08-2 MAZAL BETULA VIRGO ASTROLOGÍA JUDÍA

 *LOS SECRETOS DE LA ASTROLOGÍA JUDÍA*

*LAS 12 PUERTAS DEL CARÁCTER*

*“El secreto del poder del Infinito de contener el fenómeno finito dentro del Si Mismo”*

*📖 Según la Cabalá y el Jasidut*

 *Domingo 26 Menajem Av 5786 – 9-AGOSTO*

🕘*21:00 HORAS DE ISRAEL*

🌍 En vivo desde Israel

La gran enseñanza de Elul y Betulá


💻 Por Zoom https://us06web.zoom.us/j/5839538733
📺 Transmisión simultánea por YouTube 👉 www.youtube.com/galeinaienespañol

Con el Rabino Jaim Frim

EL MES DE ELUL:

LA LETRA IUD:  

 Nigún 65

MELODÍA DE TRIUNFO

Lista de los puntos principales sobre Betulá – Virgo

  1. La letra iud
    Es la letra más pequeña y representa el bitul, la humildad, la reducción del ego y la capacidad de reconocer los propios errores.
  2. La teshuvá y la renovación
    Betulá posee una disposición especial para arrepentirse, corregirse, cambiar y construir algo nuevo.
  3. La atención a los detalles
    Tiene facilidad para analizar, dividir una tarea en partes pequeñas y avanzar gradualmente hasta alcanzar el objetivo.
  4. El Mundo Venidero: vivir el futuro en el presente
    Sabe contenerse ahora pensando en las necesidades futuras. De aquí provienen el ahorro, la planificación y el dominio propio.
  5. La precisión y la investigación
    Necesita estudiar cada asunto desde su raíz. Esta cualidad está representada por Itró, quien investigó todas las sabidurías hasta llegar a la verdad.
  6. El peligro de la crítica excesiva
    La atención desmedida a los detalles puede generar rigidez, tensión, introversión, perfeccionismo, problemas digestivos y una actitud demasiado crítica.
  7. La sefirá de Maljut y el liderazgo humilde
    No busca gobernar ni llamar la atención, pero el liderazgo puede llegarle precisamente por su modestia: “Quien se hace pequeño, se vuelve grande”.
  8. Elul y Biná
    Elul y Biná tienen la misma guematria: 67. Biná es la capacidad de comprender una cosa a partir de otra mediante la reflexión y el análisis.
  9. Elul como búsqueda
    El nombre Elul se relaciona con la exploración. Betulá busca fuentes, formula preguntas y no se conforma con explicaciones superficiales.
  10. El sentido de la acción
    Es una persona práctica que pregunta: “¿Qué hacemos concretamente?”. La actividad física y las tareas sencillas la ayudan a liberarse de la tensión mental.
  11. La tribu de Gad
    Gad se relaciona con el mazal, la fortaleza, la acción y la capacidad de hacer avanzar las cosas.
  12. La humildad de Moshé Rabeinu
    Moshé fue sepultado en el territorio de Gad. Esto representa la humildad auténtica: conocer el propio valor sin atribuirse todo el mérito.
  13. La fortaleza de Gad
    “Desgarra el brazo junto con la cabeza”. Simboliza una gran fuerza física, capacidad de trabajo, organización y realización.
  14. La mano izquierda
    Es el órgano correspondiente a Elul. Representa la capacidad de rechazar, poner límites y decidir claramente a qué decir que no.
  15. El poder de elegir
    Todo verdadero “sí” exige decir “no” a muchas otras posibilidades. Sin concentración no es posible desarrollar una misión ni adquirir verdadera maestría.
  16. Elul como mes de teshuvá
    Betulá conserva una juventud interior que le permite escuchar observaciones, aceptar correcciones y continuar mejorando a cualquier edad.
  17. Compatibilidad con Daguim – Piscis
    Son opuestos que pueden complementarse: Betulá aporta concentración y realismo; Daguim aporta imaginación, espiritualidad y espontaneidad.
  18. Los mazalot mutables
    Betulá comparte esta cualidad con Teomim —Géminis—, Daguim —Piscis— y Késhet —Sagitario—.
  19. Compatibilidad con los mazalot de tierra
    También puede entenderse con Shor —Tauro— y Guedí —Capricornio— por compartir practicidad, estabilidad y realismo.
  20. La combinación del Nombre de Hashem
    La combinación correspondiente a Elul es ההוי — hei, hei, vav, iud, insinuada en las letras finales de:
    וצדקה תהיה לנו כי — “Y será mérito para nosotros, porque…”
  21. La capacidad de recibir
    La letra hei representa recepción. Betulá desea aprender continuamente y suele poseer una memoria muy buena.
  22. Ahorro y generosidad
    Puede ser ahorrativo sin ser avaro. Sabe controlar sus gastos y, al mismo tiempo, dar tzedaká generosamente.

Características personales mencionadas

  1. Conservador, modesto y reservado.
  2. Protector de su intimidad.
  3. Incómodo entre grandes multitudes.
  4. Crítico con los demás y consigo mismo.
  5. Propenso a trabajar excesivamente.
  6. Generalmente poco iracundo.
  7. Necesita respuestas precisas.
  8. Busca la raíz de cada asunto.
  9. Sabe adaptarse a las circunstancias.
  10. Posee kabalat ol y respeta la autoridad.
  11. Es muy sensible a las críticas.
  12. Es sincero y franco cuando decide hablar.
  13. Ama el orden y la limpieza.
  14. Es rápido, cuidadoso y eficiente.
  15. Puede caer en el perfeccionismo.
  16. Posee una gran capacidad de argumentación.
  17. Es hábil con los números.
  18. Prefiere la calidad antes que la cantidad.
  19. Elige cuidadosamente a sus amigos.
  20. No perdona rápidamente cuando lo hieren.
  21. Le cuesta recibir favores y depender de otros.
  22. Puede ser irónico y mordaz.
  23. Posee bondad, compasión y capacidad de dar.
  24. Puede ceder para evitar discusiones.
  25. Vive una lucha entre el intelecto y la emoción.
  26. En su interior es más sensible de lo que aparenta.
  27. Está dispuesto a escuchar, corregirse y mejorar.

PARTE 2  

Los detalles son los que atraen la luz interior de las cosas. En el momento en que entres en los detalles, podrás cambiar. Por ejemplo el mundo de la caligrafía, el mundo de la grafología. En el pasado se sabía que se podía identificar a una persona a través de su escritura. Más tarde descubrieron que también se le puede cambiar a través de la escritura. La labor no siempre es solo a través de la luz directa, sino también mediante la luz reflejada. Si no logro ser empático en algo desde el aspecto interior de mi alma, lo haré mediante algo indirecto, desde el entorno.

El Talmud, en el tratado de Sanedrín, Rashi —Rabí Shlomó Yitzjaki— relata en el tratado de Sanedrín una historia muy interesante, el mensaje será importante para todos nosotros.

Relata que en cierto día, en la Ierushalaim de antaño, salió un pregonero y anunció que cierta persona había fallecido. Puesto que no solían dejar a los difuntos sin sepultar durante la noche en Ierushalaim, debían enterrarlo antes de que oscureciera. Y el pregonero invitó a la gente a acompañarlo. Esa persona que falleció tenía como oficio el de recaudador de impuestos. En el lenguaje talmúdico, un recaudador de impuestos es… es un tipo de trabajo un poco despreciable, un poco odiado, que cobra demasiado a la gente. Y a veces los recaudadores eran malvados, porque cobraban más de lo debido para guardarse algo en el bolsillo. Así pues, esa persona de la que cuentan la historia, que falleció ese mismo día, realmente cobraba dinero con engaños, con robos, injustamente, y toda la ciudad lo odiaba. En resumen, nadie fue a su entierro excepto los miembros de su casa.

Y he aquí que ese mismo día falleció en Ierushalaim otra persona, grande, justa, querida y agradable para la gente, y también salió el pregonero anunciando que su entierro saldría en breve, y a él… hacia él acudió muchísimo público al entierro.

Y así marcha la gente en dirección al lugar de sepultura, ya sea Har Hamenujot o el Monte de los Olivos, no lo sé, y al final de todo, a mitad del camino, llegaron unos bandidos y se abalanzaron sobre la comitiva, intentando robar las billeteras de los acompañantes.

Se ve que los difuntos no tenían billeteras, así que a los muertos los dejaron en el lugar y el público huyó.

Los bandidos se fueron y la gente regresó para continuar con el entierro. Y entonces ocurrió el error. La camilla de aquel recaudador malvado la tomaron los alumnos del sabio justo, y todos los siguieron y comenzaron a acompañarlo con gran honor.

Y la camilla del justo la tomaron los parientes del recaudador malvado, que eran a lo sumo diez personas, tomaron la camilla y se fueron. Había allí un alumno que vio lo que sucedía desde detrás de unas rocas donde se ocultaba, y le dolió muchísimo el asunto. Comenzó a gritarle a la multitud que estaban cometiendo un error, pero por alguna razón nadie lo escuchó.

Y el justo fue enterrado en la deshonra de no tener ni un minián (quórum), mientras que el malvado fue enterrado con honores de reyes.

Por cierto, ¿cuál es el significado del acompañamiento fúnebre? Todos ustedes viven eternamente, pero para que lo sepan, al fin y al cabo… ustedes… un judío nunca se sacia, así que también quiere saber qué había en el exilio. ¿Cuál es el significado de un gran acompañamiento fúnebre en el exilio? Que cuantos más acompañantes hay, eso absorbe las faltas del difunto.

Por lo tanto, tiene un significado. Así que aquel alumno probablemente lo sabía, y le dolió el asunto.

¿Mi rabino a duras penas con un minián? ¿Y a este malvado vino todo Ierushalaim a acompañarlo, quitándole sus transgresiones? ¡Vaya!

No todas las transgresiones, pero sí una gran parte de ellas.

En fin, le dolió muchísimo esto, y se ve que le importaba en verdad.

Y cuando hay empatía e interés en un asunto, en una pregunta, Dios también encuentra la solución.

Y su rabino, debido a tanta empatía, se le apareció en un sueño y le dijo: No te apenes por lo que me hicieron. Una vez escuché cómo deshonraban a un judío justo y erudito, y me quedé callado. Y decidieron en el cielo que este era mi único pecado, que debían castigarme en este mundo, por eso me hicieron un entierro pequeño.

