UNA GUERRA POR ELECCIÓN

La mayoría de las secciones de la Torá que tratan acerca de la guerra se refieren específicamente a la guerra facultativa (miljemet reshut), porque la guerra debe surgir de un lugar voluntario y electivo dentro del alma. Precisamente aquello que no es obligatorio revela la virtud de las almas de Israel, su libre albedrío y su entrega absoluta; de allí nace la disposición a luchar para traer luz y bondad…

Escrito por: Itiel Guiladi
Categoría: Sociedad y Estado

En la Torá existen guerras de mitzvá obligatorias: la guerra para conquistar la Tierra de Israel, la guerra contra Amalek y las guerras destinadas a «socorrer a Israel frente al enemigo». También existen guerras facultativas, emprendidas por elección propia, con el deseo de ampliar las fronteras y engrandecer el nombre del rey.

A primera vista, la fuerza principal se encuentra en las guerras de mitzvá, mientras que las guerras facultativas constituyen solamente una posibilidad. Sin embargo, casi todas las secciones de la Torá que se ocupan de la guerra se refieren precisamente a la guerra facultativa.

Más aún: incluso respecto de las guerras de mitzvá, parecería que las leyes de la Torá principalmente delinean una visión, trazan la verdadera ética de la guerra y le otorgan validez halájica; pero, en la práctica, queda un amplio margen de decisión en manos de los dirigentes del pueblo para determinar cuándo salir a la guerra y cómo conducirla.

Así, parece que la gran mayoría de las guerras de Israel relatadas en el Tanaj fueron conducidas como guerras facultativas, incluso cuando eran claramente guerras de mitzvá. ¿Por qué?

La guerra exige una movilización completa: que cada combatiente se entregue con todo su corazón, con toda su alma y con todos sus recursos; que el pueblo se movilice confiando en la justicia de su camino y con seguridad en Dios; y que la voluntad del rey comprometa todos los recursos del reino en la guerra, hasta alcanzar la victoria.

Esta movilización solamente puede surgir de la voluntad y del espíritu voluntario, de una identificación interior que depende del libre albedrío. La entrega absoluta y la libre elección brotan del mismo punto interior del alma: la raíz de las almas de Israel, que precedieron incluso a la Torá.

En este sentido, la guerra facultativa expresa la virtud de Israel de una manera más profunda que las guerras de mitzvá; por eso constituye la inspiración de todas las guerras mencionadas en la Torá.

Las guerras que se libran porque «no queda otra alternativa» surgen de una mentalidad de supervivencia —algo que también se expresa en el nombre «Fuerzas de Defensa de Israel»—. Esta mentalidad dificulta conducir la guerra como corresponde, pues oscila entre el pánico y la vacilación ante una guerra considerada «desproporcionada».

En contraste, las guerras elegidas conforme a la Torá surgen, en su sentido más profundo, de la fe en que:

«Havaiá es nuestro Dios, Havaiá es Uno»,

y del deseo de coronarlo como Rey sobre todo el mundo, hasta alcanzar:

«Havaiá será Rey sobre toda la tierra; en aquel día Havaiá será Uno y Su Nombre, Uno».

La conciencia de libre elección que constituye el fundamento de la guerra facultativa permite, por una parte, realizar un llamado a la paz con seguridad y firmeza, dejando también al enemigo la posibilidad de escoger entre rendirse o combatir. Por otra parte, conduce a una guerra firme y decidida, conforme a las normas de la Torá y con confianza en Dios: una guerra capaz de alcanzar rápidamente una definición y una victoria, incluso con un número relativamente reducido de soldados.

La dimensión de libertad y elección presente en la conducción de los asuntos públicos se expresa también en el hecho de que la mitzvá de nombrar un rey aparece formulada en la Torá como algo facultativo, y que el propio gobierno recibe el nombre de reshut, «autoridad» o «potestad».

El rey expresa la voluntad interior del pueblo conforme al espíritu de Dios que reposa sobre él, pues «no tiene sobre sí más que a Havaiá, su Dios». Incluso la definición de la realidad en estos ámbitos es flexible y está sujeta a interpretación y elección: se debe determinar si «la mano de Israel es fuerte» o si es necesario someterse a diferentes condicionamientos.

Esta es también la razón por la cual, por Providencia Divina, el ámbito público de nuestra generación es el más alejado de la llamada «coerción religiosa». Presentar constantemente la visión de la Torá en estos ámbitos, con perseverancia y sin desesperarse, acabará transformando interiormente la opinión pública. Esto llevará al pueblo a escoger desde lo profundo el camino de la Torá y a movilizarse para iluminar al mundo entero con la luz de Dios.


Discover more from Gal Einai en Español

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Discover more from Gal Einai en Español

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading