DOS DÍAS DE RODH JODESH – 3 VIDEO CON SUS MEDITACIONES
LECTURA DE LA TORÁ ROSH JODESH I de MAR JESHVAN
Y NOAJ CON SUS AGUAS DE DILUVIO
LIMPIAN EL MUNDO DE HAMÁS
Alef de Rosh Jodesh Marjeshván – Semana Parashat Nóaj
Hoy, domingo 11 de octubre de 2026, es el primer día de Rosh Jodesh; mañana, lunes 12, será el segundo. Shabat Nóaj será el 17 de octubre.
Lectura de la Torá de hoy — Segundo día de Rosh Jódesh Marjeshván
Rabino Jaim Frim
La lectura de Rosh Jódesh corresponde a Bamidbar (Números) 28:1-15, donde Hashem ordena los sacrificios diarios, los de Shabat y los especiales de Rosh Jódesh.
Se divide en cuatro aliot:
- Cohén: Bamidbar 28:1-3.
- Leví: Bamidbar 28:3-5.
- Israel: Bamidbar 28:6-10.
- Cuarta aliá: Bamidbar 28:11-15.
La enseñanza central es que cada comienzo de mes representa una renovación de nuestra relación con Hashem.
Hoy es lunes 12 de octubre de 2026, 1 de Marjeshván de 5787, segundo día de Rosh Jódesh.
Además de la lectura pública de Rosh Jódesh, el estudio diario de Jitas corresponde a Parashat Nóaj, segunda aliá: Bereshit 7:1-16.
Hashem ordena a Nóaj entrar al arca con su familia y los animales. Comienza el diluvio y, finalmente, la Torá declara:
וַיִּסְגֹּר יְהוָה בַּעֲדוֹ
«Y Hashem cerró tras él» (Bereshit 7:16).
Una profunda meditación para Marjeshván:
mientras afuera caen las aguas del diluvio, Hashem protege a Nóaj dentro del arca. En la Jasidut, el arca simboliza también las palabras de la Torá y de la tefilá, que nos permiten encontrar protección espiritual en medio de las preocupaciones del mundo.
Del diluvio a la renovación: cuando las aguas que amenazan con destruirnos se convierten en aguas de bendición.
El primer día de Rosh Jodesh Marjeshván, que coincide con el 30 de Tishrei, nos introduce en una transición espiritual profunda. Dejamos atrás las grandes festividades de Tishrei, con sus revelaciones, plegarias y alegrías, y comenzamos el mes de Jeshván, en el que toda esa luz debe penetrar en nuestra vida cotidiana.
La parashá Nóaj nos enseña que el diluvio no fue solamente una destrucción, sino también una purificación del mundo. Según la Jasidut, las aguas del diluvio representan las preocupaciones y dificultades de la existencia, llamadas maim rabim, «aguas numerosas». Sin embargo, esas mismas aguas pueden elevarnos cuando aprendemos a descubrir en ellas la presencia de Hashem.
La teivá, el arca de Nóaj, también significa «palabra» en hebreo. El Baal Shem Tov enseña que la orden divina «Entra en el arca» —Bo el hateivá— puede entenderse como una invitación a entrar profundamente en las palabras de la Torá y de la tefilá. Cuando una persona se introduce verdaderamente en las palabras sagradas, encuentra un refugio interior frente al diluvio de las preocupaciones.
Pero el propósito no es permanecer encerrados en el arca. Finalmente, Hashem le ordena a Nóaj: «Sal del arca». Después de recibir la fuerza espiritual, debemos salir al mundo y transformarlo.
Esta es precisamente la misión de Marjeshván: convertir la inspiración de Tishrei en una transformación concreta de la realidad.
Meditación para Shajarit
En este primer día de Rosh Jodesh, cuando recitamos el Halel y el Musaf, podemos meditar en una enseñanza profunda: la renovación no consiste en escapar de nuestras dificultades, sino en permitir que Hashem nos dé fuerzas para atravesarlas.
Marjeshván es llamado también Mar Jeshván. Una interpretación jasídica relaciona mar con la amargura, porque este mes carece de festividades. Pero mar también significa «gota», como en el versículo «como una gota de un balde» (Isaías 40:15), evocando las lluvias que comienzan en esta época.
Así, las aguas de Nóaj y las lluvias de Jeshván nos transmiten un mismo mensaje: aquello que parece ocultar la luz divina puede convertirse en el instrumento que la revela.
Que este mes podamos transformar las aguas de la preocupación en aguas de bendición, las dificultades en crecimiento y la inspiración de Tishrei en acciones que iluminen el mundo.
Jodesh tov umevoraj.
