DOS ALMAS GEMELAS: ABRAHAM Y AARÓN

En la Torá hay dos almas que están muy conectadas entre sí, de acuerdo con el Jasidut: Abraham Avinu y Aharón Hacohén, ambos llamados “hombre de bondad”, ish jesed. Sólo que la relación entre ellos es que Abraham es llamado “jesed olam”, “bondad del mundo”, o “amor del mundo”; la sefirá de Jesed, “bondad” es ahavá, “amor” en la psiquis. Por su lado Aharón el sacerdote es un nivel incluso más elevado, ahavá ravá, “amor enorme”, o rav jesed, “gran bondad”, cahana raba, “gran sacerdote”, cohen gadol, “sumo sacerdote”, Aharón. De todas maneras, Aharón es un descendiente de Abraham. No sólo física sino también espiritualmente, siendo una rama de Abraham Avinu.

El verso más importante, y fundamental de la parashá Lej Lejá, -dijimos que hay “ir” y “viaje”, viajar. Está escrito “Y viajó Avram, fue y viajó hacia el Neguev”. Abraham viaja todo el tiempo, Hashem le dijo “lej lejá”, “Ve para ti”. Luego está escrito “y llegó”, llega a la tierra de Israel, “a la tierra que te mostraré”, entonces se puede decir que bueno, él cumplió la orden de “ve por ti”, fue y llegó, “y atravesó Abraham la Tierra hasta el sitio Shejem hasta Alón Moré, las planicies de Moré, etc.”

No, la Torá dice que no, Hashem que le dice “ve para ti” es una instrucción para toda la vida, todo el tiempo tiene que estar en tránsito, de viaje hacia algo. Por eso el verso que concluye el principio de la historia de Lej Lejá es “Y viajó Avram, fue y viajó hacia el Neguev”. Todo el tiempo está viajando hacia el “Neguev”, hacia el sur, el sur es jesed, bondad en Cabalá. Entonces todo el tiempo en esencia viaja hacia niveles cada vez más elevados de “el Neguev”, más al sur, más jesed, más amor. En esencia, de acuerdo al Jasidut está explicado que todo el tiempo se eleva y aspira llegar al nivel de Aharón el gran sacerdote. Él es amor del mundo y Aharón es el amor enorme. Aharón, אהרן, las letras de נראה, nirá, “se verá”, como está dicho “En tu luz veré [niré] luz”, nirá y niré, es ver Divinidad, como dijimos antes. Hay otro verso muy central en la parashá Lej Lejá. Abraham además de ser un hombre de bondad, también es llamado “el primer creyente”. Hasta Abraham Avinu no había nadie en el mundo que creía en forma perfecta en Dios. Eran grandes tzadikim, pero verdadero creyente el primero fue Abraham Avinu y nosotros todo el pueblo de Israel, sus descendientes somos “creyentes hijos de creyentes”, en particular hijos del primer creyente, Abraham Avinu, sobre el cual se interpreta en El Cantar de los Cantares 

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