¿QUIÉN TIENE LA LLAVE DE LA GUEULÁ?

“Ven al Faraón” 

Al final de la parashá de esta semana encontramos el precepto de pidión haben, “redención del hijo primogénito”. Esta mitzvá está insinuada también en su nombre Bó, bet alef, las iniciales de bejor adam, “primogénito del hombre”, expresión que se encuentra sólo en esta parashá en la Torá. ( Shemot 13:13). Para los que todavía no leen la parte de la Torá todos los días, aquí van los versos:  

[13:11] “Y será cuando te traiga Havaiá a la Tierra del Caananita, como te lo ha prometido a ti, y a tus padres, y te la dará a ti. 

[13.12] Y ofrendarás todo primogénito a Havaiá, y todo primogénito que pare el animal, porque para ti los machos serán para Havaiá. 

[13:13] Y todo asno primogénito redimirás por cabra, y si no se redimiere se matará; y todo primogénito del hombre de tus hijos, redimirás. 

[13:14] Y será que te preguntará tu hijo mañana, diciendo ¿qué es esto? Y le dirás: Con mano fuerte nos sacó Havaiá de Mitzraim, de la casa de esclavos. 

[13:15] Y fue que se resistió el Faraón a enviarnos, y mató Havaiá todo primogénito de la tierra de Mitzraim, desde el primogénito del hombre hasta el primogénito del animal, por eso yo sacrifico a Havaiá, todo primogénito de los machos, y todo primogénito de mis hijos redimiré. 

[13:16] Y estará como señal sobre tu mano, y lo ubicarás como filacterias entre tus ojos; porque con mano fuerte nos sacó Havaiá de Mitzraim.” 

Todo primogénito judío, el hijo varón que “abre el útero” de la madre, pertenece a Hashem y debe ser entregado al cohen (sacerdote). Es una mitzvá que a los 30 días del nacimiento se realice el rescate del primogénito, redimiéndolo por monedas de plata de manos del cohen. Como vemos, el origen de esta mitzvá está en la salida de Egipto, cuando Hashem mismo nos redimió. Por eso, en todas las enseñanzas del Jasidut y en todos los libros sagrados, el precepto de la redención del primogénito está relacionado con la Gueulá, como está dicho “Como en los días de la salida de Egipto se nos mostrarán maravillas”. ¿Quién es aquí el padre? HaKadosh Baruj Hu . ¿Quién es el cohen? Esto ya es un asunto de otro nivel de revelación de la luz infinita.

Pero respecto sobre quién cae la responsabilidad de cumplir con este precepto, hay una controversia entre el Talmud de Babilonia y el de Ierushalaim, si sobre el hijo o el padre. El bavli sostiene que la obligación cae sobre el padre; así lo sostienen la mayoría de los jurisprudentes y así queda la ley. Aparentemente el Ierushalmi dice que es sobre el hijo, pero como es pequeño, de tan sólo un mes, así como no puede circuncidarse tampoco puede redimirse. Por eso la Torá lo hace recaer sobre el padre. De esto se deduce que cuando el hijo crece, el padre queda liberado de la obligación y esta pasa al hijo. 

Como decimos que esta mitzvá está relacionada con la redención general, tenemos que decir que esta controversia del Talmud se extiende a la cuestión de “en manos de quién está la llave de la gueulá”. ¿Quién nos tiene que redimir? ¿Hashem o nosotros mismos? ¿Quién tiene la llave? 

Cuando el hijo es pequeño y no es capaz de redimirse a sí mismo, por supuesto que la mitzvá cae sobre el padre. Y así fue en la época de la salida de Egipto, cuando éramos todavía pequeños, un pueblo recién nacido y no podíamos salvarnos a nosotros mismos. No teníamos méritos ni nada, por eso “Hashem nos redimió sólo por iniciativa de lo Alto” [ iteruta deleeila

Pero ahora, después de la Entrega de la Torá, después de miles de años de altos y bajos que el pueblo de Israel maduró y progresó, “no hay más sabio que el dueño de experiencia”, entonces el hijo ya se convirtió en adulto. Entonces, respecto a la discusión sobre la responsabilidad de esta mitzvá cuando el hijo ya creció y el padre no la realizó todavía (como sucede generalmente en esta época del exilio). ¿Es como argumenta el bavli, que sigue siendo del padre o como el Ierushalmi, responsabilidad exclusiva del hijo, y se terminó la responsabilidad del padre de redimirlo? 

Como dijimos, de acuerdo con la ley judía es como fija el bavli y el padre debe realizarla. Si el hijo se adelanta y la quiere realizar por su cuenta, es como que se está pasando por sobre el padre y le debe pagar una multa 

Pero si llega a suceder que la llave de la gueulá está en nuestras manos, es una lástima cada minuto que se pierde, a la primera oportunidad posible que se pueda redimir, cuando el hijo pudo sobreponerse a la caída, como está dicho “como me caí, me levanté”, hay que hacerlo sin dudar. 

Puede ser que veamos que el pueblo judío está en una pendiente tan grande que se hace peligroso, entonces no es posible la redención. Pero en el instante en que encontramos un momento en que salió del bajón, sin pérdida de tiempo, ha redimirlo.

“Esta y aquella son ambas la palabra del Dios viviente”. Se puede llegar a la raíz de la controversia de los dos Talmud entendiendo cuál es el objetivo de la gueulá. En otras palabras, si las maravillas de “como en los días de la salida de Egipto…” son maravillas de sabiduría- jojmá o de conocimiento- conciencia- daat

Como jojmá es revelación, entonces si el objetivo de la redención es la revelación, la mitzvá de pidión haben cae sobre el padre, porque de acuerdo con la Cabalá la jojmá es “padre”. Ahora, como es sabido, de acuerdo con el Rambam el asunto principal de la redención es daat , como dice el profeta (Ishaiahu 11:9) “Porque se llenará la tierra del conocimiento de Hashem como las aguas cubren el mar”. Daat es tomar conciencia. Hashem nos creó para que lo reconozcamos. 

Entonces, si el objetivo de la gueulá es el conocimiento de Hashem, está dicho: “el conocimiento de Dios está en la Tierra”, “conocer Tus caminos en la Tierra”. Esto se refiere a la Tierra Prometida, a nosotros, el Pueblo de Israel, a la Tierra de Israel. 

Entonces la gueulá está en nuestra conciencia, la llave está en nosotros. 

(del pidión haben del 11 de Kislev).

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