíblico de “Y elegirás la vida” significa un alistamiento y compromiso total en la batalla de la vida y el bien contra la muerte y el mal.
- Quien no se alista en esta guerra, ni siquiera comienza a vivir.
- Quien se compromete y se alista, vence (y se hace acreedor de la vida eterna).
- Este compromiso interno es el fundamento de todo, y debe manifestarse con la misma fuerza tanto en la casa de estudio (Beit HaMidrash) como en el campo de batalla.
2. La Mano Divina Detrás de los Obstáculos
Por otra parte, incluso ante los aspectos negativos de una ley de reclutamiento contraria al criterio de la Torá —que incluye los intentos de los jueces de la Corte Suprema (Bagatz) y de los asesores legales por debilitar e interrumpir el estudio de la Torá—, debemos identificar la mano conductora de Dios. Al fin y al cabo, todos esos jueces y asesores no son más que “marionetas” en Sus manos.
A través de esta situación, el Creador nos llama a que nuestro estudio de la Torá sea “con todas tus fuerzas” (Bejol Meodeja), asumiendo el desafío con toda la firmeza, la entrega y la devoción que exige superar una prueba espiritual.
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