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DÍA 2 DE ROSH JODESH
VIDEO 1
HALEL Y LECTURA DE LA TORÁ ROSH JODESH
II de MAR JESHVAN LA MIEL DE LA TIERRA DE ISRAEL ENDULZA HOY
VIDEO 2
LECTURA DE LA TORÁ ROSH JODESH II de MAR JESHVAN
EL NOMBRE DE HAVAIA QUE ILUMINA EL MES ו־ה־ה־י
EL NOMBRE DE HAVAIA QUE ILUMINA EL MES ו־ה־ה־י
Segundo día 1 de Mar Jeshvan – 12 10 2026
El Nombre de Hashem que ilumina el mes:
Devarim (Deuteronomio) 26:15-16
Versículo 15
הַשְׁקִיפָה מִמְּעוֹן קָדְשְׁךָ מִן הַשָּׁמַיִם וּבָרֵךְ אֶת עַמְּךָ אֶת יִשְׂרָאֵל וְאֵת הָאֲדָמָה אֲשֶׁר נָתַתָּה לָנוּ כַּאֲשֶׁר נִשְׁבַּעְתָּ לַאֲבֹתֵינוּ אֶרֶץ זָבַת חָלָב וּדְבָשׁ׃
Traducción:
«Mira desde Tu santa morada, desde los cielos, y bendice a Tu pueblo Israel y a la tierra que nos has dado, tal como juraste a nuestros padres, una tierra que mana leche y miel».
Versículo 16
הַיּוֹם הַזֶּה יְהוָה אֱלֹהֶיךָ מְצַוְּךָ לַעֲשׂוֹת אֶת הַחֻקִּים הָאֵלֶּה וְאֶת הַמִּשְׁפָּטִים וְשָׁמַרְתָּ וְעָשִׂיתָ אוֹתָם בְּכָל לְבָבְךָ וּבְכָל נַפְשֶׁךָ׃
Traducción:
«Este día, Hashem, tu Dios, te ordena cumplir estos estatutos y estas leyes; los guardarás y los cumplirás con todo tu corazón y con toda tu alma».
El tziruf de Marjeshván
Las cuatro letras se encuentran entre el final del versículo 15 y el comienzo del 16:
וּדְבָשׁ הַיּוֹם הַזֶּה יְהוָה
ו־ה־ה־י
Vav – Hei – Hei – Iud
La enseñanza: la dulzura de la Tierra Prometida se une con la obligación de cumplir la voluntad divina hoy. La bendición de Hashem debe manifestarse en nuestros actos cotidianos.
Cada mes del calendario hebreo está iluminado por una combinación particular de las cuatro letras del Nombre esencial de Hashem, י־ה־ו־ה (Havaiá).
En Marjeshván, el tziruf es ו־ה־ה־י (Vav–Hei–Hei–Iud).
Este orden es una de las doce permutaciones del Nombre Divino, correspondientes a los doce meses del año.
¿Qué nos enseña este Nombre?
A diferencia de Tishrei, cuando la luz divina se revela mediante las grandes festividades, en Marjeshván la luz parece ocultarse. No tenemos grandes festividades que nos eleven por encima de la vida cotidiana. Ahora debemos encontrar a Hashem dentro de ella.
El tziruf comienza con la letra Vav (ו), que representa la conexión y la transmisión de la influencia divina hacia el mundo.
Le siguen las dos letras Hei (ה־ה), relacionadas, según la Cabalá, con Biná y Maljut: la comprensión interior y su manifestación en la realidad.
Finalmente aparece la Iud (י), el punto primordial de Jojmá, la sabiduría divina.
Hay aquí una enseñanza extraordinaria: el Nombre comienza con la expansión hacia la realidad y termina en el punto más elevado de la sabiduría. Es como si Hashem nos invitara a descubrir, dentro de los acontecimientos más sencillos de nuestra vida, la chispa divina que les da origen.
Marjeshván es el mes de transformar la inspiración de Tishrei en una presencia divina permanente.
El secreto del tziruf: «Y la miel, este día, Hashem»
El rabino Itzjak Guinsburgh explica en Gal Einai que las iniciales de las palabras:
וּדְבַשׁ הַיּוֹם הַזֶּה י־הוה
Udvash Haiom Hazé Havaiá
ו־ה־ה־י
forman el tziruf de Marjeshván. La expresión une el final de Devarim 26:15 con el comienzo de 26:16.
Su significado es: «Y miel. Este día, Hashem…».
El rabino revela una hermosa estructura numérica:
- ודבש (Udvash) = 312 = 12 × 26.
- היום הזה (Haiom Hazé) = 78 = 3 × 26.
- Havaiá = 26.
En total, 416, equivalente a dos veces Itzjak (יצחק).
Los doce Nombres corresponden a las doce tribus, los tres a los patriarcas y el último a la unidad de Hashem.
La dulzura de la miel representa la capacidad de descubrir la luz divina aun cuando la realidad parece amarga.
Meditación para el segundo día de Rosh Jódesh
En Tishrei recibimos la luz. En Marjeshván debemos aprender a verla.
En Tishrei Hashem nos rodeó con la sucá. En Marjeshván debemos convertir nuestro propio hogar en una sucá espiritual.
En Tishrei bailamos abrazados a la Torá. En Marjeshván debemos hacer que la Torá camine con nosotros.
Y aquí aparece el secreto de «Haiom Hazé» — este día. No mañana, no cuando desaparezcan las dificultades, no cuando todo esté resuelto. Precisamente hoy podemos descubrir la presencia de Hashem.
La enseñanza del segundo día de Rosh Jódesh es que la santidad no termina cuando concluyen las festividades. Ahora comienza su verdadera prueba: transformar la luz recibida en una vida iluminada.
Que el Mar de Marjeshván se transforme en dulzura, que nuestros ojos se abran para reconocer la bondad divina y que cada día de este mes revele una nueva luz de Havaiá.
Jódesh tov umevoraj.
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NÓAJ Y JAMÁS: CUANDO LA VIOLENCIA DESTRUYE EL MUNDO
Una reflexión sobre Parashat Nóaj, la corrupción de la humanidad y el desafío de nuestra generación.
Hay una palabra en la parashá Nóaj que adquiere una resonancia estremecedora en nuestros días: חמס — jamás.
La Torá declara:
וַתִּמָּלֵא הָאָרֶץ חָמָס
«Y la tierra se llenó de violencia» (Bereshit 6:11).
Y poco después Hashem le dice a Nóaj:
כִּי מָלְאָה הָאָרֶץ חָמָס מִפְּנֵיהֶם
«Porque la tierra se ha llenado de violencia por causa de ellos» (Bereshit 6:13).
La palabra hebrea jamás significa violencia, atropello, injusticia y despojo. No describe únicamente la agresión física, sino una sociedad en la que desaparece el respeto por la vida, la propiedad y la dignidad del prójimo.
Rashi explica que la sentencia de la generación del diluvio quedó sellada precisamente por el robo. Aunque aquella generación había cometido numerosos pecados, fue el jamás, la violencia convertida en forma de vida, lo que precipitó su destrucción.
¿Qué relación existe con Hamás?
La organización Hamás adoptó un nombre que, en árabe, es el acrónimo de Harakat al-Muqawama al-Islamiya, «Movimiento de Resistencia Islámica». Su semejanza fonética con la palabra hebrea חמס es llamativa, pero no tienen el mismo origen etimológico.
Sin embargo, desde una lectura espiritual de la Torá, la coincidencia invita a una reflexión sobre la violencia, el sufrimiento de los inocentes y la responsabilidad moral de la humanidad. No constituye una profecía ni una identificación histórica establecida por el texto bíblico.
La Torá nos enseña que una sociedad comienza a desmoronarse cuando la violencia deja de ser una excepción y se convierte en una conducta aceptada.
El secreto del arca: cómo enfrentar el jamás
Hashem no le ordenó a Nóaj combatir la violencia mediante otra violencia indiscriminada. Le ordenó construir una teivá, un arca donde preservar la vida.
En el interior del arca convivían criaturas de naturalezas completamente diferentes. Allí debía existir un orden opuesto al de la generación del diluvio: cuidado, responsabilidad y preservación de la vida.
La Jasidut enseña que teivá también significa «palabra». El Baal Shem Tov interpreta «Bo el hateivá», «Entra en el arca», como una invitación a introducirse en las palabras de la Torá y de la plegaria.
Pero el arca no representa una huida definitiva del mundo. Cuando termina el diluvio, Hashem ordena a Nóaj salir y reconstruir la humanidad.
La respuesta espiritual al jamás no consiste solamente en protegernos de la destrucción, sino en construir una realidad en la que la vida, la justicia y la bondad puedan florecer.
De Nóaj a Abraham: de salvarse a salvar al mundo
Aquí aparece una enseñanza especialmente profunda de la Jasidut.
Nóaj fue un hombre justo, pero su misión estuvo centrada principalmente en salvar a su familia y preservar la creación. Abraham, en cambio, intercedió incluso por los habitantes de Sedom.
Nóaj representa al justo que sobrevive a una generación corrupta. Abraham representa al justo que asume responsabilidad por el destino de los demás.
El propósito de la Torá no es únicamente producir personas justas, sino personas capaces de transformar el mundo.
Y este es el mensaje que conecta Parashat Nóaj con Rosh Jodesh Marjeshván.
Después de las festividades de Tishrei, cuando hemos estado espiritualmente protegidos dentro del arca de la santidad, llega el momento de salir al mundo.
No basta con sobrevivir al diluvio. Hay que construir un mundo nuevo.
La Torá describe una humanidad destruida por el jamás. Nuestra tarea es construir una humanidad sostenida por su contrario: el jesed, la bondad, junto con el tzedek y el mishpat, la justicia y el derecho.
Porque el verdadero triunfo sobre la violencia no es solamente que termine la destrucción, sino que vuelva a revelarse la imagen divina en el ser humano.
«Y recordaré Mi pacto» (Bereshit 9:15).
El arco iris que aparece después del diluvio anuncia que Hashem no ha renunciado a Su creación. Y nosotros tampoco debemos renunciar a la misión de perfeccionarla.
Jodesh tov. Que Marjeshván sea un mes de vida, protección, justicia y verdadera paz.
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