Esto es la expiación de los pecados.

Mientras que ese recaudador malvado hizo una vez una sola buena acción: invitó al ministro a comer en un banquete, preparó la comida, y el ministro no llegó.

Entonces repartió todo el dinero… todo el banquete a los pobres. Porque no tenía refrigerador. Si hubiera tenido refrigerador, probablemente lo habría guardado. Pero como no tenía qué hacer con ello, lo repartió entre los pobres. Y como así se decretó, le dieron en el cielo un gran funeral, ese fue su mérito. Pero no te preocupes, le dice el rabino, mira qué recompensa tengo, y le muestra el Jardín del Edén que recibió. Y ven a ver qué castigo recibe este recaudador malvado, y le muestra el Infierno de aquel recaudador.

Hasta aquí la historia es maravillosa. Llega esta parte que no entendí durante muchos años.

El alumno ve los sufrimientos de aquel recaudador en el Infierno y le pregunta a su rabino: ¿Hasta cuándo estará este recaudador aquí en el Infierno? ¿Hasta cuándo?

Le responde su rabino: Hasta que muera Shimon ben Shetaj, el cabeza del Sanedrín, el sabio más grande, y entre en su lugar al Infierno.

Entonces le dice: ¡Vaya! ¿Por qué?

Y le responde: Porque hay en Ashkelon 80 hechiceras, y la Torá escribió en los Diez Mandamientos “a la hechicera no la dejarás vivir”, y él, como el ejecutor del pueblo judío en aquellos días, no atiende el asunto.

Por lo tanto, él entrará aquí al Infierno en su lugar.

Entonces se levantó rápidamente por la mañana, fue hacia Shimon ben Shetaj, Shimon ben Shetaj atendió el asunto y el tema se solucionó.

Me hice una pregunta muy simple: ¿Qué le dolió a ese alumno?  Yo me volví un admirador de ese alumno. ¿Saben qué? Desde el principio vi en él algo del signo de Virgo. Si me hubieran preguntado en qué mes nació, lo habría podido decir.

Al principio toda la gente huyó del funeral, todos huyeron.

Solo él se escondió detrás de unas rocas, quería cuidar la camilla de su maestro.

Empatía. Le afecta.

Después de ver que la gente se lleva la otra camilla, se levanta y grita: ¡Oigan, se están equivocando! ¡Se están llevando la camilla de alguien más!

Empatía.

Ve que no le sirvió de nada, pero no se rinde. Está consumido por dentro.

Consumido por no lograr… por no identificar por qué su maestro recibió ese castigo. Y entonces,

después de haber hecho ese esfuerzo, se le revela su maestro y le responde a la duda que lo inquietaba. Fantástico, obtuviste la respuesta de por qué tu maestro fue enterrado en la deshonra.

¿Por qué el recaudador malvado fue enterrado con honor? ¡Terminamos!

Ve a dormir.

Continúa… continúa durmiendo, se acabó el sueño. ¿Por qué sigues preguntando: hasta cuándo estará este recaudador aquí? ¿En qué te afecta a ti? Una vez más veo la empatía.

¿Qué te aporta esa pregunta? ¿Acaso viniste a preguntar hasta cuándo estará el recaudador en el Infierno? ¿Eso es lo que te interesa? ¿Eso es lo que te afecta? La respuesta es: ¡sí!

A una persona empática, le afecta. ¿Y qué ocurrió entonces?

Salvó a todo el pueblo judío como resultado de esa pregunta. A todos los sabios, a todo el Sanedrín, al cabeza del Sanedrín, ¡a todos! Gracias a una pequeña pregunta empática.

Miren lo que puede hacer la empatía. La empatía siempre cambia algo, siempre genera algo. El punto es que solo tiene que afectarnos. Muchas veces en las clases le digo a la gente:

Háganme un favor, las preguntas al final.

Incluso reparto hojas: anoten las preguntas al final.

¿Ustedes creen que al final hay alguna pregunta?

No.

No porque mi clase haya sido tan buena

y haya resuelto todas las dudas. Sino porque un minuto después de que nuestra pregunta era una inquietud, nos olvidamos de ella. ¿Eso es empatía?

Si realmente quieres una respuesta a la pregunta, la obtendrás. Pero tiene que importarte.

A veces ocurre que la persona hizo una pregunta y tú le dices: quiero responderte, ya te respondo.

Luego terminaste, respondiste en el transcurso de la clase: ¿Entendiste ahora la respuesta a tu pregunta?

Ah, ¿me respondiste a mí?

Ni a ti mismo te interesaba tu propia pregunta.

Es decir, hay un punto determinado que es muy, muy importante para el ser humano. Si quieres alcanzar algún logro en el mundo, lo principal es: tiene que importarte. Y el interés vendrá a través de los detalles. Y quien se sienta conmovido por algo, cambiará el mundo. ¿No te importa nada más que tú mismo?

Pues así se verá. Es decir ¿Solo te importa tu cuerpo? Entonces solo tu cuerpo desarrollarás. ¿Te importa el alma? Es como un láser. A donde lo apuntas, ilumina.

Apunta hacia una dirección y brillará con fuerza. Apunta hacia otra dirección y brillará aún más fuerte. Pero depende de dónde enfoques tu atención. Y este es un punto sumamente significativo: debemos ser un poco flexibles, movernos de una cosa a otra para que las cosas nos importen, nos cambien, nos muevan y actúen en nosotros de forma interior.

Entraron una vez tres dirigentes rabínicos a una audiencia privada con el Rebe. Fue en la época en que el Telón de Acero aún estaba cerrado, y los judíos de Rusia gemían bajo la bota del régimen, y era realmente difícil mantener la Torá y los preceptos. Y vinieron con reclamos hacia el Rebe, esos tres, que no eran jasidim de Jabad: Usted realiza en Rusia acciones tan grandes y audaces, pero nos hemos dado cuenta de que todas sus acciones,

y todos sus métodos, y todas sus tácticas funcionan únicamente con personas

a las que en absoluto les importa el judaísmo.

Usted ayuda a judíos que ni siquiera saben que son judíos y que no tienen ningún interés en el judaísmo. ¿Pero qué pasa con todas aquellas personas

que sí les importa y sí quieren? A ellos usted no los ayuda. Pensamos que se equivoca. Se atrevieron a decir. Pensamos que está equivocado. Nosotros pensamos que hay que trabajar con los que quieren. A los que no saben y a los que no quieren, ¡déjelos! ¿Por qué gastar energía en vano?

Les dice el Rebe: Yo creo que ustedes están equivocados. La persona que quiere de verdad, lo logrará, llegará. Mi problema es con aquel que ni siquiera sabe que tiene que querer. Ese era el estilo del Rebe. Hay cuatro hijos en la mesa del Seder: el sabio, el malvado, el simple y el que no sabe preguntar.

El Rebe innovó diciendo que hay un quinto hijo, que ni siquiera sabe que hoy es la noche del Seder. Y ni siquiera sabe que hay que ir a la noche del Seder, ni para protestar, ni para debatirlo, ni tan solo para quedarse en silencio. No sabe nada. Dice el Rebe: Hacia él dirijo mis esfuerzos. La verdadera empatía ¿hacia quién debe estar dirigida en el mundo?

Desde el punto de vista del verdadero signo de Virgo, lo puro, lo sagrado, lo divino, debe ser dirigido por la persona precisamente hacia aquel que ni siquiera ve que hay un problema en el asunto. Quien piensa que hay un problema, llegará a la solución. Quien no sabe que hay un problema, ahí es donde tu empatía debe manifestarse.

En una de las charlas del Rebe para las mujeres de Jabad el 23 de Iyar de 5742, habló sobre la mujer judía y su hogar, dónde se manifiesta su empatía. Dice: tienes a una mujer talentosa en tantas cosas, pero a fin de cuentas es muy importante que la casa esté limpia. Y a veces el niño necesita un cambio de pañal, y a veces el suelo requiere limpieza por higiene.

Dice: ¿qué significa que la mujer sea verdaderamente empática? ¿Sabes a qué se refiere? Les explicó el Rebe: a que es capaz de dejar a un lado todo su conocimiento, y todo su talento, y toda su carrera, e ir a cambiarle el pañal a ese niño.

A decir verdad, los hombres también pueden hacer eso, pero la diferencia entre hombres y mujeres es que los hombres dirán “¡uf!”, no solo por el olor, sino porque tienen que perder su tiempo en eso ahora. Mientras que las mujeres son capaces de hacerlo incluso con alegría. ¿Qué significa la verdadera empatía? Que eres capaz de descender hacia aquel que necesita tu ayuda, cuando no hay nadie más que lo ayude, y hacer eso mismo con alegría. ¿Qué significa?

La corrección de cada uno nunca es en su contra, nunca es para su mal, nunca le quita a la persona la alegría de vivir. Debemos examinar aquellas cosas que nos importan, en las que hallamos tanto la carencia, como el problema y la solución; debemos procurar hacerlas con alegría, porque esa es nuestra fortuna.

A través de esto lograremos atraer para nosotros muchísima bendición,

muchísimo éxito espiritual desde lo alto. Precisamente en aquellas cosas

en las que a veces necesitamos incluso descender desde lo alto de nuestro Olimpo intelectual, y de lo alto de las cosas especiales.

Les explicaré a qué me refiero. Conocí a una persona que volvió de la India,

un joven. Le pregunté: “¿Ah, volviste a través de Jabad?” Me dice: “No”.

“¿Quién te hizo volver?” Dice: “Estaba con un gurú en cierto lugar y ellos me hicieron regresar a la fe”. Ya había escuchado cosas así, pero su historia era única.

¿Qué era lo especial? Dice: Había una chica israelí allí que se había deshidratado por el calor. Le dio un golpe de sol, y estaba tirada en la habitación sobre un banco, en la habitación de al lado. Y en la habitación de al lado de ella estaban sentados todos los alumnos de ese gurú haciendo meditaciones.

Yo me perdí la clase del gurú ese día, llegué más tarde. Entro a esa habitación y la veo tirada así, balbuceando palabras, y le pregunté si le habían dado de comer hoy, si le habían servido el almuerzo. Dijo: nadie me trajo el almuerzo y no me puedo levantar. ¿Te trajeron un té? Nadie le trajo un té y no podía servírselo ella misma. Fue de inmediato, le trajo un té, le dio de beber, le dio de comer.

Después encara a los muchachos que estaban sentados en la otra habitación y les dice: díganme, ¿ustedes no son seres humanos? En la otra habitación hay una chica medio desmayada, no consideran que deberían traerle algo de comer, algo de beber? ¿Sabes qué me respondieron? Y eso me destruyó por completo. Me dijeron: “No… no te entendemos. ¡Nosotros estamos ocupados

en meditaciones espirituales! ¿Qué importa ahora si alguien necesita beber agua o comer? ¡Eso es lo terrenal, es la suciedad del mundo! ¡Nosotros nos ocupamos de cosas espirituales! ¡Nos ocupamos de cosas elevadas!”

Escuché eso, me dije a mí mismo que era una mentira y me alejé. Eso me hizo retornar a la fe, la respuesta de ellos me hizo retornar.

El judaísmo sostiene que la fortuna del ser humano radica en que a veces sabe tomar sus meditaciones elevadas, su espiritualidad, y dejarlas a un lado

para hacer algo bueno aquí en el mundo por alguien más. A veces tienes a un hijo que está llorando porque hay que cambiarlo, ¡y tú estás sumergido en este momento en algo tan sublime, tan elevado! A veces el suelo ya está pegajoso y hay que limpiarlo.

A eso se refería el Rebe al decir que este es el poder de la mujer judía, que es capaz de dejar a un lado todas las virtudes, y los talentos, y los estudios, y esto y aquello, para hacer algo bueno que no está a la altura de su valor.

Es decir, es algo para lo que ella es capaz. Este es el aspecto del signo de Virgo. Es el aspecto de la empatía hacia algo a lo que soy capaz de traerle una solución, y le veo la carencia, y por eso estoy dispuesta incluso a descender, y entonces habrá una corrección para el mundo. Y cuando haya una corrección para el mundo, ¡habrá una corrección para ti! ¡Para ti, como persona!

Una gran bendición caerá sobre ti cuando hagas el trabajo de esta manera.

Esa es la fuerza interior de una persona que es capaz de alcanzar la corrección interior de su alma.

En la oración de Minjá, después de rezar la Amidá (los Dieciocho Rezos),

hay una parte llamada Tajanún. La postración (Nefilat Apaim). La Amidá está en el mundo de Atzilut. La postración está en el mundo de Keter, un mundo mucho más elevado. En ese momento, nos postramos de esta manera sobre la mesa y rezamos una oración especial, el salmo 25.

Y entonces hay una virtud especial para que las peticiones sean aceptadas,

porque lo haces con un gesto de anulación interior, no solo recitando el salmo, sino realizando un gesto de anulación. Y eso es lo especial de esta oración.

En la sinagoga del Rebe, en el salón donde rezaba la oración de Minjá en el piso superior, los alumnos notaron que de repente había rezos de Minjá en los que el Rebe no se postraba. Recitaba la oración, pero permanecía con la cabeza erguida, sin apoyar la mano sobre la mesa. Y esto se repitió: una vez sí, dos veces no, una vez sí, una vez no. Y no lograban descifrar el porqué, hasta que descubrieron la razón. Había un hombre que había pasado por un trauma, su casa se incendió y se salvó en el último segundo. Y su rostro —

Dios nos libre— quedó quemado de una forma realmente aterradora.

Y hasta que lo atendieran con cirugías plásticas, se veía realmente muy, muy aterrador. Y cada vez que este judío venía a la sinagoga y se paraba frente al Rebe, nunca el Rebe bajó la cabeza. Empatía, para que ni por un segundo tuviera el pensamiento de que no quería verlo, o que le resultaba incómodo mirarle el rostro. Estoy dispuesto a renunciar a Keter, estoy dispuesto a renunciar a las esferas superiores, a las revelaciones espirituales, con tal de que nadie salga herido. Piense en el punto de empatía que hay en esta historia

LA LETRA IUD, LA HUMILDAD Y LA CAPACIDAD DE AVANZAR PASO A PASO

Según lo escrito en el Séfer Ietzirá, libro compuesto por nuestro patriarca Abraham, cada mes posee una letra con la cual fue creado. Cada una de las letras del alef-bet está relacionada con un mes determinado. El mes de Elul y el mazal Betulá —Virgo— corresponden a la letra iud.

Precisamente la iud es la letra más pequeña del alef-bet. En la Cabalá y el Jasidut simboliza el movimiento interior de bitul, la autoanulación. Representa la capacidad de la persona para hacerse pequeña, dejar de lado su ego y replegarse interiormente.

En términos generales, este es el significado de la letra. Pero cuando aplicamos esta idea a la naturaleza de las personas nacidas bajo este mazal, descubrimos en ellas una característica muy marcada: una inclinación relacionada con la teshuvá y el arrepentimiento.

Muchas personas son capaces de comprender que hicieron algo incorrecto, pero quienes pertenecen a este mazal están especialmente dotados para reconocer lo negativo de sus propias acciones. Esto manifiesta cierta madurez: la persona es capaz de aceptar que no actuó correctamente en determinada situación, sin intentar responsabilizar a los demás por sus propios errores.

Además, desea reparar lo que hizo y está dispuesta a llegar hasta el final para corregirlo. Este es un sentido especial propio de este mes, que se origina en la letra iud, la letra que dio origen a este mazal. Su pequeño tamaño expresa: “Soy capaz de hacerme pequeño”.

Todos conocemos ese movimiento interior que se produce cuando alguien nos reprende, nos señala un defecto o nos explica que actuamos incorrectamente. ¿Qué provoca esto en nuestra alma? Sentimos una especie de contracción interior. A nadie le gusta esa sensación. Sin embargo, algunas personas son más capaces de aceptarla y contenerla, mientras que otras lo son menos.

Quien puede aceptarla está en condiciones de extraer, de la manera más plena y positiva, la enseñanza contenida en lo que le dijeron. Esto es lo hermoso de este mazal y de este mes: posee una gran capacidad para aceptar el movimiento interior del bitul de una manera plena y constructiva. La persona no intenta ocultar lo sucedido, engañarse a sí misma ni justificarse. Aquello que no está bien, sencillamente no está bien. Esto concuerda con el hecho de que Elul es el mes de la teshuvá: el mes de la capacidad de renovarse, cambiar y construir algo nuevo.

La inclinación por los pequeños detalles

Al profundizar un nivel más, encontramos otro movimiento de la letra iud que se refleja en el alma: cierto temor frente a las cosas demasiado grandes y, al mismo tiempo, una conexión y una afinidad emocional con las cosas pequeñas.

Hay personas que se sienten cómodas cuando deben observar y analizar los detalles. Cuanto más pequeños y minuciosos son, más “en casa” se sienten.

Para expresarlo gráficamente: a un niño o una niña nacidos bajo el mazal Betulá conviene darles juegos compuestos por numerosas piezas pequeñas. Naturalmente, no me refiero a una edad en la que pudieran tragarlas, sino a una etapa más avanzada de su desarrollo.

Estas personas se manejan mucho mejor con los detalles que con una visión general. Les agrada descender a cada aspecto particular y profundizar cada vez más en él. Todo esto proviene de la letra iud, por medio de la cual fue creado este mes.

Ascender de nivel en nivel

Pero esta característica posee otro significado: representa la capacidad de la persona para avanzar “de fortaleza en fortaleza”, elevándose de un nivel a otro en su vida personal mediante un proceso gradual.

Existen temperamentos como los correspondientes al elemento aire —recordemos que Betulá es un mazal de tierra— que contemplan las cosas desde arriba y, por así decirlo, vuelan por encima de ellas. Betulá, en cambio, asciende un peldaño tras otro. Y su cualidad especial consiste en que no solamente sabe avanzar gradualmente, sino que también sabe dividir cada peldaño en numerosas etapas más pequeñas.

Veo a muchas personas desanimarse cuando tienen delante una tarea difícil. La causa de su desaliento es que la misión les parece demasiado pesada. Pero cuando una persona sabe dividir y descomponer la tarea en sus diferentes componentes, puede afrontarla con mucho más éxito.

Esta capacidad evita que quien pertenece a Betulá se desespere realmente, es un mes como de carácter firme, que no conoce la desesperación. Ante cualquier tarea que se presente, su respuesta es: “No hay problema; la dividiré en partes cada vez más pequeñas”. Un detalle más, otro detalle, y luego otro. Los detalles pueden dividirse en partes cada vez menores hasta que, finalmente, gracias a una perseverancia de hierro, la persona logra alcanzar su objetivo.

Esto puede observarse en quienes nacieron bajo el mazal Betulá: poseen constancia y la capacidad de enfrentarse a un detalle, luego a otro y después a otro más, hasta que finalmente consiguen conquistar el “Everest” que se propusieron escalar.

Resumen del primer punto

Hasta aquí hemos desarrollado solamente el primer punto: la relación entre el mazal Betulá y la letra iud.

Esta relación se manifiesta en:

  • La afinidad con los detalles.
  • La capacidad de bitul y de reducir el ego.
  • El movimiento interior de la teshuvá.
  • La capacidad de dividir toda situación en componentes cada vez más pequeños.
  • La perseverancia para comprender la situación, afrontarla y finalmente corregirla.

2 SEGUNDO PUNTO: VIVIR EL FUTURO EN EL PRESENTE

Pasemos ahora al segundo punto. La única relación entre ambos puntos es que los dos se refieren al mazal Betulá; fuera de eso, cada uno constituye una idea independiente. Nuestros Sabios enseñan que el Santo, bendito sea, creó este mundo con la letra hei y el Mundo Venidero con la letra iud. Es decir, con la letra iud fue creado el Mundo Venidero. ¿Qué significa aquí “el Mundo Venidero”? Es la capacidad de estar aquí, en el presente, imaginar lo que sucederá en el futuro y vivir ahora de acuerdo con aquello que habrá de suceder. Esta capacidad de vivir el presente tomando en cuenta el futuro es una característica muy marcada del mazal Betulá.

El ahorro y el dominio de uno mismo

Tomemos como ejemplo el concepto de ahorro. ¿Qué significa ser una persona ahorrativa? No estoy hablando de avaricia, porque Betulá no es necesariamente un mazal avaro.

Ahorrar significa hacer el siguiente cálculo: “No me conviene gastar ahora todo el dinero que poseo. Es preferible guardar una parte porque más adelante la necesitaré para comprar una casa, un automóvil o cualquier otra cosa”.

La capacidad de vivir en el presente pensando simultáneamente en el futuro exige cierto autocontrol. Es un movimiento natural de moderación y contención que forma parte de la personalidad de quienes pertenecen a este mazal, porque viven con lo que podríamos llamar, entre comillas, “el movimiento del Mundo Venidero”.

No viven solamente de acuerdo con lo que desean o les resulta cómodo en este instante, sino que se preguntan constantemente: “¿Qué sucederá después?”.

Según la Cabalá y la dimensión secreta de la Torá, todo movimiento y todo pensamiento relacionado con el futuro se vinculan directamente con la Jojmá, la sabiduría. La capacidad de contenerse y dominar los propios impulsos conduce a la persona a volverse más sabia.

El experimento del malvavisco – marshmelow

Hace algún tiempo apareció en los medios una investigación iniciada durante la década de 1960 en Estados Unidos, cuyos resultados continuaron analizándose muchos años después. Se la conoce como “el experimento del malvavisco”. Los investigadores reunieron a niños pequeños, de cuatro años en adelante, y le entregaron a cada uno un malvavisco. Les explicaron que podían comerlo inmediatamente si así lo deseaban, pero que, si conseguían esperar aproximadamente quince minutos, recibirían otro.

Los investigadores registraron cuáles niños comieron el dulce inmediatamente, cuáles esperaron cuatro minutos, cuáles diez y cuáles lograron contenerse durante los quince minutos completos. Luego siguieron sus vidas durante treinta o cuarenta años. Observaron que, en términos generales, quienes habían demostrado mayor capacidad de contenerse llegaron a profesiones que exigían más preparación y alcanzaron mayores niveles de éxito.

Esto significa que existe algo en la capacidad de autocontrol de la persona, en su disposición a renunciar a un placer presente en favor de un beneficio futuro, que manifiesta cierta grandeza de la mente. Esa grandeza interior termina elevándola y ayudándola a triunfar. Como enseñan nuestros Sabios: “¿Quién es sabio? Aquel que ve lo que está por nacer”, es decir, quien anticipa las consecuencias futuras.

Una personalidad contenida e introvertida

Esta naturaleza orientada hacia el Mundo Venidero —a la que llamamos la capacidad de vivir el futuro dentro del presente— también tiene consecuencias en la vida actual. Naturalmente, siempre existen excepciones y todo debe considerarse de manera relativa. Sin embargo, en términos generales, quienes pertenecen a este mazal suelen ser personas sumamente contenidas y reservadas. Incluso podríamos decir que poseen cierta tendencia a la introversión.

Ya explicamos que Betulá fue creado mediante la letra iud. La iud es una letra pequeña que simboliza cierto movimiento de contracción, concentración e interiorización. Cuando escribimos el nombre completo de la letra iud obtenemos:

יוד — IUD, VAV, DÁLET

La guematria de las letras que completan su nombre —vav y dálet— también suma diez, el valor numérico de la propia iud. Es como un cuadrado dentro de otro cuadrado, o un punto contenido dentro de otro punto.

La precisión que puede convertirse en sufrimiento

La persona relacionada intensamente con la letra iud vive con gran atención a los detalles. Además, si alteramos el orden de las letras de la palabra iud —יוד— obtenemos davái o doi —דוי—, palabra vinculada con el dolor y el sufrimiento. Cuando una persona está excesivamente sumergida en los detalles —otro detalle, y otro, y otro más—, se vuelve sumamente meticulosa. Se transforma en alguien que observa permanentemente todas las sutilezas.

Es posible examinar minuciosamente un texto, pero también es posible observar con la misma minuciosidad a los seres humanos. ¿Qué sucede cuando examinamos a las personas de ese modo? Nos volvemos críticos. Y cuando nos volvemos excesivamente críticos, nuestro interior se contrae. Incluso los intestinos pueden reaccionar mediante una contracción.

Una de las debilidades que también la astrología general atribuye a los nacidos bajo este mazal es la tendencia a padecer problemas gástricos, incluso úlceras estomacales. No necesariamente a causa de alimentos grasos, sino como consecuencia de cierta tensión interior. Esa tensión es producida por un pensamiento contraído y excesivamente meticuloso. En muchas ocasiones, este tipo de pensamiento puede impedir que la persona respire serenamente, porque permanece constantemente en un estado de contención y vigilancia interior.

3 Itró y la búsqueda minuciosa de la verdad

Esta cualidad también se manifiesta en la forma de estudiar. La Cabalá enseña que existe un personaje del Tanaj que simboliza la letra iud: Itró. La Torá le dedica la parashá de Itró. Itró fue uno de los hombres más instruidos de su generación. Investigó y estudió todas las sabidurías y todas las formas de idolatría de los pueblos del mundo, hasta que finalmente llegó al judaísmo.

Investigó, examinó, evaluó cada idea y le dedicó mucho tiempo. Este es precisamente el estilo característico de Betulá: todo debe estudiarse en profundidad y presentarse de manera sumamente ordenada y precisa. Si le respondes algo sin una estructura clara —primero alef, después bet y luego guímel—, puede reaccionar diciendo: “¡Desaparece de mi vista! No eres una persona seria. ¡Ni siquiera tienes derecho a abrir la boca si tus palabras no están ordenadas y explicadas con precisión! Si te equivocaste en el detalle más pequeño, entonces todo lo que dices carece de valor”.

Este movimiento del alma posee una gran belleza, pero también puede generar introversión y tensión interior.

El mundo no siempre es simétrico

¿Qué sucede cuando una persona espera que el mundo sea perfectamente ordenado y simétrico? Descubre que la realidad no es así. El mundo no siempre es simétrico y los seres humanos tampoco lo son. Cuando espera que los demás actúen de acuerdo con sus criterios y esto no sucede, se enoja y comienza a consumirse interiormente. Gasta fuerzas y energías que, en muchas ocasiones, podrían utilizarse de una manera mucho más productiva.

Quienes pertenecen a este mazal que aprovecharan su capacidad para establecer principios generales y avanzar de acuerdo con ellos, descendiendo a los detalles solamente en aquellos asuntos en los que realmente son necesarios. No siempre es indispensable profundizar en cada detalle. No siempre la minuciosidad contribuye a construir. A veces necesitamos contemplar la situación desde una perspectiva más amplia, como quien observa desde lo alto.

Quizás alguna vez convenga decir algo espontáneo, sin haberlo preparado de una manera tan precisa, rígida y perfectamente estructurada. Tal vez sea bueno dejarse llevar un poco, porque a veces esto resulta más convincente y suena mucho más natural. Cuando la persona de Betulá comprende intelectualmente que esta actitud puede beneficiarla, es capaz de flexibilizarse, porque por naturaleza es racional. Si comprende que algo es conveniente y que vale la pena, estará dispuesta a aceptarlo.

El mundo fue creado redondo

El mundo fue creado redondo o elíptico. No fue creado cuadrado ni anguloso. En el Talmud de Ierushalmi se afirma: “No existe nada cuadrado en la obra de la Creación”. Lo primero que fue creado con forma cuadrada por obra del Cielo fueron las Tablas de la Ley que entregó el Santo, bendito sea; y ya al comienzo fueron quebradas. El cuadrado, la rigidez absoluta, puede dificultar la vida. No estoy defendiendo la falta de precisión, sino señalando que no es necesario aplicar el máximo grado de exactitud a todas las cosas. En algunas situaciones, hacerlo representa un desperdicio de energía.

Esto es, en cierto sentido, lo que sucedió con Itró. Recorrió e investigó todas las formas de idolatría existentes hasta llegar finalmente al judaísmo. Hasta no haber estudiado cada cosa por separado y descompuesto cada sistema en todos sus componentes, no estaba dispuesto a aceptar que pudiera existir algo superior. Hay personas capaces de flexibilizarse un poco y actuar de una manera menos científica y más intuitiva. De ese modo, se ahorran mucho tiempo.

Yo llamaría a la vida en este mundo “el juego del tiempo”. Todos disponemos de ciento veinte años —y, con la ayuda de Hashem, incluso más; ciento ochenta, o una vida eterna, no tengo ningún inconveniente—. Pero cuando una persona desperdicia sus energías en investigaciones inútiles dentro de su propia alma, el tiempo continúa transcurriendo. Y es una verdadera lástima.

Elegir cuándo es necesario profundizar

Este es un punto que debemos tener muy presente. Los detalles son importantes, pero debemos decidir cuándo es necesario profundizar en ellos y cuándo resulta innecesario.

Especialmente en las relaciones humanas, a veces hay que aprender a aflojar y dejar pasar. Supongamos que alguien cuenta una historia y dice que sucedió durante un viaje de Toronto a Montreal, pero nosotros sabemos que en el libro aparece al revés: de Montreal a Toronto.

Podríamos interrumpirlo y decirle:

—Disculpe, señor, pero eso no es correcto. El libro dice que fue de Montreal a Toronto.

Pero, realmente, ¡dejemos respirar a la persona! Permitamos que la conversación fluya. Es verdad que el relato no fue completamente exacto y que nosotros estamos defendiendo la verdad. Sin embargo, gastamos energía, presionamos a nuestro interlocutor y todo por algo verdaderamente innecesario.

¿Sucedió aquí o sucedió allí? No estamos redactando una investigación científica; solamente estamos relatando una historia. Y una historia puede ser un poco “redonda”. Lo esencial es que el mensaje fundamental que deseamos transmitir quede claro. Eso es lo más importante.

Hablamos de la forma de estudiar, de Itró, de la capacidad para descender a los detalles y de investigar cada asunto. Pero debemos conservar la libertad de decidir qué merece ser investigado hasta el final y qué no necesita tanta investigación. No vale la pena exprimir todas nuestras fuerzas, gastar toda nuestra energía y perder tanto tiempo en cuestiones innecesarias.

4 LA IUD Y LA CUALIDAD DE MALJUT

Según la Cabalá, existen varios nombres significativos que comienzan con la letra iud. Uno de ellos es Iosef, en correspondencia con Iosef HaTzadik. Otro es Inón, uno de los nombres del Mashíaj. Pero el primero que debería haber mencionado es el Nombre sagrado del Santo, bendito sea. Cuando escribimos el Nombre de Hashem, este comienza con la letra iud.

La esencia interior de todos estos conceptos —Iosef, Inón, el Rey Mashíaj y la manifestación del reinado del Santo, bendito sea, en el mundo— está relacionada con el reinado, con la sefirá de Maljut. Aquí quiero revelar un principio muy importante. Existen meses que, por su propia naturaleza, recibieron la cualidad del liderazgo. Poseen una personalidad dirigente, capaz de atraer e inspirar a quienes los rodean.

Según el Maharal de Praga, si quisiéramos identificar los meses relacionados naturalmente con el liderazgo, serían aquellos cuyo Rosh Jódesh consta de un solo día y no de dos. Cuando hay dos cabezas al comienzo, no existe un liderazgo único. El liderazgo implica que hay una sola cabeza.

El mes de Elul siempre posee dos días de Rosh Jódesh. Por eso, esencialmente, es un mes modesto. No busca impresionar ni arrastrar multitudes detrás de sí. Es un mes introvertido, que no intenta llamar la atención ni hacer ruido alrededor de su propia persona.

Esto es algo muy hermoso. Es el mes de la humildad y de la interioridad. Como se dice en idish, no intenta “hacer un tzimes de sí mismo”, es decir, no intenta convertirse en el centro de atención ni hacer de sí mismo todo un espectáculo.

El liderazgo que llega por medio de la humildad

Sin embargo, muchas veces el liderazgo termina cayendo precisamente en sus brazos. ¿Cómo sucede esto? Por eso mencioné a Iosef: su nombre comienza con iud y llegó a ser un dirigente. Inón es uno de los nombres del Mashíaj, quien será el gran líder de Israel. También el Nombre del Santo, bendito sea, comienza con una iud.

¿Cuál es su secreto? El Zóhar establece el siguiente principio: “Quien es pequeño, es grande”. Man deihu zeir, ihu rav.

La cualidad de la letra iud, precisamente por ser la más pequeña, genera una especie de espacio vacío que atrae a los demás.

Este principio es importante para todos los meses y para todas las personas. Cuando alguien grita permanentemente: “¡Yo, yo, yo y solamente yo!”, nadie desea escucharlo. En cambio, cuando se sienta modestamente a un lado, en su rincón, comienza a despertar interés y curiosidad. Precisamente a esa persona los demás terminan elevando y distinguiendo.

GRANDES FIGURAS NACIDAS EN ELUL

En el mundo del Jasidut, Elul ocupa un lugar sobresaliente.

El Baal Shem Tov nació el 18 de Elul y también el Admur HaZakén, autor del Tania y fundador del Jasidut Jabad, nació el 18 de Elul. Si hablamos de generaciones más recientes, también el Rav Abraham Itzjak HaCohen Kuk, primer Gran Rabino ashkenazí de la Tierra de Israel, nació durante el mes de Elul.

Se podría hablar extensamente sobre estas figuras, pero resumiremos el punto central.

El Baal Shem Tov comenzó como ayudante de un maestro de niños pequeños. Ni siquiera se presentaba como el maestro principal, sino como una especie de asistente que acompañaba a los niños y respondía amén con ellos. Así se veía a sí mismo el Baal Shem Tov: un hombre dotado de fuerzas espirituales extraordinarias, que posteriormente conquistaría el mundo judío, pero que se definía simplemente como el ayudante de un maestro.

El Admur HaZakén, además de ser físicamente de baja estatura, se dedicaba a servir a quienes consideraba mayores que él. Era uno de los discípulos más jóvenes del Maguid de Mezritch. Buscaba constantemente servir a sus compañeros y maestros, prepararles té y atender sus necesidades. Consideraba este servicio como un ideal. Precisamente por haberse hecho pequeño, llegó a ser mucho más grande que los demás.

Algo semejante puede decirse del Rav Kuk. Sufrió mucho a causa de personas que envidiaban su liderazgo y formulaban acusaciones contra él. Sin embargo, cuando tenía la posibilidad de hacer un favor, se esforzaba aún más por ayudar a quienes lo odiaban que por ayudar a sus propios amigos. Este es un movimiento interior de reducción del ego, bitul y humildad. Es una cualidad que todos debemos adoptar e interiorizar profundamente.

Resumen: dos caminos hacia el liderazgo

La letra iud se relaciona con la sefirá de Maljut, el reinado.

Hay personas que reciben el liderazgo porque poseen naturalmente una personalidad dominante y dirigente. Pero otras reciben el reinado precisamente porque viven en un movimiento de contracción interior, modestia y recogimiento.

Esta contracción genera a su alrededor un espacio vacío que atrae a los demás y termina conduciéndolas hacia el liderazgo.

No buscaron gobernar, no persiguieron el honor ni intentaron llamar la atención. Sin embargo, el liderazgo llegó hasta ellas, porque vivieron con humildad y bitul.

5 QUINTO PUNTO: EL SIGNIFICADO DEL NOMBRE ELUL

El mazal Betulá corresponde al mes de Elul. Por lo tanto, existe una relación entre el nombre Elul y la naturaleza de este mazal. Debemos extraer del nombre Elul todo cuanto pueda enseñarnos acerca de Betulá.

En primer lugar, la guematria de Elul —אלול— es 67, el mismo valor numérico que Biná —בינה—, entendimiento.

En la Cabalá, Biná es la capacidad de comprender una cosa a partir de otra.

¿Cómo llega la persona a comprender algo nuevo a partir de aquello que ya conoce? Profundizando intensamente en el asunto. Cuando lo analiza, comienza a preguntar:

“¿Por qué esto aparece antes? ¿Por qué esta frase fue formulada de esta manera? ¿Qué relación tiene con lo anterior? ¿Qué podemos deducir de aquí?”.

Formula preguntas, busca respuestas y, de ese modo, comprende una cosa a partir de otra. Esta es la esencia de Biná, del mes de Elul y también del mazal Betulá.

Elul significa búsqueda

Yo definiría a Betulá como “el mazal que busca e investiga”.

La Torá dice: “Y explorarán la tierra de Canaán”.

La expresión hebrea veiaturu —ויתורו— es traducida por el Targum Onkelos como vialelún —ויאללון—, palabra que contiene la raíz de Elul.

Por lo tanto, Elul significa búsqueda, exploración e investigación.

Las personas de este mazal suelen estudiar mediante una búsqueda constante. Investigan y excavan profundamente:

“Trae también aquel artículo. Allí aparece una referencia a este tema. Abramos también ese libro. Busca esta otra fuente. Este detalle todavía no está suficientemente claro. Necesitamos consultar algo más”.

Finalmente se acumulan montañas de libros a su alrededor, y ellas se sienten completamente a gusto en medio de todo ese material. Continúan buscando hasta alcanzar una comprensión completa y perfectamente estructurada.

De Jojmá a Biná

La sefirá de Biná posee una capacidad especial: desarrolla y amplía una idea sin apartarse del punto esencial recibido de Jojmá.

De la sefirá de Jojmá nace la sefirá de Biná. La diferencia entre ambas es que Jojmá es sumamente puntual y concentrada, mientras que Biná expande y desarrolla aquella idea.

Sin embargo, toda la expansión de Biná permanece orientada hacia su raíz y su objetivo. Cada detalle debe guardar relación con el punto original, parecerse a él y armonizar con él.

Una clase impartida por un hombre o una mujer de Betulá quizás no sea siempre la clase más fascinante, pero probablemente será la más exacta.

Se ocupará de que todos los detalles concuerden entre sí. Si no concuerdan, sentirá que toda la explicación carece de valor.

A veces esto puede cansar un poco a los oyentes:

—Sí, es así, pero también existe otro detalle. Y hay casos en los que ocurre de una manera ligeramente diferente…

El público piensa:

—¡Vamos, dinos la idea general!

Pero la persona responde:

—No puedo hacerlo, porque de ese modo no sería completamente correcto ni verdadero.

Quizás mientras tanto el público se duerma… pero eso no le importa demasiado. Para ella, lo esencial es haber expresado algo verdadero, preciso y perfectamente fundamentado.

Esta parte del archivo comienza en el minuto 34:47, por lo que falta el fragmento comprendido entre 27:45 y 34:47. Traduzco desde donde comienza:

El sentido de la acción

Cuando la persona se concentra en la acción concreta, consigue liberarse de aquellas tensiones y puntos interiores que le provocan cansancio, enojo o excesiva severidad.

Este es un consejo que recomiendo aplicar siempre que alguien se encuentre en un estado de contracción interior, encerrado en sí mismo o excesivamente sumergido en los detalles. Cuando está demasiado “dentro de la imagen”, debe levantarse y hacer algo concreto:

Que lave los platos, limpie el piso, haga un poco de ejercicio o se ocupe de alguna actividad práctica.

En el momento en que comienza a actuar, se extrae a sí mismo del detalle que lo aprisionaba y logra liberarse. Para las personas de Betulá, la acción práctica puede resultar mucho más relajante y liberadora que para otras personas.

En síntesis, el sentido correspondiente a este mes es el sentido de la acción. Por una parte, existe una tendencia a descender profundamente a los detalles; por otra, después de sumergirse tanto en ellos, el alma necesita liberarse.

Esa liberación se alcanza mediante la acción: actividades sencillas y concretas.

Estas son personas prácticas, que preguntan:

—¿Cuál es la conclusión? ¿Qué resulta de todo esto? ¿Qué debemos hacer?

No desean quedarse solamente en las palabras. Las palabras son importantes, pero siempre preguntarán:

—¿Y entonces qué? ¿Qué quieres decir con esto? ¿Cuál es la aplicación práctica?

La tribu de Gad

Como ya mencionamos, la tribu correspondiente a este mes es la tribu de Gad. Esta es la correspondencia enseñada por el Arizal.

En la lengua sagrada, la palabra gad está relacionada con mazal, buena fortuna e influencia favorable. Por eso, este es un mes de mazal, un mes en el cual el Santo, bendito sea, concede una abundante influencia favorable y abre muchas posibilidades de siata dishmaia, ayuda del Cielo.

Esto no se aplica solamente a quienes nacieron bajo el mazal Betulá. Siempre que una persona comienza a ocuparse seriamente de la acción concreta, recibe mazal.

Cuando empiezas a actuar en la práctica, liberas los frenos interiores y las cosas comienzan a avanzar en tu vida. En cambio, cuando te quedas demasiado sumergido en el análisis, sopesando interminablemente cada aspecto del asunto, tú mismo detienes tu mazal.

Por eso, el mes de Gad, el mes del mazal, se relaciona con el sentido de la acción. La acción permite que la persona se libere y avance.

La humildad de Moshé en el territorio de Gad

Moshé Rabeinu pronunció una alabanza especial sobre la tribu de Gad:

“Porque allí está oculta la porción del legislador”.

La tribu de Gad tuvo el mérito de que la sepultura de Moshé Rabeinu, maestro de todos los profetas, se encontrara en su territorio.

¿Qué significado espiritual tiene que la tumba de Moshé se encuentre precisamente en la porción de Gad?

Moshé Rabeinu es el símbolo de la humildad. ¿Dónde ocultó el Santo, bendito sea, la humildad? En el mes de Elul y en la tribu de Gad. Allí introdujo la esencia interior de la humildad.

¿Qué significa ser humilde?

La humildad no consiste en desconocer el propio valor. La persona humilde puede saber perfectamente cuánto vale y reconocer sus capacidades. Sin embargo, no se considera superior a los demás.

Hace el siguiente cálculo:

“De acuerdo con las condiciones que recibí, mis capacidades y los talentos con los que fui dotado, quizás debería haber alcanzado mucho más. Si otra persona hubiese recibido estas mismas cualidades, tal vez habría logrado más que yo”.

Este razonamiento es completamente científico. Si le dices a un científico: “Eso no existe”, te responderá:

—No debes expresarte de ese modo. Debes decir: “Yo no encontré algo semejante”. ¿Acaso investigaste todo el mundo, en todos los lugares y en todas las épocas, para afirmar que no existe?

Esta es una forma de hablar propia de Elul y de Betulá: ser preciso incluso en este punto.

La humildad nacida del análisis preciso

Cuando una persona es verdaderamente sincera consigo misma, puede alcanzar la humildad aunque posea numerosos talentos y haya logrado grandes éxitos.

¿Cómo lo consigue? Gracias a su capacidad de descender a los detalles.

Puede decir:

“Es verdad, trabajé, avancé y alcancé muchos logros. Soy una persona capaz y exitosa. Pero todo esto también se debe a mis padres, a la educación recibida, a los recursos que tuve y al mazal que me acompañó. ¿Todo esto soy realmente yo? En parte sí y en parte no”.

Solamente quien es capaz de analizar los detalles puede hacer un examen de conciencia tan preciso y preguntarse sinceramente:

“Quizás otra persona, con las mismas condiciones, habría alcanzado todavía más”.

Tal vez sí y tal vez no. Esa duda también es científica. No puedo afirmar con seguridad que todo se debe exclusivamente a mí.

Este es un verdadero sentido de rectitud y humildad interior, producido por la capacidad de analizar cuidadosamente todos los detalles.

“Desgarra el brazo junto con la cabeza”

La tribu de Gad, correspondiente al mazal Betulá, aparece en otro pasaje de la Torá:

“Desgarra el brazo junto con la cabeza”.

Nuestros Sabios explican que los guerreros de Gad eran reconocibles por la manera en que vencían a sus enemigos. En la época en que se combatía con espadas, poseían tanta fuerza que podían cortar, de un solo golpe, la cabeza junto con el brazo.

Esto indica que Gad era una tribu dotada de una gran fortaleza física y de una enorme capacidad para actuar y hacer avanzar las cosas.

Esta característica también puede observarse en las personas de Betulá, especialmente en las mujeres, aunque también en los hombres. Poseen una energía extraordinaria: no parecen una sola persona, sino diez personas reunidas en una.

Pueden hacer, promover, cocinar, recibir invitados, organizar y atender innumerables asuntos. Es muy difícil competir con su capacidad de trabajo y realización.

Este es el poder expresado por las palabras “desgarra el brazo junto con la cabeza”. Proviene de la tribu de Gad, que esencialmente era una tribu fuerte.

Gad se estableció en una zona fronteriza, al otro lado del Jordán, y necesitaba esa fortaleza para enfrentarse a los enemigos. Con el paso del tiempo, esa cualidad se manifestó también en otros aspectos de la vida.

Esta es, brevemente, la característica fundamental de la tribu de Gad.

El órgano correspondiente: la mano izquierda

Ahora pasaremos al órgano relacionado con este mazal. Según el Séfer Ietzirá, cada mes posee un órgano o una extremidad particularmente vinculada con él. La mano izquierda corresponde al mes de Elul. ¿Qué representa la mano izquierda? El versículo dice en Isaías: “También Mi mano fundó la tierra, y Mi derecha extendió los cielos”.

El Santo, bendito sea, declara que una de Sus manos fundó la tierra y Su mano derecha formó los cielos. Si la derecha hizo los cielos, ¿qué mano hizo la tierra? La izquierda. Cuando el versículo dice simplemente “Mi mano”, sin especificar cuál, se refiere aquí a la mano izquierda.

Saber decir “no”

Nuestros Sabios enseñan: “La izquierda rechaza y la derecha acerca”. En la mente y el alma de la persona, la mano izquierda simboliza la capacidad de determinar a qué debe decir no. Esta es una de las capacidades más afortunadas que puede poseer una persona. Vivimos en un mundo sumamente desarrollado, lleno de posibilidades. ¿Quiénes logran tener éxito? Aquellos que saben definir claramente a qué dirán que sí. Pero en el momento en que una persona decide a qué dirá que sí, también está determinando a qué deberá decir que no. Sabe distinguir qué forma parte de su camino y qué debe dejar de lado.

¿Qué palabra necesitamos pronunciar más veces en la vida: “sí” o “no”? La respuesta es: no. Supongamos que una mujer elige al hombre con quien desea casarse. A uno le dice que sí y, mediante esa misma decisión, les dice que no a todos los demás hombres del mundo. Lo mismo sucede cuando un hombre elige a su esposa y le dice: “Tú me eres consagrada”. En esencia está diciendo: “Ella, sí; todas las demás, no”, si es una persona normal y honesta. Por lo tanto, dijo una vez “sí”, pero innumerables veces “no”.

Toda elección exige renunciar Siempre que elegimos algo, les decimos que no a todas las demás posibilidades. Si no somos capaces de hacerlo, nunca lograremos especializarnos verdaderamente ni adquirir una buena destreza en aquello que hacemos. ¿Qué es más importante enseñarles a nuestros hijos: a decir que sí o a decir que no? Es fundamental enseñarles a qué deben decir que no. Una vez elegido aquello a lo que dirán que sí, tendrán que rechazar todas las alternativas que los aparten de su objetivo. Un niño regresa a su casa después de estudiar y encuentra numerosas posibilidades: hacer los deberes, comer golosinas, mirar televisión, andar en bicicleta o jugar al fútbol.

¿Qué significa que sea un niño educado? Que es capaz de elegir una de esas actividades —por ejemplo, hacer primero sus deberes— y decirles que no, por el momento, a todas las demás.

Si no aprende a hacerlo, tanto él como nosotros tendremos un problema.

La mano izquierda construye la vida

Por eso debemos destacar este principio. La construcción de la tierra y de una vida estable depende de la mano izquierda: “Mi mano fundó la tierra”. ¿Qué mano? La izquierda. ¿Qué construye realmente nuestra vida? Nuestra capacidad de decir que no. El “sí” puede ser uno solo, pero para protegerlo debemos decir “no” a otras diez posibilidades: “No a esto, no a aquello y tampoco a lo otro. Elegí una sola cosa y a ella le digo que sí”.

Ese único “sí” es nuestro trabajo y nuestra misión, pero para mantenernos fieles a él debemos rechazar muchas alternativas. Esto forma parte de la avodat haberurim, el trabajo espiritual de selección y refinamiento. Debemos aprender del mazal Betulá, que no se avergüenza de decirlo.

Elegir una sola cosa

Nuestro presupuesto nos permite elegir una sola cosa. Y no solamente el presupuesto: también el estómago tiene un límite. No podemos tomarlo todo; debemos decidirnos por una sola opción. Veamos si somos capaces de hacerlo. Si puedes elegir y concentrarte en una sola cosa, eres una persona enfocada. Si no puedes, terminas disperso por todas partes: un poco aquí, otro poco allí, sin encontrarte verdaderamente en ningún lugar. La señal del éxito es haber conseguido enfocarte y concentrar todas tus fuerzas en un objetivo determinado.

La mano izquierda y la concentración

En el octavo punto hablamos de la mano izquierda y del versículo: “También Mi mano fundó la tierra”. Explicamos que la mano izquierda representa la capacidad de enfocarse. ¿La mano izquierda es la que acerca o la que rechaza? Es la que rechaza. Dice: “No, no, no, tampoco esto… Esto sí”. Después de rechazar numerosas posibilidades, surge una voluntad concentrada en un objetivo y un lugar determinados.

Si deseas permanecer volando por el cielo, en el aire de las fantasías, puedes hacerlo: “Mi derecha extendió los cielos”. La derecha acerca y permite extenderse, recorrer el mundo y probar todas las posibilidades. Pero ¿qué puede resultar finalmente de todo ese vuelo? Quizás nada concreto.Posiblemente esta abundancia de opciones también explique por qué hay tantas personas solteras. La oferta es tan grande que cuesta comprender que, cuando se elige a una persona, hay que dejar de lado todas las demás posibilidades y concentrarse en ella. Curiosamente, también se dice que Betulá es uno de los mazalot con mayor tendencia a permanecer soltero. Más adelante explicaremos la posible razón.

Elul: conservar la juventud interior

El mes de Elul es el mes de la teshuvá. ¿Qué significa la teshuvá dentro del alma? Hay personas que, al llegar a cierta edad, ya no soportan escuchar críticas ni aceptar que necesitan cambiar. Dicen: —Déjame tranquilo. No quiero escuchar nada. Las personas relacionadas con Elul, en cambio, conservan cierta juventud interior. Están dispuestas a escuchar una observación, aceptarla y aplicarla; recibir otra observación, evaluarla y continuar avanzando. Naturalmente, primero examinarán si la crítica es correcta. Pero mantienen, en cualquier edad y situación, la disposición a revisarse y cambiar. Conservan una frescura interior verdaderamente extraordinaria y digna de elogio.

COMPATIBILIDAD CON OTROS MAZALOT

Diremos ahora algunas palabras sobre la relación de Betulá con los demás mazalot. El mazal situado frente a Betulá es Daguim —Piscis—. Por lo tanto, existe una conexión especial entre ambos. Muchos mazalot se entienden porque se parecen. Betulá y Daguim, en cambio, pueden complementarse precisamente porque son diferentes.

Betulá y Daguim

A Daguim generalmente le cuesta mucho concentrarse. A veces parece no tener ningún enfoque definido: desea abarcarlo todo. Posee una personalidad mística y una intensa aspiración hacia lo espiritual y lo desconocido.

Betulá, en cambio, es sumamente concentrado, tiene los pies firmemente apoyados sobre la tierra y sabe claramente qué espera de sí mismo. También posee una orientación más material y práctica que Daguim, que es más espiritual y se siente atraído por lo misterioso.

Sin embargo, pueden llevarse muy bien. Daguim es capaz de aceptar la rigidez exterior que puede manifestar Betulá. También puede soportar su ironía verbal, una característica bastante presente en su personalidad. Esa ironía puede hacer que muchas personas se sientan incómodas o se “sequen” a su lado, pero Daguim tiene la capacidad de contenerla.

Betulá, por su parte, puede sentir que su propia vida es demasiado seca, rutinaria y gris. Desea un poco de movimiento, emoción e interés, pero le cuesta producirlos por sí mismo. Por eso necesita a su lado a un Daguim que introduzca espontaneidad, imaginación y movimiento circular.

Daguim y Gad: las mismas letras en diferente orden

Hay algo interesante en los nombres hebreos:

  • Dag —דג— significa “pez”.
  • Gad —גד— es la tribu correspondiente a Elul.

Ambas palabras contienen las mismas letras, pero en orden inverso. Esto simboliza la diferencia entre ellos. Elul posee mazal, pero es un mazal acompañado de mucho esfuerzo y trabajo. Como se atribuye a Edison: “El genio es un uno por ciento de inspiración y un noventa y nueve por ciento de esfuerzo”. Este es un buen modelo para Elul, aunque Edison no haya nacido necesariamente bajo Betulá.

Gad —גד— avanza en orden, paso a paso: primero guímel y después dálet. Daguim comienza con dag —דג—: el éxito puede llegarle repentinamente, como cuando alguien dice: “Tuvo suerte, le salió bien”. Pero después debe saber conservar ese logro. De lo contrario, puede retroceder. Su misión es evitar el movimiento descendente y transformar su buena fortuna en un proceso de crecimiento.

Por eso, Betulá y Daguim pueden complementarse mutuamente.

Betulá como mazal mutable

Dentro de los mazalot de tierra, Betulá es el mazal mutable. Tauro es la tierra fija y estable. Capricornio representa una tierra dinámica, que avanza constantemente hacia su objetivo. Betulá, correspondiente a Elul, es la tierra mutable. Generalmente existe un denominador común entre todos los mazalot mutables, y muchas veces encontramos matrimonios compatibles entre ellos.

Los cuatro mazalot mutables son:

  • Betulá —Virgo—, del elemento tierra.
  • Teomim —Géminis—, del elemento aire.
  • Daguim —Piscis—, del elemento agua.
  • Késhet —Sagitario—, del elemento fuego.

Betulá puede entenderse bien con Teomim, Daguim o Késhet porque todos comparten la cualidad del movimiento y la capacidad de cambiar, aunque cada uno la manifieste de acuerdo con su propio elemento. Además, los mazalot pertenecientes al mismo elemento suelen entenderse entre sí. Por eso, también podemos encontrar muchas parejas formadas por los tres mazalot de tierra: Shor —Tauro—, Guedí —Capricornio— y Betulá —Virgo—.

PUNTO ONCE: LA COMBINACIÓN CABALÍSTICA DEL NOMBRE DE HASHEM

La combinación del Nombre de cuatro letras que ilumina durante el mes de Elul es: ההוי — hei, hei, vav, iud Esta combinación es diferente del orden habitual del Nombre de Hashem. ¿Qué simboliza? La letra hei, según el Zóhar, representa la dimensión femenina y receptora. Como esta combinación comienza con hei, nos enseña que Elul es un mes caracterizado por la recepción.

La capacidad de recibir y aprender

¿Qué significa “recibir”? Significa estudiar y aprender permanentemente. La persona aprende, aprende y continúa aprendiendo. Los demás le preguntan: —¿Cuándo terminarás de estudiar y comenzarás finalmente a convertirte en algo? Pero ella todavía está estudiando. Nunca deja de aprender. Existe en ella un movimiento permanente de recibir más y más. No se trata, sin embargo, de un pozo sin fondo que no retiene nada. Por el contrario, estas personas suelen poseer una memoria extraordinaria.

Todavía no conocí a una persona de Betulá que no conservara una excelente lucidez mental. Incluso en la vejez suelen mantener una memoria y una capacidad intelectual muy buenas. Ese impulso de recibir constantemente nueva información forma parte de su naturaleza.  Ya dijimos que no es un mes que busque el liderazgo. Si el liderazgo llega hasta la persona, puede asumirlo y alcanzarlo, pero no lo persigue. Se siente cómoda sentada discretamente a un lado y no busca el poder ni la autoridad.

El versículo que alude a esta combinación

El versículo que contiene una alusión a la combinación del Nombre correspondiente a Elul es:

“Y será mérito para nosotros, porque…”
Utzadaká tihié lanu ki — וצדקה תהיה לנו כי.

ההוי — hei, hei, vav, iud

Las letras finales de estas cuatro palabras forman la combinación:

  • Utzadaká — וצדקה: hei.
  • Tihié — תהיה: hei.
  • Lanu — לנו: vav.
  • Ki — כי: iud.

Así se forma:

ההוי — hei, hei, vav, iud.

Ahorro y generosidad

Las personas de Betulá poseen una gran capacidad para dar.

A primera vista, esto parece contradictorio. Si hablamos de personas naturalmente ahorrativas, que viven el presente pensando en el futuro, podríamos suponer que esa cualidad debería conducirlas a la avaricia.

Sin embargo, muchas veces observamos que son capaces de sostener simultáneamente ambos extremos: saben ahorrar y contenerse, pero también saben dar generosamente. Y no solamente eso…

La capacidad de integrar cualidades opuestas

Las personas de Betulá poseen la capacidad de desenvolverse incluso entre movimientos interiores completamente diferentes.

El propio nombre Betulá significa “virgen”: una mujer que decidió esperar a su esposo y no permite que ningún otro hombre se acerque a ella. Este movimiento del alma se relaciona directamente con el mazal, porque Betulá sabe determinar claramente a qué decir que sí y a qué decir que no.

Es una personalidad de principios, capaz de mantenerse firme en sus decisiones. También la astrología general describe a estas personas como modestas, reservadas y cuidadosas. No suelen rodearse de innumerables conocidos y amistades. Son más bien hogareñas, conservadoras y apegadas a una forma de vida estable.

Cualquier alteración de su rutina puede desorganizarles el día entero. Necesitan que las cosas estén ordenadas y establecidas. La obediencia también forma parte de su carácter. Por eso, les conviene encontrar a alguien en quien puedan confiar y creer, que los ayude a liberarse, cuando sea necesario, de su apego casi obsesivo a los detalles. A veces esa minuciosidad pierde su utilidad y necesitan aprender a salir de ella.

A continuación, repasaremos brevemente algunas características de este mazal, tanto en los hombres como en las mujeres.

Características de Betulá

1. Conservador y protector de su intimidad

Como explicamos durante la clase, es un temperamento conservador. Una de las cosas que más detesta es que alguien investigue o se entrometa en su vida privada. Al ser introvertido y reservado, no expone constantemente lo que piensa o siente. No revela fácilmente su verdadero interior. Por eso, no debemos presionarlo con preguntas. Si queremos conocerlo y acercarnos a él, debemos darle tiempo y permitir que se abra por propia iniciativa.

Si intentamos hurgar en su intimidad, nos percibirá como personas molestas e invasivas. Esa no es la manera adecuada de acercarse a él. Algunas personas disfrutan despertando la curiosidad de los demás y se sienten halagadas cuando se interesan por su vida. A Betulá, en cambio, esa curiosidad puede irritarlo profundamente. Debemos tenerlo en cuenta desde el comienzo.

2. Incómodo entre las multitudes

No suele sentirse cómodo en medio de una gran multitud. Cuando hay demasiadas personas a su alrededor, le cuesta relajarse y actuar con naturalidad.

3. Muy crítico, también consigo mismo

Es sumamente crítico tanto con los demás como consigo mismo. Esto último constituye una virtud, porque hay personas que saben criticar exclusivamente a los demás. Betulá, en cambio, no se exige menos de lo que exige a quienes lo rodean.

4. Tendencia a volverse adicto al trabajo

Los hombres y las mujeres de este mazal pueden volverse adictos al trabajo. Esa dedicación excesiva puede producirse a costa de muchos otros aspectos importantes de la vida, por lo que necesitan encontrar el equilibrio adecuado. ¿De dónde proviene esta adicción? En ocasiones, utilizan la actividad como una forma de escapar de los problemas y las angustias generados por su excesiva atención a los detalles. Los innumerables detalles pueden provocarles una gran tensión interior y, para huir de ella, se sumergen en la acción. Es necesario cuidar que esta entrega al trabajo no perjudique el hogar ni la familia.

5. No suele enojarse fácilmente

Generalmente no es una persona iracunda. Está concentrada en su mundo interior y sabe lo que desea. ¿Cuándo se enoja una persona? Muchas veces, cuando hieren su ego, su orgullo o su imagen personal. Pero quien no busca engrandecerse ni exhibirse suele enojarse menos. Quizás esta sea también una de las razones por las cuales estas personas pueden vivir muchos años: no es fácil provocarles una explosión de ira.

6. Necesita respuestas precisas

Debemos darle respuestas claras y exactas. Si pregunta: —¿Dónde estabas? No basta con responder: —Salí con unos amigos. Probablemente continuará preguntando: —¿Con quiénes? ¿Adónde fueron? ¿Hasta qué hora estuvieron allí? La precisión es sumamente importante para su tranquilidad interior. Si desean conquistar el corazón de una persona nacida en Elul, deben prepararse: cuando formule una pregunta, denle una respuesta precisa. De ese modo se ganarán su confianza.

7. Busca la raíz de cada asunto

Los nacidos bajo este mazal desean llegar a la raíz y al origen de todo: “¿Por qué? ¿Dónde? ¿Cuánto? ¿Cómo comenzó?”. No se conforman con respuestas superficiales, porque no fueron hechos para la superficialidad.

8. Sabe adaptarse a las circunstancias

Esta cualidad parece contradecir todo lo que dijimos hasta ahora. Podríamos esperar que una persona tan apegada a los detalles y tan crítica fuera completamente rígida. Sin embargo, posee la capacidad de adaptarse a las circunstancias. Esta es la virtud que el Santo, bendito sea, concedió a este mazal mutable: sabe percibir dónde se encuentra y modificar su conducta de acuerdo con la situación.

9. Posee kabalat ol

Generalmente posee kabalat ol, la disposición a aceptar una autoridad y cumplir con responsabilidad. Suele obedecer a las personas mayores, más sabias o de rango superior, como maestros, autoridades y jefes. Solamente en raras ocasiones cuestiona abiertamente su autoridad.

10. Muy sensible a las críticas

Aunque Betulá sea crítico, también es sumamente sensible cuando recibe una crítica. Cuando necesitemos señalarle algo, generalmente bastará con una insinuación. No es necesario insistir y profundizar excesivamente. Su respuesta interior suele ser: “Ya te entendí y me ocuparé del asunto. No hace falta que entres con las manos y los pies, explicando y ampliando interminablemente el mismo punto”. Capta rápidamente la idea y puede avanzar con ella. Toda insistencia adicional resulta innecesaria y puede herirlo.

11. Sincero y franco

A primera vista parece una contradicción: ¿cómo puede ser franco si es tan reservado? La respuesta es que, cuando finalmente decide hablar, lo hace sin barreras y dice lo que realmente piensa. Su boca y su corazón coinciden. En otras palabras, no suele mentir. Puede reservarse información porque prefirió guardar silencio; pero, cuando habla, procura decir la verdad.

Los niños de Betulá

Un niño nacido bajo Betulá suele ser investigador y curioso. Necesita juegos complejos que desarrollen su mente. Se siente atraído por estructuras difíciles, problemas y desafíos intelectuales, porque esas actividades construyen y fortalecen su pensamiento.

La disciplina debe tener una explicación

Cuando queremos educar o sancionar a un niño de este mazal, no podemos aplicarle un castigo sin explicarle claramente su motivo. El niño siente que tiene razón y no aceptará fácilmente que lo castiguen. Por eso, debemos ofrecerle una explicación sólida y convincente. Si la justificación es vaga o aproximada, perderemos valor y autoridad ante sus ojos. El niño necesita comprender por qué recibe esa sanción y cuál es la relación precisa entre su conducta y la consecuencia.

Otras características

Bondad y compasión

Poseen misericordia y buen corazón. Precisamente por su bondad, algunas personas pueden intentar aprovecharse de ellos. Por eso deben aprender a protegerse de la explotación.

Gran capacidad de argumentación

Son capaces de encontrar una explicación para casi cualquier problema y justificar su posición en prácticamente todas las situaciones. No es sencillo discutir con ellos: suelen vencer en una discusión porque presentan argumentos precisos y están convencidos de tener razón. Pueden ser excelentes abogados. Solamente podremos hacerlos cambiar de opinión si presentamos pruebas sumamente claras y contundentes.

No se sienten especialmente atraídos por las diversiones

Pueden salir y divertirse, pero no sienten una atracción natural demasiado intensa hacia ese tipo de actividades.

Aman el orden y la limpieza

Suelen ser amantes del orden y de la limpieza. Trabajan con rapidez, pero también con cautela y exactitud. Poseen una capacidad especial para concentrarse en los detalles y buscan realizar las cosas con perfección. Sin embargo, esa aspiración a la perfección puede convertirse en una enfermedad y detener su avance. A veces no terminan una tarea porque sienten que debe alcanzar el máximo nivel posible antes de poder presentarla.

Capacidad de ceder

En el otro extremo, Elul también les concede la capacidad de renunciar y ceder. Durante una discusión pueden bajar la cabeza y decidir no insistir en su posición. Están suficientemente seguros de sí mismos como para pensar: “Me basta con saber que tengo razón. Si tú no estás de acuerdo conmigo, no necesito seguir discutiendo”. Incluso cuando están convencidos de tener razón, pueden ceder con el fin de evitar una pelea.

Conflicto entre el intelecto y la emoción

Experimentan una lucha constante entre la mente y el corazón. A veces puede parecer que no poseen sentimientos, pero esto no es cierto. Simplemente, su intelecto es tan dominante que sus emociones no siempre resultan visibles desde el exterior.

Ironía y comentarios punzantes

La ironía y los comentarios mordaces pueden ocupar un lugar importante en su forma de expresarse.

Convierte cada asunto en un problema complejo

Cuando aparece una cuestión nueva, inmediatamente la transforma en algo complejo. Nada parece sencillo: debe dividirlo en tres partes, analizar cada componente y establecer todas las reglas correspondientes.

Elige cuidadosamente a sus amigos

Es muy meticuloso al escoger sus amistades y no establece vínculos profundos con facilidad. Esta característica también puede relacionarse con la mencionada tendencia a prolongar la soltería: no le resulta sencillo decidir que una persona satisface todos sus criterios.

No perdona rápidamente cuando lo hieren

Cuando se siente herido, no se apresura a perdonar. Debemos tenerlo en cuenta y procurar no lastimarlo. Si llegó a la conclusión de que algo es incorrecto, exigirá que le demostremos claramente lo contrario: “Demuéstrame que es correcto y entonces cambiaré de opinión. Mientras no lo hayas demostrado, ¿por qué pretendes que piense de otra manera?”. Todo debe ser lógico, preciso y comprobable.

No siempre comprende que su crítica puede herir

En ocasiones no reconoce que su crítica puede lastimar a otra persona.

Expresa su observación porque está sinceramente convencido de que ayudará al otro. No comprende que su manera de formularla puede estar desgarrándolo emocionalmente.

Rechaza recibir favores

Suele sentirse incómodo cuando recibe favores: —No me hagan favores; puedo arreglarme solo. No quiere quedar en deuda de gratitud ni depender de nadie. Esto no necesariamente proviene del ego, sino de su necesidad de independencia.

Ayuda, pero también exige responsabilidad

Puede dar generosamente tzedaká a los necesitados. Sin embargo, al mismo tiempo puede criticarlos porque considera que no hacen lo suficiente para superar su situación.

No se limita a entregar dinero; también puede decir: —Te ayudé, pero ahora debes buscar tratamiento, rehabilitarte, trabajar y hacer todo lo que esté a tu alcance. Su bondad no elimina su mirada crítica ni su exigencia de responsabilidad.

Precisión y habilidad con los números

Poseen una extraordinaria capacidad para descubrir errores numéricos. Pueden ser excelentes contadores y detectar inmediatamente una equivocación en una cifra o en un cálculo. Son verdaderos campeones en el manejo de los números.

Ingenio y humor mordaz

También poseen sofisticación e ingenio. Su humor suele incluir cierta ironía y un comentario punzante, como mencionamos anteriormente.

No buscan publicidad

No disfrutan demasiado de la publicidad ni de ser el centro de atención. Pueden destacarse como científicos, investigadores o profesionales que trabajan silenciosamente, concentrados y de manera independiente.

Aptitud para educar

Poseen cualidades propias de un educador. Observan, analizan y corrigen constantemente con el propósito de mejorar.

Prefieren la calidad antes que la cantidad

Para Betulá, la calidad es mucho más importante que la cantidad. Prefiere hacer menos cosas, pero realizarlas correctamente y con un nivel elevado.

Betulá en la vida de pareja

Este es un punto importante para la vida matrimonial. Al no manifestar fácilmente sus emociones, puede vivir mucho tiempo sin sentir una necesidad urgente de formar pareja. Quien tenga paciencia descubrirá que posee un corazón sensible. Simplemente lo oculta o no sabe cómo expresarlo exteriormente. En el hombre de Betulá, sus elevadas exigencias y su naturaleza crítica también pueden reflejarse en la educación de los hijos. Puede esperar demasiado de ellos. Necesita a alguien que lo ayude a moderar sus exigencias, para evitar una shevirat hakelim, una “ruptura de los recipientes”: que la presión sea excesiva y termine quebrando en lugar de construir.

La mujer de Betulá

La mujer de Betulá realiza las cosas con orden y eficiencia. Es muy difícil competir con su extraordinaria capacidad para actuar, organizar y hacer avanzar las cosas. Generalmente no es celosa ni derrochadora. Reúne cualidades muy valiosas para la construcción del hogar.

Personas cuyo interior no siempre es comprendido

Estamos hablando de personas buenas, creativas, activas y constructoras. Sin embargo, no siempre son interpretadas correctamente por la sociedad. Esta puede ser una de las razones por las cuales algunas se casan más tarde.A veces son vistas como personas cínicas, rígidas o distantes, debido a sus comentarios afilados y a la ironía que puede salir de su boca. Pero esa imagen exterior no refleja necesariamente su verdadera esencia. En su interior hay algo mucho más profundo y sensible que permanece oculto.

Siempre digo que una persona puede ser reservada, pero debería procurar no ocultarse excesivamente ni dificultarles a los demás la posibilidad de conocerla. Nuestro mundo es bastante superficial y las personas no siempre poseen la paciencia necesaria para excavar en el alma del prójimo. Suelen juzgar de acuerdo con lo que perciben exteriormente: “Esto fue lo que vi. Así me pareció. Él me hirió. Ella me lastimó”. Todo esto puede generar distancia. Sin embargo, es posible modificarlo.

La gran enseñanza de Elul y Betulá

Una vez más: ¡ojalá todos poseyéramos la capacidad de escuchar una crítica, reconocer aquello que necesitamos corregir y estar siempre dispuestos a mejorar, a cualquier edad, hora y circunstancia!

Si todos adoptáramos esta hermosa cualidad de Betulá y la dirigiéramos hacia nuestro interior, seríamos mucho más íntegros y perfeccionados de lo que éramos anteriormente.


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